{"id":52494,"date":"2018-03-24T08:14:09","date_gmt":"2018-03-24T08:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=52494"},"modified":"2018-03-24T08:14:09","modified_gmt":"2018-03-24T08:14:09","slug":"enriquillo-defensor-de-su-raza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=52494","title":{"rendered":"ENRIQUILLO: DEFENSOR DE SU RAZA&#13;"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Enriquillo VI.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Enriquillo V.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>El alzamiento de Enriquillo (cuyo nombre original era Guarocuya) fue el parteaguas de las luchas de los pueblos originarios  del llamado Nuevo Mundo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO  LAPPOT  ROBLES<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El cacique ind\u00edgena Enriquillo, dotado con extraordinarias condiciones de guerrero, fue el personaje que en el a\u00f1o 1519 decidi\u00f3 sublevarse en las monta\u00f1as del Bahoruco con menos de 500 de sus cong\u00e9neres, entre ellos nita\u00ednos,  behiques y  naborias  para  enfrentar a fogueados y feroces soldados de un imperio espa\u00f1ol entonces en expansi\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Mientras Enriquillo y sus seguidores estaban armados \u00fanicamente con coraje, flechas,  hachas de piedras y guijarros de tama\u00f1o medio, los soldados espa\u00f1oles estaban ataviados con vistosa indumentaria b\u00e9lica que inclu\u00eda el uso de morriones, espadas de acero toledano, potentes armas de fuego de diferentes calibres,  as\u00ed como con otras armas silenciosas pero igualmente letales, tales como tifus, fiebre amarilla, sarampi\u00f3n y otras enfermedades que trajeron los ib\u00e9ricos, todas letales para una poblaci\u00f3n ind\u00edgena que ten\u00eda su sistema inmunol\u00f3gico muy d\u00e9bil.<\/p>\n<\/p>\n<p>El alzamiento de Enriquillo (cuyo nombre original era Guarocuya) fue el parteaguas de las luchas de los pueblos originarios  del llamado Nuevo Mundo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Fue un enfrentamiento que ha impactado a estudiosos de la historia militar mundial, pues las flechas (sin calibraciones de arquer\u00eda) no pudieron ser vencidas por el poder de fuego de los arcabuces ni por el br\u00edo de esas  entonces m\u00e1quinas de guerra que eran los caballos andaluces.<\/p>\n<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n de Enriquillo tuvo una mezcla de conciencia de las tropel\u00edas que ocurr\u00edan contra los de su raza y de indignaci\u00f3n personal, pues \u00e9l fue v\u00edctima directa de  los abusos de Andr\u00e9s Valenzuela, el s\u00e1dico encomendero que entre otras cosas le rob\u00f3 su yegua Azucena, que tal era su nombre seg\u00fan el escritor Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n; y en su propio caney, profanando su recinto familiar, viol\u00f3 a Menc\u00eda, su mujer, que a la vez era nieta de la cacica Anacaona. <\/p>\n<\/p>\n<p>\u00abEntre los pobres y pocos bienes que ten\u00eda pose\u00eda una yegua&#8230;le tom\u00f3 contra su voluntad el mozo tirano a quien serv\u00eda, desto no contento con aquel robo y fuerza procur\u00f3 de violar el matrimonio del Cacique y forzalle la mujer&#8230;\u00bb 1<\/p>\n<\/p>\n<p>Ante la protesta del agraviado por tales fechor\u00edas la justicia colonial nada hizo para castigar la afrenta, tal como ha quedado registrado en la historia de la \u00e9poca en que ocurrieron esos hechos. <\/p>\n<p>El primer combate entre Enriquillo y sus seguidores con sus persecutores fue en las cercan\u00edas de un lugar que luego llevar\u00eda el nombre del bravo cacique rebelde. Seg\u00fan las cr\u00f3nicas de anta\u00f1o dicho territorio, poblado de \u00e1rboles, tambi\u00e9n ten\u00eda algunos peque\u00f1os desfiladeros con cantos rodados y todo tipo de piedras naturales que en manos de los ind\u00edgenas se transformaban en mort\u00edferos proyectiles cuando hac\u00edan diana en la anatom\u00eda de los gendarmes espa\u00f1oles. <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>GENIO MILITAR NATURAL<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Es de rigor se\u00f1alar que Enriquillo sab\u00eda leer y escribir. Unos buenos frailes cat\u00f3licos espa\u00f1oles, en un monasterio de Santo Domingo, se encargaron de esa noble tarea y  dotaron al peque\u00f1o hu\u00e9rfano, nacido cerca del lago que hoy lleva su nombre, de algunos conocimientos generales, los cuales combin\u00f3 con sus condiciones de innato estratega y t\u00e1ctico de guerra.