{"id":49154,"date":"2019-07-19T21:44:20","date_gmt":"2019-07-19T21:44:20","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=49154"},"modified":"2019-07-19T21:44:20","modified_gmt":"2019-07-19T21:44:20","slug":"guayubin-teatro-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=49154","title":{"rendered":"GUAYUB\u00cdN, TEATRO DE LA HISTORIA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Guayubin-Teatro-De-La-Historia-2.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Guayubin-Teatro-De-La-Historia-1.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Guayubin-Teatro-De-La-Historia.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p><strong>Municipio Guayub\u00edn<\/strong><\/p>\n<p>El Municipio San Lorenzo de Guayub\u00edn, el m\u00e1s extenso de la provincia Montecristi, debe su nombre al r\u00edo que en su cercan\u00eda vierte su agua como afluente del Yaque del Norte.<\/p>\n<p> Esa poblaci\u00f3n est\u00e1 ubicada cerca de este \u00faltimo r\u00edo y tiene como escudo de su lado sur la sierra de Samba.<\/p>\n<p>Los primeros pobladores de Guayub\u00edn llegaron a ese lugar durante los a\u00f1os 1605 y 1606, como resultado de las devastaciones que por \u00f3rdenes de los reyes de Espa\u00f1a ejecut\u00f3 en el litoral norte de la isla de Santo Domingo el gobernador colonial Antonio de Osorio.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1854 esa comunidad del Cibao Occidental fue convertida en un puesto militar, con el nombre de San Lorenzo de Guayub\u00edn. Al a\u00f1o siguiente se elev\u00f3 a  com\u00fan, adherida a la provincia de Santiago. Posteriormente, en uno de los tantos cambios jurisdiccionales que han ocurrido en la geograf\u00eda nacional, fue transferida a la provincia Montecristi, de la cual forma parte en la actualidad.1 <\/p>\n<p>Hoy son distritos municipales del municipio Guayub\u00edn las comunidades Villa Elisa, Hatillo Palma y Cana Chapet\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas de ese pueblo es el trazado rectangular de sus anchas calles, as\u00ed organizadas por el ingeniero Teodoro Stanley Heneken, quien luego ser\u00eda Ministro de la Rep\u00fablica. Era ingl\u00e9s afincado en el pa\u00eds. Combati\u00f3 primero por la Independencia Nacional y luego fue un gran t\u00e1ctico en la lucha por la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>El arborizado parque de Guayub\u00edn tiene como s\u00edmbolo principal un peque\u00f1o monumento de cemento conteniendo los nombres de las figuras descollantes que all\u00ed se jugaron la vida luchando contra los poderosos, bien entrenados y mejor armados anexionistas.<\/p>\n<p><strong>Centro de operaciones militares<\/strong><\/p>\n<p>Las importantes figuras civiles y militares que tuvieron en Guayub\u00edn, en los tiempos duros de la Guerra de la Restauraci\u00f3n, llegaron all\u00ed porque era el lugar que serv\u00eda de centro de las principales actividades t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas para derrotar a los anexionistas.<\/p>\n<p>Fue hacia el territorio de Guayub\u00edn que el 20 de agosto de 1863 el alto mando militar espa\u00f1ol que controlaba la ciudad de Santiago de los Caballeros envi\u00f3 al batall\u00f3n Vitoria, dotado de varias piezas de artiller\u00eda, y al escuadr\u00f3n \u00c1frica, con decenas de soldados de caballer\u00eda, con el prop\u00f3sito de auxiliar a Buceta y la tropa bajo su mando.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n la orden expresa dada al comandante anexionista Florentino Garc\u00eda era \u00abcon el objeto de ver si pod\u00edan comunicarse con las tropas que supon\u00eda existentes en Sabaneta, Guayub\u00edn y las fronteras.\u00bb2 <\/p>\n<p>Hasta el general Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara y el brigadier Manuel Buceta del Villar dieron cuenta en sus notas personales de la importancia que tuvo Guayub\u00edn en esas jornadas \u00e9picas del pueblo dominicano.