{"id":49451,"date":"2020-09-16T00:47:31","date_gmt":"2020-09-16T00:47:31","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=49451"},"modified":"2020-09-16T00:47:31","modified_gmt":"2020-09-16T00:47:31","slug":"el-dia-que-nacio-federico-henriquez-y-carvajal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=49451","title":{"rendered":"El d\u00eda que naci\u00f3 Federico Henr\u00edquez  y Carvajal"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/fede00.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>El d\u00eda que naci\u00f3 Federico Henr\u00edquez  y Carvajal<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el a\u00f1o 1916, durante el Gobierno interino de su hermano Francisco Henr\u00edquez y Carvajal,  ocup\u00f3 el cargo de Presidente de la Suprema Corte de Justicia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por H\u00e9ctor Tineo Nolasco<\/strong><\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong>SANTO DOMINGO, el  16 de septiembre de 1848, <\/strong> naci\u00f3 en la ciudad de Santo Domingo,  Federico Henr\u00edquez y Carvajal, quien se destac\u00f3 como periodista y educador.<\/p>\n<\/p>\n<p>    En el a\u00f1o 1916, durante el Gobierno interino de su hermano Francisco Henr\u00edquez y Carvajal,  ocup\u00f3 el cargo de Presidente de la Suprema Corte de Justicia.<\/p>\n<\/p>\n<p>    Durante la intervenci\u00f3n militar de Estados Unidos,  el  per\u00edodo 1916-1924, se mantuvo como una voz que invitaba a la resistencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>   En un documento que dirigi\u00f3 al pa\u00eds el 26 de enero de 1917, desde la Habana, sosten\u00eda que el problema dominicano no es  insoluble  y calific\u00f3 de absurda la salida que le dio Estados Unidos con la intervenci\u00f3n militar.<\/p>\n<\/p>\n<p>     Federico Henr\u00edquez y Carvajal,  invit\u00f3 a los dominicanos a mantener vivo el esp\u00edritu patri\u00f3tico:<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abQue no haya un solo dominicano -I no lo hai traidor a la patria dispuesto a ser Gobierno de facto, manipulando a gusto exclusivo- del ocupante, para admitir las inadmisibles exigencias del nuevo plan Wilson, I el Gobierno de la Casa Blanca tendr\u00e1 al fin, ahora o luego, que reintegrar en sus funciones constitucionales  al Gobierno leg\u00edtimo, de concordia I de defensa nacional, con el cual si podr\u00e1 pactar sobre la \u00fanica base del reconocimiento de la soberan\u00eda de la Rep\u00fablica Dominicana\u00bb. (sic) <\/p>\n<\/p>\n<p>    En su intervenci\u00f3n como delegado a las sesiones del Instituto Americano de Derecho, celebrado en la Habana, Cuba,  Federico Henr\u00edquez y Carvajal sostuvo que ante la intervenci\u00f3n militar de Estados Unidos, \u00abLa resistencia tesonera, aunque pac\u00edfica, al amparo del derecho y de la justicia, es la clave \u00fanica de la necesaria I decorosa soluci\u00f3n del problema planteado en Santo Domingo -con inminente peligro de otros pa\u00edses vecinos- por la injusta ocupaci\u00f3n militar norteamericana\u00bb. <\/p>\n<\/p>\n<p>   Los trabajos literarios y period\u00edsticos de Federico Henr\u00edquez y Carvajal fueron publicados en los medios de comunicaci\u00f3n de su \u00e9poca, y en las  ediciones de \u00abLa Hija del Hebreo\u00bb, drama en verso, 1883,  \u00abRam\u00f3n Mella\u00bb, un discurso pronunciado en 1891, e \u00abInforme del Presidente de la Delegaci\u00f3n Dominicana en la segunda  conferencia Internacional Americana, en 1902, \u00abJuvenilla\u00bb recopilaci\u00f3n de poes\u00edas en 1904;  \u00abDolorosa\u00bb, poema publicado en 1909,  y \u00abEl Derecho P\u00fablico Internacional y la Guerra\u00bb, publicado en 1915.