{"id":49986,"date":"2019-03-08T21:56:32","date_gmt":"2019-03-08T21:56:32","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=49986"},"modified":"2019-03-08T21:56:32","modified_gmt":"2019-03-08T21:56:32","slug":"altamira-e-imbert-sobre-el-lomo-de-la-cordillera-septentrional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=49986","title":{"rendered":"ALTAMIRA E IMBERT SOBRE EL LOMO DE LA CORDILLERA SEPTENTRIONAL"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Altamira e Imbert Sobre el Lomo de la Cordillera Septentrional 2.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/William M. Gabb.png\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Padre las casas arc.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>               POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>El r\u00edo Bajabonico en el centro cordillerano<\/p>\n<p>Al margen de los cambios topon\u00edmicos, lo cierto es que el curso de un r\u00edo se mantiene medianamente invariable con el paso del tiempo, salvo abusos por indolencia contra la naturaleza o situaciones excepcionales en que interviene la mano del hombre para obras hidr\u00e1ulicas de gran magnitud.<\/p>\n<p>En el caso del r\u00edo Bajabonico, que por los hechos ocurridos en su entorno forma parte de la historia precolombina y posteriormente, se ha mantenido pr\u00e1cticamente en su misma trayectoria.<\/p>\n<p>As\u00ed se confirma hoy al verificar los comentarios del Padre Las Casas, de Fern\u00e1ndez de Oviedo y otros cronistas de las primeras d\u00e9cadas de la llamada era colonial.<\/p>\n<p> Por su val\u00eda cient\u00edfica es pertinente hacer una breve referencia a los trabajos geol\u00f3gicos, topogr\u00e1ficos y paleontol\u00f3gicos que en Altamira, Imbert y en otros lugares del pa\u00eds desarroll\u00f3 a partir de 1869 el eminente investigador estadounidense  William M. Gabb.<\/p>\n<p>As\u00ed describi\u00f3 Gabb el ambiente acu\u00edfero del r\u00edo Bajabonico, a su paso por la zona de Altamira: \u00abEl R\u00edo Isabela o Bajabonico cruza cercano al centro de la cordillera que se extiende al norte de Santiago, en la comunidad de Altamira, y sus brazos superiores cruzan por el paso que corre por ese lugar. Desde all\u00ed fluye en direcci\u00f3n noroeste a lo largo de un valle en medio de la sierra, y desemboca en el mar a unas veinticinco millas, en una l\u00ednea directa al oeste de Puerto Plata. En su desembocadura hay una peque\u00f1a bah\u00eda, una simple depresi\u00f3n rectangular en la costa, que se abre al noroeste&#8230;\u00bb1 <\/p>\n<p><strong>Municipio Altamira<\/strong><\/p>\n<p>Altamira, como su vecina Imbert, fue una comunidad creada de manera espont\u00e1nea. Al analizar la historia econ\u00f3mica del pa\u00eds se observa que Altamira era una parada obligada para los recueros que transportaban los productos de gran parte del Cibao, especialmente tabaco, caf\u00e9 y cacao, destinados a la exportaci\u00f3n v\u00eda el muelle de Puerto Plata.<\/p>\n<p>Esa convergencia all\u00ed de los comerciantes y sus asistentes fue un elemento dinamizador para la comunidad. A partir de  finales del siglo 19, con la construcci\u00f3n del Ferrocarril Central Dominicano, que ten\u00eda una estaci\u00f3n en el lugar, Altamira adquiri\u00f3 uno de sus mayores empujes sociales y econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>El 11 de julio de 1843 fue declarado puesto cantonal, dependiente de Puerto Plata. A com\u00fan lleg\u00f3 el 6 de julio de 1889, a trav\u00e9s del Decreto No.2793.2 <\/p>\n<p>Altamira, como Imbert,  y otras comunidades cercanas, fueron el escenario donde desplegaron sus actividades armadas los integrantes del frente guerrillero Gregorio Luper\u00f3n, que se mov\u00edan a trav\u00e9s de esa zona de la Cordillera Septentrional desde el 28 de  noviembre de 1963.