<\/p>\n<p><strong>Perfiles de comunidad organizada<\/strong><\/p>\n<p>Aunque su remoto origen data de principio del siglo XVII, como se ha indicado m\u00e1s arriba, producto de un hecho que provoc\u00f3 graves consecuencias, y que caus\u00f3 una especie de arritmia social en la isla de Santo Domingo, con efectos que se prolongaron durante siglos, en realidad Guayub\u00edn tuvo una lenta formaci\u00f3n como ciudad. Luego de d\u00e1rsele la categor\u00eda de puesto militar se le tom\u00f3 m\u00e1s en cuenta para decisiones que sobrepasaban sus l\u00edmites fronterizos.<\/p>\n<p> Es por eso que a principios del siglo XX Enrique Deschamps se refer\u00eda a Guayub\u00edn en estos t\u00e9rminos: \u00abFue establecida a mediados del siglo pasado (XIX) y consta de 6,000 almas consagradas generalmente a la pecuaria, a la  cual favorece mucho su vegetaci\u00f3n, a la agricultura y a la industria forestal&#8230;A la Com\u00fan de Guayub\u00edn pertenecen las aldeas de Juan G\u00f3mez, muy poblada y rica, Chapet\u00f3n y Hatillo Palma.\u00bb3 <\/p>\n<p><strong>La s\u00e1bila de Guayub\u00edn<\/strong><\/p>\n<p>El municipio de Guayub\u00edn es gran productor de pl\u00e1tanos, yuca, arroz y otros productos de gran consumo nacional. En sus campos tambi\u00e9n hay una apreciable ganader\u00eda, con una gran producci\u00f3n lechera, as\u00ed como la crianza de ganado caprino y varios centros de fomento de apicultura.<\/p>\n<p>Pero una parte considerable de la tierra de Guayub\u00edn se dedica, espec\u00edficamente en el poblado de El Pocito, al cultivo de la s\u00e1bila, conocida cient\u00edficamente como aloe vera.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 25 mil tareas de tierra est\u00e1n sembradas de esa planta multifac\u00e9tica. Funciona en ese lugar una f\u00e1brica para el procesamiento y conversi\u00f3n de la s\u00e1bila en productos que se usan en la medicina, la cosm\u00e9tica y otras actividades.<\/p>\n<p><strong>Alzamiento militar en Guayub\u00edn<\/strong><\/p>\n<p>El 21 de febrero de 1863 se produjo en Guayub\u00edn un alzamiento en contra de las autoridades usurpadoras espa\u00f1olas. Un dominicano de nombre Norberto Torres, ejerciendo su idiosincrasia criolla a la m\u00e1xima potencia, bajo los efectos del ron, le vocifer\u00f3 a un provocador soldado anexionista una jaculatoria que impactar\u00eda en los planes del comienzo de la Guerra Restauradora: \u00abPrep\u00e1rense co\u00f1o porque en 5 d\u00edas ustedes ver\u00e1n lo que les viene encima.\u00bb<\/p>\n<p>Eso precipit\u00f3 los acontecimientos, pues esa misma noche, ante tal imprudencia et\u00edlica de Torres, el coronel restaurador Lucas Evangelista de Pe\u00f1a, que realizaba sigilosamente los preparativos b\u00e9licos desde su puesto de comando en la cercana comunidad de El Pocito, tuvo que improvisar un ataque a los anexionistas acantonados en el poblado de Guayub\u00edn.<\/p>\n<p>Esa primera acci\u00f3n no fue exitosa. Pero luego de un receso los oficiales restauradores Jos\u00e9 Cabrera, Benito Monci\u00f3n,  Juan Antonio Polanco, Jos\u00e9 Barrientos, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Luciano, Juan de la Cruz \u00c1lvarez y otros planificaron un nuevo ataque que result\u00f3 exitoso.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n la maniobra b\u00e9lica de los restauradores de Guayub\u00edn consisti\u00f3 en \u00abescalar sigilosamente el cementerio e internarse en el poblado a favor de la noche, cuando ya los espa\u00f1oles consideraban retirados a los patriotas. La t\u00e1ctica sorprendi\u00f3 a la guarnici\u00f3n que fue vencida y casi toda apresada con armas y bagajes.