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esos conocimientos ser\u00edan de mucha utilidad en el futuro del l\u00edder natural del cacicazgo de Jaragua, pues pudo desarrollar sus excepcionales condiciones como ser humano, tal y como se comprueba al analizar  su hoja de vida.<\/p>\n<\/p>\n<p>Para colocar en una justa perspectiva el papel estelar de Enriquillo en la historia colonial se requiere una investigaci\u00f3n a fondo. Hay que entresacar del material hist\u00f3rico disponible la paja del heno y apartar el humo vacuo de la mentira del fuego vivificante de la verdad.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es que su haza\u00f1a no es para menos, puesto que Enriquillo nunca tuvo en sus manos un manual de guerra ni supo que existi\u00f3, hace ahora dos mil quinientos sesenta y dos a\u00f1os, un experto militar y fil\u00f3sofo chino llamado Sun Tzu, autor de un conjunto de f\u00f3rmulas t\u00e1cticas y de an\u00e1lisis de estrategia b\u00e9lica que despu\u00e9s fueron compilados en un libro que desde su aparici\u00f3n es una especie de biblia militar, teniendo como premisa predilecta que \u00abla m\u00e1xima habilidad ser\u00e1 salir victorioso sin derramar una sola gota de sangre. Esto se lograr\u00e1 frustrando los proyectos, programas y planes del contrincante.\u00bb 2<\/p>\n<\/p>\n<p>La genialidad de Enriquillo como combatiente  en clave defensiva no pudo ser ocultada ni siquiera por los cronistas espa\u00f1oles. Los partes informativos que se conservan de esa \u00e9poca reflejan que la t\u00e1ctica por excelencia que \u00e9l usaba para vencer siempre a los soldados hispanos era eludirlos hasta que agotaran sus energ\u00edas y luego atacarlos con gran pericia y total eficacia, en recurrentes operaciones de retiradas y contra ataques.<\/p>\n<\/p>\n<p>Enriquillo fue uno de los precursores de la guerra de guerrillas en Am\u00e9rica, como tambi\u00e9n lo fue Tamayo,  protagonista de primera l\u00ednea en esa luminosa franja de dignidad que es la rebeld\u00eda ante la opresi\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Enriquillo ha sido considerado como \u00abel primer rebelde de Am\u00e9rica\u00bb. 3 <\/p>\n<\/p>\n<p>El calificativo anterior es v\u00e1lido, pues \u00e9l logr\u00f3 convertir la sierra del Bahoruco en el epicentro de una gloriosa gesta emancipadora que luego sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n a muchos otros pueblos de diferentes lugares del planeta Tierra.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las t\u00e1cticas b\u00e9licas creadas por el genio militar de Enriquillo forman desde entonces parte de la esencia de toda guerra de guerrillas. Ese estilo de combate ideado por \u00e9l le permiti\u00f3 no perder ning\u00fan enfrentamiento. De ah\u00ed que su capacidad de movimiento, el fuego y el humo levantados en diferentes puntos geogr\u00e1ficos para enga\u00f1ar al enemigo, y hasta sus creativas fintas de car\u00e1cter guerrillero figuran en la sustancia misma de los m\u00e1s importantes manuales  de guerra del mundo.<\/p>\n<\/p>\n<p>No resulta abundante se\u00f1alar que fue \u00e9l el verdadero creador de la guerra de guerrillas en Am\u00e9rica, esa forma de pelear atacando de sorpresa y sin ser visto, utilizando todo tipo de a\u00f1agazas para mantener a raya a un enemigo con mayor poder de combate. <\/p>\n<\/p>\n<p>Al poco tiempo de su levantamiento Enriquillo logr\u00f3, luego de debilitar al frente contrario, capturar a quien hab\u00eda sido su verdugo y profanador de su t\u00e1lamo nupcial, el mencionado encomendero Andr\u00e9s Valenzuela, el joven.