{"id":49851,"date":"2020-09-04T23:11:03","date_gmt":"2020-09-04T23:11:03","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=49851"},"modified":"2020-09-04T23:11:03","modified_gmt":"2020-09-04T23:11:03","slug":"magnicidios-en-el-imperio-inca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=49851","title":{"rendered":"MAGNICIDIOS EN EL IMPERIO INCA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Magnicidios-En-El-Imperio-Inca.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Magnicidios-En-El-Imperio-Inca-1.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>MAGNICIDIOS EN EL IMPERIO INCA<\/strong><\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p><strong>Imperio Inca<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Para poner en perspectiva todo lo concerniente a los magnicidios que ocurrieron en el Imperio Inca, coincidiendo con la llegada a sus dominios de los conquistadores espa\u00f1oles entrada la segunda d\u00e9cada del siglo XVI, es pertinente rese\u00f1ar detalles importantes del mismo.<\/p>\n<p>No hay un criterio \u00fanico sobre la fecha en que surgi\u00f3 el Imperio de los Incas. Las versiones m\u00e1s veros\u00edmiles aproximan ese hecho al siglo XII, tomando en cuenta pruebas encontradas en yacimientos arqueol\u00f3gicos y en asentamientos antropol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Muchos de los estudios cient\u00edficos realizados en diferentes lugares de ese que fue un amplio territorio han seguido las pautas trazadas en materia etnogr\u00e1fica por el antrop\u00f3logo, abogado y etn\u00f3logo estadounidense Lewis Henry Morgan, considerado desde la centuria antepasada como una eminencia en los temas de su especialidad. <\/p>\n<p>Algunos cronistas y narradores coinciden en se\u00f1alar al m\u00edstico Manco C\u00e1pac como el iniciador de ese imperio, aunque al penetrar en su biograf\u00eda lo que de \u00e9l se indica se va diluyendo en meras conjeturas y leyendas orales. <\/p>\n<p>Otros, en cambio, atribuyen dirigir la fundaci\u00f3n formal del Imperio Inca al gran jefe ind\u00edgena Pachac\u00fatec. En realidad \u00e9ste fue el noveno gobernante de los incas y gran impulsor de su esplendor y poder\u00edo.<\/p>\n<p>El ejercicio de poder imperial de Pachac\u00fatec es parte del imaginario social que crearon los pueblos originarios que habitaban en su \u00e9poca gran parte de la cordillera de los Andes.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed est\u00e1 fuera de duda es que sus fundadores fueron etnias andinas de lengua quechua, que se desplazaron en oleadas migratorias desde la gran franja que hoy forman los departamentos colombianos de Huila, Tolima, Caquet\u00e1, Putumayo, Nari\u00f1o y otros,  hasta la Argentina, especialmente en la zona de Catamarca, Salta, Santiago del Estero, Jujuy, etc.<\/p>\n<p>Para conectar esos lugares tan distantes los ancestros incas y de otras tribus hicieron  movimientos y estancias en gran parte de Per\u00fa, Chile, Ecuador, Bolivia y otros pa\u00edses de Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p> En una imponente y llamativa ciudad de Per\u00fa llamada Cusco estaba el centro del poder del Imperio Inca. En otro lugar de ese mismo pa\u00eds, llamado Cajamarca, fue capturado el emperador Atahualpa.<\/p>\n<p>En el Imperio Inca el Sol y la Luna constitu\u00edan el centro de las creencias religiosas de sus habitantes. A eso se a\u00f1ad\u00eda el fervor sagrado que ten\u00edan por los fen\u00f3menos de la naturaleza.