{"id":519559,"date":"2024-03-31T16:33:11","date_gmt":"2024-03-31T20:33:11","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=519559"},"modified":"2024-03-31T16:37:27","modified_gmt":"2024-03-31T20:37:27","slug":"trastornos-mentales-diagnosticados-que-requieren-de-una-prosperidad-humanistica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=519559","title":{"rendered":"TRASTORNOS MENTALES DIAGNOSTICADOS; QUE REQUIEREN DE UNA PROSPERIDAD HUMAN\u00cdSTICA"},"content":{"rendered":"\n<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS <\/p>\n\n\n\n<p><strong>TRASTORNOS MENTALES DIAGNOSTICADOS;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>QUE REQUIEREN DE UNA PROSPERIDAD HUMAN\u00cdSTICA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cReafirmar y promover la plena realizaci\u00f3n de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con hiperactividad, ansiedad, autismo, trastorno bipolar o de conducta, en igualdad de condiciones con los dem\u00e1s, aparte de ser algo justo para hacer realidad el sue\u00f1o de una sociedad inclusiva, nos insta a comprendernos en la diversidad y a extender el abrazo, que es lo que en realidad nos lleva a una vida plena y gratificante\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A poco que nos adentremos en nosotros mismos y en aquello que nos rodea, constataremos que en todos los espacios y culturas, cuando falta la salud mental, se produce una gran fragilidad, que suele germinar en parte de una disoluci\u00f3n de la propia identidad, dejando a las personas sin sitio alguno para poder reinventarse en sus dificultades, sumado al rechazo de los que se asustan del trastorno y no saben, o no quieren, acoger y tratarlo. La discriminaci\u00f3n y el estigma seguramente nos dejen hundidos, aunque el objetivo no debe quedarse \u00fanicamente en aliviar el sufrimiento. De igual forma, hemos de iniciar la transformaci\u00f3n vivencial de nuestros latidos, la concepci\u00f3n de los instintos y de las estructuras sociales, hacia un nuevo modelo de desarrollo que cuente con cualquier ser humano a la hora de preparar un porvenir mejor para todos. No olvidemos, jam\u00e1s, que el padecimiento cerebral es el opresor m\u00e1s temible y terrible. Desde luego que s\u00ed, su influencia ha sido grande en el devenir de nuestra distintiva historia, que ha de vencer el encerramiento individualista, viviendo para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas de estas inseguridades se curan con vasos comunicantes. Hoy el esp\u00edritu terror\u00edfico que nos inunda es el sarampi\u00f3n de la humanidad. Por eso, no hay mejor avance que pasar de la supervivencia a la dicha, a ese bienestar que todos deseamos conquistar y que comienza en el propio hogar de cada uno. Por cierto, una educaci\u00f3n que no sea sensible a cualquier malestar o dolencia, marchita el coraz\u00f3n; y hace que los j\u00f3venes est\u00e9n insensibilizados respecto al sufrimiento, cuando debe hacernos crecer los v\u00ednculos familiares. En consecuencia, reafirmar y promover la plena realizaci\u00f3n de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con hiperactividad, ansiedad, autismo, trastorno bipolar o de conducta, en igualdad de condiciones con los dem\u00e1s, aparte de ser algo justo para hacer realidad el sue\u00f1o de una sociedad inclusiva, nos insta a comprendernos en la diversidad y a extender el abrazo, que es lo que en realidad nos lleva a una vida plena y gratificante. Por desgracia, el contexto social no siempre acepta a los enfermos mentales con sus limitaciones, lo que dificulta hallar los recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desprendernos de los intereses ego\u00edstas es esencial para entrar en la sanaci\u00f3n de un orbe cada d\u00eda m\u00e1s dolorido, con talantes necios y comportamientos inhumanos. Mutuamente, tenemos que aprender a reprendernos, sobre todo para incentivar los propios talentos y potenciales que poseemos, lo que requiere un ejercicio persistente y una mirada comprensiva. En este sentido, la situaci\u00f3n humanitaria en el mundo es devastadora, la intensidad y el alcance de las hostilidades, nos est\u00e1n dejando sin palabras. Todos estos padecimientos, que nos sembramos muchas veces unos hacia otros, adem\u00e1s nos da\u00f1an como linaje pensante, nuestro propio \u00e1rbol existencial. Nos conviene, pues, a todos hacer examen de conciencia; al menos para adiestrar la voluntad e instruirnos en nuevas l\u00edneas de acci\u00f3n, como puede ser invertir mucho m\u00e1s en la salud mental de ni\u00f1os y adolescentes, lo que implica mejorar no s\u00f3lo el rumbo sanitario, sino tambi\u00e9n la prosperidad human\u00edstica. Precisamente, el papel de la comunidad asistencial, debe ser prioritario en un mundo globalizado, pero no fraternizado, en parte por esta crisis de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En efecto, integrando y ampliando las intervenciones, tanto efectivas como afectivas, en los sectores de la salud, la educaci\u00f3n y la protecci\u00f3n social, incluyendo los programas de acci\u00f3n que promueven la atenci\u00f3n donante y tierna de las ramas hogare\u00f1as, es como se promueve un mejor entendimiento de la salud mental. Naturalmente, es muy importante hacer part\u00edcipe el contexto vital en el que se mueve el paciente, para que no le falte el calor de su propia estirpe. Al fin y al cabo, todo se traduce en saber acercarse entre s\u00ed, en preocuparse y en ocuparse por ellos. Por supuesto, si en verdad queremos que prevalezca la cultura de la comunidad dignificada, sobre la concepci\u00f3n del descarte esclavizado, tenemos la obligaci\u00f3n de romper el silencio que rodea a cualquiera de las perturbaciones craneales. La apuesta, por consiguiente, del equilibrio ps\u00edquico, el juicio recto, el valor moral, la audacia como val\u00eda o la resistencia para sacar el mayor bien de los contratiempos, son cuestiones que tenemos pendientes de resolver y que debemos prestar superior apoyo, al menos para continuar en el camino fecundo de la atenci\u00f3n solidaria. \u00a1Ojal\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>31 de marzo de 2024.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS TRASTORNOS MENTALES DIAGNOSTICADOS; QUE REQUIEREN DE UNA PROSPERIDAD HUMAN\u00cdSTICA \u201cReafirmar y promover la plena realizaci\u00f3n de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con hiperactividad, ansiedad, autismo, trastorno bipolar o de conducta, en igualdad de condiciones con los dem\u00e1s, aparte de ser algo justo para hacer realidad el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":495064,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,16,27],"tags":[],"class_list":["post-519559","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hombresmujeresycosas","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/519559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=519559"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/519559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":519560,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/519559\/revisions\/519560"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/495064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=519559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=519559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=519559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}