<\/p>\n<p>Ese frente guerrillero, cuyo comandante era Juan Miguel Rom\u00e1n, formaba parte de otros cinco, teniendo como comandante en jefe a Manuel Aurelio Tav\u00e1rez Justo. 3 <\/p>\n<p>Otras publicaciones han recogido la opini\u00f3n de algunos de los integrantes del referido frente guerrillero Gregorio Luper\u00f3n, exponiendo sus experiencias en aquel proyecto militar fracasado y los por qu\u00e9 de que el Triunvirato aniquilara la guerrilla.4 <\/p>\n<p>En la actualidad la ganader\u00eda vacuna, el caf\u00e9, el cacao y otros diversos productos extra\u00eddos de la tierra forman su principal riqueza. Su vegetaci\u00f3n y los acu\u00edferos que circulan por su interior convierten al Municipio Altamira en atractivo para el turismo rural. Sin desde\u00f1ar su riqueza folkl\u00f3rica y su tradici\u00f3n como cantera de artistas de  merengues, bachatas y otros g\u00e9neros musicales.<\/p>\n<p>Varias asociaciones, integradas en gran parte por mujeres campesinas, se dedican a la fabricaci\u00f3n de chocolates artesanales  y de bolas de cacao amargo que ya son famosas en muchos puntos del pa\u00eds. <\/p>\n<p>            <strong>Campos de batalla entre  restauradores y anexionistas<\/strong><\/p>\n<p>Altamira e Imbert, y con ellos todas las comarcas de esa zona, fueron campos de batalla entre los heroicos restauradores dominicanos y las tropas espa\u00f1olas que trataban de apuntalar el insostenible neo coloniaje que se produjo cuando Pedro Santana y sus secuaces vendieron la soberan\u00eda nacional, con la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Desde la llegada por Puerto Plata de los primeros contingentes anexionistas, hasta la retirada vergonzosa de Buceta y sus conmilitones, la franja monta\u00f1osa de Altamira e Imbert sirvi\u00f3 para llenar de gloria a los restauradores; dicho lo anterior consciente de que all\u00ed tambi\u00e9n cayeron no pocos patriotas que derramaron su sangre en aras de la libertad de los dominicanos.<\/p>\n<p>En la guerra de bosques los dominicanos resultaban superiores a los espa\u00f1oles, tal y como qued\u00f3 demostrado a lo largo de la Guerra de Restauraci\u00f3n, siendo la victoria final el timbre que marc\u00f3 esa verdad con categor\u00eda de axioma.<\/p>\n<p>Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas, militar e historiador espa\u00f1ol, escribi\u00f3 con gruesos tintes de parcialidad los hechos de la guerra restauradora que \u00e9l consider\u00f3 de m\u00e1s relevancia. Dibuj\u00f3 un panorama acomodado para los fines de Espa\u00f1a, pero aunque obviamente no se lo propusiera entre l\u00edneas un lector avispado puede captar que lo ocurrido en dicho conflicto, en la zona comprendida entre Santiago y Puerto Plata, fue algo vergonzoso para los ib\u00e9ricos.