<\/p>\n<\/p>\n<p>Dicho sujeto, que muy probablemente estaba con la cabeza gacha y con el cuerpo gelatinoso, enfundado a la usanza de los caporales coloniales en un t\u00edpico sayo azul celeste con arandelas pectorales y faldamentos a medias piernas, pensando en una muerte inminente se le arrodill\u00f3 a Enriquillo, y temblando de miedo ante el bravo l\u00edder ind\u00edgena le pidi\u00f3, con una sarta de zalemas, la clemencia que \u00e9l no tuvo para cientos de sus encomendados.<\/p>\n<\/p>\n<p>La respuesta del formidable guerrero que era Enriquillo fue de antolog\u00eda:\u00bbAgradece Valenzuela que no te mato. Anda y no vuelvas ac\u00e1. Gu\u00e1rdate.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Ese comportamiento del referido encomendero espa\u00f1ol es t\u00edpico de los que abusan cuando est\u00e1n en posici\u00f3n de poder y luego se le voltea la hoja. Un sabio florentino lo dijo con palabras inolvidables: \u00abla naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y adyectos y humildes en la adversidad.\u00bb4<\/p>\n<\/p>\n<p> Exactamente eso ocurri\u00f3 en el caso del episodio protagonizado por Enriquillo y Valenzuela en la sierra del Bahoruco. Otros muchos casos similares han ocurrido antes y despu\u00e9s.<\/p>\n<\/p>\n<p>Enriquillo fue un digno continuador del concepto de dignidad y del esp\u00edritu de rebeld\u00eda de los negros quilombolas que, en el lejano 1503, desde sus aldeas de resistencia conocidas como quilombos, se sublevaron para plantar cara a los colonizadores espa\u00f1oles. <\/p>\n<\/p>\n<p>Ellos sembraron un hito sobre el cual se apoy\u00f3 el m\u00e1s sobresaliente de los tainos del cacicazgo de Jaragua, y despu\u00e9s de \u00e9l otros muchos valientes tomaron el ejemplo de los  oriundos del Gran Valle del Rift, en su vertiente africana.  <\/p>\n<\/p>\n<p>Los alcances hist\u00f3ricos de esa rebeli\u00f3n de los negros, tra\u00eddos forzosamente de \u00c1frica en calidad de esclavos, quedan perfectamente retratados en el libro de Carlos Esteban Deive titulado Los Cimarrones del maniel de Neyba.5<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>CONVENIO  DE PAZ  ENRIQUILLO-BARRIONUEVO<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Fue tan f\u00e9rrea, valiente e inteligente la actitud de Enriquillo, durante 14 largos a\u00f1os de  insurrecci\u00f3n, que en julio de 1532 la emperatriz do\u00f1a Isabel de Portugal (actuando por  ausencia de su esposo el emperador Carlos V) tuvo que intervenir para evitar que se prolongara m\u00e1s la impotencia y la verg\u00fcenza de las tropas espa\u00f1olas, las cuales nunca pudieron retener ni un palmo del territorio bajo dominio del jefe ind\u00edgena.<\/p>\n<\/p>\n<p>La referida emperatriz  design\u00f3 a Francisco Barrionuevo como capit\u00e1n general de la guerra de Bahoruco. Ese enviado especial lleg\u00f3 a Santo Domingo en el buque insignia del imperio espa\u00f1ol, con una dotaci\u00f3n militar integrada por 200 hombres curtidos en guerras de ultramar, con una panoplia que inclu\u00eda relucientes alabardas medievales, y con poderes espec\u00edficos para poner t\u00e9rmino por la v\u00eda pac\u00edfica al alzamiento encabezado por Enriquillo.<\/p>\n<\/p>\n<p>El acuerdo de paz  fue firmado  por  Enriquillo y Barrionuevo el 4 de agosto de 1533, en la isla lacustre Cabrito, en medio del lago que ahora lleva el nombre de tan insigne figura ind\u00edgena.<\/p>\n<\/p>\n<p>En dicho convenio se estableci\u00f3 que a partir de ese momento quedaba abolido en la isla La Espa\u00f1ola el odioso sistema de esclavitud conocido como Las Encomiendas. Esa instituci\u00f3n socioecon\u00f3mica fue creada en mala hora, el 20 de diciembre del 1503, por c\u00e9dula real de la reina Isabel La Cat\u00f3lica. <\/p>\n<\/p>\n<p>Ese acuerdo primicial constitu\u00eda impl\u00edcitamente un reconocimiento al \u00e9xito de la primera insurrecci\u00f3n de los abor\u00edgenes contra el imperio espa\u00f1ol, pues en el mismo se consign\u00f3 que los ind\u00edgenas de esta isla tendr\u00edan los mismos derechos que los espa\u00f1oles.<\/p>\n<\/p>\n<p>La historia registra que ante el despliegue de melindres del citado enviado imperial, el bravo luchador taino proclam\u00f3: \u00abYo no deseaba otra cosa sino la paz.