{"id":51851,"date":"2020-07-10T23:20:06","date_gmt":"2020-07-10T23:20:06","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=51851"},"modified":"2020-07-10T23:20:06","modified_gmt":"2020-07-10T23:20:06","slug":"96-anos-de-la-desocupacion-del-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=51851","title":{"rendered":"96 A\u00d1OS DE LA DESOCUPACI\u00d3N DEL PA\u00cdS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Woodrow-Wilson.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Shepard-Knapp-William-Banks-Caperton.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Francisco-Henriquez-y-Carvajal.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>96 A\u00d1OS DE LA DESOCUPACI\u00d3N DEL PA\u00cdS<\/strong><\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El 12 de julio de 1924 se produjo la desocupaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, invadida militarmente desde el 1916 por los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Ahora se cumplen 96 a\u00f1os de aquel hecho.<\/p>\n<p>Es, en consecuencia, una fecha de gran significaci\u00f3n en la historia dominicana, pues ese d\u00eda la bandera nacional fue izada hasta lo m\u00e1s alto de los m\u00e1stiles al mismo tiempo que se bajaba la de los intrusos ocupantes.<\/p>\n<p>La ocupaci\u00f3n americana del 1916-1924<\/p>\n<p>Cuando en noviembre del 1916 los EE.UU., por \u00f3rdenes del presidente Woodrow Wilson, ocuparon la Rep\u00fablica Dominicana con desembarco de miles de tropas en las ciudades portuarias de Santo Domingo, Montecristi, Puerto Plata y San Pedro de Macor\u00eds, aquel era un pa\u00eds en plena expansi\u00f3n y con un aparato militar en preparativos para incursionar de lleno en la Primera Guerra Mundial que hab\u00eda comenzado en Europa el 28 de julio de 1914. <\/p>\n<p>Cinco meses despu\u00e9s de que en noviembre de 1916 Wilson fue reelegido la que todav\u00eda es la primera potencia mundial le declar\u00f3 la guerra a Alemania. Le conven\u00eda a sus intereses imperiales, en consecuencia, tener un dominio directo sobre los pa\u00edses de la cuenca del Caribe.<\/p>\n<p>Est\u00e1 documentalmente comprobado que los EE.UU. ya ten\u00edan al pa\u00eds bajo su control, mediante la tristemente c\u00e9lebre Convenci\u00f3n Dom\u00ednico-americana firmada el 8 de febrero del 1907 y ratificada por el Congreso Nacional el 3 de mayo de dicho a\u00f1o.<\/p>\n<p> Para la intervenci\u00f3n militar de 1916 el T\u00edo Sam aleg\u00f3 que ese espurio convenio hab\u00eda sido violado por los dominicanos. Puras alilayas gringas. <\/p>\n<p>En realidad otros fueron los motivos reales, ubicados en el contexto internacional de entonces: econ\u00f3micos, pol\u00edticos y militares. <\/p>\n<p>Al leer el referido documento que concierne a la historia de ambos pa\u00edses se comprueba que no hay ning\u00fan p\u00e1rrafo que le diera potestad al poderoso imperio del Norte para romper de una soberbia patada el universalmente v\u00e1lido principio de no intervenci\u00f3n.1 <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entonces los EE.UU. despreciaron la doctrina Drago, creada el 29 de diciembre de 1902 por el diplom\u00e1tico y jurista argentino Luis Mar\u00eda Drago, cuyo n\u00facleo conceptual descansa en que ninguna deuda financiera de un pa\u00eds de n\u00facleo conceptual descansa en que ninguna deuda financiera de un pa\u00eds de Am\u00e9rica puede ser cobrada utilizando la fuerza de las armas en su contra.<\/p>\n<p>El m\u00e1s ilustre hijo de la bonaerense ciudad Guardia de Luj\u00e1n sosten\u00eda al plantear la doctrina que lleva su nombre que: \u00abTodos los Estados, cualquiera que sea la fuerza de que dispongan, son entidades de derecho, perfectamente iguales entre s\u00ed y rec\u00edprocamente acreedoras por ello a las mismas consideraciones y respecto.