{"id":51106,"date":"2020-08-01T02:18:59","date_gmt":"2020-08-01T02:18:59","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=51106"},"modified":"2020-08-01T02:18:59","modified_gmt":"2020-08-01T02:18:59","slug":"magnicidios-en-estados-unidos-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=51106","title":{"rendered":"MAGNICIDIOS EN  ESTADOS UNIDOS (I)"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Magnicidios-En-Estados-Unidos-IW.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>MAGNICIDIOS EN  ESTADOS UNIDOS (I)<\/strong><\/p>\n<p><strong>                          POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>El magnicidio en su m\u00e1s cl\u00e1sica definici\u00f3n se produce cuando una persona importante, por su poder o la posici\u00f3n que ostente, pierde la vida violentamente. <\/p>\n<p>Generalmente el magnicidio se produce contra pol\u00edticos, religiosos u otras figuras de gran impacto colectivo en su medio o m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Por las caracter\u00edsticas del barro humano est\u00e1 comprobado que desde tiempos inmemoriales han ocurrido magnicidios sobre la tierra.<\/p>\n<p>Prolijo ser\u00eda hacer un recuento de las muertes violentas contra altas personalidades ocurridas en el m\u00e1s lejano pasado.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo de la historia de la humanidad que comienza con Jes\u00fas de Nazareth hay que decir que el deicidio en su persona fue tambi\u00e9n la consumaci\u00f3n del primer magnicidio de la Era Cristiana.<\/p>\n<p>Ello dicho al margen de la controversia hist\u00f3rica respecto a si la responsabilidad de su muerte fue exclusiva de los jud\u00edos de entonces, como abiertamente sostienen los evangelistas Juan, Marcos, Mateo y Lucas, y de manera menos reiterada por el ap\u00f3stol Pablo en algunas de sus cartas; o si prevalece el criterio de grandes investigadores del pasado que postulan que la crucifixi\u00f3n era una tradici\u00f3n implantada  y ejecutada de manera exclusiva por los romanos.<\/p>\n<p>En los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, que desde hace poco m\u00e1s de cien a\u00f1os es la principal potencia del mundo, se han producido magnicidios del m\u00e1s alto nivel con los asesinatos de cuatro de sus presidentes.<\/p>\n<p>Hubo intentos de magnicidios contra otros presidentes de EE.UU., pero la intenci\u00f3n de los asesinos qued\u00f3 frustrada, como en los conocidos casos contra Gerard Ford y Ronald Reagan.<\/p>\n<p>Esos cr\u00edmenes de alto perfil, y sus consecuencias, tuvieron gran impacto m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de ese inmenso pa\u00eds. <\/p>\n<p>Es por ello importante conocer, aunque sea a grandes rasgos, dichos personajes y situarlos en el contexto pol\u00edtico, hist\u00f3rico y social en que vivieron y murieron.<\/p>\n<p><strong>El primer presidente de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica asesinado fue Abraham Lincoln. El segundo se llamaba James Garfield. William McKinley fue  el tercero y el \u00faltimo magnicidio que se produjo en el gran pa\u00eds del Norte fue en la persona de John Fitzgerald Kennedy.<\/strong><\/p>\n<p>En esta entrega rese\u00f1ar\u00e9 algunos detalles sobre las personas, los gobiernos y los magnicidios respectivos de Abraham Lincoln y de William McKinley. En la segunda parte comentar\u00e9 sobre los presidentes John Fitzgerald Kennedy y  James Garfield.