\u00bb <\/p>\n<\/p>\n<p>Los antecedentes hist\u00f3ricos son como manantiales donde se abreva con frecuencia cuando ocurren  acontecimientos  que de alguna manera impactan a los pueblos. Es por ello que no resulta abundante decir que el acuerdo entre Enriquillo y Barrionuevo bien pudo servir de inspiraci\u00f3n para que 306 a\u00f1os despu\u00e9s, el 31 de agosto de 1839, se produjera lo que se conoce como el abrazo de Vergara, pacto logrado entre los generales espa\u00f1oles Espartero y Maroto, con el cual se logr\u00f3 la pacificaci\u00f3n del entonces revuelto norte espa\u00f1ol. De los pormenores de ese convenio entre isabelinos y carlistas da cuenta Francisco Pareja de Alarc\u00f3n, en un ensayo publicado meses posteriores a su firma.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>CONTROVERSIAS SOBRE LA HAZA\u00d1A DE ENRIQUILLO<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>De los que han escrito sobre la rebeli\u00f3n del Bahoruco hay opiniones divergentes. Algunos incluso han llegado hasta a negar la trascendencia hist\u00f3rica del accionar de Enriquillo y cuestionan su condici\u00f3n de h\u00e9roe para su raza.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pienso que los pocos opinantes que pretenden desmeritar la insurgencia encabezada por  Enriquillo sustentan sus an\u00e1lisis en retazos muy esparcidos de informes de los llamados cronistas de Indias, los cuales respond\u00edan a los intereses de la metr\u00f3poli.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los que solo leyeron linealmente los informes farragosos y los relatos fantasmag\u00f3ricos de los achichincles del entonces imperio espa\u00f1ol jam\u00e1s lograron profundizar sobre esa haza\u00f1a. No pod\u00edan hacerlo porque partieron de premisas falsas. Igual ocurrir\u00e1 con quienes tengan en el futuro la misma simplista y acomodaticia l\u00ednea de investigaci\u00f3n sobre ese punto de nuestra historia.<\/p>\n<\/p>\n<p>No pocos pretendidos historiadores, publicistas y recopiladores s\u00f3lo ven flecos y no sustancia en los hechos de los hombres. Por eso se equivocan tanto, algunos de manera aparentemente inocente, pero la mayor\u00eda es adrede.<\/p>\n<\/p>\n<p> Algunos de los que han querido disminuir la figura hist\u00f3rica de este personaje ind\u00edgena lo han hecho en l\u00ednea directa con la monoton\u00eda sonora de las urracas y las cotorras.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sin embargo, la inmensa mayor\u00eda de los historiadores que han abordado ese tramo de nuestro remoto pasado han sido juiciosos al analizar la epopeya de Enriquillo y sus aguerridos combatientes.<\/p>\n<\/p>\n<p>El  objetivo de este trabajo no es analizar las obras m\u00e1s importantes que se han publicado sobre el apasionante tema del levantamiento de Enriquillo. Basta decir que  aunque hace falta un estudio m\u00e1s profundo sobre lo que su extraordinaria acci\u00f3n signific\u00f3 para sus gentes y, por extensi\u00f3n, para todos los pueblos y grupos oprimidos del mundo, el balance  hist\u00f3rico es muy positivo hacia su figura paradigm\u00e1tica.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es importante resaltar que la rebeli\u00f3n protagonizada por Enriquillo en la sierra de Bahoruco acab\u00f3 en la isla entonces llamada La Espa\u00f1ola con el oprobioso sistema de explotaci\u00f3n de seres humanos conocido como Las Encomiendas. En otros lugares de Am\u00e9rica esa barbaridad dur\u00f3 m\u00e1s de 300 a\u00f1os.<\/p>\n<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n es verdad, y hay que decirlo, que la asonada dirigida por Enriquillo no impidi\u00f3 que fueran exterminados los miles de tainos, y de otros grupos ind\u00edgenas que habitaban esta tierra caribe\u00f1a a la llegada de los conquistadores espa\u00f1oles, tal y como qued\u00f3 consignado en varios informes de la \u00e9poca. 6<\/p>\n<\/p>\n<p>Muchos por confusi\u00f3n, y otros por crear a prop\u00f3sito una nebulosa en torno a la figura hist\u00f3rica de Enriquillo, han querido presentarlo como un d\u00e9bil negociador, algo as\u00ed como esos raros arbustos de un erial que se van flexionando seg\u00fan la intensidad del viento. Pero viendo con objetividad el acuerdo referido, cabe preguntarse qu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda ped\u00edrsele a ese hombre extraordinario, especialmente si se toma en cuenta que Las Encomiendas ten\u00edan la impronta imperial\u00ac.