<\/p>\n<p>Los incas eran un pueblo cultivador de la poes\u00eda y la danza, teniendo tambi\u00e9n la m\u00fasica y la creaci\u00f3n pict\u00f3rica en cer\u00e1micas como bases esenciales de sus expresiones art\u00edsticas.<\/p>\n<p>El desaparecido Imperio Inca ten\u00eda una amplia red vial. Algunos tramos han sido rescatados y se utilizan para excursiones de turistas. Eso es prueba elocuente de la trashumancia humana que hubo desde el referido siglo XII por cimas, cerros y altozanos cordilleranos de esa amplia zona del continente americano.<\/p>\n<p>Es pertinente decir que all\u00ed se cultivaban productos que todav\u00eda son predominantes en la agricultura de Am\u00e9rica del Sur, tales como ma\u00edz,  papas, aj\u00edes, algod\u00f3n, coca, tomate, man\u00ed y decenas de otros vegetales.<\/p>\n<p><strong>La ciudad de Cusco, en su condici\u00f3n de capital del Imperio Inca, era la sede del emperador, un se\u00f1or que ten\u00eda un poder absoluto, extensivo a su muerte al descendiente o colateral designado para sucederlo.<\/strong><\/p>\n<p>El Imperio Inca ten\u00eda una estructura socio-econ\u00f3mica caracterizada por tres grupos humanos bien diferenciados. As\u00ed era mucho antes de que llegaran los espa\u00f1oles a esta parte del mundo, donde los vikingos siberianos hab\u00edan pisado tierra miles de a\u00f1os atr\u00e1s, cuando penetraron por el estrecho de Bering, por el \u00e1rea de Alaska, en Am\u00e9rica del Norte.<\/p>\n<p>El prominente etnohistoriador y soci\u00f3logo de origen ucraniano John Victor Murra realiz\u00f3 un interesante an\u00e1lisis sobre el Imperio Inca, explicando los diferentes roles que all\u00ed desempe\u00f1aban  el grupo clasificado como la nobleza; el pueblo-in centro- del tejido socioecon\u00f3mico y los servidores, tambi\u00e9n llamados yanaconas, que en s\u00ed eran m\u00e1s bien esclavos de las \u00e9lites gobernantes.<\/p>\n<p>La aludida investigaci\u00f3n de Murra, titulada La organizaci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado Inca, contiene luminosos puntos propios de la antropolog\u00eda social y de la etnograf\u00eda, que permiten al lector adentrarse en el conocimiento de c\u00f3mo era el manejo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y comunitario de ese sistema de gobierno con caracter\u00edsticas peculiares, el cual dur\u00f3 cuatro siglos, desde Pachac\u00fatec hasta Atahualpa.1 <\/p>\n<p>En un gran tramo de los Andes, desde la c\u00faspide del Aconcagua hasta el valle intramontano m\u00e1s nivelado con el nivel del mar, donde el Imperio Inca estaba establecido; y sus gobernantes ejerc\u00edan un f\u00e9rreo control sobre las riquezas naturales y las vidas de sus s\u00fabditos, los conquistadores espa\u00f1oles se encontraron con una historia cargada de conflictos ancestrales entre los diversos grupos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Al pisar el territorio donde reinaban los incas una de las primeras cosas que hicieron los antedichos conquistadores fue proyectar la idea de que eran seres sobrenaturales y dotados de poderes divinos. <\/p>\n<p>Utilizaron tambi\u00e9n algunas de las enfermedades epid\u00e9micas que ellos mismos propagaron entre los ind\u00edgenas, que ten\u00edan un sistema inmunol\u00f3gico d\u00e9bil, para hacerles creer que eran castigos enviados del m\u00e1s all\u00e1 para que fueran sumisos. As\u00ed lo dejaron escrito cronistas de la \u00e9poca y otros que luego los siguieron.