<\/p>\n<p>Narr\u00f3 el referido autor que al llegar al lugar conocido como el Lim\u00f3n \u00abse trab\u00f3 un encarnizad\u00edsimo combate, en el que el choque de las armas blancas reemplaz\u00f3 al ruido de la fusiler\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>En su obra Historia de la Dominaci\u00f3n y \u00faltima Guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo, Gonz\u00e1lez Tablas dice:<\/p>\n<p>\u00abSe lleg\u00f3 por fin a la gran cuesta de Altamira, temible por su elevada cumbre, que la domina completamente; all\u00ed estaban los insurrectos en buen n\u00famero, que adem\u00e1s ten\u00edan ocultos en el bosque unos 500 hombres, y como 1,000 dentro del pueblo de Altamira&#8230;el enemigo rompi\u00f3 el fuego, sucedi\u00e9ndose sin cesar nutridas descargas; cuando se preparaban las piezas para lanzar algunas granadas a la cumbre, salieron de repente los 500 hombres emboscados y cortaron la columna.\u00bb5 <\/p>\n<p>Hay que resaltar como un hecho inobjetable que los combatientes dominicanos no contaban con piezas de artiller\u00eda y no eran soldados profesionales, adem\u00e1s de que \u00abluchaban con un enemigo superior, disciplinado y aguerrido, no m\u00e1s valiente que los nuestros, puesto que sin tener abundantes municiones ni jefes militares hac\u00edan pagar muy caro las victorias del enemigo.\u00bb6 <\/p>\n<p>                  <strong>Carb\u00f3n mineral, lignito y antracita en Altamira<\/strong><\/p>\n<p>Siempre se ha sostenido que la Cordillera Septentrional est\u00e1 pre\u00f1ada de diferentes minerales, muchos de los cuales nunca han sido explotados, siendo m\u00faltiples las razones para ello. <\/p>\n<p>Por eso no resulta extra\u00f1o que a comienzos del siglo 20 un periodista e historiador santiaguero, Enrique Deschamps, al  publicar en Espa\u00f1a un amplio libro sobre la dominicanidad en su m\u00e1s amplio contexto, se refiriera a la riqueza mineral de Altamira.<\/p>\n<p>\u00abEn Altamira existen minas de carb\u00f3n, lignito y antracita, y sus cultivos son f\u00e9rtiles, adapt\u00e1ndose satisfactoriamente al cultivo del trigo, seg\u00fan lo han demostrado diversos ensayos.\u00bb7<\/p>\n<p>             <strong>         Caminos de Altamira, Imbert y zonas aleda\u00f1as<\/strong><\/p>\n<p>En la \u00e9poca en que el cient\u00edfico Gabb recorri\u00f3 esa zona, en los hoy municipios de Altamira e Imbert hab\u00eda un camino intramontano que comenzaba en Santiago y atravesando el pico Diego de Ocampo se llegaba a esos poblados, y segu\u00eda m\u00e1s hacia el norte, no sin antes  tener los viajeros que evadir, como dijo el mismo Gabb, muchos \u00abarbustos cubiertos con enredadera de garra de gato o esp\u00e9rate un poquito y arcilla muy fangosa.\u00bb <\/p>\n<p>Es decir, que uno de los caminos que un\u00edan en el pasado a Santiago con Puerto Plata ten\u00eda como centro intermedio a Altamira.<\/p>\n<p>Ese camino, como otros de la zona, atravesaba \u00abpoblados, barrios, sendas algunas tan ocultas, que s\u00f3lo de los pr\u00e1cticos eran conocidas.\u00bb8 <\/p>\n<p>Al decir de Adriano L\u00f3pez Morillo (un gallego de El Ferrol, que estuvo en el pa\u00eds como oficial militar en el bando anexionista, pero que tambi\u00e9n fue historiador y periodista) en bordeando dicho camino hab\u00eda \u00abrocas arrancadas de cuajo&#8230;un d\u00e9dalo de monta\u00f1as cubiertas de bosques&#8230;el m\u00e1s laber\u00edntico monta\u00f1oso terreno de Puerto Plata a Altamira.\u00bb9 <\/p>\n<p>En el 1884 dicho camino fue acondicionado. Sin embargo, eso no signific\u00f3 que tuviera el perfil caracter\u00edstico de las carreteras secundarias que se construyeron en el pa\u00eds a partir de la segunda d\u00e9cada del siglo 20.