\u00bb2 <\/p>\n<p><strong>Control americano desde el 1907<\/strong><\/p>\n<p>Hay miles de pruebas relacionadas con el amplio control que ten\u00edan los EE.UU. sobre el pa\u00eds a partir del 1907. Una simple mirada al tramo de la historia nacional que va desde dicho a\u00f1o hasta el 1924 permite comprobar de manera inequ\u00edvoca esa verdad inocultable.<\/p>\n<p><strong>Prueba al canto: Un memor\u00e1ndum del Departamento de Estado, fechado el 8 de enero de 1915, en el cual el entonces jefe de la diplomacia estadounidense, William Jennings Bryan, urg\u00eda al gobierno dominicano para que aceptara de inmediato a un tal se\u00f1or Charles Johnston como jefe de la hacienda dominicana, con facultad plena para preparar, como as\u00ed dicho individuo lo dispusiera, el presupuesto de la Naci\u00f3n, y con exclusividad para determinar a qui\u00e9n, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo se realizar\u00eda cualquier pago con fondos de las arcas oficiales.3 <\/strong><\/p>\n<p>El referido documento (que era una especie de ucase en versi\u00f3n americana, por su car\u00e1cter conminatorio) exig\u00eda que se aceptara que funcionarios estadounidenses que ten\u00edan a\u00f1os controlando las Aduanas tambi\u00e9n cobraran las rentas internas. Es decir manejar a su antojo todos los ingresos y egresos del Estado Dominicano.<\/p>\n<p>Hubo muchas otras imposiciones parecidas, como la insolente, por su contenido avasallante, carta del 19 de noviembre de 1915 dirigida por el representante diplom\u00e1tico estadounidense en Rep\u00fablica Dominicana Williams  Russell al se\u00f1or Bernardo Pichardo, Secretario de Estado de Relaciones Exteriores. Meses despu\u00e9s las tropas extranjeras penetraban al territorio nacional por varios puertos.<\/p>\n<p>Luego de la dicha oprobiosa invasi\u00f3n armada la prepotencia y soberbia de los ocupantes eran tan elevadas que el 28 de julio de 1919, en una visita al poblado de Haina, el Gobernador Militar de Santo Domingo, contraalmirante Thomas Snowden, se permiti\u00f3 la libertad de decir lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abCuando los j\u00f3venes que est\u00e1n ahora en las escuelas lleguen a ser preparados, espero devolver la administraci\u00f3n del Gobierno en sus manos.\u00bb4  <\/p>\n<p><strong>Se trata de una larga y l\u00f3brega p\u00e1gina de la historia de una gran parte de las dos primeras d\u00e9cadas del siglo pasado. Fue una \u00e9poca en que los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica invadieron varios pa\u00edses de esta \u00e1rea del mundo.<\/strong><\/p>\n<p>En su obra Los Yanquis en Santo Domingo el escritor y diplom\u00e1tico Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a reproduce muchos de los documentos de esa etapa de terror impuesta por militares y civiles estadounidenses contra el pueblo dominicano. <\/p>\n<p>Las reflexiones de Henr\u00edquez Ure\u00f1a, producto de un an\u00e1lisis profundo de los textos y sus entrel\u00edneas generados en dicha era en Santo Domingo y en Washington, son reveladores del cinismo y contubernio de unos y de la gallard\u00eda y patriotismo de otros.