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Abraham Lincoln<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Abraham Lincoln naci\u00f3 el 12 de febrero de 1809 en una diminuta comunidad lindando con lo rural del sure\u00f1o Estado de Kentucky. Fue el d\u00e9cimo sexto Presidente de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Antes hab\u00eda paseado sus saberes por varios tribunales de su pa\u00eds, en un brillante ejercicio profesional que le dio resonancia nacional antes de incursionar en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Su elecci\u00f3n en el 1860 como presidente de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica desat\u00f3 todos los demonios en el Sur esclavista de ese pa\u00eds, abriendo las compuertas de una sangrienta contienda civil denominada guerra de Secesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de Lincoln ascender al principal puesto de la administraci\u00f3n p\u00fablica estadounidense era de conocimiento general que \u00e9l abogaba por la abolici\u00f3n de la esclavitud, siendo esa posici\u00f3n el alegato invocado por los sudistas para provocar la lucha armada que finalmente perdieron.<\/p>\n<p>Es irrebatible que Lincoln fue el principal abanderado de la terminaci\u00f3n formal de la esclavitud en ese pa\u00eds. <\/p>\n<p>Cuando en el a\u00f1o 1863 se aprob\u00f3 la enmienda n\u00famero 13 de la Constituci\u00f3n, que puso en el pasado el odioso sistema que infravaloraba a los negros hasta considerarlos no humanos, Lincoln se convirti\u00f3 en el recipiente de todos los odios de los esclavistas.<\/p>\n<p>Pero a lo anterior hay que a\u00f1adir que \u00e9l fue uno de los principales protagonistas del triunfo de los Estados del Norte, coalici\u00f3n que se denomin\u00f3 La Uni\u00f3n, y que luego de varios a\u00f1os de mort\u00edfera lucha vencieron a los esclavistas del Sur.<\/p>\n<p>Ello dicho a pesar de que en el ejercicio del poder Lincoln utiliz\u00f3 un despliegue de reflexiones en las que combin\u00f3 conceptos filos\u00f3ficos con la filosa pol\u00edtica del momento. <\/p>\n<p>Era una etapa en la cual el realismo y pragmatismo eran de gran importancia en el juego de una democracia fr\u00e1gil y atacada por las tenazas de los plantacionistas y sus socios de todos los pelajes. Era el reinado de la cerraz\u00f3n, que en algunos aspectos, con todo y sus matices, a\u00fan perdura en algunos segmentos de la sociedad estadounidense. <\/p>\n<p>A los supremacistas blancos, due\u00f1os de esclavos que fueron manumitidos por Lincoln, le fue f\u00e1cil inocular el veneno del odio en muchos individuos que se consideraban seres superiores por asuntos de melanina.<\/p>\n<\/p>\n<p>El magnicidio contra el presidente Lincoln fue cometido por un sujeto de nombre John Wilkes Booth, en el washingtoniano Teatro Ford, el Viernes Santo el 14 de abril de 1865, mientras presenciaba junto a su esposa la comedia de Tom Taylor Nuestro primo americano. Falleci\u00f3 a las 7:22 de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente. No hay ninguna duda al momento de afirmar que ese fue un crimen de odio alimentado por los esclavistas del Sur de los EE.UU.<\/p>\n<p>Se demostr\u00f3 hasta la saciedad que ese individuo Booth no actu\u00f3 s\u00f3lo. El encabezaba una banda de criminales que tambi\u00e9n hab\u00edan planificado matar al Vicepresidente Andrew Johnson (el encargado de actuar en su contra entr\u00f3 en p\u00e1nico y no tir\u00f3 del gatillo) y al Secretario de Estado William Seward, quien fue herido pero sobrevivi\u00f3 al atentado. <\/p>\n<p>Desde los primeros d\u00edas del magnicidio se pudo comprobar, por testimonios de los que fueron juzgados por ese hecho y los eventos conexos, que ellos y quienes lo patrocinaban buscaban crear una conmoci\u00f3n de tal magnitud que el gobierno de la Uni\u00f3n se desmoronara y en medio del caos revivir la esclavitud de los negros, con otros a\u00f1adidos igual de perniciosos.