{"id":52401,"date":"2018-04-07T17:44:02","date_gmt":"2018-04-07T17:44:02","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=52401"},"modified":"2018-04-07T17:44:02","modified_gmt":"2018-04-07T17:44:02","slug":"general-cabral-patriota-en-loma-y-llano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=52401","title":{"rendered":"GENERAL CABRAL: PATRIOTA EN LOMA Y LLANO&#13;"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Jose maria Cabral I.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Parque Cabral, Barahona.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Merino.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El general Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y Luna naci\u00f3 en el a\u00f1o 1819, en un campo llamado Ingenio Nuevo, en el lado sur de San Crist\u00f3bal. Muri\u00f3  en Santo Domingo en el 1899.<\/p>\n<p>Realiz\u00f3 una labor esencial en la vida nacional. Su celebridad es fruto de sus acciones, colocadas en altos relieves en las p\u00e1ginas de nuestra historia.<\/p>\n<p>Para \u00e9l la guerra era algo glorioso, en las circunstancias especiales en que le toc\u00f3 actuar. Fue un sobresaliente luchador  por la libertad del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>De \u00e9l puede decirse que era \u00ab&#8230;el h\u00e9roe en la contienda\u00bb, como el personaje aludido en uno de sus relatos por el escritor ingl\u00e9s Rudyard Kipling, galardonado en el 1907 con el Premio Nobel de Literatura.<\/p>\n<p>Fue un gran estratega militar y un h\u00e1bil t\u00e1ctico. Eso se comprueba al examinar los resultados de las batallas y combates en que particip\u00f3 como cabeza principal o como parte de la oficialidad dominicana.<\/p>\n<p>Previo a cualquier enfrentamiento armado, en una especie de interludio marcial, este adalid dominicano hac\u00eda una meticulosa y bien sincronizada cartograf\u00eda del escenario b\u00e9lico donde se batir\u00eda, lo cual le permit\u00eda conocer tanto la fortaleza como las debilidades del enemigo.<\/p>\n<p>Estudiando las aptitudes guerreras del general Cabral y Luna, y el despliegue sin igual que de ellas hac\u00eda, se comprueba que nunca ejecutaba contraataques localizados, sino que simultaneaba sus ofensivas, con lo cual desconcertaba a los enemigos.<\/p>\n<p>Sin duda alguna cabe decir que su vida meritoria puede ser evaluada desde m\u00faltiples facetas como patriota, combatiente y gobernante, pues adquiri\u00f3 categor\u00eda de h\u00e9roe \u00e9pico.<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde el 18 de marzo a\u00f1o 1844, en que dirigi\u00f3  la vanguardia de un batall\u00f3n banilejo en el lugar conocido como La Hicotea, en el extremo oriental de la Sierra Mart\u00edn Garc\u00eda, donde derrot\u00f3 a la numerosa avanzada del general haitiano Souffrant, se distingui\u00f3 en las principales contiendas libradas para consolidar la independencia nacional, restaurar la Rep\u00fablica y mantener en jaque a los tiranos tempraneros que tuvo el pa\u00eds. <\/p>\n<p>Eran tiempos en que, como dec\u00eda su contempor\u00e1neo el alem\u00e1n Otto von Bismarck, los problemas ten\u00edan que resolverse no con discursos, \u00ab&#8230;sino a sangre y hierro\u00bb. <\/p>\n<p>Cabral y Luna fue en la realidad de los hechos una especie de demiurgo de la guerra, aunque todo indica que no tuvo un descendiente que cantara sus proezas, como s\u00ed lo hizo Jorge Luis Borges a su bisabuelo materno Isidoro Su\u00e1rez, el comandante de las caballer\u00edas peruana y colombiana en la batalla de Jun\u00edn.<\/p>\n<\/p>\n<p>En la sabana de Santom\u00e9, territorio ubicado al oeste de la ciudad de San Juan de la Maguana, se desarroll\u00f3 el 22 de diciembre del 1855 una batalla que marc\u00f3 un significativo hito en la historia dominicana. <\/p>\n<\/p>\n<p>En ese hist\u00f3rico lugar cientos de gloriosos dominicanos sepultaron para siempre las ambiciones del llamado emperador haitiano Faustin Soulouque.