\u00bb5 <\/p>\n<p><strong>Proc\u00f3nsules en el pa\u00eds<\/strong><\/p>\n<p> Entre los m\u00e1s notorios jefes militares de la ocupaci\u00f3n que se extendi\u00f3 de 1916 a 1924 debo mencionar a los capitanes de nav\u00edo Harry Shepard Knapp y William Banks Caperton. El operador civil de mayor nivel en los primeros a\u00f1os de ese nefando per\u00edodo de la historia dominicana fue William Russell, quien ya ten\u00eda varios a\u00f1os estacionado en el pa\u00eds interviniendo en todo lo referente a la econom\u00eda, la seguridad y la pol\u00edtica nacionales. <\/p>\n<p>Ellos y los que les sucedieron actuaron como esos proc\u00f3nsules enviados a las provincias del Imperio romano que ten\u00edan facultades que entonces se denominaban imperium, que no era otra cosa que la delegaci\u00f3n que se les daba para que ejercieran control del poder p\u00fablico all\u00ed donde se les enviaba.<\/p>\n<p>En  La Vi\u00f1a de Naboth,  interesante obra de historia del se\u00f1or Benjam\u00edn Sumner Welles, experimentado diplom\u00e1tico estadounidense designado en el 1922 como Comisionado Especial en Rep\u00fablica Dominicana para adelantar trabajos tendentes a la desocupaci\u00f3n militar del pa\u00eds, el indicado autor expresa que al producirse la ocupaci\u00f3n militar del pa\u00eds el referido Russell recibi\u00f3 instrucciones para que ejerciera \u00abla representaci\u00f3n civil del gobierno militar americano en Santo Domingo a fin de aconsejar al gobierno militar.\u00bb6 <\/p>\n<p>El 19 de septiembre de 1912, varios a\u00f1os antes de la invasi\u00f3n, el referido Russell hab\u00eda enviado desde Santo Domingo una comunicaci\u00f3n al Departamento de Estado, en la cual sugiri\u00f3 a sus superiores lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo el completo control por nuestro Gobierno podr\u00eda asegurar el orden&#8230;pero cualquier grado de control ser\u00eda beneficioso&#8230;Una vez que fueran desembarcadas tropas para la protecci\u00f3n de las Aduanas&#8230;podr\u00edamos dictar una pol\u00edtica beneficiosa para el pa\u00eds.\u00bb7  <\/p>\n<p>La \u00faltima parte del referido cable firmado por Russell era el summum del cinismo. De la boca hacia afuera se vend\u00eda la idea de que cualquier dolor del pueblo dominicano ser\u00eda compensando por el placer derivado de una  supuesta pol\u00edtica de beneficio colectivo. La realidad, que es el crisol de la verdad, era muy distinta de ese preg\u00f3n.<\/p>\n<p>Se puede decir sin ning\u00fan temor a equivocaci\u00f3n que de la famosa teor\u00eda del \u00abpalo y zanahoria\u00bb, originada en el siglo antepasado, a partir de las reflexiones del pensador, economista y fil\u00f3sofo ingl\u00e9s Jeremy Bentham, aqu\u00ed s\u00f3lo hubo muchos palos. En una gran cantidad de casos fueron m\u00e1s que palos, como se comprueba en el martirologio de muchos dominicanos que perdieron la vida por oponerse a las botas invasoras.<\/p>\n<p><strong>Resistencia dominicana<\/strong><\/p>\n<p>Desde el mismo momento en que las tropas de los Estados Unidos de Norte Am\u00e9rica desembarcaron en el pa\u00eds el pueblo dominicano expres\u00f3 de m\u00faltiples maneras su enojo por esa intromisi\u00f3n en los asuntos internos. La resistencia no se hizo esperar.<\/p>\n<p>En San Pedro de Macor\u00eds el puertoplate\u00f1o Gregorio Urbano Gilbert Suero mat\u00f3 de un certero tiro a CH Burton, el primero de los oficiales de las tropas invasoras que pis\u00f3 all\u00ed tierra dominicana. Fue un potente aviso demostrativo del coraje del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>La batalla de la Barranquita, en un altozano cercano al cruce de Guayacanes, en la L\u00ednea Noroeste, tan bien fue una emblem\u00e1tica expresi\u00f3n del repudio al crimen de lesa humanidad cometido por el poderoso pa\u00eds del Norte contra la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Hay que resaltar, adem\u00e1s, que especialmente en el Este del pa\u00eds fue legendaria la lucha de aut\u00e9nticos patriotas que combatieron en forma de guerrillas a los ocupantes \u00abdel norte revuelto y brutal\u00bb, como llam\u00f3 Jos\u00e9 Mart\u00ed a los EE.UU. As\u00ed tambi\u00e9n en otros lugares del territorio nacional hubo firmes ejemplos de protesta permanente contra la presencia de los intrusos.