<\/p>\n<\/p>\n<p>El famoso jurista indiano Juan de Sol\u00f3rzano Pereyra lo explica as\u00ed: \u00abLa encomienda era un derecho concedido por merced real a los benem\u00e9ritos de Indias para recibir y cobrar para s\u00ed los tributos de los indios y que se les encomendaren por su vida y la de un heredero&#8230;\u00bb 7<\/p>\n<\/p>\n<p>Vale decir que ese sistema totalmente esclavista no fue producto de un exabrupto de un capitoste o de un jefe local, de los tantos que llegaron de Espa\u00f1a al llamado Nuevo Mundo, sino que era todo un cat\u00e1logo de opresi\u00f3n bien pensado por los m\u00e1s altos mandos reinantes en la apodada \u00abmadre patria\u00bb. <\/p>\n<\/p>\n<p>Las Encomiendas ten\u00edan, en consecuencia, una estructura legal y una base doctrinal, como bien lo explica el sacerdote  y jurista Rafael G\u00f3mez Hoyos. 8<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero lo cierto es que de la convulsa \u00e9poca colonial de la isla La Espa\u00f1ola, y especialmente de la tragedia que en ella ocurri\u00f3 contra los pueblos originarios, todav\u00eda no se ha publicado un an\u00e1lisis a fondo, que recoja con fidelidad todos los hechos sangrientos y de opresi\u00f3n en general que dieron como resultado la conocida hecatombe ind\u00edgena.<\/p>\n<\/p>\n<p> Diferente ha ocurrido en M\u00e9xico, donde el sabio Miguel Le\u00f3n-Portilla, considerado el mayor investigador de los ind\u00edgenas mexicanos, public\u00f3 una obra fundamental titulada La Visi\u00f3n de los Ca\u00eddos, en la cual desgrana muchas verdades irrebatibles.<\/p>\n<\/p>\n<p>Se ha dicho con mucha raz\u00f3n que la historia la escriben los vencedores o sus paniaguados, quienes suelen convertir en victorias hasta sus propias derrotas. Es una t\u00edpica manera de tergiversar, manipular y desinformar a las generaciones que viven los hechos y a las que siguen. <\/p>\n<p>Los mitos, particularmente los de \u00e1mbitos pol\u00edtico, militar y religioso, son terriblemente da\u00f1inos. Hay que evidenciarlos y destruirlos, para que como venenos de uso colectivo pierdan su eficacia y no enrarezcan la atm\u00f3sfera social.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las m\u00e1s gruesas mentiras, que ahora les llaman pomposamente \u00abhechos alternativos\u00bb, se han utilizado siempre para tapar verdades. As\u00ed fue antes y sigue siendo despu\u00e9s de que el tenebroso genio de la propaganda nazista Joseph Goebbels dejara asentado en su ensayo doctrinario el principio sexto de la Orquestaci\u00f3n: \u00abLa propaganda debe limitarse a un n\u00famero peque\u00f1o de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto&#8230;\u00bb A eso le a\u00f1adi\u00f3 como puntillazo final: \u00abSi una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad.\u00bb 9<\/p>\n<\/p>\n<p>A pesar de lo anterior siempre hay endijas por donde se cuelan destellos de verdad, y una prueba de ello es que en los diez principios del manual titulado Instrucciones de la guerra de guerrillas, elaborado por el Padre de la Patria Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella, en su calidad de ministro de guerra del gobierno provisional restaurador, para uso de los combatientes dominicanos, se observan muchos de los elementos t\u00e1cticos creados 344 a\u00f1os atr\u00e1s por Enriquillo para mantener en jaque a las tropas espa\u00f1olas lanzadas en su contra.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>UN PUEBLO LLAMADO ENRIQUILLO<\/strong><\/p>\n<p>En homenaje a Enriquillo, fallecido en Azua el 27 de septiembre del a\u00f1o 1535, fue bautizado con su nombre, desde el primero de abril de 1884, un pueblo del suroeste dominicano, que antes era conocido como  Petit Trou. <\/p>\n<\/p>\n<p>Esa localidad, que es uno de los m\u00e1s populosos n\u00facleos urbanos creados a un costado de la sierra del Bahoruco, est\u00e1 construida sobre peque\u00f1as colinas, con sus respectivas pendientes, en una de las cuales est\u00e1 emplazado el cementerio municipal, como un balc\u00f3n con vista al mar. <\/p>\n<\/p>\n<p>La comunidad de Enriquillo est\u00e1 situada entre Barahona y Pedernales. Su lado sur es ba\u00f1ado por las aguas del Mar Caribe, teniendo al norte imponentes mogotes y peque\u00f1os valles intramontanos, en los cuales se cultivan diversos productos.