{"id":49701,"date":"2019-04-18T07:37:12","date_gmt":"2019-04-18T07:37:12","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=49701"},"modified":"2019-04-18T07:37:12","modified_gmt":"2019-04-18T07:37:12","slug":"homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-crismal-del-jueves-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=49701","title":{"rendered":"Homil\u00eda del Papa Francisco en la Misa Crismal del Jueves Santo"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/PapaMisaCrisma18.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Redacci\u00f3n ACI Prensa<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Vaticano, 18 de abril de 2019.- El Papa Francisco presidi\u00f3, en la ma\u00f1ana de este Jueves Santo, 18 de abril, en la Bas\u00edlica de San Pedro del Vaticano, la Santa Misa Crismal junto con los Cardenales, Obispos y presb\u00edteros presentes en Roma.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En su homil\u00eda, el Santo Padre quiso reflexionar sobre el sentido del t\u00e9rmino \u00abmultitud\u00bb en los Evangelios, y su relaci\u00f3n con Jes\u00fas. En concreto, Francisco se centr\u00f3 en las tres gracias que caracterizan la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y la multitud: seguimiento, admiraci\u00f3n y cohesi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\u00abNo es despreciativo el t\u00e9rmino ?multitud?. Quiz\u00e1s en el o\u00eddo de alguno, multitud pueda sonar a masa an\u00f3nima, indiferenciada&#8230; Pero en el Evangelio vemos que cuando interact\u00faan con el Se\u00f1or ?que se mete en ellas como un pastor en su reba\u00f1o? las multitudes se transforman. En el interior de la gente se despierta el deseo de seguir a Jes\u00fas, brota la admiraci\u00f3n, se cohesiona el discernimiento\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Adem\u00e1s, durante la celebraci\u00f3n, los sacerdotes renovaron las promesas realizadas en el momento de su ordenaci\u00f3n sacerdotal. Posteriormente, el Papa bendijo los oleos de los enfermos, de los catec\u00famenos y del crisma.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A continuaci\u00f3n, el texto completo de la homil\u00eda del Papa Francisco:<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El Evangelio de Lucas que acabamos de escuchar nos hace revivir la emoci\u00f3n de aquel momento en el que el Se\u00f1or hace suya la profec\u00eda de Isa\u00edas, ley\u00e9ndola solemnemente en medio de su gente. La sinagoga de Nazaret estaba llena de parientes, vecinos, conocidos, amigos&#8230; y no tanto. Y todos ten\u00edan los ojos fijos en \u00c9l. La Iglesia siempre tiene los ojos fijos en Jesucristo, el Ungido a quien el Esp\u00edritu env\u00eda para ungir al Pueblo de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los evangelios nos presentan a menudo esta imagen del Se\u00f1or en medio de la multitud, rodeado y apretujado por la gente que le acerca sus enfermos, le ruega que expulse los malos esp\u00edritus, escucha sus ense\u00f1anzas y camina con \u00c9l. \u00abMis ovejas oyen mi voz. Yo las conozco y ellas me siguen\u00bb (Jn 10,27-28).<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El Se\u00f1or nunca perdi\u00f3 este contacto directo con la gente, siempre mantuvo la gracia de la cercan\u00eda, con el pueblo en su conjunto y con cada persona en medio de esas multitudes. Lo vemos en su vida p\u00fablica, y fue as\u00ed desde el comienzo: el resplandor del Ni\u00f1o atrajo mansamente a pastores, a reyes y a ancianos so\u00f1adores como Sime\u00f3n y Ana. Tambi\u00e9n fue as\u00ed en la Cruz; su Coraz\u00f3n atrae a todos hacia s\u00ed (cf. Jn 12,32): Ver\u00f3nicas, cireneos, ladrones, centuriones&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">No es despreciativo el t\u00e9rmino \u00abmultitud\u00bb. Quiz\u00e1s en el o\u00eddo de alguno, multitud pueda sonar a masa an\u00f3nima, indiferenciada&#8230; Pero en el Evangelio vemos que cuando interact\u00faan con el Se\u00f1or ?que se mete en ellas como un pastor en su reba\u00f1o? las multitudes se transforman. En el interior de la gente se despierta el deseo de seguir a Jes\u00fas, brota la admiraci\u00f3n, se cohesiona el discernimiento.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Quisiera reflexionar con ustedes acerca de estas tres gracias que caracterizan la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y la multitud.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La gracia del seguimiento<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Dice Lucas que las multitudes \u00ablo buscaban\u00bb (Lc 4,42) y \u00ablo segu\u00edan\u00bb (Lc 14,25), \u00ablo apretujaban\u00bb, \u00ablo rodeaban\u00bb (cf. Lc 8,42-45) y \u00abse juntaban para escucharlo\u00bb (Lc 5,15). El seguimiento de la gente va m\u00e1s all\u00e1 de todo c\u00e1lculo, es un seguimiento incondicional, lleno de cari\u00f1o. Contrasta con la mezquindad de los disc\u00edpulos cuya actitud con la gente raya en crueldad cuando le sugieren al Se\u00f1or que los despida, para que se busquen algo para comer.