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien segu\u00eda siendo un reflejo de lo que en el 1892 escribi\u00f3 Pedro Francisco Bon\u00f3, el primer soci\u00f3grafo dominicano:<\/p>\n<p>\u00abNuestros caminos en buena definici\u00f3n, no son caminos: los vecinales son veredas; los de sabanas, carriles de ganado; y los denominados reales, son pasa<strong>jes innominados en los que ni Rey ni Roque han puesto un dedo.\u00bb10 <\/strong><\/p>\n<p><strong>                          Ferrocarril Central Dominicano<\/strong><\/p>\n<p>Oportuno es indicar que el Ferrocarril Central Dominicano tuvo su origen m\u00e1s remoto en las protestas de los productores y comerciantes de Puerto Plata, Santiago y Moca, los cuales se sintieron afectados por la v\u00eda f\u00e9rrea que enlazaba a La Vega con el puerto de S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>Hay abundante material bibliogr\u00e1fico sobre  los disgustos aludidos. \u00abLuego de su construcci\u00f3n muchos recueros y cosecheros dejaron de pasar por estas tres \u00faltimas ciudades, por lo que los comerciantes residentes en ellas no pudieron continuar haciendo muchos negocios que antes realizaban con ellos.\u00bb11 <\/p>\n<p>El Ferrocarril Central Dominicano fue constru\u00eddo por el Estado Dominicano, para lo cual el entonces gobernante Ulises Heureaux gestion\u00f3 (seg\u00fan recogen diferentes cr\u00f3nicas de fines del siglo 19) y obtuvo un pr\u00e9stamo internacional de 800 mil libras esterlinas. Era una cantidad de dinero astron\u00f3mica para esa \u00e9poca. La acreedora fue la empresa holandesa Westendorp &amp; Compa\u00f1\u00eda, entidad que en connivencia con el tirano criollo traspas\u00f3 en poco tiempo, pero con ping\u00fces beneficios, sus acreencias a la  tristemente c\u00e9lebre empresa estadounidense denominada Santo Domingo Improvement Company, con sede en la ciudad de New York, la cual dejar\u00eda pesadas huellas en la historia dominicana.<\/p>\n<p> \u00abMientras que el ferrocarril de La Vega a S\u00e1nchez contribuy\u00f3 a dinamizar las zonas a lo largo de los r\u00edos Cam\u00fa y Yuna, el Ferrocarril Central Dominicano (FCD)-de Santiago a Puerto Placa- tuvo efectos similares en la regi\u00f3n comprendida entre Moca, La Vega y Santiago&#8230;ayud\u00f3 a ampliar la frontera agr\u00edcola en esta regi\u00f3n&#8230;El desarrollo de poblados como Villa Gonz\u00e1lez y Navarrete estuvo relacionado con esta expansi\u00f3n agr\u00edcola&#8230;\u00bb12 <\/p>\n<p> Opini\u00f3n del presidente Lil\u00eds sobre el Ferrocarril Central Dominicano<\/p>\n<p>El f\u00e9rreo gobernante que fue Ulises Heureaux, mejor conocido como Lil\u00eds, no escatim\u00f3 esfuerzos a fin de concluir el camino de hierro referido.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de dicha obra vial comenz\u00f3 en el 1890 y se extendi\u00f3 durante 7 a\u00f1os.  <\/p>\n<p>Lil\u00eds encabez\u00f3 su inauguraci\u00f3n el 16 de agosto de 1897. Seg\u00fan las im\u00e1genes de ese momento el tirano estaba rodeado de su gabinete y de lo que entonces se denominaban las fuerzas vivas de gran parte del Cibao.<\/p>\n<p>Para que se tenga una idea de la importancia que en el orden pol\u00edtico y en el plano econ\u00f3mico ten\u00eda ese ferrocarril para Lil\u00eds,  en direcci\u00f3n al sostenimiento de su r\u00e9gimen ya gangrenado, es oportuno acudir a su discurso de inauguraci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abSe\u00f1ores, yo no hubiera muerto conforme si la obra de pacificaci\u00f3n que me impuse hubiere quedado reducida a su parte militar y pol\u00edtica. Para  complementarla era necesaria tambi\u00e9n la parte administrativa. Despu\u00e9s de la labor de represi\u00f3n que aniquil\u00f3 las insurrecciones, exig\u00eda la felicidad de la Patria que se sustituyese con causas de progreso las causas de inquietud y rebeli\u00f3n que antes exist\u00edan, para que sobre la paz se cimentase tambi\u00e9n la paz moral, la paz inconmovible engendrada por el bienestar y la tranquilidad de los \u00e1nimos.