<\/p>\n<p>En los dibujos y pinturas que han sobrevivido al paso del tiempo en diferentes lugares del vasto territorio del Imperio Inca, y especialmente en cer\u00e1micas, se observan escenas que reflejan perplejidad de ind\u00edgenas que ve\u00edan a los espa\u00f1oles como seres superiores a ellos; algo as\u00ed como encarnaciones de deidades desconocidas, pero que consideraban con un poder tan avasallante como para  dejarlos absortos. <\/p>\n<p>Esas im\u00e1genes de abor\u00edgenes paralizados por la sorpresa, debido a una suerte de sugesti\u00f3n sicol\u00f3gica,  se pueden comparar con la dram\u00e1tica narraci\u00f3n que hizo el actor y guionista Orson Welles en la estadounidense ciudad de New York, el 30 de octubre de 1938, cuando adapt\u00f3 para un programa radial el material de ficci\u00f3n contenido en la novela La guerra de los mundos de H. G. Wells, pivotada sobre una supuesta invasi\u00f3n alien\u00edgena aplastante sobre la tierra. <\/p>\n<p>As\u00ed como los nativos andinos quedaban asombrados por el atav\u00edo y el armamento de los europeos, as\u00ed tambi\u00e9n, 400 a\u00f1os despu\u00e9s, la sorpresa radial de Welles caus\u00f3 un indescriptible p\u00e1nico entre millares de personas residentes en los estados de New York y New Jersey.2  <\/p>\n<p><strong>Los conquistadores espa\u00f1oles llevaban m\u00e1s de 30 a\u00f1os en Am\u00e9rica, pero el Imperio Inca no hab\u00eda sido vencido por ellos. Para entonces el monarca era Huayna C\u00e1pac, quien mantuvo el trono hasta el 1525, fecha en que falleci\u00f3. Dej\u00f3 el sistema de gobierno mejor organizado y poderoso de toda Sudam\u00e9rica, luego de haber aplastado a etnias rivales aguerridas como los ca\u00f1aris, tallanes, cayambis, etc.<\/strong><\/p>\n<p>El referido emperador,  y sus antecesores, fueron fortaleciendo por cientos de a\u00f1os una formidable unidad pol\u00edtica entre la nobleza que ellos personificaban, lo cual les permiti\u00f3 mantener el control econ\u00f3mico, social, religioso y militar sobre un extenso territorio, y encima de cientos de miles de s\u00fabditos.<\/p>\n<p>Esa unidad monol\u00edtica que tuvieron durante siglos los emperadores incas les permit\u00eda tener grupos representativos de sus intereses en diversos lugares. Eran los llamados panacas, quienes actuaban por delegaci\u00f3n suya para mantener la cohesi\u00f3n imperial. <\/p>\n<p>Con el fallecimiento de Huayna C\u00e1pac se desataron los demonios de la ambici\u00f3n entre sus hijos Hu\u00e1scar y Atahualpa, lo cual facilit\u00f3 la desintegraci\u00f3n sangrienta del Imperio Inca, aunque la ambici\u00f3n entre los Pizarro y los Almagro prolongar\u00eda por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas la desaparici\u00f3n total de ese sistema de gobierno andino.<\/p>\n<p><strong>Emperador Hu\u00e1scar<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Hu\u00e1scar era uno de los tantos hijos que engendr\u00f3 el citado emperador inca Huayna C\u00e1pac. Por voluntad de su padre ejerc\u00eda como segundo en la gobernaci\u00f3n de Cusco, la capital imperial. A la muerte de \u00e9ste, en el a\u00f1o 1525, siguiendo una antiqu\u00edsima tradici\u00f3n, ascendi\u00f3 al trono imperial hasta el 1532.<\/p>\n<p>No le fue f\u00e1cil a Hu\u00e1scar controlar el poder. Ten\u00eda  contrincantes tan fuertes como su hermano paterno Atahualpa, quien lo hostilizaba desde Quito, hoy capital del Ecuador. Su antagonista principal contaba con el apoyo de muchos de los jefes religiosos que hab\u00edan crecido bajo la sombra del fallecido monarca, as\u00ed como de la mayor\u00eda de los jefes militares.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos f\u00e1cticos el imperio se dividi\u00f3, con claras ventajas para Atahualpa, aunque Hu\u00e1scar conservaba la formalidad del mando nominal de gran parte de los inmensos territorios dejados por su progenitor.