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Aqu\u00ed, creo yo, empez\u00f3 el clericalismo: en este querer asegurarse la comida y la propia comodidad desentendi\u00e9ndose de la gente. El Se\u00f1or cort\u00f3 en seco esta tentaci\u00f3n. \u00ab\u00a1Denles ustedes de comer!\u00bb (Mc 6,37), fue la respuesta de Jes\u00fas; \u00ab\u00a1h\u00e1ganse cargo de la gente!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La gracia de la admiraci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La segunda gracia que recibe la multitud cuando sigue a Jes\u00fas es la de una admiraci\u00f3n llena de alegr\u00eda. La gente se maravillaba con Jes\u00fas (cf. Lc 11,14), con sus milagros, pero sobre todo con su misma Persona. A la gente le encantaba saludarlo por el camino, hacerse bendecir y bendecirlo, como aquella mujer que en medio de la multitud le bendijo a su Madre. Y el Se\u00f1or, por su parte, se admiraba de la fe de la gente, se alegraba y no perd\u00eda oportunidad para hacerlo notar.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La gracia del discernimiento<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La tercera gracia que recibe la gente es la del discernimiento. \u00abLa multitud se daba cuenta (a d\u00f3nde se hab\u00eda ido Jes\u00fas) y lo segu\u00eda\u00bb (Lc 9,11). \u00abSe admiraban de su doctrina, porque ense\u00f1aba con autoridad\u00bb (Mt 7,28-29; cf. Lc 5,26). Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, suscita en la gente este carisma del discernimiento; no ciertamente un discernimiento de especialistas en cuestiones disputadas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Cuando los fariseos y los doctores de la ley discut\u00edan con \u00c9l, lo que discern\u00eda la gente era la autoridad de Jes\u00fas: la fuerza de su doctrina para entrar en los corazones y el hecho de que los malos esp\u00edritus le obedecieran; y que adem\u00e1s, por un momento, dejara sin palabras a los que implementaban di\u00e1logos tramposos. La gente gozaba con esto.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ahondemos un poco m\u00e1s en esta visi\u00f3n evang\u00e9lica de la multitud. Lucas se\u00f1ala cuatro grandes grupos que son destinatarios preferenciales de la unci\u00f3n del Se\u00f1or: los pobres, los prisioneros de guerra, los ciegos, los oprimidos. Los nombra en general, pero vemos despu\u00e9s con alegr\u00eda que, a lo largo de la vida del Se\u00f1or, estos ungidos ir\u00e1n adquiriendo rostro y nombre propios.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">As\u00ed como la unci\u00f3n con el aceite se aplica en una parte y su acci\u00f3n ben\u00e9fica se expande por todo el cuerpo, as\u00ed el Se\u00f1or, tomando la profec\u00eda de Isa\u00edas, nombra diversas \u00abmultitudes\u00bb a las que el Esp\u00edritu lo env\u00eda, siguiendo la din\u00e1mica de lo que podemos llamar una \u00abpreferencialidad inclusiva\u00bb: la gracia y el carisma que se da a una persona o a un grupo en particular redunda, como toda acci\u00f3n del Esp\u00edritu, en beneficio de todos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los pobres (ptochoi) son los que est\u00e1n doblados, como los mendigos que se inclinan para pedir. Pero tambi\u00e9n es pobre (ptoch\u00e8) la viuda, que unge con sus dedos las dos moneditas que eran todo lo que ten\u00eda ese d\u00eda para vivir. La unci\u00f3n de esa viuda para dar limosna pasa desapercibida a los ojos de todos, salvo a los de Jes\u00fas, que mira con bondad su peque\u00f1ez. Con ella el Se\u00f1or puede cumplir en plenitud su misi\u00f3n de anunciar el evangelio a los pobres. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> Parad\u00f3jicamente, la buena noticia de que existe gente as\u00ed, la escuchan los disc\u00edpulos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ella, la mujer generosa, ni se enter\u00f3 de que \u00abhab\u00eda salido en el Evangelio\u00bb ?es decir, que su gesto ser\u00eda publicado en el Evangelio?: el alegre anuncio de que sus acciones \u00abpesan\u00bb en el Reino y valen m\u00e1s que todas las riquezas del mundo, ella lo vive desde adentro, como tantas santas y santos \u00abde la puerta de al lado\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los ciegos est\u00e1n representados por uno de los rostros m\u00e1s simp\u00e1ticos del evangelio: el de Bartimeo (cf. Mc 10,46-52), el mendigo ciego que recuper\u00f3 la vista y, a partir de ah\u00ed, solo tuvo ojos para seguir a Jes\u00fas por el camino. \u00a1La unci\u00f3n de la mirada! Nuestra mirada, a la que los ojos de Jes\u00fas pueden devolver ese brillo que solo el amor gratuito puede dar, ese brillo que a diario nos lo roban las im\u00e1genes interesadas o banales con que nos atiborra el mundo. Para nombrar a los oprimidos (tethrausmenous), Lucas usa una expresi\u00f3n que contiene la palabra \u00abtrauma\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ella basta para evocar la Par\u00e1bola, quiz\u00e1s la preferida de Lucas, la del Buen Samaritano que unge con aceite y venda las heridas (traumata: Lc 10,34) del hombre que hab\u00eda sido molido a palos y estaba tirado al costado del camino. \u00a1La unci\u00f3n de la carne herida de Cristo! En esa unci\u00f3n est\u00e1 el remedio para todos los traumas que dejan a personas, a familias y a pueblos enteros fuera de juego, como excluidos y sobrantes, al costado de la historia.