\u00bb13 <\/p>\n<p>                    <strong>     Opiniones sobre  la zona de  Imbert<\/strong><\/p>\n<p>El famoso c\u00f3nsul brit\u00e1nico en la Rep\u00fablica Dominica Robert Schomburgk, quien tambi\u00e9n era un notable bot\u00e1nico y explorador, escribi\u00f3 en el 1850 una carta en la cual resalta las bellezas de la zona que motiva esta cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Al referirse al r\u00edo Bajabonico, probablemente en su paso por territorio de lo que ahora es el Municipio Imbert, el acucioso c\u00f3nsul dijo: \u00abVadeamos el r\u00edo impunemente y lo volvimos a cruzar, hasta tocar un fondo tan liso como sobre el que rueda alguna se haya deslizado&#8230;El r\u00edo no es tan largo como el \u00abBello R\u00edo\u00bb de Longfellow, pero merece el nombre mucho m\u00e1s.\u00bb14 <\/p>\n<p>El mencionado sabio alem\u00e1n de nacimiento, pero que sirvi\u00f3 a la Corona Brit\u00e1nica y fue declarado Sir de dicho imperio, no fue el \u00fanico que pos\u00f3 con ojos escrutadores su mirada  por esa \u00e1rea del territorio dominicano. <\/p>\n<p>El estadounidense Harry A. Franck, al pasar en el 1920 por  lo que hoy es el Municipio de Imbert, escribi\u00f3 en su obra titulada Andando por las Indias Occidentales, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abCaf\u00e9, ma\u00edz, manchas sombreadas de cacao y las gigantescas hojas de guineo vest\u00edan las profundas laderas. Cerca del ingenio de los P\u00e9rez, bueyes enyugados por los cuernos tiraban por los insondables caminos masivas carretas de dos ruedas con altas cargas de ca\u00f1a&#8230;\u00bb15 <\/p>\n<p>                    Un combate memorable en Imbert<\/p>\n<p>En las p\u00e1ginas a\u00f1ejadas de la historia referente a la gran haza\u00f1a militar del pueblo dominicano en armas contra la execrable Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a figura un encuentro b\u00e9lico en el lugarejo Las Hojas Anchas, en el hoy municipio de Imbert, entonces conocido como el poblado de Bajabonico.<\/p>\n<p>All\u00ed unos pocos cientos de aguerridos combatientes criollos, al frente de los cuales estaban los jefes patriotas Juan Nuez\u00ed, popularmente conocido como Lafit, y el montecriste\u00f1o Juan Bautista Latour, vencieron a la soldadesca espa\u00f1ola formada por 1,800 elementos fuertemente armados encabezados por el gobernador anexionista de Puerto Plata, el traidor General Juan Suero, as\u00ed como el ducho coronel Cappa.<\/p>\n<p>El triunfo de la causa dominicana fue resonante, a pesar de que el referido oficial espa\u00f1ol Cappa utiliz\u00f3 var\u00edas piezas de artiller\u00eda que \u00abestuvieron durante dos horas vomitando un fuego atronador.\u00bb<\/p>\n<p>        <strong>    Benito Monci\u00f3n describe la batalla de Arroyo Negro<\/strong><\/p>\n<p>El h\u00e9roe restaurador Benito Monci\u00f3n, al presentar sus apuntes sobre enfrentamientos entre restauradores y anexionistas, reconociendo impl\u00edcitamente la desventaja en armamentos y en combatientes del lado dominicano, se refiri\u00f3 al  fiero combate que se desarroll\u00f3 en la comarca de Arroyo Negro. As\u00ed dej\u00f3 para la posteridad lo que en aquel sitio de nombre sonoro ocurri\u00f3:<\/p>\n<p>\u00abUn ataque sangriento para los espa\u00f1oles, obligados, a la vez que se bat\u00edan de frente y por retaguardia, en mal\u00edsimo terreno, a limpiar el camino para continuar la retirada.