{"id":50998,"date":"2018-10-27T20:58:16","date_gmt":"2018-10-27T20:58:16","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=50998"},"modified":"2018-10-27T20:58:16","modified_gmt":"2018-10-27T20:58:16","slug":"el-deseo-infinito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=50998","title":{"rendered":"El deseo infinito"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Dso.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/El-deseo-infinito.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Dr. Tom\u00e1s N\u00fa\u00f1ez<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>SANTO DOMINGO, 27 de octubre de 2018.- El deseo no es un impulso cualquiera. Es un motor que pone en marcha toda la vida ps\u00edquica. Goza de la funci\u00f3n de un principio, traducido por el fil\u00f3sofo Ernst Bloch como principio esperanza. Por su naturaleza no conoce l\u00edmites, como ya observaron Arist\u00f3teles y Freud. La psique no desea solamente esto o aquello, desea la totalidad. No desea la plenitud del hombre, busca el superhombre, aquello que sobrepasa infinitamente lo humano, como afirmaba Nietzsche.<\/p>\n<\/p>\n<p>El deseo vuelve dram\u00e1tica, y a veces tr\u00e1gica, la existencia. Pero tambi\u00e9n, cuando se realiza, produce una felicidad sin igual. Estamos siempre buscando el objeto adecuado a nuestro deseo infinito y no lo encontramos en el \u00e1mbito de la experiencia cotidiana. Aqu\u00ed solamente encontramos finitos. Cuando el ser humano identifica una realidad finita como el objeto infinito buscado se produce una profunda desilusi\u00f3n. Puede ser la persona amada, una profesi\u00f3n muy deseada, un sue\u00f1o. Llega el momento, y generalmente no tarda mucho, en que se percibe una insatisfacci\u00f3n de base y se siente el deseo de algo mayor.<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo salir de este impase provocado por el deseo infinito? \u00bfMariposear de un objeto a otro sin encontrar nunca reposo? Tenemos que ponernos a buscar seriamente el verdadero objeto de nuestro deseo. Creo que: es el Ser y no el ente, es el Todo y no la parte, es el Infinito y no lo finito. Tras mucho peregrinar, el ser humano es llevado a hacer la experiencia del cor inquietum (coraz\u00f3n inquieto) de san Agust\u00edn: Tarde te am\u00e9, oh Belleza tan antigua y tan nueva. Tarde te am\u00e9. Mi coraz\u00f3n inquieto no descansar\u00e1 mientras no repose en Ti. S\u00f3lo el Ser Infinito se adec\u00faa al deseo infinito del ser humano y le permite descansar.<\/p>\n<\/p>\n<p>El deseo envuelve energ\u00edas volc\u00e1nicas poderosas. \u00bfC\u00f3mo manejarlas? Ante todo, se trata de acoger, sin moralizar, esta condici\u00f3n deseante. Las pasiones empujan al ser humano hacia todos los lados. Algunas lo impulsan a la generosidad, otras al egocentrismo. Integrar sin reprimir tales energ\u00edas exige cuidado y no pocas renuncias.<\/p>\n<\/p>\n<p>La psique est\u00e1 llamada a construir una s\u00edntesis personal que es la b\u00fasqueda del equilibrio de todas las energ\u00edas interiores. Ni hacerse v\u00edctima de la obsesi\u00f3n por una determinada pulsi\u00f3n, como por ejemplo, la sexualidad, ni reprimirla como si fuese posible debilitarle su vigor. Lo que importa es integrarla como expresi\u00f3n de afecto, de amor y de est\u00e9tica, y mantenerla bajo vigilancia, pues estamos tratando con una energ\u00eda vital no totalmente controlable por la raz\u00f3n, sino es por v\u00edas simb\u00f3licas de sublimaci\u00f3n y para otros prop\u00f3sitos humanitarios. Cada persona debe aprender a renunciar en el sentido de realizar una ascesis que libera de dependencias y crea libertad interior, uno de los dones m\u00e1s apreciables.<\/p>\n<\/p>\n<p>Otra forma de tratar con el deseo infinito es mediante la precauci\u00f3n, que nos previene de las celadas de la propia vulnerabilidad humana. No somos omnipotentes, ni dioses a los que el fracaso no puede tocar. Podemos mostrarnos d\u00e9biles y, a veces, cobardes. Pero debemos precavernos contra situaciones que nos pueden hacer caer y perder el Centro.<\/p>\n<\/p>\n<p>Tal vez una clave inspiradora nos la ofrece C.G.Jung con su propuesta de construir a lo largo de la vida un proceso de individuaci\u00f3n. \u00c9ste tiene una dimensi\u00f3n hol\u00edstica: asume sin temor y con humildad todas las pulsiones, im\u00e1genes, arquetipos, luces y sombras. Oye el rugir de las fieras que lo habitan pero tambi\u00e9n el canto del tordo sabi\u00e1, que lo encanta. \u00bfC\u00f3mo crear una unidad interior cuyo efecto sea el equilibrio de los deseos, la vivencia de la libertad y la alegr\u00eda de vivir?<\/p>\n<\/p>\n<p>C. G. Jung sugiere que cada cual procure crear un Centro fuerte, un Self es decir: sea la escuela psicol\u00f3gica de s\u00ed mismo, unificador que tenga la funci\u00f3n que el sol tiene en el sistema solar. \u00c9l atrae a su alrededor a todos los planetas. Algo similar debe ocurrir con la psique: alimentar un Centro personal que integre todo, con reflexi\u00f3n y con interiorizaci\u00f3n, y no en \u00faltimo lugar, con el cultivo de lo Sagrado y de lo Espiritual. La religi\u00f3n, como instituci\u00f3n, no es raro que cercene la vida espiritual por exceso de doctrinas y de normas morales demasiado r\u00edgidas. Pero la religi\u00f3n como espiritualidad desempe\u00f1a una funci\u00f3n fundamental en el proceso de individuaci\u00f3n. A ella le corresponde ligar y re-ligar a la persona con su Centro, con todas las cosas, con el universo, con la Fuente originaria de todo ser, d\u00e1ndole un sentimiento de pertenencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>La falta de integraci\u00f3n de la energ\u00eda del deseo se manifiesta por el desgarro de las relaciones sociales, por la violencia asesina practicada en escuelas o en las matanzas de personas negras, pobres y homosexuales.?<\/p>\n<\/p>\n<p>Aprender a tratar con las fuerzas del deseo implica, pues, una preocupaci\u00f3n por la salud social. Una educaci\u00f3n human\u00edstica, \u00e9tica y ciudadana no deber\u00e1 dejar de lado la educaci\u00f3n del deseo. El gran obst\u00e1culo reside en la l\u00f3gica misma del sistema imperante, centrada en el deseo de tener, descuidando los valores civilizatorios de la gentileza, del buen trato y del respeto a la persona. Por el contrario, los medios de comunicaci\u00f3n de masas exaltan el deseo individual y la violencia para resolver los conflictos humanos.<\/p>\n<\/p>\n<p>La globalizaci\u00f3n como fen\u00f3meno humano nos obligar\u00e1 a moderar los deseos personales en beneficio de los colectivos y as\u00ed volver m\u00e1s equilibrada y amigable la coexistencia humana.<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo deseamos tiempos favorables.<\/p>\n<h6> 2018-10-27 20:58:16 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3481'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3480'>3480<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3481'>3481<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>3482<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3483'>3483<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3484'>3484<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3483'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dr. Tom\u00e1s N\u00fa\u00f1ez SANTO DOMINGO, 27 de octubre de 2018.- El deseo no es un impulso cualquiera. 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