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los cautivos son los prisioneros de guerra (aichmalotos), los que eran llevados a punta de lanza (aichm\u00e9). Jes\u00fas usar\u00e1 la expresi\u00f3n al referirse a la cautividad y deportaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, su ciudad amada (Lc 21,24). Hoy las ciudades se cautivan no tanto a punta de lanza sino con los medios m\u00e1s sutiles de colonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica. Solo la unci\u00f3n de la propia cultura, amasada con el trabajo y el arte de nuestros mayores, puede liberar a nuestras ciudades de estas nuevas esclavitudes.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Viniendo a nosotros, queridos hermanos sacerdotes, no tenemos que olvidar que nuestros modelos evang\u00e9licos son esta \u00abgente\u00bb, esta multitud con estos rostros concretos, a los que la unci\u00f3n del Se\u00f1or realza y vivifica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ellos son los que completan y vuelven real la unci\u00f3n del Esp\u00edritu en nosotros, que hemos sido ungidos para ungir. Hemos sido tomados de en medio de ellos y sin temor nos podemos identificar con esta gente sencilla. Ellos son imagen de nuestra alma e imagen de la Iglesia. Cada uno encarna el coraz\u00f3n \u00fanico de nuestro pueblo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Nosotros, sacerdotes, somos el pobre y quisi\u00e9ramos tener el coraz\u00f3n de la viuda pobre cuando damos limosna y le tocamos la mano al mendigo y lo miramos a los ojos. Nosotros, sacerdotes, somos Bartimeo y cada ma\u00f1ana nos levantamos a rezar rogando: \u00abSe\u00f1or, que pueda ver\u00bb (Lc 18,41).<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Nosotros, sacerdotes somos, en alg\u00fan punto de nuestro pecado, el herido molido a palos por los ladrones. Y queremos estar, los primeros, en las manos compasivas del Buen Samaritano, para poder luego compadecer con las nuestras a los dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Les confieso que cuando confirmo y ordeno me gusta esparcir bien el crisma en la frente y en las manos de los ungidos. Al ungir bien uno experimenta que all\u00ed se renueva la propia unci\u00f3n. Esto quiero decir: no somos repartidores de aceite en botella. Ungimos reparti\u00e9ndonos a nosotros mismos, repartiendo nuestra vocaci\u00f3n y nuestro coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Al ungir somos reungidos por la fe y el cari\u00f1o de nuestro pueblo. Ungimos ensuci\u00e1ndonos las manos al tocar las heridas, los pecados y las angustias de la gente; ungimos perfum\u00e1ndonos las manos al tocar su fe, sus esperanzas, su fidelidad y la generosidad incondicional de su entrega.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El que aprende a ungir y a bendecir se sana de la mezquindad, del abuso y de la crueldad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Que, meti\u00e9ndonos con Jes\u00fas en medio de nuestra gente, el Padre renueve en nosotros la efusi\u00f3n de su Esp\u00edritu de santidad y haga que nos unamos para implorar su misericordia para el pueblo que nos fue confiado y para el mundo entero. As\u00ed la multitud de las gentes, reunidas en Cristo, puedan llegar a ser el \u00fanico Pueblo fiel de Dios, que tendr\u00e1 su plenitud en el Reino (cf. Plegaria de ordenaci\u00f3n de presb\u00edt<\/span>eros).<\/p>\n<h6> 2019-04-18 07:37:12 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2313'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2312'>2312<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2313'>2313<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2314<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2315'>2315<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2316'>2316<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2315'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Redacci\u00f3n ACI Prensa Vaticano, 18 de abril de 2019.- El Papa Francisco presidi\u00f3, en la ma\u00f1ana de este Jueves Santo, 18 de abril, en la Bas\u00edlica de San Pedro del Vaticano, la Santa Misa Crismal junto con los Cardenales, Obispos y presb\u00edteros presentes en Roma. 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