<\/p>\n<p>El emperador Hu\u00e1scar pudo mantenerse en el poder imperial durante 7 a\u00f1os, pero no tuvo un momento de paz. Cometi\u00f3 varias degollinas, incluso entre clanes familiares suyos. Termin\u00f3 recelando hasta de aquellos que le apoyaban en su disputa con Atahualpa.<\/p>\n<p>Finalmente Atahualpa venci\u00f3 a Hu\u00e1scar, ordenando su ejecuci\u00f3n, junto a su n\u00facleo familiar m\u00e1s cerrado, en la ciudad andina de Andamarca. El asesinato de Hu\u00e1scar  se puede considerar como el primer y pen\u00faltimo magnicidio de un monarca inca aut\u00e9ntico. El pr\u00f3ximo y \u00faltimo ser\u00eda el mismo Atahualpa.<\/p>\n<p>Esa lucha intrafamiliar provoc\u00f3, entre otras cosas, la masacre de miles de ind\u00edgenas de ambos bandos en disputa.<\/p>\n<p>Las acciones emprendidas por los emperadores Hu\u00e1scar y Atahualpa entre los a\u00f1os 1525 y  1532 permiten se\u00f1alar que ambos jefes del Imperio Inca (en ese tramo hist\u00f3rico transformado en bic\u00e9falo) carec\u00edan de los atributos de grandeza que adornaron a varios de sus antepasados. <\/p>\n<p>Esos hermanos en discordia mort\u00edfera, al igual que los jefes religiosos y los generales alineados en ambas facciones, s\u00f3lo estaban animados por el poder y la codicia que les generaba la riqueza  material y el ejercicio del poder, prescindiendo de la suerte de sus seguidores. <\/p>\n<p>Analizando esta historia, por el parecido que tiene, me llega al recuerdo Bertolt Brecht, el famoso dramaturgo alem\u00e1n quien en una novela p\u00f3stuma, titulada Los negocios del se\u00f1or Julio C\u00e9sar, con una sorprendente mezcolanza de cosas que tocan incluso temas propios de una sociedad imperial, ambientada en un tiempo hist\u00f3rico anterior a la Era Cristiana, pero con elementos clasificables en el siglo pasado, se\u00f1ala que:  \u00abSe sabe que no hay indumentaria con m\u00e1s bolsillos que la t\u00fanica de un general; pero, evidentemente, los vestidos de los gobernadores estaban constituidos \u00fanicamente por bolsillos.\u00bb M\u00e1s adelante, en el pasaje del monstruo de las tres cabezas (cap\u00edtulo cuarto), Brecht puntualiza as\u00ed: \u00abLos panaderos, los matarifes, los talabarteros, los cardadores, no reciben m\u00e1s beneficios de la guerra que el desfile triunfal.\u00bb3 <\/p>\n<p>Es oportuno reafirmar que las rivalidades entre los dos poderosos hermanos hijos del difunto Huayna C\u00e1pac, que guerreaban por la exclusividad del mando supremo del Imperio Inca, debilitaron grandemente a ese poderoso se\u00f1or\u00edo; lo cual facilit\u00f3 el trabajo de destrucci\u00f3n que ya bull\u00eda en la mente de los capitostes espa\u00f1oles que exploraron, conquistaron y colonizaci\u00f3n una parte de lo que ahora es Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<\/p>\n<p>                               <strong>                Emperador Atahualpa<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando en el a\u00f1o1529 el conquistador espa\u00f1ol Francisco Pizarro  lleg\u00f3 a la ciudad de Tumbes, situada en el noroeste de lo que ahora es Per\u00fa, y tuvo el primer contacto con ind\u00edgenas, se empap\u00f3 de la profunda divisi\u00f3n que hab\u00eda entre el norte y el sur del Imperio Inca.<\/p>\n<p> En ese momento estaba en auge la lucha encarnizada que libraban los hermanos Hu\u00e1scar y Atahualpa. Ese conflicto fratricida le permiti\u00f3 a Pizarro planificar la captura de ambos jefes, aplastar sus fuerzas y ponerle fin al sistema de gobierno que por varios siglos hab\u00eda predominado all\u00ed.