<\/p>\n<\/p>\n<p>En la villa costera de Enriquillo naci\u00f3 el 20 de marzo de 1884 S\u00f3crates Nolasco, el c\u00e9lebre autor de la obra Cuentos Cimarrones y notable investigador de temas hist\u00f3ricos, quien tantos aportes valiosos hizo a las letras nacionales. Una de las calles de este pueblo lleva justicieramente su nombre.<\/p>\n<\/p>\n<p>El gran jefe ind\u00edgena rebelde Enriquillo originalmente ten\u00eda por nombre Guarocuya, es por ello que muchos autores prefieren evocarlo con ese su nombre primario.<\/p>\n<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mart\u00ed, al elogiar la tierra dominicana, dej\u00f3 plasmado sobre \u00e9l este p\u00e1rrafo burilado en letras de oro: \u00abSanto Domingo, semillero de h\u00e9roes, donde a\u00fan, en la caoba sangrienta, y en el ca\u00f1averal quejoso y en las selvas invictas, est\u00e1 vivo, manando ense\u00f1anzas y decretos, el coraz\u00f3n de Guarocuya\u00bb. 10<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-\t Historia de Indias. Bartolom\u00e9 de Las Casas. <\/p>\n<p>2-\t El Arte de la Guerra.Sun  Tzu . Ediciones Leyenda, M\u00e9xico, 2008.<\/p>\n<p>3-\tLos Dominicos y las Encomiendas de Indias de la Isla Espa\u00f1ola, edici\u00f3n del 1971,  p\u00e1g. 24.Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>4-\tEl Pr\u00edncipe.  Nicol\u00e1s Maquiavelo.<\/p>\n<p>5-\tLos Cimarrones del maniel de Neyba. Carlos Esteban Deive.<\/p>\n<p>6-\tLa Destrucci\u00f3n de las Indias. Bartolom\u00e9 De las Casas<\/p>\n<p>7-\tPol\u00edtica Indiana. Juan de Sol\u00f3rzano Pereyra.<\/p>\n<p>8-\tLas Leyes de Indias y el Derecho Eclesi\u00e1stico en la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola e Indias Filipinas. P\u00e1ginas 155 y siguientes. Rafael G\u00f3mez Hoyos.<\/p>\n<p>9-\tPrincipios de propaganda nazi. Joseph Goebbels.<\/p>\n<p>10-\tJos\u00e9 Mart\u00ed. P\u00e1ginas Selectas de Mart\u00ed. Editor \u00c1ngel Estrada.<\/p>\n<p>o-La Rebeli\u00f3n del Bahoruco. Manuel A. Pe\u00f1a Batlle.<\/p>\n<p>     o- Novela Enriquillo. Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n.<\/p>\n<p>     o- Guarocuya y Enriquillo. Vetilio Alfau Dur\u00e1n. <\/p>\n<p>     o -Enriquillo y Boy\u00e1. Fray Cipriano de Utrera.<\/p>\n<p>     o. Enriquillo y Carlos V. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>     o- Poema Guarocuya. Federico Henr\u00edquez y Carvajal. <\/p>\n<p>     o- La Visi\u00f3n de los Ca\u00eddos. Miguel Le\u00f3n-Portilla.<\/p>\n<p>     o- Instrucciones de la Guerra de Guerrillas. Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella.<\/p>\n<h6> 2018-03-24 08:14:09 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4828'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4827'>4827<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4828'>4828<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>4829<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4830'>4830<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4831'>4831<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4830'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El alzamiento de Enriquillo (cuyo nombre original era Guarocuya) fue el parteaguas de las luchas de los pueblos originarios del llamado Nuevo Mundo. POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El cacique ind\u00edgena Enriquillo, dotado con extraordinarias condiciones de guerrero, fue el personaje que en el a\u00f1o 1519 decidi\u00f3 sublevarse en las monta\u00f1as del Bahoruco con menos de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-52494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=52494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52494\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=52494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=52494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=52494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}