<\/p>\n<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n  en \u00abDiscurso pro  Duarte\u00bb, 1916,  \u00abP\u00e1ginas Selectas\u00bb, comentarios, 1918;  \u00abCuba y  Quisqueya\u00bb, conferencia escrita en 1920; \u00abRosas de la tarde\u00bb, 1923; \u00abEl mon\u00f3logo de Enriquillo\u00bb, 1924;  \u00abTodo Por Cuba\u00bb, 1925 y \u00abNacionalismo\u00bb, tambi\u00e9n en 1925.<\/p>\n<\/p>\n<p>    Federico Henr\u00edquez y Carvajal tambi\u00e9n  public\u00f3 \u00abDel amor y el dolor\u00bb,  1926;  \u00abMi \u00e1lbum de sonetos\u00bb, 1927; \u00ab\u00c9tica y est\u00e9tica\u00bb, 1929; \u00abAlmas y libros\u00bb, 1929; \u00abRomances Hist\u00f3ricos\u00bb, 1937; \u00abBan\u00ed\u00bb, 1939; \u00abDuarte\u00bb, 1944; \u00abEl poema de la historia\u00bb, 1948, y \u00abCuentos\u00bb, 1950.<\/p>\n<\/p>\n<p>    A los 96 a\u00f1os Federico Henr\u00edquez y Carvajal tambi\u00e9n escribi\u00f3 el soneto !Ave, Patria!, inspirado en el primer centenario de la Independencia Nacional.<\/p>\n<\/p>\n<p>     Al enjuiciar la figura de Federico Henr\u00edquez y Carvajal, el doctor Joaqu\u00edn Balaguer, en su obra \u00abHistoria de la Literatura Dominicana\u00bb, lo califica de publicista incansable durante tres cuartos de siglo y estima que fue el maestro por antonomasia de varias generaciones.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abAsisti\u00f3, ni\u00f1o a\u00fan, a los primeros d\u00edas de la Rep\u00fablica, y recogi\u00f3 en su alma, como un himno sacro, el ideario patri\u00f3tico de una generaci\u00f3n que naci\u00f3 marcada con la terrible predestinaci\u00f3n de hero\u00edsmo. Pero a pesar de haber o\u00eddo las descargas de \u00abLas Carreras\u00bb, los truenos de \u00abEl N\u00famero\u00bb y los ca\u00f1onazos disparados por los ej\u00e9rcitos de la libertad en las sabanas de \u00abSantom\u00e9\u00bb y de \u00abEl Memizo\u00bb, fue hombre de pluma antes que de espada.<\/p>\n<\/p>\n<p>   \u00abLas batallas que libr\u00f3 en favor de la dignidad y de la grandeza de la Rep\u00fablica, tuvieron por escenario  el parlamento, la c\u00e1tedra, la prensa, el libro, la tribuna. !Qu\u00e9 recia, sin embargo, la personalidad de este patriarca que se levanta sobre la perspectiva de toda una centuria como una monta\u00f1a inmaculada!\u00bb. <\/p>\n<\/p>\n<p>    Federico Henr\u00edquez y Carvajal tambi\u00e9n fue amigo del pr\u00f3cer cubano Jos\u00e9 Mart\u00ed, quien lo lleg\u00f3 a calificar de hermano. <\/p>\n<\/p>\n<p>     El historiador cubano Ma\u00f1ach resalta que tan pronto llegaba a Santo Domingo, Mart\u00ed  buscaba a Henr\u00edquez y Carvajal.<\/p>\n<\/p>\n<p>    \u00abEs asombroso cuanto hace en su breve permanencia en la Capital dominicana. Apenas se sacude el polvo del camino se dirige a casa de Federico Henr\u00edquez y Carvajal, a quien ya conoce por sus labores de escritor y de maestro. El venerable dominicano comparte con \u00e9l  &#8216;el pan y el vino&#8217;  y le ofrece en seguida ese ambiente afectuoso  de hogar que era su remedio peregrino\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p>   El 18 de marzo de 1892, Mart\u00ed le dedic\u00f3  \u00abVersos Sencillos\u00bb con las  siguientes palabras:<\/p>\n<\/p>\n<p> \u00abAl alma cordial y americana de Henr\u00edquez y Carvajal, de Jos\u00e9 Mart\u00ed.<\/p>\n<\/p>\n<p>    Cuando Jos\u00e9  Mart\u00ed lleg\u00f3 a la ciudad de Santo Domingo, el 18 de septiembre de 1892, en busca de apoyo para la Independencia de Cuba, entre los amigos que visit\u00f3 se encontraba Federico Henr\u00edquez y Carvajal.<\/p>\n<\/p>\n<p>     El  25 de marzo de 1895, luego que Jos\u00e9 Mart\u00ed firm\u00f3 con M\u00e1ximo G\u00f3mez , \u00abEl Manifiesto de Montecristi\u00bb,  le entreg\u00f3 su testamento pol\u00edtico a Federico Henr\u00edquez y Carvajal.