<\/p>\n<p>En su novela hist\u00f3rica titulada Lincoln el famoso periodista y escritor estadounidense Gore Vidal describe con lujo de detalles la trama que los confederados urdieron para descabezar el Poder Ejecutivo del poderoso pa\u00eds del Norte de Am\u00e9rica. Tambi\u00e9n hace una magn\u00edfica recreaci\u00f3n de la etapa convulsa, con un pa\u00eds dividido hasta la m\u00e9dula, que le toc\u00f3 protagonizar al presidente Abraham Lincoln. Al mismo tiempo Vidal construye una radiograf\u00eda completa de ese personaje ic\u00f3nico en la historia de los EE UU. y del mundo.1 <\/p>\n<p>El 19 de abril de 1865 las calles de la ciudad de Washington se llenaron de millones de dolientes que custodiaban los restos mortales de Lincoln, en un desfile f\u00fanebre nunca visto antes ni despu\u00e9s en los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Para que se tenga una idea del nivel de descuido en la seguridad del presidente Lincoln es oportuno decir que su asesino pudo escapar a lomo de caballo y su captura y muerte, varios d\u00edas despu\u00e9s, fue una verdadera odisea.<\/p>\n<p>En la impactante obra La caza del asesino, subyugante historia novelada escrita por el abogado James L. Swason sobre los acontecimientos posteriores al asesinato de  Lincoln, su autor se\u00f1ala que cuando Booth llevaba 16 kil\u00f3metros de cabalgata en loca huida de la escena del crimen que hab\u00eda perpetrado \u00abpodr\u00eda haber paseado tranquilamente entre todo un regimiento de caballer\u00eda de la Uni\u00f3n. Ni un alma en Maryland sab\u00eda todav\u00eda que hab\u00edan atentado contra Abraham Lincoln.\u00bb2<\/p>\n<p>El D\u00e9cimosexto de Caballer\u00eda de New York fue la unidad militar que finalmente, doce d\u00edas despu\u00e9s del crimen en el Teatro Ford, dio caza al asesino de Lincoln, quien despu\u00e9s de recorrer prados y pantanos de Maryland y Virginia fue acorralado  junto con uno de sus c\u00f3mplices, en un granero de la zona, el cual tuvo que ser incendiado para hacerlo mover de la madriguera donde se hab\u00eda parapetado. <\/p>\n<p>Swason pone en boca del sargento Boston Corbett lo siguiente: \u00ab&#8230;cuando vi claro que hab\u00eda llegado el momento le dispar\u00e9 a trav\u00e9s de una gran grieta del granero.\u00bb3 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>William McKinley<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>William McKinley naci\u00f3 en una peque\u00f1a ciudad del Estado de Ohio, en el Medio Oeste de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Muy joven particip\u00f3 en la Guerra Civil, tambi\u00e9n conocida como Guerra de Secesi\u00f3n. Estuvo en las filas de las tropas del Norte, donde se fogue\u00f3 en artiller\u00eda, infanter\u00eda y caballer\u00eda.<\/p>\n<p>Al finalizar esa guerra abandon\u00f3 las armas y se dedic\u00f3 a estudiar Derecho en Albany, capital del Estado de New York. Fue un abogado de oratoria encendida que ejerci\u00f3 su carrera de leyes por poco tiempo.<\/p>\n<p>McKinley fue arrastrado hacia el mundo de la pol\u00edtica por varios magnates de empresas que vieron en \u00e9l un seguro sello de garant\u00eda para sus negocios. Fue miembro prominente del Partido Republicano, que lo llev\u00f3 a ser congresista y gobernador de su natal Ohio y, adem\u00e1s, dos veces Presidente de EE.UU.<\/p>\n<p>En las dos contiendas presidenciales en que particip\u00f3 venci\u00f3 al congresista dem\u00f3crata por Nebraska, y futuro Secretario de Estados de los Estados Unidos,  William Jennings Bryan, nativo de Illinois y abogado por la Universidad de Chicago, dotado de condiciones excepcionales para el ejercicio presidencial.<\/p>\n<p>William McKinley ten\u00eda 58 a\u00f1os de edad cuando fue impactado en el vientre por dos balazos disparados directamente a \u00e9l por un sujeto alienado con ideas anarquistas de nombre Leon Czolgosz.