<\/p>\n<p>All\u00ed el genio militar de Cabral y Luna se elev\u00f3 a los m\u00e1ximos niveles, combatiendo a cielo abierto. Diferente fue el comportamiento de algunos de nombres sonoros en los libros de historia dominicana, quienes en los combates no daban el frente ni expon\u00edan su humanidad, sino que se refugiaban en casamatas de piedra y barro hasta que pasara el fragor de cada enfrentamiento.<\/p>\n<p>Siendo el jefe supremo de aquel acontecimiento b\u00e9lico decidi\u00f3, dadas las circunstancias especiales, tener un duelo personal, vis-a-vis, con arma blanca, con el corpulento, temible y sanguinario general haitiano Antoine Pierre, conocido como el duque de Tibur\u00f3n, a quien sac\u00f3 de combate.<\/p>\n<p>Uno piensa que para salir triunfante de ese lance el general Cabral hasta debi\u00f3 haber utilizado con suprema pericia maniobras marciales de fintas, patadas y derribos.<\/p>\n<p>Se supone que en ese enfrentamiento el h\u00e9roe de Santom\u00e9 y La Canela tuvo que usar contra su contrincante uno de esos movimientos de habilidad que en la lucha taurina se conoce como a porta gayola. Ese cuerpo a cuerpo fue duro, pues por lo que reflejan las pinturas de su imagen el llamado duque de Tibur\u00f3n deb\u00eda tener m\u00e1s fuerza que un morlaco.<\/p>\n<p> Cabral no era ni por asomo como el conocido personaje de la imaginaci\u00f3n popular dominicana denominado Juancito Trucupey, pero haciendo una extrapolaci\u00f3n se puede decir que a parte de las armas de fuego, en las que era diestro, supo usar \u00ab&#8230;el machete redentor, forjador de libertades, que empu\u00f1a para ganar con una fuerza testicular&#8230;\u00bb 1<\/p>\n<p> En la batalla campal librada en la mencionada sabana de Santom\u00e9 brillaron por su bizarr\u00eda y patriotismo cientos de combatientes dominicanos, llegados diferentes lugares del pa\u00eds. Es dif\u00edcil citarlos a todos.<\/p>\n<p>Pero entre los m\u00e1s sabresalientes acompa\u00f1antes del general Cabral, h\u00e9roe principal de ese acontecimiento militar de gran trascendencia, es oportuno mencionar a los generales, coroneles y oficiales de alta graduaci\u00f3n Wenceslao Ram\u00edrez, Juan Contreras, Bernardino P\u00e9rez, Pedro Florentino, Aniceto Mart\u00ednez, Eusebio Puello, Valent\u00edn Marcelino, Pedro y Le\u00f3n Vicioso, Antonio Sosa, Jos\u00e9 Leger, Santiago Suero y Andr\u00e9s Ogando.<\/p>\n<p><strong>                 EL GENERAL ANICETO MART\u00cdNEZ HIZO HISTORIA<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s del hito de Santom\u00e9, el general Aniceto Mart\u00ednez tambi\u00e9n brill\u00f3 heroicamente en el lugar conocido como Sabana Mula. En esa secci\u00f3n hoy perteneciente al municipio de B\u00e1nica, \u00e9l y los hombres bajo su comando derrotaron a los que cubr\u00edan la desorganizada retirada de los intrusos del oeste de la isla, venciendo al dueto de generales Gefrad-Mitton y convirtiendo a cientos de dragones haitianos en verdaderos criaderos de malvas. <\/p>\n<p>Pero la determinaci\u00f3n independentista del pueblo dominicano qued\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s reflejada en un hecho escenificado en el caser\u00edo llamado Babor, en un costado de la Sabana de Santom\u00e9, descrito para la historia por el mismo General Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral de esta manera: \u00abUna mujer dominicana llamada Polonia de Sierra, con un mocho de machete, y sin  m\u00e1s ayuda que su valor dominicano, le dio muerte a un soldado haitiano que tuvo la cobard\u00eda de trabar lucha con ella.