{"id":499933,"date":"2024-01-11T11:38:22","date_gmt":"2024-01-11T15:38:22","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=499933"},"modified":"2024-01-11T11:38:22","modified_gmt":"2024-01-11T15:38:22","slug":"los-teteos-y-la-cultura-de-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=499933","title":{"rendered":"Los teteos y la cultura de violencia"},"content":{"rendered":"\n<p>La fiesta a lo largo de la historia, ha constituido una forma de romper con la rutina diaria; en ese sentido se organizan actos sociales cuyo centro, es reflejar un momento en donde la alegr\u00eda se comparte; divertirse de manera colectiva o celebrar alg\u00fan acontecimiento especial de la vida.&nbsp;Se ha de suponer que ese tiempo de festejo, hace relajar de la tensi\u00f3n del trabajo o de la cotidianidad; sirve como punto de encuentro; se aprovecha para socializar, es decir que se genera la posibilidad de conocer personas y establecer nuevas relaciones de amistad.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese orden&nbsp;el pol\u00edmata&nbsp;Jean-Jacques Rousseau&nbsp;manifiesta que \u00a8la fiesta conviene a los pueblos en una Rep\u00fablica, como un medio para organizar una especie de asamblea creando entre sus miembros agradables lazos de placer y de felicidad que los puede mantener unidos como comunidad. \u00a8<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro pa\u00eds en la actualidad, se ha adoptado por j\u00f3venes, adolescentes, y tambi\u00e9n ciertos adultos, unas nuevas formas de diversi\u00f3n, \u00a8de pasarla bien\u00a8, \u00a8de vacilar\u00a8 denominadas en la jerga urbana \u00a8teteos\u00a8. Estos se est\u00e1n expandiendo por las diferentes comunidades, en donde estos grupos sociales se re\u00fanen en espacios de las v\u00edas p\u00fablicas, para disfrutar por largas horas, casi siempre en horario nocturno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que acuden, dicen sentirse \u00a8libres\u00a8, y son arrastrados por un colectivo social que lamentablemente ejercen influencia en ellos. Estos sienten que est\u00e1n rompiendo con algo, est\u00e1n innovando o siendo creativos, est\u00e1n marcando la diferencia, sin importar las consecuencias de sus actos.&nbsp;Su fin&nbsp;es darle&nbsp;prioridad a la fama, al goce intenso, a la notoriedad sobre la empat\u00eda, la solidaridad y el buen vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de estos \u00a8juntes\u00a8 llamados \u00a8teteos\u00a8, es que en vez de constituirse en manifestaciones para la sana recreaci\u00f3n o fomentar una cultura de cohesi\u00f3n social, se est\u00e1n convirtiendo en monumentos de una conflictividad peligrosa.&nbsp;Esto tiende como fen\u00f3meno a alimentar la cultura de la violencia; ya que, de manera natural, se van validando o normalizando comportamientos que en nada contribuyen con la convivencia pac\u00edfica y la seguridad ciudadana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, estos \u00a8teteos\u00a8 est\u00e1n distorsionando y viciando el sentido de la fiesta, desde su significado, originalidad e identidad m\u00e1s profunda. Estos escenarios reproducen el desasosiego e intranquilidad, aniquilando todo vestigio de la paz social que debe reinar en cualquier contexto social.&nbsp;Es que toda&nbsp;fiesta debe vincularse a la paz; y la paz a la armon\u00eda de las relaciones humanas y al respeto a los dem\u00e1s. Mientras no haya paz, la fiesta pierde el sentido; ser\u00eda participar de un festejo con una alegr\u00eda muerta, por m\u00e1s m\u00fasica que suene.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00a8teteos\u00a8, por lo visto, ante tantos sucesos tr\u00e1gicos que genera, el respeto a la vida humana no goza de ning\u00fan valor, se disipa entre esa horda que act\u00faan como zombis enajenados por el placer extremo.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, se le rinde culto al \u00a8dios\u00a8 consumo, donde los excesos estremecen la dignidad humana y el ejercicio de una verdadera libertad. El abuso de bebidas alcoh\u00f3licas o de drogas, no importando el rango de edad, es de preocupante incidencia y est\u00e1 trayendo consecuencias muy graves.&nbsp; La promiscuidad y el erotismo, se pasea galopante, incentivando al embarazo a temprana edad en medio de aquellos jolgorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, no se aplican ning\u00fan tipo de reglas e impera una atm\u00f3sfera asfixiante de ruidos, m\u00fasica con letras t\u00f3xicas, suciedad, por la basura que dejan en el lugar y muchos traumas para los vecinos, por la zozobra que crea; entre otras crudas realidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que esta manera de festejar o divertirse mal aprovechada y barnizada de esos ingredientes negativos, crea ciertas par\u00e1lisis a una sociedad, la hace retroceder y sobre todo va degradando la persona en su propia dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esa realidad, la indiferencia no es consejera ni es soluci\u00f3n; Beltolt Brecht plantea que, \u00a8cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo\u00a8. A\u00fan como sociedad no se ha ca\u00eddo en ese umbral tenebroso, pero vale m\u00e1s prevenir que lamentar.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, esta reflexi\u00f3n lejos de condenar o meramente juzgar, tiene como objetivo alertar, analizar y procurar que se le preste la debida atenci\u00f3n como Estado, a estas manifestaciones sociales denominados \u00a8teteos\u00a8; las cuales surgen fruto de una multiplicidad de factores, que subyacen dentro de una violencia estructural y cultural acumulada en el tiempo y sin respuesta efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>ANGEL GOMERA&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Abogado<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo de Guzm\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:angelgomera@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">angelgomera@gmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fiesta a lo largo de la historia, ha constituido una forma de romper con la rutina diaria; en ese sentido se organizan actos sociales cuyo centro, es reflejar un momento en donde la alegr\u00eda se comparte; divertirse de manera colectiva o celebrar alg\u00fan acontecimiento especial de la vida.&nbsp;Se ha de suponer que ese tiempo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":498674,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,19,16,27],"tags":[],"class_list":["post-499933","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hombresmujeresycosas","category-mi-voz","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/499933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=499933"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/499933\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":499934,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/499933\/revisions\/499934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/498674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=499933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=499933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=499933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}