{"id":48907,"date":"2020-10-09T23:06:44","date_gmt":"2020-10-09T23:06:44","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=48907"},"modified":"2020-10-09T23:06:44","modified_gmt":"2020-10-09T23:06:44","slug":"magnicidios-en-r-d-ipepillo-salcedo-y-lilis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=48907","title":{"rendered":"MAGNICIDIOS EN R. D. (I)&#13;PEPILLO SALCEDO Y LIL\u00cdS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/img3\/Magnicidios%20En%20RD%20I%20Pepillo%20Salcedo%20y%20Lil%C3%83%C2%ADs.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>MAGNICIDIOS EN R. D. (I)<\/strong><\/p>\n<p><strong>PEPILLO SALCEDO Y LIL\u00cdS<\/strong><\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana ha sido sacudida desde los primeros a\u00f1os de su existencia por magnicidios de hombres y mujeres que han ocupado un papel de principal\u00eda en la vida p\u00fablica nacional.<\/p>\n<p>Entre los que han perdido la vida de manera violenta, en el curso de la accidentada historia del pa\u00eds, varios fueron presidentes de la Rep\u00fablica y otros tienen la alta categor\u00eda de  h\u00e9roes y hero\u00ednas nacionales.<\/p>\n<p>Algunos de esos magnicidios (en el caso de los dictadores y tiranos Lil\u00eds y Trujillo)  tuvieron su explicaci\u00f3n como acciones necesarias para despegar sus garras infernales del cuerpo social, con lo cual se pon\u00eda t\u00e9rmino a largas y pesadas etapas de cr\u00edmenes y robos que empobrec\u00edan y enlutaban a la familia dominicana.<\/p>\n<p>Pero en el pa\u00eds ha habido magnicidios como resultado de las malquerencias de las muchas luchas intestinas que pueblan nuestro pasado, como fue el asesinato perpetrado en contra del presidente Pepillo Salcedo.<\/p>\n<p>Otros cr\u00edmenes con esa categor\u00eda se cometieron por pura ruindad de los que dieron las \u00f3rdenes, como hizo Santana en contra de los h\u00e9roes Francisco del Rosario S\u00e1nchez, Mar\u00eda Trinidad S\u00e1nchez, Antonio Duverg\u00e9 Duval, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Puello Castro y muchos otros.<\/p>\n<p>Es elemental pensar que nunca ser\u00e1 sobrante hacer anotaciones sobre la vida y la muerte de personajes que, unos para bien y otros para mal, han sido destacados en los hilos de la historia dominicana.<\/p>\n<p>Desde esa perspectiva alg\u00fan valor tendr\u00e1 mantener abierta la llama que convoca a evocar los hechos pret\u00e9ritos del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Por lo anterior pienso que ten\u00eda mucha raz\u00f3n el fil\u00f3sofo y poeta George Santayana cuando proclamaba que \u00abaquellos que no pueden recordar el pasado est\u00e1n condenados a repetirlo.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Pepillo Salcedo<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El nombre real de Pepillo Salcedo era Jos\u00e9 Antonio Salcedo Ram\u00edrez. Ten\u00eda una mirada muy inteligente. Su don de mando, su bravura y el aura de l\u00edder que lo acompa\u00f1aba provocaba envidia y amargura entre militares y civiles que junto a \u00e9l participaban en la guerra de Restauraci\u00f3n. Eso germin\u00f3 en el odio que caus\u00f3 el crimen de que fue v\u00edctima.<\/p>\n<p>Pepillo Salcedo fue h\u00e9roe tanto en las luchas por consolidar la independencia nacional como en las jornadas b\u00e9licas libradas para restaurar la libertad del pueblo dominicano, que hab\u00eda sido vendida a Espa\u00f1a en lo que se conoce como la Anexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Su participaci\u00f3n en muchos combates con motivo de las oleadas de invasiones que hicieron los haitianos contra el territorio nacional fueron de gran relevancia, tal y como qued\u00f3 registrada en los recuentos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Para poner un ejemplo de su intrepidez independentista cabe recordar que en los aleda\u00f1os de Beller, en los confines del noroeste fronterizo, se enfrent\u00f3 en diciembre de 1855 a miles de tropas intrusas del vecino pa\u00eds, al frente de los cuales estaba el general Paul Jean Jacques, que pretend\u00edan de nuevo usurpar la soberan\u00eda dominicana.