<\/p>\n<\/p>\n<p>    En el documento le recuerda  \u00abla noche inolvidable y viril\u00bb de la  Sociedad Amigos del Pa\u00eds, en 1892, en la que conoci\u00f3 a Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n y en la que habl\u00f3, en su discurso, de su novela  \u00abEnriquillo\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p>     Asimismo, Federico Henr\u00edquez y Carvajal en su revista \u00abLetras y Ciencias\u00bb, a partir de 1892 dio mucha importancia a la publicaci\u00f3n de los trabajos de Jos\u00e9 Mart\u00ed.<\/p>\n<\/p>\n<p>El texto le\u00eddo en la Habana, Cuba, durante la sesi\u00f3n del Instituto Americano de Derecho,  por Federico Henr\u00edquez y Carvajal es el siguiente:<\/p>\n<p><strong>    \u00abEl problema dominicano no es insoluble.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>      \u00abAunque planteado de una manera absurda, violentando sus t\u00e9rminos, por la ocupaci\u00f3n militar intrusa, ese problema afecta una forma dil\u00e9mica.  O Wilson -copiando a Roosevelt en el caso del istmo- &#8216;se coje&#8217; a Santo Domingo, mal su grado, con escarnio de todas sus declaraciones I afirmaciones de respeto a la igualdad I a la soberan\u00eda  de las naciones, fuertes o d\u00e9biles, grandes o peque\u00f1as, asumiendo por tal modo poderos\u00edsima responsabilidad ante el mundo, I lo que es a\u00fan m\u00e1s grave, ante el mismo pueblo norteamericano; o busca legitimar el acto de la intervenci\u00f3n por medio de un pacto con la naci\u00f3n intervenida.<\/p>\n<\/p>\n<p>    \u00abPero el Gobierno de Washington no querr\u00e1, asumir la tremenda responsabilidad de establecer en Santo Domingo un Gobierno permanente de ocupaci\u00f3n militar irresponsable, I se ver\u00e1 compelido a optar por el otro t\u00e9rmino  del dilema. Si eso es as\u00ed, I si as\u00ed es, de los dominicanos depende que la resoluci\u00f3n del problema sea la que exigen, a la par, la dignidad y el derecho vulnerados.<\/p>\n<\/p>\n<p>    \u00abQue no haya un solo dominicano -I no lo hai traidor a la patria dispuesto a ser Gobierno de facto, manipulando a gusto exclusivo- del ocupante, para admitir las inadmisibles exigencias del nuevo plan Wilson, I el Gobierno de la Casa Blanca tendr\u00e1 al fin, ahora o luego, que reintegrar en sus funciones constitucionales  al Gobierno leg\u00edtimo, de concordia I de defensa nacional, con el cual si podr\u00e1 pactar sobre la \u00fanica base del reconocimiento de la soberan\u00eda de la Rep\u00fablica Dominicana. (sic) <\/p>\n<\/p>\n<p>        \u00abLa resistencia tesonera, aunque pac\u00edfica, al amparo del derecho y de la justicia, es la clave \u00fanica de la necesaria I decorosa soluci\u00f3n del problema planteado en Santo Domingo -con inminente peligro de otros pa\u00edses vecinos- por la injusta ocupaci\u00f3n militar norteamericana\u00bb. <\/p>\n<\/p>\n<p><strong> Habana, enero 26 de 1917.-<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-09-16 00:47:31 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=208'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=207'>207<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=208'>208<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>209<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=210'>210<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=211'>211<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=210'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com El d\u00eda que naci\u00f3 Federico Henr\u00edquez y Carvajal En el a\u00f1o 1916, durante el Gobierno interino de su hermano Francisco Henr\u00edquez y Carvajal, ocup\u00f3 el cargo de Presidente de la Suprema Corte de Justicia. 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