\u00bb16 <\/p>\n<p>                <strong>            Dificultades persistentes en el agro<\/strong><\/p>\n<p>Prueba de que a lo largo y ancho de la geograf\u00eda nacional existe una recurrencia en las dificultades para desarrollar las potencialidades del campo dominicano se observa cuando se da una mirada al pasado. Ahora los peque\u00f1os agricultores siguen pasando privaciones parecidas a las que tuvieron d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/p>\n<p>El Ing. Ram\u00f3n Arturo Guerrero Valera, brillante cronista de la agropecuaria dominicana ya fallecido, public\u00f3 en septiembre de 1978 un art\u00edculo titulado Los Campesinos del Cibao ante el nuevo Gobierno, en el cual recoge las inquietudes de diferentes dirigentes agrarios. <\/p>\n<p>Al entrevistar a Gregorio Hiraldo, entonces presidente del Comit\u00e9 pro Federaci\u00f3n de Agricultores de Altamira, \u00e9ste le dijo a Guerrero Valera que  los labriegos de Altamira iban a exigirle al gobierno que un mes antes arranc\u00f3 su cuatrienio, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abLa tierra para el campesino, cr\u00e9dito para el peque\u00f1o y el mediano productor, mercado seguro y justo para nuestros productos, asistencia t\u00e9cnica e insumos, libertad de asociaci\u00f3n.\u00bb17 <\/p>\n<p>Cualquier semejanza con el presente, en varios de los aspectos de lo dicho en aquella \u00e9poca, no es pura coincidencia, es cruda y dura realidad.<\/p>\n<p>                                                  <strong>   Municipio Imbert<\/strong><\/p>\n<p>El nombre Imbert se utiliza desde el 30 de mayo de 1925 como top\u00f3nimo del poblado que hasta entonces se conoc\u00eda como Bajabonico. As\u00ed  lo dispuso la Ley 91 de la referida fecha.18<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Imbert Duplessis, que es el h\u00e9roe que se honra con esa designaci\u00f3n, fue un ciudadano franc\u00e9s que viv\u00eda en Moca al momento de proclamarse la Independencia Nacional.<\/p>\n<p>Imbert fue lugar teniente del patricio Mella y se convirti\u00f3 en uno de los principales h\u00e9roes de la batalla del 30 de marzo de 1844,  librada en las calles y cerros de la ciudad de Santiago de los Caballeros entre los patriotas dominicanos y los invasores haitianos. Tambi\u00e9n fue h\u00e9roe en la batalla de Beler. <\/p>\n<p>El fichaje hist\u00f3rico de esa comunidad revela que se fue formando poco a poco, por familias campesinas de la zona y de otros lugares del pa\u00eds.  Por su posici\u00f3n geogr\u00e1fica estrat\u00e9gica fue un lugar de frecuentes enfrentamientos armados, tanto en las luchas patri\u00f3ticas como en las insurrecciones intestinas entre partidarios de los caudillos que se alzaban al monte contra los gobiernos que adversaban.<\/p>\n<p>La comunidad de Imbert, entonces denominada Secci\u00f3n Bajabonico, alcanz\u00f3 un movimiento social y econ\u00f3mico considerable a partir de 1897, cuando se inaugur\u00f3 el ferrocarril que un\u00eda las ciudades de Santiago y Puerto Plata.