\u00bb 2 <\/p>\n<p>El historiador C\u00e9sar A. Herrera Cabral le da categor\u00eda de culmen de liberaci\u00f3n al  referido hecho heroico de San Juan de la Maguana al decir, sobre ese importante tramo de nuestra pasado, lo siguiente: \u00ab&#8230;la gloriosa batalla de Santom\u00e9, donde Cabral rubric\u00f3 definitivamente la Independencia Nacional\u00bb. Y dice m\u00e1s: \u00abEsa gloriosa acci\u00f3n de armas, en la cual fulgur\u00f3 la espada siempre victoriosa del general Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral&#8230;\u00bb 3<\/p>\n<p><strong>                     RELATO DEL PRESIDENTE Y ARZOBISPO MERI\u00d1O<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El 28 de febrero de 1857 el entonces p\u00e1rroco de Neyba Fernando Arturo de Meri\u00f1o, quien luego ser\u00eda Arzobispo de Santo Domingo y Presidente de la Rep\u00fablica, escribi\u00f3 una carta relatando sus impresiones al visitar los escenarios de guerra donde brill\u00f3 Cabral. En ella dej\u00f3 esto para la historia:<\/p>\n<p> \u00abHe ido a Las Matas de Farf\u00e1n y he pasado por los lugares que han sido teatros del infortunio de nuestros vecinos enemigos y de las glorias de nuestro ej\u00e9rcito. He recorrido la Sabana de Santom\u00e9 de un extremo a otro y he visto varias calaveras, esqueletos enteros, huesos esparcidos ac\u00e1 y all\u00e1 por toda ella, pedazos de casacas, de morriones, cartucheras, chapas con el \u00e1guila imperial, pu\u00f1os de bricheces, balas de ca\u00f1\u00f3n, tablas a millares de las cajas de municiones, pedazos de tamboras, zapatos, jarros y marmitas, tiras de calzones y camisas, etc., etc., y otros mil vestigios que advierten al pasajero se empe\u00f1\u00f3 all\u00ed una sangrienta lucha. Mas, he visto otros puntos, como un lugar llamado Pedro Corto, entre Las Matas y San Juan, en donde se ven centenares de huesos haitianos y otros despojos, lugar en que se pele\u00f3 ahora tambi\u00e9n en esta \u00faltima invasi\u00f3n. Item: he estado en Punta de Ca\u00f1a en el boh\u00edo en que estuvo Soulouque&#8230;\u00bb 4 <\/p>\n<p>Vale decir, en consecuencia, que la haza\u00f1a de Cabral en Santom\u00e9 permite hacer en favor de su figura procera exaltaciones similares a la que le hizo al Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar el poeta Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Olmedo, por su resonante triunfo en Jun\u00edn, Per\u00fa, el 6 de agosto de 1824.<\/p>\n<\/p>\n<p>En los hechos el General Cabral demostr\u00f3 que se sab\u00eda al dedillo la c\u00e9lebre consigna de Napole\u00f3n Bonaparte, resumida as\u00ed: \u00abEn la guerra, la audacia es el mejor c\u00e1lculo de ingenier\u00eda\u00bb. <\/p>\n<p>Pero es bueno dejar asentado aqu\u00ed que el General Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral tambi\u00e9n fue h\u00e9roe en la batalla de La Canela, en la cual puso a morder el polvo de la derro<strong>ta a las bien entrenadas tropas anexionistas espa\u00f1olas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>                                    <\/strong><\/p>\n<p><strong>                     EL GENERAL ANDR\u00c9S OGANDO BRILL\u00d3 EN LA CANELA<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>En la referida haza\u00f1a militar de La Canela brill\u00f3 especialmente el general Andr\u00e9s Ogando Encarnaci\u00f3n, valiente lugarteniente de Cabral, a quien acompa\u00f1\u00f3 en casi todos los desaf\u00edos y peleas librados contra haitianos, espa\u00f1oles y mandones criollos.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Ogando tambi\u00e9n fulgur\u00f3 posteriormente, en la denominada guerra de los seis a\u00f1os, enfrent\u00e1ndose a tipejos de baja cala\u00f1a como unos tales Mand\u00e9, Solito, Ba\u00fal y otros  forajidos al servicio del dictador Buenaventura B\u00e1ez M\u00e9ndez.