<\/p>\n<p>Ese magnicidio se produjo mientras el presidente McKinley recib\u00eda los saludos del p\u00fablico congregado en el Templo de la M\u00fasica de la ciudad de B\u00faffalo, muy cerca de las cataratas del Ni\u00e1gara en el Estado de New York, en el \u00e1rea que hace frontera con el territorio de Ontario, Canad\u00e1; en el marco de una feria mundial que se estaba desarrollando en aquel lugar, bautizada como Exposici\u00f3n Panamericana. El reloj marcaba las 4 y 7 minutos de la tarde del 6 de septiembre de 1901.<\/p>\n<p>En varias de sus biograf\u00edas se detallan los d\u00edas de sufrimientos vividos por  Mckinley hasta que se produjo su fallecimiento a las 2 y 15 minutos de la madrugada del d\u00eda 14 de septiembre del 1901. <\/p>\n<p>No pocos especialistas han sostenido desde entonces que hubo un mal manejo m\u00e9dico durante los 8 d\u00edas que cubrieron el arco de la etapa m\u00e1s dram\u00e1tica en la vida del vig\u00e9simo quinto presidente de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>En su obra William McKinley y su Am\u00e9rica el historiador H. Wayne Morgan resalta la popularidad que siempre goz\u00f3 el devoto metodista McKinley, incluso desde antes de tener en sus pu\u00f1os el bast\u00f3n de mando de su pa\u00eds. El referido autor, en una biograf\u00eda edulcorada, describe ampliamente las interioridades de las dos campa\u00f1as presidenciales exitosas del asesinado presidente, as\u00ed como sus v\u00ednculos con grandes empresarios de la \u00e9poca y su visi\u00f3n sobre diversos temas que trascend\u00edan la pol\u00edtica interna estadounidense.4 <\/p>\n<p>El asesino de McKinley fue juzgado y sentenciado a muerte en la misma ciudad en que cometi\u00f3 el magnicidio. Fue ejecutado en la silla el\u00e9ctrica el 29 de octubre de 1901. Nunca se arrepinti\u00f3 del crimen que cometi\u00f3. Muy por el contrario, en el juicio se reafirm\u00f3 en lo que vocifer\u00f3 instantes despu\u00e9s de los disparos que resultaron ser mortales.<\/p>\n<p>Un examen objetivo del truncado tramo presidencial de McKinley permite decir que \u00e9l impuls\u00f3 el ya de por s\u00ed creciente dominio imperial de los EE.UU.<\/p>\n<p>Su decisi\u00f3n de involucrar en el 1898 al poderoso pa\u00eds del Norte de Am\u00e9rica en la guerra de liberaci\u00f3n de Cuba le permiti\u00f3 vencer a Espa\u00f1a y as\u00ed mantener control sobre territorios dispersos en el mar Caribe y el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico: Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam.<\/p>\n<p>De manera maliciosa una parte de la historiograf\u00eda estadounidense ha divulgado la creencia de que el objetivo de McKinley en ese caso era ayudar a la libertad del pueblo cubano. Nada m\u00e1s falso. Se trataba de puros intereses econ\u00f3micos y de posicionamiento en la geopol\u00edtica de entonces.<\/p>\n<p>El 12 de junio de 1898 los filipinos declararon su independencia de Espa\u00f1a, pero ese imperio declinante y los E.U.A. firmaron en la capital francesa, el 10 de diciembre de dicho a\u00f1o, el Tratado de Par\u00eds, cuyo art\u00edculo III dice en parte as\u00ed: \u00abEspa\u00f1a cede a los Estados Unidos el archipi\u00e9lago conocido por las Islas Filipinas&#8230;Los Estados Unidos pagar\u00e1n a Espa\u00f1a la suma de veinte millones de d\u00f3lares ($20,000.000) dentro de los tres meses despu\u00e9s del canje de ratificaciones del presente tratado.\u00bb5 <\/p>\n<p>Pero como los filipinos no aceptaron esa nueva tutela colonial el malogrado McKinley desat\u00f3 el 4 de febrero de 1899 la sangrienta y larga conflagraci\u00f3n filipino-estadounidense, considerada la primera guerra de liberaci\u00f3n del siglo XX.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n McKinley dijo que su pa\u00eds no buscaba controlar el archipi\u00e9lago asi\u00e1tico ubicado en la parte occidental del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, pues \u00abeso habr\u00eda sido, de acuerdo a nuestro c\u00f3digo moral, una agresi\u00f3n criminal.