<\/p>\n<p>El dictador Ulises Heureaux (Lil\u00eds) un mes, menos un d\u00eda, antes de caer abatido en Moca declar\u00f3 a Bajabonico como puesto cantonal mediante el Decreto No.3879, emitido el 27 de junio de1899.19 <\/p>\n<p>Ese peque\u00f1o pueblo se transform\u00f3 en una com\u00fan de la provincia Puerto Plata, en virtud de lo dispuesto en la  reforma constitucional del 1907, aprobada por el Congreso Nacional el 14 de junio de dicho a\u00f1o y promulgada por el a la saz\u00f3n Presidente de la Rep\u00fablica Ram\u00f3n C\u00e1ceres el 9 de septiembre siguiente, la cual en su art\u00edculo 4  establec\u00eda que: \u00abEl territorio dominicano se divide en provincias y \u00e9stas a su vez se subdividen en comunes.\u00bb20<\/p>\n<p>Imbert es un territorio gran productor de caf\u00e9, cacao y diversos frutos del agro. En el presente posee una selecta ganader\u00eda de leche y expertos productores de queso nativos de all\u00ed han convertido el lugar en un punto de referencia para la gastronom\u00eda centrada en ese subproducto de la leche de vaca. En el pasado tuvo una gran producci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<p>                            <strong> Los 27 charcos de Damajagua<\/strong><\/p>\n<p>Los famosos 27 Charcos de Damajagua est\u00e1n en el territorio del Municipio Imbert. Como su nombre lo indica se trata de un rosario de charcos a lo largo de ese r\u00edo.  Es, junto con las artesan\u00edas talladas con unas piedras especiales que solo aparecen por all\u00ed, de los principales atractivos tur\u00edsticos que tienen los 172 kil\u00f3metros cuadrados que integran ese territorio del Norte del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los 27 Charcos de Damajagua fueron declarados con la categor\u00eda de monumento natural y est\u00e1n bajo el amparo legal de la Ley 64-00, sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, y las leyes que la complementan.<\/p>\n<p>                       <strong>    Distrito Municipal R\u00edo Grande<\/strong><\/p>\n<p>La Secci\u00f3n R\u00edo Grande fue elevada a Distrito Municipal, perteneciente al Municipio de Altamira, mediante la Ley 27-6, promulgada el 15 de febrero del 2006.<\/p>\n<p>Para elevar de categor\u00eda dicha comunidad el Congreso Nacional tom\u00f3 en cuenta, seg\u00fan indica el segundo Considerando de la citada ley, \u00abque tiene una gran producci\u00f3n agr\u00edcola, como son: cacao, caf\u00e9, c\u00edtricos, aguacate, guandules, habichuelas, yuca, yaut\u00eda, guineo, ma\u00edz, guan\u00e1bana; pecuaria: vaca, cerdo, chivo, caballo, burro; tambi\u00e9n av\u00edcola: gallina, pato y guinea.\u00bb21 <\/p>\n<p>Gran parte de la producci\u00f3n artesanal de chocolate con la denominaci\u00f3n de origen Altamira proviene del distrito municipal R\u00edo Grande, que entre otras secciones y parajes est\u00e1 acompa\u00f1ado por R\u00edo Grande Arriba, Rancho al Medio, R\u00edo Grande Abajo, Los Pomos, La Solapa, La Sabana, El Ciruelo, Los Picos Abajo, Los Chijos, La Guinea, Arroyo del Clavo, Pies Jagua, El Guayabo y Los Pomos.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Sobre la topograf\u00eda y geolog\u00eda de Santo Domingo. Auspiciada por la SDB. Editora Amigo del Hogar, 2da. edici\u00f3n, 2005.p158. William M. Gabb.<\/p>\n<p>2-Decreto No.2793, del 6 de julio de 1889. Colecci\u00f3n Leyes de 1889.<\/p>\n<p>3-Historia General del Pueblo Dominicano. Tomo VI. Editora B\u00faho, 2018.pp79-83.Cap\u00edtulo a cargo de Juan Ricardo Hern\u00e1ndez Polanco.<\/p>\n<p>4- Movimiento 14 de Junio. Historia y Documentos, segunda edici\u00f3n. Editora B\u00faho, 2007.pp419-431.Tony Raful.