<\/p>\n<p>Mientras dorm\u00eda en una esterilla de enea, en el poblado de Cambronal hoy municipio Galv\u00e1n, Andr\u00e9s Ogando fue asesinado a balazos y  pu\u00f1aladas por la traici\u00f3n cometida por Eleuterio Reyes, apodado La Chiva, quien se vendi\u00f3 por  una onza de oro, que entonces era sin\u00f3nimo de 16 pesos.<\/p>\n<p>La muerte aleve del patriota Ogando se produjo el lunes 7 de octubre de 1872, seg\u00fan se public\u00f3 muy gozosamente en el n\u00famero 239 del Bolet\u00edn Oficial del 12 de octubre de 1872, medio que era una sentina del agonizante r\u00e9gimen baecista.<\/p>\n<p>Histori\u00f3grafos baecistas y santanistas crearon una leyenda negra entorno a Andr\u00e9s Ogando, como tambi\u00e9n lo hicieron contra otros valientes patriotas como \u00e9l. Por injusticias as\u00ed es cada vez m\u00e1s apremiante hacer una profunda exfoliaci\u00f3n en muchos de los libros de historia dominicana.<\/p>\n<p>Hay que celebrar que los historiadores S\u00f3crates Nolasco y E.O. Garrido Puello salvaron la imagen hist\u00f3rica de Andr\u00e9s Ogando de la hoguera de la infamia en que la colocaron  algunos  opinantes con rabo de paja.<\/p>\n<p>Volviendo a Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y Luna es obligaci\u00f3n decir que en las luchas por la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica demostr\u00f3 nuevamente su coraje sin l\u00edmites, pues no tem\u00eda enfrentarse contra los enemigos en un \u00e9pico frente a frente, para lo cual utilizaba el \u00edmpetu implacable de su corporeidad f\u00edsica, su innata cualificaci\u00f3n marcial y su gran experiencia guerrera.<\/p>\n<p>Era bravo, pero sensato. Por eso trat\u00f3 de evitar m\u00e1s derramamiento de sangre en la lucha por restaurar la Rep\u00fablica y fue por eso que el 24 de junio de 1865, junto con Teodoro S. Heneken y cientos de combatientes por la libertad del pueblo dominicano, se ubicaron en San Crist\u00f3bal, por los cerros de Samangola, y desde all\u00ed le enviaron una comunicaci\u00f3n al ya derrotado general espa\u00f1ol Jos\u00e9 de La G\u00e1ndara Navarro para que entregara el mando.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de ese gesto de nobleza la respuesta de ese siniestro personaje zaragozano  fue un carpetazo, rechazando evacuar el territorio dominicano y prometiendo seguir la guerra; pero sabi\u00e9ndose derrotado lo que hizo fue ordenar quemar la artiller\u00eda, as\u00ed como decenas de  construcciones en  Santo Domingo, Saman\u00e1, Puerto Plata, Azua y otros lugares del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Ante su humillante derrota por un pueblo al que \u00e9l hab\u00eda denostado, ese La G\u00e1ndara \u00absoberbio y vanidoso, no quiso recibir, y declar\u00f3 la Rep\u00fablica bloqueada&#8230;\u00bb 5 <\/p>\n<p>Luego, el 10 de julio de 1865, La G\u00e1ndara escap\u00f3 en el buque Isabel la Cat\u00f3lica, que hab\u00eda arribado al puerto de la capital colonial el 28 de mayo del referido a\u00f1o.<\/p>\n<p>Cabral y Luna fue responsable de elaborar muchas de las t\u00e1cticas eficaces de las luchas restauradoras que culminaron con el plan estrat\u00e9gico de derrotar a los ocupantes espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Por otra parte es v\u00e1lido expresar que aunque originalmente apoy\u00f3 a Buenaventura B\u00e1ez, luego fue un tenaz opositor al r\u00e9gimen desp\u00f3tico que encabez\u00f3 el caudillo rojo. Los llamados seis a\u00f1os de B\u00e1ez (1867-1873) fueron un per\u00edodo nefasto en el cual h\u00e9roes de anta\u00f1o se convirtieron en villanos.<\/p>\n<p> En esa \u00e9poca los baecistas o rojos que combat\u00edan en la manigua sure\u00f1a eran motejados como sandolios y a los enemigos de Buenaventura B\u00e1ez, integrados en el partido Azul, les apodaban cacoces.