<\/p>\n<p>Al producirse el magnicidio de Hu\u00e1scar, por orden de su hermano Atahualpa, los enfrentamientos entre los seguidores de ambos no cesaron, lo cual aprovech\u00f3 t\u00e1cticamente Pizarro para atraer a su lado a los combatientes que segu\u00edan fieles a la memoria del primero, entre ellos sus hijos, as\u00ed como tambi\u00e9n logr\u00f3 que lo siguieran miles de miembros de otras etnias que siempre fueron rivales de los incas.<\/p>\n<p>En su designio de aniquilar el Imperio Inca el conquistador Francisco Pizarro rompi\u00f3 estructuras del mando y fue eficaz en su indicada t\u00e1ctica de atizar la divisi\u00f3n entre grupos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Pizarro logr\u00f3 poner en pr\u00e1ctica la famosa m\u00e1xima griega de \u00abdivide para que reine.\u00bb Fue lo mismo que aplic\u00f3 antes de Cristo el emperador romano Julio C\u00e9sar, venciendo as\u00ed a varios senadores conservadores muy influyentes en Roma, quienes eran renuentes a aceptar su mando, porque consideraban que su ambici\u00f3n provocar\u00eda la p\u00e9rdida del poder que ellos ejerc\u00edan.<\/p>\n<p>Con el asesinato de su hermano Hu\u00e1scar, Atahualpa se convirti\u00f3 en monarca absoluto del Imperio Inca, pero su reinado fue ef\u00edmero, puesto que  en la noche del 16 de noviembre de 1532 fue apresado en Cajamarca, Per\u00fa. A esa ciudad lleg\u00f3 Francisco Pizarro en la ma\u00f1ana del d\u00eda anterior, con el ardid de sostener con \u00e9l una conversaci\u00f3n amistosa.<\/p>\n<p> Atahualpa, aunque recelaba un poco de la sinceridad del referido conquistador, acept\u00f3 el desarme de los m\u00e1s de 25,000 hombres que formaban parte de su cortejo imperial.  A Cajamarca lleg\u00f3 con unos 6,000 de ellos, incluyendo consejeros, bailarines, int\u00e9rpretes musicales y ejecutantes de instrumentos musicales t\u00edpicos de los incas. Creer en los espa\u00f1oles fue su gran error.<\/p>\n<p>La historia registra que a cambio de su libertad el emperador Atahualpa ofreci\u00f3 a los conquistadores espa\u00f1oles, entre otras cosas, una inmensa cantidad de oro y plata, lo cual fue aceptado por \u00e9stos. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de varios meses de encierro el ind\u00edgena cumpli\u00f3 lo que le correspond\u00eda del trato, entregando tanto oro y plata que se considera que al precio en que hoy se vende la tonelada de esos metales ser\u00edan miles de millones de d\u00f3lares norteamericanos.<\/p>\n<p>Los conquistadores no cumplieron su parte del compromiso. Al contrario, quer\u00edan obligar al emperador a que borrara sus creencias religiosas y se convirtiera al cristianismo, con obediencia a los poderes asentados en Madrid y Roma y, adem\u00e1s, decidieron juzgarlo por m\u00faltiples il\u00edcitos, algunos incluso inexistentes en el rudimentario sistema de justicia del Imperio Inca. Eso s\u00ed, le dejaron escoger c\u00f3mo quer\u00eda morir, si ahorcado o quemado vivo.<\/p>\n<p>El magnicidio de Atahualpa se produjo el 26 de julio de 1533, en la plaza p\u00fablica de la mencionada ciudad de Cajamarca. El m\u00e9todo utilizado fue muerte por el garrote, rompi\u00e9ndole el cuello.<\/p>\n<p>En el Museo de Arte de Lima, Per\u00fa, estrat\u00e9gicamente situado en el Paseo de Col\u00f3n, hay varias expresiones art\u00edsticas de diversos pintores que recrean la prisi\u00f3n, la muerte y los actos f\u00fanebres de Atahualpa, el \u00faltimo emperador inca.