{"id":518802,"date":"2024-03-27T13:29:59","date_gmt":"2024-03-27T17:29:59","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=518802"},"modified":"2024-03-27T13:29:59","modified_gmt":"2024-03-27T17:29:59","slug":"mejorar-el-clima-animico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=518802","title":{"rendered":"MEJORAR EL CLIMA AN\u00cdMICO"},"content":{"rendered":"\n<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS <\/p>\n\n\n\n<p><strong>MEJORAR EL CLIMA AN\u00cdMICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cConjugar el verbo amar en nuestro acontecer diario, es la mejor manera de cultivar la aspiraci\u00f3n por quererse, para restituir el camino existencial e instituir en nuestra savia la ofrenda conciliadora\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La miga de la Semana Santa, culmen del camino cuaresmal, tiene que hacernos repensar sobre nuestro propio pulso interior. Esto se consigue, sustent\u00e1ndose en silencio y sosteni\u00e9ndose en soledad, bajo la contemplaci\u00f3n m\u00edstica y sobre la esperanza de quien es verdad y vida. Nuestra tarea es la de embellecer y no embobarse, la de conciliar lo irreconciliable y no poner armas sino alma, la de corregirse uno mismo como manantial de inspiraci\u00f3n, siendo un poeta en guardia permanente, para enmendar la infusi\u00f3n mental a la sombra del Triduo Pascual. Tanto la referencia como el referente no pueden ser m\u00e1s sublimes.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuamente tenemos que renovarnos y crecer espiritualmente, para movernos con mejor tono y sabio timbre; ya que, si tambi\u00e9n estamos llamados a testimoniar efectivamente el amor de nuestro Redentor, con la memoria de la \u00daltima Cena, requerimos despertar, ponernos en acci\u00f3n y salir de nuestro espacio insensible; para entrar en la voluntad et\u00e9rea, destronando de nuestros horizontes los dramas humanos. A poco que nos adentremos en la pasi\u00f3n y muerte del Se\u00f1or, que percibamos su calvario con el iris del resplandor, nos daremos cuenta de que, para reconducirnos, no hay mejor itinerario que ponernos al servicio de nuestros an\u00e1logos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos hace falta acogernos y recogernos para nuestra propia purificaci\u00f3n interior, tener tiempo para s\u00ed e interrogarnos con la fuerza del amor divino, meditar sobre nuestros andares y la realidad de la vida humana. <a>Conjugar el verbo amar en nuestro acontecer diario, es la mejor manera de cultivar la aspiraci\u00f3n por quererse, para restituir el camino existencial e instituir en nuestra savia la ofrenda conciliadora. Sabiendo que el mal no tiene la \u00faltima palabra, no dejemos que se nos trastoque la voluntad agraciada celeste y compromet\u00e1monos, con m\u00e1s valent\u00eda y entusiasmo, para que nazca un mundo m\u00e1s de todos y de nadie en particular.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Fuera poderes insanos que nos desvalorizan, haci\u00e9ndonos esclavos de sus mentiras, volvi\u00e9ndonos borregos de sus farsas. Ah\u00ed est\u00e1 el faro de la cruz de Cristo, para que en medio de la tempestad que nos acorrala, hallemos consuelo. Con estos sentimientos, deseo de coraz\u00f3n un vital y reconstituyente cambio de actitudes, lo que debe traducirse en un servicio humilde y desinteresado al pr\u00f3jimo. Esto nos ayudar\u00e1 a unir las voces, para poder salir de la incesante suma de conflictos y de las peligrosas condiciones de seguridad. Ojal\u00e1 aprendamos a tomar conciencia de ello, porque es el sentido de paz, de solidaridad y generosidad, lo que nos orienta hacia una nueva comuni\u00f3n de luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, la experiencia diaria nos convoca a experimentar, tras vivir con el \u00f3leo de la alegr\u00eda los propios andares por aqu\u00ed abajo, nuestra debilidad y que es la solidaridad fraterna, la que verdaderamente nos asiste a llevar los unos la carga de los otros. Lo importante reside, pues, en abrirse al mundo sin otro inter\u00e9s que el hacer familia para rehacernos. En consecuencia, quiz\u00e1s hemos llegado al momento crucial del \u201cnosotros\u201d, moradores de un mundo global. Sin embargo, contin\u00faan aumentando las distancias, con una agresividad sin pudor alguno, porque a\u00fan no hemos universalizado los derechos humanos, ni contamos con un avance de hogar com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad que los desaf\u00edos de nuestro orbe y de la \u00e9poca actual son muy fuertes. S\u00f3lo hay que revisar los datos, difundidos recientemente por Naciones Unidas. Una de cada tres personas falleci\u00f3 cuando hu\u00eda de un conflicto. El 60% murieron ahogados y otro 70% nunca es identificado, lo que hace que las familias y las comunidades sufran con la falta de claridad sobre lo que le ocurri\u00f3 a un familiar o amigo. A pesar de los pesares, este afligido contexto de ning\u00fan modo tiene que ser motivo para desfallecer, sino para abrir la dimensi\u00f3n del di\u00e1logo sincero y el encuentro verdadero con la cultura del abrazo como culto perenne.<\/p>\n\n\n\n<p>La protecci\u00f3n hay que ponerla en pr\u00e1ctica como jam\u00e1s. Que nadie nos arrebate tampoco el derecho a la esperanza. Me refiero a la de Jes\u00fas, que es distinta a la mundana, infunde en el alma de cada cual, la certeza de que Dios conduce todo hacia el don, porque incluso hace salir del sepulcro la energ\u00eda viviente y los acuerdos arm\u00f3nicos. Hacer memoria de este enigma central, donde el amor todo lo soporta y redime, conlleva tambi\u00e9n el compromiso de actualizarlo en el entorno concreto de nuestra existencia. Significa reconocer que la pasi\u00f3n de Cristo prosigue en los dram\u00e1ticos acontecimientos que, por desgracia, todav\u00eda contin\u00faan mortific\u00e1ndonos hoy en d\u00eda. Paz y bien, luego.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>27 de marzo de 2024.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS MEJORAR EL CLIMA AN\u00cdMICO \u201cConjugar el verbo amar en nuestro acontecer diario, es la mejor manera de cultivar la aspiraci\u00f3n por quererse, para restituir el camino existencial e instituir en nuestra savia la ofrenda conciliadora\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La miga de la Semana Santa, culmen del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":495064,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,19,16,27],"tags":[],"class_list":["post-518802","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hombresmujeresycosas","category-mi-voz","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/518802","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=518802"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/518802\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518803,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/518802\/revisions\/518803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/495064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=518802"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=518802"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=518802"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}