<\/p>\n<p> En necesario insistir que en sentido general la historiograf\u00eda dominicana, en gran parte rom\u00e1ntica, tradicional y adocenada, no se ha atrevido a\u00fan a desmitificar, como corresponde, a muchos traidores. S\u00f3lo unos pocos valientes trillaron con esp\u00edritu justiciero ese importante camino. Abrieron la senda que se ha de seguir para colocar a cada cual en su lugar merecido.<\/p>\n<p>Est\u00e1 comprobado que los historiadores santanistas y baecistas, en su papel de consumados amanuenses, con la clavija de un falso patriotismo y con vuelos de alas cortas, lo tergiversaban todo y eran y son especialistas en la recurrente t\u00e1ctica de abonar el terreno con escupitajos de mentiras para enterrar honras de aquellos que no se prosternaron ante los designios proditorios de Santana y de B\u00e1ez. <\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n de esa pr\u00e1ctica malsana muchos rufianes fueron nimbados con el rugido sonoro de un falso pedestal de proceridad hist\u00f3rica, lo cual es socialmente todav\u00eda m\u00e1s negativo. En el presente otros cultivadores de la mendacidad y de la nostalgia de los  caudillos Santana y B\u00e1ez han continuado esa antinomia lacerante. Por eso son necesarias las rectificaciones y cribaciones hist\u00f3ricas que unos pocos han hecho.<\/p>\n<p>Aunque originalmente Cabral apoy\u00f3 a Buenaventura B\u00e1ez, luego fue un tenaz opositor al r\u00e9gimen desp\u00f3tico de los arriba citados seis a\u00f1os (1867-1873) que el caudillo rojo encabez\u00f3, en el m\u00e1s despiadado de sus per\u00edodos gubernamentales. Combati\u00f3 sin tregua el prop\u00f3sito de \u00e9ste cuando pretendi\u00f3 anexar el pa\u00eds a los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>El historiador S\u00f3crates Nolasco describe al General Cabral, en la biograf\u00eda que de \u00e9l hizo, de este modo: \u00abalto y seco, sobrio y fr\u00edo, de templanza admirable y de admirable entereza en los padecimientos\u00bb y agrega lo siguiente: \u00abLa Guerra de los Seis A\u00f1os no debe ser considerada como una de nuestras contiendas civiles, sino la tercera guerra para sostener la independencia de Santo Domingo&#8230;\u00bb 6<\/p>\n<p>Es importante divulgar que Nolasco fue un minucioso esclarecedor de muchas p\u00e1ginas de la historia referentes a batallas, combates, escaramuzas y hechos acontecidos en el territorio nacional y, adem\u00e1s, fue reivindicador del valor y la integridad de personajes que expusieron sus vidas, bienes y tranquilidad familiar en pro de la libertad de todos los dominicanos. <\/p>\n<p>De Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral dice otro de sus bi\u00f3grafos que: \u00abProbablemente en todas las guerras que se sucedieron a lo largo del siglo XIX no se encuentre otro jefe militar que superara el coraje de Cabral&#8230;Estaba revestido de un sentido estricto de honradez&#8230;Nunca temi\u00f3 quedarse solo defendiendo la libertad de la patria.\u00bb 7<\/p>\n<p>Siendo la guerra un roce permanente con la muerte (ese efecto terminal de cada ser vivo que presentan como un esperpento con patas peludas, pezu\u00f1as largas, empu\u00f1ando en una mano un tridente y en la otra una guada\u00f1a) hay que imaginarse el valor infinito y las profundas convicciones de amor a la Patria que adornaban la personalidad de ese gran dominicano que fue Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y Luna, quien nunca rehuy\u00f3 decir presente en decenas de combates donde predominaban las granizadas de balas, con su olor a p\u00f3lvora y el resplandor de un fuego mortal. <\/p>\n<p>Al analizar los aspectos principales de los vol\u00famenes del tratado De la Guerra, del eminente historiador militar Carl von Clausewitz, y comprobar con documentos hist\u00f3ricos fidedignos e irrefutables el despliegue de pasi\u00f3n, c\u00e1lculo e inteligencia que en el fragor de los combates distingu\u00eda al general Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y Luna, hay que convenir que entre ambos estrategas guerreros hab\u00eda una perfecta sinton\u00eda de pareceres, a pesar de que el prusiano muri\u00f3 13 a\u00f1os antes de que el dominicano brillara en los campos de la guerra liberadora dominicana, tal vez sin conocer la voluminosa obra de aquel.