<\/p>\n<p>La entronizaci\u00f3n que luego del magnicidio de que fue v\u00edctima Atahualpa hizo Pizarro del llamado primer inca de la conquista, el monigote T\u00e1pac Huallpa, alias Toparpa, no fue m\u00e1s que una parodia.  Lo envenenaron a los tres meses, cuando  intent\u00f3 rebelarse por no poder soportar las tantas exigencias de m\u00e1s oro y plata que le hac\u00edan permanentemente los espa\u00f1oles.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Conquistador Francisco Pizarro<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El conquistador del Imperio Inca Francisco Pizarro naci\u00f3 el 16 de marzo de 1478 en el municipio Trujillo, en la regi\u00f3n de Extremadura, en el oeste de Espa\u00f1a, donde todav\u00eda lo consideran el personaje principal de su historia.<\/p>\n<p>En su ciudad natal, perteneciente a la provincia de C\u00e1ceres, exhiben una estatua ecuestre de \u00e9l, as\u00ed como un museo con informaciones, pinturas y objetos vinculados con sus actividades primero en Italia, como miembro de los tercios, una unidad armada considerada por  historiadores y expertos en las ciencias militares como el primer ej\u00e9rcito moderno de Europa. <\/p>\n<p>El grueso de lo que se expone en ese museo sobre la vida de Pizarro es su  impactante trayectoria en Am\u00e9rica, desde que en el 1502 lleg\u00f3 a esta tierra acompa\u00f1ando a Vasco N\u00fa\u00f1ez de Balboa y particip\u00f3 el 25 de septiembre de 1513 en el \u00abdescubrimiento\u00bb del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, antes llamado Mar del Sur. <\/p>\n<p>Los dos primeros intentos de Francisco Pizarro por conquistar el Imperio Inca fueron fallidos. En ambas ocasiones cont\u00f3 con el apoyo armado de Diego de Almagro y el financiamiento del sacerdote y explorador Hernando de Luque.<\/p>\n<p>De Hernando de Luque hay que decir, por respeto a la historia, que ten\u00eda m\u00e1s alma de conquistador y auspiciador de matanzas de ind\u00edgenas que de cura. <\/p>\n<p>Ese cl\u00e9rigo extraviado fue uno de los m\u00e1s cercanos c\u00fambilas del gobernador de Castilla de Oro, el tristemente c\u00e9lebre Pedro Arias D\u00e1vila, m\u00e1s conocido por su apodo de Pedrarias, y a quien Juan Bosch calific\u00f3 como \u00abanciano tenaz y ambicioso&#8230;temido, terrible y suspicaz.\u00bb4 <\/p>\n<p>Frente a sus fracasos iniciales Francisco Pizarro decidi\u00f3 volver a Espa\u00f1a, donde consigui\u00f3 un fuerte apoyo econ\u00f3mico y militar del rey Carlos I. En su segundo y \u00faltimo viaje a Am\u00e9rica se hizo acompa\u00f1ar por sus hermanos Gonzalo, Hernando y Juan, quienes tendr\u00edan una sangrienta participaci\u00f3n en la derrota del Imperio Inca y en las luchas posteriores llevadas a cabo entre los mismos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Luego del magnicidio en Cajamarca del emperador Atahualpa, el conquistador Francisco Pizarro se traslad\u00f3 a Cusco, la capital imperial, donde instal\u00f3 como monarca a un t\u00edtere suyo, el arriba mencionado jefe ind\u00edgena Toparga. Luego hizo lo mismo con Manco Inca, tambi\u00e9n llamado Manco C\u00e1pac II, quien termin\u00f3 sublev\u00e1ndose y atrincher\u00e1ndose en un caser\u00edo llamado Vilcabamba, en el denominado Valle de la Longevidad, en el sur de lo que ahora es la Rep\u00fablica del Ecuador.<\/p>\n<p>Fue en esa misma ciudad de Cusco donde orden\u00f3 la captura y el asesinato de su antiguo socio Diego de Almagro, a quien \u00e9l y los suyos consideraban un traidor, bajo m\u00faltiples alegatos.