\u00bb4<\/p>\n<p><strong>La versi\u00f3n de Luper\u00f3n sobre lo ocurrido en Guayub\u00edn<\/strong><\/p>\n<p><strong>En su autobiograf\u00eda, el insigne General Gregorio Luper\u00f3n da su versi\u00f3n sobre  esos acontecimientos. Dej\u00f3 escrito que sali\u00f3 de Sabaneta a marcha forzada hacia Mang\u00e1, en territorio de Guayub\u00edn, y que luego de conversar con el General Lucas de Pe\u00f1a y los coroneles Torres y Reyes lanzaron una proclama insurreccional a los anexionistas que controlaban ese \u00faltimo pueblo:<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed dej\u00f3 Luper\u00f3n su opini\u00f3n: \u00abTodos juntos intimaron a la rendici\u00f3n de la plaza, que se efectu\u00f3 en seguida, porque la guarnici\u00f3n, que se compon\u00eda de cien espa\u00f1oles y de varios empleados y oficiales de la Reserva&#8230; y el haber intentado la resistencia, le hubiera valido la muerte.\u00bb5 <\/p>\n<p>Un comunicado lleno de mentiras<\/p>\n<p>Sobre los sorpresivos hechos ocurridos en Guayub\u00edn las autoridades anexionistas y neocoloniales divulgaron en la ciudad de Santo Domingo una informaci\u00f3n falsa, a la cual le dieron ribetes solemnes de bando. Dec\u00edan, entre otras cosas, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abEl peque\u00f1o pueblo de Guayub\u00edn, sobre la frontera del N.O. de nuestro territorio, acaba de ser teatro de ocurrencias que debemos deplorar, no obstante la escasa trascendencia que pueden tener para el entorpecimiento de la marcha progresiva que el pa\u00eds ha emprendido&#8230;Algunos alborotadores, mal avenidos con la situaci\u00f3n de orden que les reduce al respeto de las leyes sociales, han puesto manos a la descabellada intentona de sustraer aquella poblaci\u00f3n del dominio espa\u00f1ol&#8230;\u00bb6 <\/p>\n<p>Posteriormente los anexionistas, con el traidor criollo Jos\u00e9 Hungr\u00eda (que ten\u00eda su principal asiento de vida en Guayub\u00edn) a la cabeza retomar\u00edan por poco tiempo el control de la situaci\u00f3n, que luego se les saldr\u00eda de las manos para siempre, pues al final los h\u00e9roes restauradores lograron colocar en lo m\u00e1s alto de la dignidad nacional la bandera tricolor que simboliza la Independencia Dominicana.<\/p>\n<p>Ese Jos\u00e9 Hungr\u00eda fue un luchador independentista, pero luego se transform\u00f3 en un feroz perseguidor de los patriotas que luchaban por recuperar la dignidad nacional. Por eso su nombre es de ingrato recuerdo en la historia de la restauraci\u00f3n dominicana.<\/p>\n<p>La actitud siniestra de Hungr\u00eda, mostrada de manera reiterada en Guayub\u00edn y otros lugares de la L\u00ednea Noroeste, contra los combatientes de la epopeya restauradora, lo asemejan a uno de esos personajes descritos por Mario Vargas Llosa en su novela La guerra del fin del mundo,  que se mov\u00edan en medio de \u00abalgarab\u00eda de cornetas\u00bb, \u00abl\u00edneas de soldados\u00bb, \u00abnubes terrosas, humaredas, llamas\u00bb, en momentos en que a muchos les \u00abestaban quemando las casas, quer\u00edan achicharrarlos.\u00bb7 <\/p>\n<p>Guayub\u00edn en agosto de 1863<\/p>\n<p>Los patriotas dominicanos nunca cejaron en su lucha restauradora. Guayub\u00edn es un ejemplo palmario de la actitud aguerrida que mantuvo el pueblo de a pie para restablecer la soberan\u00eda nacional mancillada por la abominable anexi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El 29 de agosto de 1863 el gobernador neocolonial espa\u00f1ol Felipe Rivero lanz\u00f3 un bulo con ribetes de proclama tergivers\u00e1ndolo todo ( lo que ahora se conoce mundialmente como \u00abfake news\u00bb o noticias falsas), presentando, con una sarta de zalemas, a la Corona Espa\u00f1ola en clave de perdonaba vida y colocando a los restauradores dominicanos como algo m\u00e1s que demonios lanzados a la malicia y al odio y tild\u00e1ndolos de \u00abenemigos de la prosperidad de la isla.