\u00bb <\/p>\n<p>Eran palabras huecas pues los EE.UU. ten\u00edan claramente marcada la intenci\u00f3n, como lo hicieron por mucho tiempo, de controlar ese pa\u00eds de muchas islas con una extensi\u00f3n territorial de 300 mil kil\u00f3metros cuadrados.<\/p>\n<p>En medio de la feroz guerra filipino-estadounidense McKinley, olvidando prontamente lo que hab\u00eda dicho antes, lleg\u00f3 a decir que \u00ablos filipinos eran incapaces de auto gobernarse, y que Dios le hab\u00eda indicado que no pod\u00edan hacer otra cosa m\u00e1s que educarlos y cristianizarlo.\u00bb6<\/p>\n<p>Expresiones como la anterior eran la perfecta justificaci\u00f3n de cadenas de masacres, en una tierra donde luego el general estadounidense Jacob H. Smith exigi\u00f3 a sus  oficiales y soldados que hicieran del lugar \u00abun desierto que grita&#8230;Quiero que sean asesinadas todas las personas que sean capaces de portar armas en las actuales hostilidades contra los Estados Unidos&#8230;\u00bb7 <\/p>\n<p>Finalmente los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, en una guerra desigual, en armamentos y combatientes, lograron aplastar a los filipinos. Para entonces ya hab\u00eda sido asesinado el presidente McKinley. <\/p>\n<p>En su biograf\u00eda el poeta, escritor y patriota filipino Pedro Alc\u00e1ntara Monteclaro retrat\u00f3 perfectamente el por qu\u00e9 los ocupantes estadounidenses vencieron en Las Filipinas: \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede un pu\u00f1ado de rifles, lanzas y balas de M\u00e1user ganar contra las ametralladoras Gatting, que arrojan 600 balas por minuto? Sus ca\u00f1ones navales pueden pulverizar la ciudad desde una distancia segura.\u00bb8 <\/p>\n<p>En su interesante obra Las Filipinas: Tierra de promesas rotas, James B. Goodno, el periodista estadounidense especializado en temas pol\u00edticos y militares del sudeste asi\u00e1tico, se\u00f1ala que la guerra iniciada por McKinley en  esa zona del mundo les cost\u00f3 la vida a m\u00e1s o menos un mill\u00f3n y medio de filipinos, equivalente a la sexta parte de la poblaci\u00f3n que entonces ten\u00eda el pa\u00eds de Las Filipinas.9<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Lincoln.Edhasa, Barcelona, 2013. Gore Vidal.<\/p>\n<p>2-La caza del asesino. Ediciones Paid\u00f3s Ib\u00e9rica, 2009.P97. James L. Swason.<\/p>\n<p>3-Ib\u00eddem. P298.<\/p>\n<p>4-William Mckinley y su Am\u00e9rica. Edici\u00f3n septiembre 1963. H. Wayne Morgan.<\/p>\n<p>5-Tratado de Par\u00eds, 10 de diciembre de 1898.<\/p>\n<p>6-Documentos presidenciales. William McKinley.<\/p>\n<p>7-Biografia de Jacob H. Smith. Archivo cr\u00f3nica del peri\u00f3dico New York Times del 17 de julio de 1902.<\/p>\n<p>8-Biografia.Pedro Alc\u00e1ntara Monteclaro.<\/p>\n<p>9-The Philippines: land of broken promises (Las Filipinas: tierra de promesas rotas). Editorial Books,1991. James B. Goodno.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-08-01 02:18:59 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=357'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=356'>356<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=357'>357<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>358<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=359'>359<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=360'>360<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=359'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com MAGNICIDIOS EN ESTADOS UNIDOS (I) POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El magnicidio en su m\u00e1s cl\u00e1sica definici\u00f3n se produce cuando una persona importante, por su poder o la posici\u00f3n que ostente, pierde la vida violentamente. 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