<\/p>\n<p> Para el sabio doctrinario militar Carl von Clausewitz la guerra \u00abconstituye un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad\u00bb.<\/p>\n<p>El accionar del general Cabral y Luna, en los escenarios de batallas donde muchas veces se jug\u00f3 la vida, se encuadra en la reflexi\u00f3n anterior. El siempre impuso su capacidad militar aunque algunos pocos, en clave de mezquindad, han pretendido torcer  la verdad sobre el curso de sus haza\u00f1as como t\u00e1ctico y estratega.<\/p>\n<p>Este guerrero de pies a cabeza se lanzaba de hoz y coz al combate, vibrando sin cesar bajo el fuego de los ca\u00f1ones enemigos. En cada enfrentamiento actuaba como si el riesgo de morir fuera cero, aunque \u00e9l sab\u00eda que era alto.<\/p>\n<p>Mientras eso hac\u00eda este tit\u00e1n de nuestras libertades,  algunos de sus detractores estaban en confortables zonas capitalinas ejerciendo su cotidianidad como \u00abse\u00f1ores del placer, de chambergos con vistosas plumas, de blancas gorgueras y elegantes ferreruelos&#8230;\u00bb, para decirlo con las palabras que en febrero de 1918 utiliz\u00f3 (para referirse a otros figurantes de la vida p\u00fablica criolla) el insigne periodista, soldado y escritor vegano de gran val\u00eda antillana Lorenzo Despradel Su\u00e1rez, el gran patriota Muley.<\/p>\n<p>Hay pruebas a borbotones que demuestran que el general Cabral siempre estuvo dispuesto a cumplir su cita en Samaria. Dicho esto para recordar la c\u00e9lebre f\u00e1bula del siglo IX escenificada en el suroeste asi\u00e1tico y protagonizada por la muerte, un mercader de Bagdad y su criado. <\/p>\n<p>Federico Henr\u00edquez y Carvajal sol\u00eda identificar a Cabral como el \u00abCromwell imposible\u00bb.8 <\/p>\n<p>Ello tal vez por la coincidencia del t\u00edtulo com\u00fan de Protector que ostentaban el ingl\u00e9s y el dominicano, pero quiz\u00e1 m\u00e1s inclinado por los juicios de Thomas Carlyle que por las opiniones de David Hume sobre el Lord  brit\u00e1nico.  <\/p>\n<p>Cabral fue presidente de la Rep\u00fablica en dos ocasiones. La primera vez ascendi\u00f3 al solio presidencial el 4 de agosto de 1865, con el t\u00edtulo de Protector de la Rep\u00fablica.  La segunda ocasi\u00f3n  fue el 22 de  agosto de 1866, sustituyendo entonces al triunvirato integrado por los generales Gregorio Luper\u00f3n, Pedro Antonio Pimentel y Federico de Jes\u00fas Garc\u00eda. <\/p>\n<p>En las lides pol\u00edticas perteneci\u00f3 al Partido Azul, entidad de factura liberal y de corriente nacionalista. Era tambi\u00e9n el partido de Gregorio Luper\u00f3n y de Ulises Francisco Espaillat, entre otras grandes figuras de la vida p\u00fablica dominicana.<\/p>\n<p>En sus administraciones presidenciales \u00abla mayor\u00eda de los hombres que acompa\u00f1aron a Cabral en su gabinete, y en los dem\u00e1s empleos del Estado, eran honrados y de muy buenas disposiciones. Muy pronto hubo econom\u00edas en la hacienda y orden en todos los ramos de la cosa p\u00fablica.\u00bb 9<\/p>\n<p>Cabral y Luna nunca fue un figurante  de la guerra ni us\u00f3 evasivas para posponer la muerte, como hicieron muchos que aparecen en las p\u00e1ginas de nuestra historia con m\u00e9ritos a\u00f1adidos y protagonismo inmerecido.<\/p>\n<p>Cuando se verifica la densa hoja de servicios p\u00fablicos del general Cabral y Luna se comprueba que debajo de su perfil taciturno hab\u00eda un formidable administrador de su torrente de energ\u00edas interiores. Eso qued\u00f3 demostrado de manera elocuente, entre otros muchos hechos, cuando al frente de 200 dragones se dirigi\u00f3 a la finca de El Prado, en El Seybo, e hizo preso y condujo hasta Santo Domingo al general Pedro Santana.