\u00bb8<\/p>\n<p>Tan lejos se fue dicho capit\u00e1n general, y embustero por antonomasia, que al referirse a los patriotas que luchaban desde Guayub\u00edn dijo:<\/p>\n<p>\u00abEn sus actos vand\u00e1licos y en su impotente rabia, han incendiado el pueblo de Guayub\u00edn, uno de los mejores de aquella provincia; han asesinado a hombres indefensos y a enfermos que se hallaban en el lecho del dolor.\u00bb<\/p>\n<p>Repasando los acontecimientos de Guayub\u00edn, y cotej\u00e1ndolos con los dislates difundidos por el gobernador Rivero, bien cabe parafrasear a un contempor\u00e1neo suyo, el pol\u00edtico e historiador espa\u00f1ol Antonio C\u00e1novas del Castillo, cuando refiri\u00e9ndose a la Corona de Espa\u00f1a dijo: \u00abno puede estar tan alta que se pierda entre las nubes.<\/p>\n<p><strong>Reflexi\u00f3n de Hostos<\/strong><\/p>\n<p><strong>A la suprema estulticia del mencionado jefe colonial espa\u00f1ol se opone el juicio vigoroso del gran educador puertorrique\u00f1o Eugenio Mar\u00eda de Hostos, quien al referirse al triunfo de las armas dominicanas contra los ocupantes espa\u00f1oles precis\u00f3 para la historia, en un art\u00edculo de antolog\u00eda, publicado en agosto de 1884, lo siguiente:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLa Rep\u00fablica Dominicana, dolorosamente entregada a Espa\u00f1a, combate contra Espa\u00f1a y vence a Espa\u00f1a. Desde ese momento empieza su vida reflexiva&#8230;d\u00eda m\u00e1ximo es el 16 de Agosto, d\u00eda del m\u00e1s vigoroso esfuerzo que ha hecho la Naci\u00f3n dominicana&#8230;el mayor d\u00eda de la Naci\u00f3n&#8230;\u00bb9 <\/p>\n<p><strong>En Guayub\u00edn cay\u00f3 un general anexionista<\/strong><\/p>\n<p>De los cuatro generales anexionistas que murieron bajo el fuego de la metralla de los h\u00e9roes restauradores, uno cay\u00f3 en Guayub\u00edn. Fue el  general Reyes, el traidor. Los otros tres  dominicanos vendepatria fueron Pascual Ferrer, en Saman\u00e1; Juan Contreras, en Maluco y Juan Suero, el temible Cid Negro, en Yabacao.  Vale hacer constar que hubo varios oficiales y soldados  de apellido Reyes que brillaron por su bizarr\u00eda en defensa de la Patria mancillada por las botas de ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola. <\/p>\n<p><strong>Duarte y Mella en Guayub\u00edn<\/strong><\/p>\n<p> El Padre de la Patria Juan Pablo Duarte lleg\u00f3 a Guayub\u00edn el 26 de marzo de 1864, luego de haber estado en Montecristi, en sus actividades como restaurador. Estuvo escoltado por el Jefe de Operaciones de la Guerra Restauradora, General Benito Monci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Guayub\u00edn Juan Pablo Duarte visit\u00f3 al glorioso patricio Ram\u00f3n Mat\u00edas Mella, quien yac\u00eda all\u00ed en su lecho de enfermo grave. En ese aguerrido pueblo estuvo hasta el 2 de abril de dicho a\u00f1o, fecha en que sali\u00f3 hacia la ciudad de Santiago de los Caballeros, enfermo \u00e9l  y llevando consigo al Vicepresidente de la Rep\u00fablica, que lo era Mella, ya en estado moribundo.<\/p>\n<p>Para que se tenga una idea del nivel de precariedad en que se mov\u00edan los restauradores es importante indicar que con motivo del viaje de Duarte desde Guayub\u00edn hacia la ciudad de Santiago de los Caballeros, el 29 de marzo de 1864 el Ministro de lo Interior le orden\u00f3 al Tesorero de Hacienda lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abDebiendo llegar de un momento a otro el Gral. Juan Pablo Duarte y varios dominicanos m\u00e1s, Ud. Se servir\u00e1 mandar hacer inmediatamente cuatro o seis catres, prepar\u00e1ndolos con sus correspondientes s\u00e1banas y almohadas.\u00bb10   <\/p>\n<p><strong>Un lugar llamado Mang\u00e1<\/strong><\/p>\n<p>Mang\u00e1 es una aldea perteneciente al municipio de Guayub\u00edn. Est\u00e1 ubicada en un recodo de la confluencia de los r\u00edos Yaque del Norte y Guayub\u00edn.