<\/p>\n<p>Francisco Pizarro fue el fundador, en la costa del Pac\u00edfico, de la Ciudad de los Reyes, luego llamada Lima, actual capital de la Rep\u00fablica del Per\u00fa. <\/p>\n<p>El magnicidio del conquistador Francisco Pizarro ocurri\u00f3 dentro del palacio donde viv\u00eda, en la mencionada ciudad. Su muerte fue con vesania, a juzgar por las informaciones divulgadas por los historiadores de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>A media ma\u00f1ana del 26 de junio de 1541 unos 20 espa\u00f1oles fuertemente armados, cumpliendo instrucciones de Diego de Almagro hijo, apodado el Mozo, entraron como una tromba marina a la residencia de Pizarro y convirtieron su cuerpo en una masa sanguinolenta, con decenas de heridas, incluyendo en los ojos.<\/p>\n<p>Unos de los partes informativos sobre el magnicidio de Francisco Pizarro (quien a sus 65 a\u00f1os cre\u00eda estar ya disfrutando del reposo del guerrero) dice que le infirieron \u00abtantas lanzadas, pu\u00f1aladas y estocadas que lo acabaron de matar con una de ellas en la garganta.\u00bb <\/p>\n<p><strong>Conquistador Diego de Almagro<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El conquistador Diego de Almagro lleg\u00f3 a ostentar el t\u00edtulo de adelantado, por mandato de la Monarqu\u00eda Espa\u00f1ola. Ejerci\u00f3 funciones propias de un virrey en una gran parte del territorio del Imperio Inca, en el cual fund\u00f3 varias ciudades.<\/p>\n<p>Ese personaje de gran resonancia en la conquista y colonizaci\u00f3n de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica naci\u00f3 un d\u00eda cualquiera de 1475 en la villa de Almagro, un recodo de la localidad llamada Ciudad Real, dentro del territorio que entonces se llamaba Castilla La Nueva, lo que ahora es en gran parte la comunidad de Castilla-La Mancha.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s fervorosos bi\u00f3grafos de Almagro lo se\u00f1alan como el descubrir de Chile, en el 1536, aunque en realidad est\u00e1 documentado que a ese pa\u00eds lleg\u00f3 mucho antes, en el 1520, el explorador Fernando de Magallanes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de sus muchas, y no siempre efectivas andanzas por tierras chilenas, retorn\u00f3 al Per\u00fa. Quer\u00eda seguir  all\u00ed su gloria individual. Ya  estaba en conflicto con su antiguo socio Francisco Pizarro. <\/p>\n<p>El 12 de julio de 1537 tom\u00f3 por la fuerza la ciudad de Cusco y apres\u00f3 a los hermanos Gonzalo y Hernando Pizarro, marcando as\u00ed el principio del fin de su propia existencia.<\/p>\n<p>En poco tiempo la suerte cambi\u00f3 para Almagro, pues los referidos hermanos Pizarro aplastaron a sus fuerzas el 6 de abril del a\u00f1o 1538, en la conocida como Batalla de las Salinas, a unos cinco kil\u00f3metros de la ciudad de Cusco, con lo cual tomaron el control de la guerra entre los conquistadores espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Esa debacle militar de los almagristas motiv\u00f3 el apresamiento y juicio r\u00e1pido y sin apelaci\u00f3n del conquistador Diego de Almagro.<\/p>\n<p>Frente a las s\u00faplicas de Almagro para que le perdonaran la vida, la historia recoge que  Hernando Pizarro le reproch\u00f3 su comportamiento, impropio de un jefe militar curtido en muchas batallas, y le lanz\u00f3 esta proclama condenatoria:<\/p>\n<p>\u00abSois caballero y ten\u00e9is un nombre ilustre; no mostr\u00e9is flaqueza; me maravillo de que un hombre de vuestro \u00e1nimo tema tanto a la muerte. Confesaos, porque vuestra muerte no tiene remedio.