{"id":52334,"date":"2018-04-17T08:43:09","date_gmt":"2018-04-17T08:43:09","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=52334"},"modified":"2018-04-17T08:43:09","modified_gmt":"2018-04-17T08:43:09","slug":"cronica-de-una-muerte-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=52334","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de una muerte imposible"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/garcia-marquez17.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por Rachel Pereda Pu\u00f1ales *<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La Habana, 17 de abril, 2018(PL).- Los grandes escritores est\u00e1n condenados a la vida eterna. Dejan el alma en cada una de sus obras y reviven en ellas continuamente. Ese es el caso de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A veces, cuando sentimos la necesidad de escribir sobre algo muy especial, las palabras se amontonan y huyen del papel en blanco como nerviosas por la dif\u00edcil encomienda. As\u00ed me sucedi\u00f3 con este art\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por tanto, decid\u00ed viajar una vez m\u00e1s a ese sitio donde siempre encuentro oculta una nueva an\u00e9cdota. Volv\u00ed a Macondo. Con Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda y \u00darsula Iguar\u00e1n de la mano, recorr\u00ed nuevamente Cien a\u00f1os de soledad. Y llegu\u00e9 otra vez al Gabo. Me lo encontr\u00e9 con su rosa amarilla en la solapa, esperando para guiarme en ese viaje constante por el realismo m\u00e1gico.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Mi primera visita a Macondo ocurri\u00f3 cuando apenas era adolescente. No fue tarea f\u00e1cil encontrar el camino correcto para llegar a aquel pueblo y enfrentar el diluvio de los cuatro a\u00f1os, once meses y dos d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Luego de ese primer encuentro vinieron otros cada vez m\u00e1s intensos. Me volv\u00ed adicta a capturar las historias escondidas en las hojas m\u00e1s gastadas de los libros.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\u00bfQui\u00e9n espera 53 a\u00f1os, 7 meses y 11 d\u00edas para estar con el amor de su vida? Ese fue el caso de Florentino Ariza, pues de un modo muy peculiar y con sus m\u00e1s de 300 amantes, me ense\u00f1\u00f3 que hasta en los tiempos de c\u00f3lera se puede amar.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Entre extra\u00f1os sucesos conoc\u00ed al Gabo desde la distancia, y con \u00e9l, confirm\u00e9 mi fuerte deseo por la escritura y por desnudar el alma en cada p\u00e1gina en blanco.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Me volv\u00ed adicta a su obra, m\u00e1gico universo que rescata las tradiciones ocultas de Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En esa encrucijada de met\u00e1foras no pude evitar escribirle al coronel para contarle los relatos de un n\u00e1ufrago y descubrir al general en su laberinto.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Recorr\u00ed caminos realmente sorprendentes con el gitano Melqu\u00edades y encontr\u00e9 la cr\u00f3nica de una muerte anunciada en los funerales de Mam\u00e1 Grande.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Poco a poco supe que lo realmente doloroso de morir es que no sea de amor y que los d\u00edas son subordinados de las historias m\u00e1s interesantes, pero atraparlas se vuelve una tarea dif\u00edcil.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La vida del Gabo estuvo llena de supersticiones y de esos amores que duran toda la vida como en sus novelas, y eso fue algo que tambi\u00e9n conquist\u00f3 mi admiraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En Mercedes Barch, el Premio Nobel de Literatura encontr\u00f3 a la persona que le acompa\u00f1ar\u00eda para siempre, a la eterna amante y fiel compa\u00f1era. A lo largo de su vida mantuvo una relaci\u00f3n cercana con el cine. Escribi\u00f3 guiones para pel\u00edculas y cortometrajes, lo cual le permiti\u00f3 la adaptaci\u00f3n de algunas de sus novelas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">No obstante, prometi\u00f3 que su cl\u00e1sico Cien a\u00f1os de soledad jam\u00e1s aparecer\u00eda como un filme, pues de ese modo perder\u00eda la esencia.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Con su obra, pas\u00f3 a formar parte del &#8216;Boom latinoamericano&#8217; y dej\u00f3 una cosecha imprescindible para las nuevas generaciones.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Cuentan que en una calle de Par\u00eds, durante la primavera del 1957, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez se top\u00f3 con el escritor estadounidense Ernest Hemingway. Inseguro de su ingl\u00e9s, Gabo prefiri\u00f3 gritarle &#8216;\u00c2\u00edMaestro!&#8217;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La respuesta del autor de El viejo y el mar fue, sin saber qui\u00e9n le exclamaba, un &#8216;\u00c2\u00edAdi\u00f3s, amigo!&#8217;. Ese constituye el primer y el \u00faltimo encuentro de esos dos grandes de la literatura universal.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A cuatro a\u00f1os de su muerte, Garc\u00eda M\u00e1rquez reaparece como una prueba exquisita de la inmortalidad de los escritores. La parca pens\u00f3 que aquel 17 de abril podr\u00eda llev\u00e1rselo, pero le fallaron las cuentas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">&#8216;Soy un escritor realista, porque creo que en Am\u00e9rica Latina todo es posible, todo es real&#8217;, confes\u00f3 en una entrevista.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La realidad construida por el colombiano va m\u00e1s all\u00e1 de las reglas del lenguaje, de las quimeras que se esconden en las obsesiones creativas y de las encrucijadas constantes de la cotidianidad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Su obra es identidad, fuego, vocaci\u00f3n y entrega. Representa el resultado de transformar la literatura en un modo de vida y desempolvarla de los vicios ling\u00fc\u00edsticos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En lo particular, me lo encuentro como corresponsal de Prensa Latina, como escritor, como caprichoso confidente del s\u00e9ptimo arte y como el amigo lejano que me dio consejos en los d\u00edas m\u00e1s tristes, aunque nunca lo supo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Sus personajes me hablaron desde el principio, me acompa\u00f1aron en mis tiempos de adolescencia y de ese modo, evitaron que yo sufriera tambi\u00e9n Cien a\u00f1os de soledad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las palabras contin\u00faan nerviosas. Ahora no encuentro el final de lujo para dedic\u00e1rselo a este personaje de lujo y el papel en blanco amenaza con volver.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">No obstante, el escritor colombiano no necesita un final de lujo ni las palabras m\u00e1s exquisitas. Con la mayor sencillez me ense\u00f1\u00f3 a contar grandes acontecimientos y a transmitir los mensajes m\u00e1s reales, incluso desde una realidad inventada.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los grandes escritores est\u00e1n condenados a la vida eterna. En sus obras encuentran el premio infinito de la inmortalidad. La parca nerviosa asume su derrota y lo deja revivir desde las calles de Macondo. No necesito decir m\u00e1s. Solo agradecer. Gabo, estoy en deuda contigo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">*Periodista de la Redac<\/span>ci\u00f3n Europa de Prensa Latina<\/p>\n<h6> 2018-04-17 08:43:09 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4684'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4683'>4683<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4684'>4684<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>4685<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4686'>4686<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4687'>4687<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4686'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rachel Pereda Pu\u00f1ales * La Habana, 17 de abril, 2018(PL).- Los grandes escritores est\u00e1n condenados a la vida eterna. 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