<\/p>\n<p>En ese lugar se libraron varias batallas entre los restauradores dominicanos y los anexionistas espa\u00f1oles. Estos \u00faltimos se hac\u00edan acompa\u00f1ar con batallones de reservistas criollos traidores a la Patria.<\/p>\n<p>En uno de esos combates, en el 1863, el l\u00edder militar y patriota restaurador General Benito Monci\u00f3n, con su extraordinario don de mando, orden\u00f3 emplazar varias piezas de artiller\u00eda en puntos estrat\u00e9gicos de Mang\u00e1, con el prop\u00f3sito de aniquilar a los enemigos; pero a un subalterno se le ocurri\u00f3 colocar entre dos ca\u00f1ones una imagen de la virgen del Rosario, la cual al ser impactada por fuego enemigo \u00abcay\u00f3 boca abajo\u00bb. Ese hecho provoc\u00f3 la desbandada  de una parte de la infanter\u00eda y de artilleros dominicanos que ingenuamente pensaron que su causa estaba perdida, por la ocurrencia de la ca\u00edda de la referida imagen.<\/p>\n<p>Una piedra parida en Guayub\u00edn<\/p>\n<p>Durante su primer viaje a la Rep\u00fablica Dominicana, en septiembre de 1892, Jos\u00e9 Mart\u00ed cruz\u00f3 por el territorio del hoy municipio de Guayub\u00edn. En un lugar de all\u00ed, llamado Juan G\u00f3mez, se sorprendi\u00f3 de varias cosas que vio.<\/p>\n<p>As\u00ed relat\u00f3 Mart\u00ed su paso por Guayub\u00edn: \u00abDescanso en la sombra de frondosos \u00e1rboles, entre ellos un imponente cambrojo en el cual acampaba la piedra parida donde hay una roca y a su alrededor, como si fueran hijas de ella, muchas peque\u00f1as similares a ella. Hab\u00eda una hermosa laguna.\u00bb11 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Punto comercial de la L\u00ednea Noroeste<\/strong><\/p>\n<p>San Lorenzo de Guayub\u00edn fue en el pasado un activo centro de acopio de mercanc\u00edas que se vend\u00edan  a los dem\u00e1s pueblos de las zonas aleda\u00f1as y al vecino pa\u00eds de Hait\u00ed. <\/p>\n<p>En el peri\u00f3dico santiaguero El Dominicano, de fecha 5 de abril de 1874, se public\u00f3 una cr\u00f3nica en la cual se describ\u00edan los intercambios comerciales en una feria bisemanal en Dajab\u00f3n, siendo Guayub\u00edn uno de los centros de acopio de diversos g\u00e9neros de mercanc\u00edas.12 <\/p>\n<p>Ese auge comercial motiv\u00f3 que muchas personas de otros lugares del pa\u00eds se establecieran all\u00ed.<\/p>\n<p>Derivado de lo anterior, en la segunda mitad del siglo XIX Guayub\u00edn ten\u00eda una incuestionable principal\u00eda demogr\u00e1fica en gran parte de lo que ahora se conoce como el Cibao Occidental.  Ello se comprueba al observar la tabla poblacional divulgada en el 1875 sobre la cantidad de habitantes de: Guayub\u00edn: 4,000. Montecristi: 1,500. Dajab\u00f3n: 500. Sabaneta: 3,000.-13<\/p>\n<p>Proyectos de ferrocarriles <\/p>\n<p>Las ciudades de Santiago de los Caballeros y Monte Cristi se conectaban a trav\u00e9s de la carretera de Guayub\u00edn. As\u00ed lo consign\u00f3 el militar e historiador gallego Adriano L\u00f3pez Morillo, refiri\u00e9ndose a las v\u00edas cercanas al r\u00edo Yaque del Norte: \u00abDe Santiago de los Caballeros, Capital del Cibao, part\u00edan varias e importantes v\u00edas&#8230; por la derecha de aquel r\u00edo, por Guayacanes y Guayub\u00edn a Monte Cristi.\u00bb14 <\/p>\n<p>En el 1874 se quiso establecer una Locomotora en Guayub\u00edn, que cubriera hacia su lado oeste hasta Montecristi y por el tramo este hasta Santiago de los Caballeros. Los beneficiarios de dicho proyecto fueron los se\u00f1ores Tom\u00e1s Todd y Antonio Esp\u00edn. Aunque trajeron un peque\u00f1o tren desde Alemania, el negocio no funcion\u00f3 como se esperaba y nunca cumpli\u00f3 el prop\u00f3sito que motiv\u00f3 la resoluci\u00f3n 1342, emitida el 10 de noviembre de 1874.