<\/p>\n<p>Ese hecho de guerra encabezado por el joven Pepillo Salcedo, que caus\u00f3 gran admiraci\u00f3n entre los principales jefes militares dominicanos, provoc\u00f3 su ascenso y que se le otorgaran mayores responsabilidades de mando sobre el terreno de los combates, tal y como lo describi\u00f3 el valiente  oficial Benito Monci\u00f3n, que en esa ocasi\u00f3n combati\u00f3 bajo sus \u00f3rdenes. Luego llegar\u00eda a ser una de las principales figuras de la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Monci\u00f3n, en su relato sobre la haza\u00f1a encabezada por Pepillo Salcedo, se refiri\u00f3 a la decisi\u00f3n del general Juan Luis Franco Bid\u00f3 de crear una columna \u00abde quinientos hombres que puso bajo el mando del entonces comandante Jos\u00e9 Antonio Salcedo, y me agreg\u00f3 a \u00e9l.\u00bb1 <\/p>\n<p>Contrario a muchos de sus detractores y part\u00edcipes directos e indirectos de su magnicidio, \u00e9l nunca fue una cosa y la otra al mismo tiempo. Mientras otros se mov\u00edan en los rayos de sol como los m\u00e1s patriotas, en la noche se dedicaban a concili\u00e1bulos y acaparar bienes y privilegios bajo el  manto de la oscuridad.  <\/p>\n<p>Durante la Guerra de Restauraci\u00f3n  Pepillo Salcedo puso en muchas ocasiones su vida en peligro, pues nunca us\u00f3 alilayas para rehuir el fuego de los combates. <\/p>\n<p>En medio del estado de sitio que los anexionistas declararon el 28 de febrero de 1863 una Comisi\u00f3n Militar de las fuerzas ocupantes orden\u00f3 que Pepillo Salcedo y otros l\u00edderes y combatientes restauradores fueran encarcelados en el enclave espa\u00f1ol de Ceuta, en el Magreb, situado en el noroeste de \u00c1frica. <\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n pudo salvarse, luego de varios meses de prisi\u00f3n, siendo liberado luego de que se divulgara en el pa\u00eds un decreto imperial de indulto general de fecha 27 de mayo de 1863, emitido en el que entonces era el Palacio Real de Espa\u00f1a en uso, situado en la cercan\u00eda del r\u00edo Tajo, en la ciudad de Aranjuez.<\/p>\n<p>El presidente Pepillo Salcedo fue en t\u00e9rminos reales derrocado, apresado y asesinado por un grupo c\u00edvico militar incrustado en la Guerra de la Restauraci\u00f3n que no le perdonaba su talante de hombre valiente, \u00edntegro y comprometido sin fisura alguna en la libertad del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Fue el primer presidente dominicano v\u00edctima de magnicidio. Una pesada penumbra acompa\u00f1a desde entonces la memoria de todos los que actuaron en el asesinato del valiente luchador independentista y restaurador.<\/p>\n<p>El principal responsable de ese crimen, fruto de rencores y envidias, como est\u00e1 m\u00e1s que demostrado, fue el general de mente primaria Gaspar Polanco, acicateado entre otros por el poeta Manuel Rodr\u00edguez Obj\u00edo.<\/p>\n<p> La fat\u00eddica decisi\u00f3n en contra de la vida de Pepillo Salcedo hizo que Polanco perdiera muchos pelda\u00f1os en la escalera de honor de la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica, a pesar de que muchos han querido minimizar el bald\u00f3n que acompa\u00f1a su memoria por ese hecho abominable.<\/p>\n<p>El historiador Alcides Garc\u00eda Lluberes, con una visi\u00f3n sesgada en el caso, y luego de se\u00f1alar de manera muy imprecisa, falsa e injusta actuaciones de Pepillo Salcedo, lleg\u00f3 a escribir, como justificaci\u00f3n de su asesinato, que: \u00bb Polanco vio en peligro la unidad de la Revoluci\u00f3n, casi triunfante, y quiso eliminar el riesgo de su retroceso o de su fracaso.\u00bb<\/p>\n<p>Para justificar el crimen del presidente Pepillo Salcedo sus enemigos montaron una propaganda cargada de falsedades, atribuy\u00e9ndole una inventada falta de creencia en las posibilidades de victoria de las armas nacionales para devolver la soberan\u00eda al pueblo dominicano. Hasta fabularon sobre una sedicente componenda de \u00e9l con mandos militares anexionistas para hacer abortar la epopeya restauradora.<\/p>\n<p>En eso se movieron con una ins\u00f3lita laboriosidad; pero la verdad, como el corcho, sali\u00f3 a flote y la figura hist\u00f3rica del presidente Pepillo Salcedo est\u00e1 en un lugar destacado el cuadro de honor de los h\u00e9roes dominicanos.<\/p>\n<p>En cambio, muchos de los que se conjuraron para matarlo pueden ubicarse en un socav\u00f3n parecido al que Dante Alighieri les dedic\u00f3 a ciertos traidores que aparecen en el canto 34 del C\u00edrculo noveno de su cl\u00e1sica obra La Divina Comedia.