<\/p>\n<p><strong>La pura y simple<\/strong><\/p>\n<p>La desocupaci\u00f3n pura y simple fue la consigna enarbolada por la Uni\u00f3n Nacional Dominicana, fundada por el jurista e historiador Am\u00e9rico Lugo. <\/p>\n<p>El objetivo esencial de esa entidad patri\u00f3tica era luchar para que las tropas de ocupaci\u00f3n estadounidenses que en el 1916 hab\u00edan eclipsado la soberan\u00eda nacional salieran del pa\u00eds y que los dominicanos recuperaran su libertad sin ning\u00fan tipo de mediatizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Plan Wilson<\/strong><\/p>\n<p>La pura y simple surgi\u00f3 para oponerse al Plan Wilson, as\u00ed llamado por Woodrow Wilson. Era un engendro de las autoridades ocupantes, presentado en diciembre de 1920, cuando el mandato de ese presidente, de ingrato recuerdo para los dominicanos, estaba llegando a su fin.<\/p>\n<p>Esa propuesta  buscaba en los hechos mantener el control del pa\u00eds con la apariencia de una sedicente desocupaci\u00f3n. Procuraban tambi\u00e9n sostener el dominio militar con oficiales dirigiendo la Guardia Nacional Dominicana;  quer\u00edan conservar en su poder el registro econ\u00f3mico y presupuestario del pa\u00eds y agregaban a sus abusivas peticiones la exigencia de que fueran declarados legales todos los actos hechos por las autoridades civiles y militares durante la ocupaci\u00f3n que se extendi\u00f3 por 8 largos y sufridos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Esos planes no prosperaron por la oposici\u00f3n de importantes sectores dominicanos, bajo la orientaci\u00f3n de Am\u00e9rico Lugo y otras personalidades del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con motivo de esa nueva posici\u00f3n del pa\u00eds ocupante el ex presidente dominicano Francisco Henr\u00edquez y Carvajal, representante de sectores destacados de la vida nacional, hizo una contrapropuesta en julio de 1920. No fue aceptada por las poderosas autoridades con asiento en la ciudad que atraviesa el r\u00edo Potomac, a pesar de que estaba bastante edulcorada. Se produjo entonces una especie de \u00abEspa\u00f1a Boba\u00bb de nuevo cu\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Plan Harding<\/strong><\/p>\n<p>El presidente de los EE.UU. Warren Gamaliel Harding, que inici\u00f3 su gesti\u00f3n en marzo de 1921, y que en su campa\u00f1a electoral se hab\u00eda referido negativamente a la ocupaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, present\u00f3 en junio de dicho a\u00f1o, a trav\u00e9s de quien a la saz\u00f3n era el gobernador Militar del pa\u00eds, Samuel Robinson, una f\u00f3rmula para desocupar la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Se trataba de m\u00e1s de lo mismo, con alguna indeseada a\u00f1adidura. Se le bautiz\u00f3  como el Plan Harding. Esa propuesta era tan mala como la de Wilson y fue rechazada tajantemente por los dominicanos.<\/p>\n<p><strong>Plan Hugues-Peynado<\/strong><\/p>\n<p>El jurista Francisco Jos\u00e9 Peynado, que hab\u00eda sido por varios a\u00f1os parte de las mentes pensantes criollas que rechazaban cualquier imposici\u00f3n, vari\u00f3 su punto de vista y en un memor\u00e1ndum que le envi\u00f3 al jefe de la diplomacia estadounidense Evan Hughes hizo una serie de planteamientos que, luego de largas conversaciones iniciadas en mayo de 1922 entre \u00e9l y Sumner Welles finalmente culminaron con un acuerdo que fue denominado el Plan Hughes-Peynado.8 <\/p>\n<p>Alejandro Adolfo Nouel, Horacio V\u00e1squez y otros personajes que se mov\u00edan en el candelabro p\u00fablico aceptaron dicho acuerdo, el cual se impuso incluso con la opini\u00f3n favorable de una parte considerable de la poblaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Am\u00e9rico Lugo y otros prestantes ciudadanos dominicanos siguieron firmes en su posici\u00f3n de que la desocupaci\u00f3n del pa\u00eds ten\u00eda que ser sin ninguna condici\u00f3n que menguara la soberan\u00eda nacional.