<\/p>\n<p>5-Historia de la dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo. Talleres gr\u00e1ficos Manuel Pareja, Barcelona, Espa\u00f1a, 1974. pp 154-159. Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas.<\/p>\n<p>6-Historia de la Restauraci\u00f3n, quinta edici\u00f3n. Editora Taller, 1987.pp 129,130. Pedro M. Archambault.<\/p>\n<p>7- La Rep\u00fablica Dominicana. Directorio y Gu\u00eda General, tercera edici\u00f3n facsimilar, 2003.p247. Enrique Deschamps.<\/p>\n<p>8-Segunda Reincorporaci\u00f3n de Santo Domingo a Espa\u00f1a. Publicado por la SDB.1983.Tomo I. p262.Adriano L\u00f3pez Morillo.<\/p>\n<p>9-Ib\u00eddem, tomo 1I.p84. Adriano L\u00f3pez Morillo.<\/p>\n<p>10-Apuntes sobre la clase obrera dominicana, 1892. Pedro Francisco Bon\u00f3.<\/p>\n<p>11-La dictadura de Lil\u00eds. Editora de la UASD, 1986.p105. Jaime de Jes\u00fas Dom\u00ednguez.<\/p>\n<p>12-Campesinos del Cibao. Econom\u00eda de mercado y transformaci\u00f3n agraria en la Rep\u00fablica Dominicana.1880-1960. Editora B\u00faho, 2013.p104.Pedro L. San Miguel.<\/p>\n<p>13-Gaceta Oficial correspondiente al 28 de agosto de 1897.<\/p>\n<p>14-Extracto de una carta in\u00e9dita de Robert Schomburgk, inserta en el libro Los primeros turistas en Santo Domingo. Editora Amigo del Hogar, 2011.pp 29,30. <\/p>\n<p>15-Andando por las indias occidentales. Harry A. Franck, inserta en el libro los primeros turistas en Santo Domingo. Editora Amigo del Hogar, 2011.pp249-335. <\/p>\n<p>16-Relaci\u00f3n Hist\u00f3rica sobre la Guerra Restauradora. Benito Monci\u00f3n.<\/p>\n<p>17-La Coyuntura Agraria Dominicana 1976-1990. Editora Amigo del Hogar, agosto 2017.p64. Ram\u00f3n Arturo Guerrero Valera.<\/p>\n<p>18- Ley 91 del 30 de mayo de 1925.<\/p>\n<p>19-Decreto No.3879, 27 junio de 1899. Colecci\u00f3n Leyes de 1899.<\/p>\n<p>20- Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica 1907.La Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica y sus reformas 1844-2010.tomo I. Editora B\u00faho, 2014.pp573-608.Auspiciado por el Tribunal Constitucional de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>21-Ley 27-6, promulgada el 15 de febrero del 2006.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2019-03-08 21:56:32 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2570'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2569'>2569<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2570'>2570<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2571<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2572'>2572<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2573'>2573<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2572'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El r\u00edo Bajabonico en el centro cordillerano Al margen de los cambios topon\u00edmicos, lo cierto es que el curso de un r\u00edo se mantiene medianamente invariable con el paso del tiempo, salvo abusos por indolencia contra la naturaleza o situaciones excepcionales en que interviene la mano del hombre para obras hidr\u00e1ulicas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-49986","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=49986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49986\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=49986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=49986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=49986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}