<\/p>\n<p>Cabral articulaba meticulosamente sus t\u00e1cticas b\u00e9licas, las cuales transformaba al momento de la acci\u00f3n en el rugido de un trueno incontenible contra sus enemigos, que los hab\u00eda de todos los pelajes: haitianos, espa\u00f1oles y seudos dominicanos, de esos definidos como vendepatria.<\/p>\n<p>Sus cr\u00edticos han sacado a relucir el intento de arrendamiento de la Bah\u00eda de Saman\u00e1. La realidad sobre ese tema es que fue un desliz de corto aliento, un bandazo epis\u00f3dico en su segundo mandato, gobierno que dicho sea de paso fue sometido al acoso implacable e irracional de los baecistas.<\/p>\n<p>Afortunadamente eso no cuaj\u00f3. Tampoco opac\u00f3 su figura de alto perfil hist\u00f3rico, a pesar de que algunos histori\u00f3grafos y cagatintas filo baecistas y santanistas han desencadenado en su contra los demonios del odio.<\/p>\n<p>Varias veces tuvo Cabral que emprender el camino del exilio, pero siempre se mantuvo pensando en luchar por su pa\u00eds. El 28 de abril de 1866 lanz\u00f3 desde Curazao una proclama al pueblo dominicano, que lo retrata de cuerpo entero.<\/p>\n<p>En efecto, en esa ocasi\u00f3n Cabral dijo, entre otras cosas, lo siguiente: \u00ab&#8230;me encontrar\u00e1, pero al lado de los amigos fieles de la Rep\u00fablica, en el bando de los buenos servidores de la Patria, y finalmente al lado de los que han combatido y combatir\u00e1n siempre por la libertad y las garant\u00edas sociales que deben ser la base de nuestras instituciones&#8230;.\u00bb <\/p>\n<p>El ponciopilatismo de algunos cronistas y el linchamiento moral que de \u00e9l hicieron otros no podr\u00e1n jam\u00e1s descabalgarlo del pedestal de sus m\u00e9ritos como combatiente por la libertad dominicana ni impedir que el nombre de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y Luna quede bien valorado. <\/p>\n<p>A ese extraordinario dominicano: \u00abLe quedaba la satisfacci\u00f3n de haber contribuido al bien de la Patria en lo que le fue posible, sin perseguir riquezas, poder o gloria&#8230;\u00bb 10 <\/p>\n<p>La figura del General Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral queda colocada con letras doradas en la historia dominicana. A esa conclusi\u00f3n se arriba al analizar su participaci\u00f3n en las m\u00faltiples batallas libradas contra los invasores haitianos, luego de la proclamaci\u00f3n de la Independencia Nacional, el 27 de febrero de 1844; la epopeya restauradora del pueblo en armas que culmin\u00f3 con la salida estrepitosa del territorio dominicano de las tropas anexionistas espa\u00f1olas, mediante fuga negociada entre el 10 y el 25 de julio de 1865 y los duros enfrentamientos (tercera guerra de liberaci\u00f3n nacional) con esa especie de jen\u00edzaros criollos al servicio del baecismo que ten\u00eda colapsado al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Como  la Patria era el principal amor de Cabral, en el minuto final de su gloriosa existencia bien pudo este dominicano excepcional tararear el primer verso de un cl\u00e1sico poema de Francisco de Quevedo: \u00abCerrar podr\u00e1 mis ojos la postrera \/ sombra que me llevare el blanco d\u00eda, y podr\u00e1 desatar esta alma m\u00eda \/ hora a su af\u00e1n  ansioso lisonjera;\u00bb 11<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>MUNICIPIO  CABRAL<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El municipio Cabral, antiguamente llamado Rinc\u00f3n, honra la memoria del General Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral.<\/p>\n<p> En el siglo XIX esta comunidad era un nudo de caminos donde converg\u00edan en faenas patri\u00f3ticas los combatientes dominicanos, tanto independentistas como restauradores, as\u00ed como aquellos que se enfrentaban con los dictadores de turno. En ese territorio hubo rudos enfrentamientos con los invasores haitianos, con los anexionistas espa\u00f1oles y con los apoyadores y mercenarios de los mandones de ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Este es un pueblo carnavalesco. Sus moradores celebran una comparsa anual, con gran atractivo popular y mucha vistosidad, con visitantes de diferentes lugares del pa\u00eds, dando pie a que en ocasiones en las calles y dem\u00e1s lugares p\u00fablicos del pueblo se arme una verdadera tremolina, como si fuera una versi\u00f3n caribe\u00f1a de la referida en el chotis madrile\u00f1o de Agust\u00edn Lara.<\/p>\n<p> Uno de los s\u00edmbolos del folklor nacional es el famoso grupo denominado Las Cach\u00faas, formado por cabrale\u00f1os que han afianzado durante m\u00e1s de cien a\u00f1os esta manifestaci\u00f3n de la cultura popular, con fascinantes vestuarios y una acentuaci\u00f3n de la identidad dominicana por medio de una a\u00f1eja y llamativa tradici\u00f3n carnavalesca. <\/p>\n<p>Cabral es un pueblo que hace de eje para otras localidades emplazadas en sus cuatro puntos cardinales. Su importancia va m\u00e1s all\u00e1 de los recuerdos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-\tLas 58 Leyes del Poder de Juancito Trucupey, pp. 72 y 73. Ed. 2015. Jos\u00e9 Miguel Soto Jim\u00e9nez. <\/p>\n<p>2-\tDuartes y otros temas, p. 500, Editora del Caribe, 1971.Alcides Garc\u00eda Lluberes.<\/p>\n<p>3-\tDivulgaciones Hist\u00f3ricas, pp.118 y 128. Ed. 1989. C\u00e9sar  A. Herrera Cabral.<\/p>\n<p>4-\tGuerra Dom\u00ednico-Haitiana, p.285. Ed. 1957. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>5-\t Notas Autobiogr\u00e1ficas y Apuntes Hist\u00f3ricos del General Gregorio Luper\u00f3n, t. I, pp. 292 y 331. Edici\u00f3n 1974. <\/p>\n<p>6-  Biograf\u00eda de Cabral. Editora Montalvo 1963.Re publicada por Editora Corripio    <\/p>\n<p>      1994, t. XIX, Biblioteca Cl\u00e1sicos Dominicanos, pp. 449-468.S\u00f3crates Nolasco. <\/p>\n<p>      7-  Personajes Dominicanos, t I, p. 373-396. Ed. 2013. Roberto Cass\u00e1.<\/p>\n<p>       8-  Seud\u00f3nimos Dominicanos. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi. Editora Taller en 1982.<\/p>\n<p>       9-  Ib\u00eddem. Gregorio Luper\u00f3n, p. 358.<\/p>\n<p>      10- Ib\u00eddem. Roberto Cass\u00e1, p. 396<\/p>\n<p>      11- Amor constante m\u00e1s all\u00e1 de la muerte (poema). Francisco de Quevedo.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2018-04-07 17:44:02 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4744'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4743'>4743<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4744'>4744<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>4745<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4746'>4746<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4747'>4747<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4746'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El general Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y Luna naci\u00f3 en el a\u00f1o 1819, en un campo llamado Ingenio Nuevo, en el lado sur de San Crist\u00f3bal. Muri\u00f3 en Santo Domingo en el 1899. Realiz\u00f3 una labor esencial en la vida nacional. Su celebridad es fruto de sus acciones, colocadas en altos relieves [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-52401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=52401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52401\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=52401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=52401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=52401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}