<\/p>\n<p>El 21 de octubre de 1922 fue escogido el ciudadano Juan Bautista Vicini Burgos como presidente provisional, manteniendo en el cargo hasta el 12 de julio de 1924. <\/p>\n<p><strong>Partido Nacionalista<\/strong><\/p>\n<p>Ante el fracaso de la consigna patri\u00f3tica conocida como la pura y simple Am\u00e9rico Lugo form\u00f3 en el 1924 una entidad pol\u00edtica denominada Partido Nacionalista. Dur\u00f3 s\u00f3lo un a\u00f1o en esa organizaci\u00f3n. Renunci\u00f3 por desavenencia sobre la manera de llegar a acuerdos electorales con otros partidos. <\/p>\n<p>En su obra Personajes Dominicanos el historiador Roberto Cass\u00e1 plantea que: \u00ab&#8230;el Partido Nacionalista era la expresi\u00f3n de una generaci\u00f3n de intelectuales que se hab\u00edan formado en el combate a la ocupaci\u00f3n militar. La dimensi\u00f3n del combate nacional los llev\u00f3 a adoptar posturas progresistas en aspectos sociales y pol\u00edticos&#8230;\u00bb9 <\/p>\n<p><strong>El poeta Villaespesa<\/strong><\/p>\n<p>Desde Armer\u00eda, en el extremo sur de Espa\u00f1a, lleg\u00f3 de visita al pa\u00eds el poeta Francisco Villaespesa. Su presencia fue de mucho aliento para el pueblo dominicano. El 17 de octubre de 1919 dio a conocer su Canto a Santo Domingo, en el cual dice: \u00abSanto Domingo, ciudad ferviente, ni en los sudores de la agon\u00eda jam\u00e1s vencida dobles la frente&#8230;. Clava en los cielos tus pensamientos pero no olvides en tu porf\u00eda que eres cachorra de una leona&#8230;\u00bb10<\/p>\n<p><strong>El poeta Fabio Fiallo<\/strong><\/p>\n<p> Es importante reiterar que tanto el pueblo de a pie como ciudadanos de abolengo intelectual siempre se mantuvieron protestando por la ocupaci\u00f3n del pa\u00eds. <\/p>\n<p>Fue el caso, por ejemplo, del poeta y patriota Fabio Fiallo, quien en una comunicaci\u00f3n dirigida a los j\u00f3venes dominicanos, fechada el 25 de abril de 1922, incluso fijaba un plazo para que los invasores salieran del pa\u00eds.<\/p>\n<p>As\u00ed se expres\u00f3 Fiallo: \u00abEl pueblo dominicano fija un plazo de tantos d\u00edas como han de transcurrir hasta el 29 de noviembre de 1922 para la desocupaci\u00f3n completa y absoluta de su territorio por las fuerzas americanas, que lo retienen contra toda moralidad, justicia y derecho.\u00bb De inmediato indicaba lo que deb\u00eda hacerse como \u00abplan de acci\u00f3n y liberaci\u00f3n; sencillo, f\u00e1cil y eficaz&#8230;\u00bb11 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Entre las garras del \u00e1guila<\/strong><\/p>\n<p>El escritor  y hombre de gran reciedumbre moral Tulio Ar\u00edstides Cestero Burgos, en su obra titulada Entre las garras del \u00e1guila, publicada en el 1922, lanz\u00f3 una verdadera catilinaria contra aquellos entorchados personajes que por intereses personales y grupales fueron obsequiosos con los ocupantes de 1916, se\u00f1alando de entrada que divulgaba sus reflexiones por lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abEn la creencia de que el pueblo dominicano le queda a\u00fan un jir\u00f3n de honor y de verg\u00fcenza, y por consiguiente, dejar\u00e1 s\u00f3lo a los canallas de levita y bombo en su proceder indecoroso&#8230;La Rep\u00fablica se salvar\u00e1 cuando rueden por tierra las cabezas de los \u00eddolos carcomidos.