\u00bb<\/p>\n<p>El conquistador Diego de Almagro ten\u00eda 63 a\u00f1os de edad cuando Hernando Pizarro, en segura comunicaci\u00f3n con su hermano mayor Francisco, orden\u00f3 su magnicidio por estrangulamiento, aplic\u00e1ndosele en la plaza p\u00fablica de la ciudad Cusco, antigua capital del Imperio Inca, la infernal m\u00e1quina denominada el garrote. Luego fue decapitado. <\/p>\n<p>Hay consenso entre los historiadores al decir que la lucha a muerte entre Francisco Pizarro y sus hermanos con  Diego de Almagro y sus hijos fue el origen de las guerras civiles que por centurias afectaron a gran parte de lo que fue el territorio del Imperio Inca, del cual surgieron varios pa\u00edses en la Am\u00e9rica del Sur. <\/p>\n<p>En su obra Comentarios Reales de los Incas el  gran escritor e historiador G\u00f3mez Su\u00e1rez de Figueroa, mejor conocido como Inca Garcilaso de la Vega, hace una ampliaci\u00f3n descripci\u00f3n del surgimiento y los avatares del Imperio Inca, resaltando los acontecimientos producidos con la llegada de los conquistadores espa\u00f1oles y haciendo interesantes rese\u00f1as de las actuaciones que all\u00ed tuvieron Pizarro, Almagro y otros jefes militares. Sus observaciones son muy importantes, especialmente porque naci\u00f3 en la ciudad de Cusco, hijo de un espa\u00f1ol que lleg\u00f3 a ser funcionario judicial y recaudador fiscal de la referida ciudad y de una ind\u00edgena inca y, adem\u00e1s, porque sus dos herencias culturales la supo utilizar con una \u00abprosa bella y elegante.\u00bb5 <\/p>\n<\/p>\n<p> <strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p><strong>1-La organizaci\u00f3n econ\u00f3mica del Estado Inca. Editorial Siglo Veintiuno, M\u00e9xico, 1978. John Victor Murra.<\/strong><\/p>\n<p><strong>2-La guerra de los mundos. Ediciones Libres,2007. Ecuador. H. G. Wells.<\/strong><\/p>\n<p><strong>3- Los negocios del se\u00f1or Julio C\u00e9sar. Ediciones Olimpia, M\u00e9xico,1985.Pp16 y 194. Bertolt Brecht.<\/strong><\/p>\n<p><strong>4-De Crist\u00f3bal Col\u00f3n a Fidel Castro. Editora Alfa y Omega,1983. Pp 99,112 y 113. Juan Bosch.<\/strong><\/p>\n<p><strong>5-Comentarios reales de los incas, 1609. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes. Inca Garcilaso de la Vega.<\/strong><\/p>\n<h6> 2020-09-04 23:11:03 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=244'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=243'>243<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=244'>244<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>245<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=246'>246<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=247'>247<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=246'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com MAGNICIDIOS EN EL IMPERIO INCA POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Imperio Inca Para poner en perspectiva todo lo concerniente a los magnicidios que ocurrieron en el Imperio Inca, coincidiendo con la llegada a sus dominios de los conquistadores espa\u00f1oles entrada la segunda d\u00e9cada del siglo XVI, es pertinente rese\u00f1ar detalles importantes del mismo. No hay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-49851","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=49851"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/49851\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=49851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=49851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=49851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}