-15 <\/p>\n<p>En el 1895 el dictador Ulises Heureaux intent\u00f3 de nuevo dotar a Guayub\u00edn, y otras poblaciones de la L\u00ednea Noroeste, de un Ferrocarril que se conectara con el que iba de Santiago a Puerto Plata, pero eso no cristaliz\u00f3 aunque se invocaron razones tan poderosos como la transformaci\u00f3n del movimiento comercial, industrial y agr\u00edcola de la zona y hasta como elemento para la protecci\u00f3n de la frontera norte.16 <\/p>\n<p>Veintis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s del referido primer intento de hacer caminos de hierro en Guayub\u00edn y otras poblaciones de su cercan\u00eda, el entonces presidente de la Rep\u00fablica Juan Isidro Jimenes, mediante el Decreto No.4098, de fecha 10 de enero de 1901, otorg\u00f3 al ciudadano alem\u00e1n Ricardo Sollner una licencia de construcci\u00f3n y pleno usufructo de un camino de hierro que partiendo desde Montecristi pasar\u00eda por Guayub\u00edn para entroncar con el Ferrocarril Central, en su tramo de Santiago- Puerto Plata. Dicha licencia no se materializ\u00f3.17 <\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Ley No.355. Bloque de Leyes de 1854. Ley No.385. Bloque de Leyes de 1855.<\/p>\n<p>2-Papeles del Arzobispo Fernando Arturo de  Meri\u00f1o.  <\/p>\n<p>3-La Rep\u00fablica Dominicana. Directorio y gu\u00eda general. Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos 2003.P256. Enrique Deschamps.<\/p>\n<p>4-Historia de la Restauraci\u00f3n. Editora Taller, quinta edici\u00f3n, 1987.P25.Pedro M. Archambault.<\/p>\n<p>5-Notas autobiogr\u00e1ficas. SDB. Editora de Santo Domingo, tomo I,1974.P105. Gregorio Luper\u00f3n.<\/p>\n<p>6-Legajo de papeles de la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a,1863.<\/p>\n<p>7-La guerra del fin del mundo. Plaza &amp; Jan\u00e9s, editores. Octava edici\u00f3n,1986.P317. Mario Vargas Llosa.<\/p>\n<p>8-La dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo. Talleres Manuel Pareja, Barcelona, 1974.Pp129 y 130. Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas.<\/p>\n<p>9-Hostos en Santo Domingo, (P\u00e1ginas Dominicanas). Impresora J. R. Garc\u00eda Sucs,1939. Editado en el 2000. Pp139-143.Compilado por Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>10-Entorno a Duarte. Editora Taller, 1976.P24. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>11-Diario de Santo Domingo. Jos\u00e9 Mart\u00ed.<\/p>\n<p>12-El Dominicano (peri\u00f3dico de Santiago), de fecha 5 de abril de 1874.<\/p>\n<p>13- Peri\u00f3dico el Orden (Santiago), edici\u00f3n del 18 de julio de 1975.<\/p>\n<p>14-Reincorporaci\u00f3n de Santo Domingo a Espa\u00f1a (publicaci\u00f3n p\u00f3stuma).1983.<\/p>\n<p>15-Resoluci\u00f3n No. 1342, emitida el 10 de noviembre de 1874.Bloque de Leyes 1874.Tomo 6.<\/p>\n<p>16-Resoluciones Nos.3504 y 3543 del 6 de abril y del 25 de junio, respectivamente, ambas del a\u00f1o 1895.<\/p>\n<p>17-Decreto No.4098, de fecha 10 de enero de 1901.Bloque de Leyes 1901.Tomo XVI.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2019-07-19 21:44:20 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1821'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1820'>1820<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1821'>1821<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1822<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1823'>1823<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1824'>1824<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1823'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Municipio Guayub\u00edn El Municipio San Lorenzo de Guayub\u00edn, el m\u00e1s extenso de la provincia Montecristi, debe su nombre al r\u00edo que en su cercan\u00eda vierte su agua como afluente del Yaque del Norte. 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