\u00bb12 <\/p>\n<p><strong>Desocupaci\u00f3n en el a\u00f1o 1924<\/strong><\/p>\n<p>Antes de abandonar la Rep\u00fablica Dominicana, el 12 de julio de 1924, las tropas estadounidenses  dejaron un largo rosario de cr\u00edmenes. Am\u00e9rico Lugo lleg\u00f3 a decir muchas veces que cuando los ocupantes se largaron dejaron el pa\u00eds \u00absin un solo hueso sano\u00bb. <\/p>\n<p>Un ejemplo de las vejaciones contra la poblaci\u00f3n dominicana fueron las horribles torturas al campesino salcedense Cayo B\u00e1ez, a quien sus verdugos dejaron por muerto en la orilla de un camino rural luego de pasarle por su cuerpo \u00abmachetes puestos al rojo en fog\u00f3n improvisado, para que entregara un parque o dijera por donde andaban los gavilleros&#8230;\u00bb As\u00ed describi\u00f3 ese acto de salvajismo el escritor Horacio Blanco Fombona en su libro Cr\u00edmenes del Imperialismo Norteamericano, en el cual cita como participantes de ese hecho a tres canallas y granujas criollos y a los criminales capitanes estadounidenses Bucklow, Knotchel y Wright.13 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Convenci\u00f3n Dom\u00ednico-americana. 8 de febrero del 1907. Ratificada por el Congreso Nacional el 3 de mayo de 1907.<\/p>\n<p>2-Doctrina Drago, 29 de diciembre de 1902. Luis Mar\u00eda Drago.<\/p>\n<p>3-Memor\u00e1ndum al gobierno dominicano, 8 enero 1915, firmado por el Secretario de Estado de EE.UU. William Jennings Bryan.<\/p>\n<p>4-Papeles oficiales del Gobernador Militar en Santo Domingo, Thomas Snowden.<\/p>\n<p>5-Los yanquis en Santo Domingo. Editora de Santo Domingo, 1977. Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a.<\/p>\n<p>6-La Vi\u00f1a de Naboth. Tomo II.P259. Editora Taller, 1973. Benjam\u00edn Sumner Welles.<\/p>\n<p>7-Cable del 19 de septiembre de 1912 al Departamento de Estado. William Russell.<\/p>\n<p>8- Memor\u00e1ndum de Peynado a Hughes.<\/p>\n<p>9-Personajes dominicanos. Tomo II. Editora Alfa y Omega, 2013.Pp285 y 286. Roberto Cass\u00e1.<\/p>\n<p>10-Canto a Santo Domingo. Francisco Villaespesa. Reproducido en el libro Vetilio Alfau Dur\u00e1n en Anales. Editora Corripio, 1997.Pp578-581.<\/p>\n<p>11-Plan de acci\u00f3n y liberaci\u00f3n del pueblo dominicano.1922.Fabio Fiallo. Reproducido en el libro compilado por Alejandro Paulino titulado Los intelectuales y la intervenci\u00f3n militar norteamericana, 1916-1924.Editora centenario, 2017.Pp247-260.<\/p>\n<p>12-Entre las garras del \u00e1guila. S\/p de imprenta, 1922. Tulio Ar\u00edstides Cestero Burgos.<\/p>\n<p>13-Cr\u00edmenes del imperialismo norteamericano. Ediciones Churubusco, M\u00e9xico, 1927.Pp117, 118. Horacio Blanco Fombona.<\/p>\n<h6> 2020-07-10 23:20:06 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=424'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=423'>423<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=424'>424<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>425<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=426'>426<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=427'>427<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=426'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>96 A\u00d1OS DE LA DESOCUPACI\u00d3N DEL PA\u00cdS POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El 12 de julio de 1924 se produjo la desocupaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, invadida militarmente desde el 1916 por los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Ahora se cumplen 96 a\u00f1os de aquel hecho. 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