<\/p>\n<p>Pepillo Salcedo estuvo presente desde el principio de la guerra restauradora, adquiriendo por m\u00e9ritos de guerra, el 9 de septiembre de 1863, la estrella de general de bridada. <\/p>\n<p>Luper\u00f3n lo llamaba el \u00abdenodado general\u00bb (con el m\u00e9rito a\u00f1adido que entre ellos hab\u00eda grandes desavenencias). Por su probado coraje y por la manera decisiva de acometer contra los enemigos de la Patria fue calificado con justicia como \u00ab\u00ednclito libertador.\u00bb<\/p>\n<p>Pepillo Salcedo fue designado por el alto mando militar de la guerra restauradora presidente de la Rep\u00fablica. Esa decisi\u00f3n fue tomada el 14 de septiembre de 1863, luego de conjugarse una serie de factores. La inclinaci\u00f3n de la balanza en su favor fueron las ponderaciones que de su persona hizo el insigne General Santiago Rodr\u00edguez, quien declin\u00f3 por razones de salud la posici\u00f3n que altamente se merec\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed se convirti\u00f3 en el primer presidente de la etapa hist\u00f3rica dominicana denominada la Segunda Rep\u00fablica. Estuvo en el cargo hasta el 10 de octubre del 1864, cuando triunf\u00f3 la perversidad de sus envidiosos enemigos que lo derrocaron, apresaron, vejaron y fusilaron bajo una retah\u00edla de mendacidades.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de la calidad humana, y el reconocimiento a los m\u00e9ritos patri\u00f3ticos de Pepillo Salcedo, lo se\u00f1ala en su autobiograf\u00eda el General Gregorio Luper\u00f3n al reproducir parte de una carta que desde la ciudad de Santiago de los Caballeros le escribi\u00f3 el patricio Juan Pablo Duarte  el 26 de abril de 1864, en la que le dec\u00eda, entre muchas cosas, que \u00abme ser\u00e1 lo m\u00e1s grato el hallarme a su lado&#8230;.Mientras, pues, se me presente la ocasi\u00f3n, de presentar a usted mis respetos personalmente y ponerme a sus \u00f3rdenes&#8230;.\u00bb2 <\/p>\n<p>Gaspar Polanco (el principal magnicida) y sus secuaces mantuvieron oculta por buen tiempo, con car\u00e1cter de documento clandestino, la nombrada acta de desconocimiento,  en la cual se consign\u00f3 el derrocamiento del presidente Salcedo y se coloc\u00f3 en su lugar a Polanco. El concili\u00e1bulo inclu\u00eda a varios enemigos abiertos del presidente depuesto y que a la vez ejerc\u00edan una poderosa influencia en el que ser\u00eda un presidente tresmesino.<\/p>\n<p>En dicha acta se se\u00f1ala que: \u00abEl Se\u00f1or Gaspar Polanco expres\u00f3 en un breve discurso, la conveniencia de desconocer absolutamente la autoridad del Se\u00f1or general Jos\u00e9 Antonio Salcedo como Presidente del Gobierno Provisorio, omitiendo la manifestaci\u00f3n de los motivos&#8230;conociendo la necesidad y la conveniencia de dar al gobierno un Presidente, pues han desconocido al que ten\u00eda, todos a unanimidad proclamaron como tal al Se\u00f1or General Gaspar Polanco&#8230;\u00bb3  <\/p>\n<p>Despu\u00e9s de mucha simulaci\u00f3n y fantasiosas fanfarrias del grupo responsable de su asesinato, Pepillo Salcedo fue fusilado el 15 de octubre de 1864 en la comunidad de Maim\u00f3n, hermoso punto geogr\u00e1fico donde sopla la brisa marina del atl\u00e1ntico dominicano. Ten\u00eda 48 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Fue el general Gregorio Luper\u00f3n quien describi\u00f3 con m\u00e1s detalles el tejemaneje final  preparado por  los enemigos de Pepillo Salcedo, con Gaspar Polanco a la cabeza, para sacrificar al h\u00e9roe independentista y restaurador. <\/p>\n<p>As\u00ed de claro lo indic\u00f3: \u00ab&#8230; por una orden secreta, infame y cobarde del general Gaspar Polanco al General Carlos Medrano, jefe interino del campamento de La Javilla, lo enviaron con el coronel Agust\u00edn Masag\u00f3 a Maim\u00f3n, y all\u00ed fue miserable y cruelmente asesinado por ese salvaje coronel&#8230;.Gaspar Polanco se dej\u00f3 seducir por los temores de una reacci\u00f3n improbable, dio o\u00eddos a su ambici\u00f3n y tal vez a viles aduladores tan p\u00e9rfidos como perversos amigos, y hasta se envaneci\u00f3 con las lisonjeras dulzuras del poder.\u00bb4 <\/p>\n<p>No transcurri\u00f3 mucho tiempo para que llegara la reivindicaci\u00f3n de la figura hist\u00f3rica de Pepillo Salcedo. Sacados del escenario protag\u00f3nico de la vida p\u00fablica nacional gran parte de los responsables de su asesinato, un nuevo gobierno  resalt\u00f3 sus m\u00e9ritos patri\u00f3ticos, denunci\u00f3 a los criminales y orden\u00f3 una investigaci\u00f3n para que la justicia ordenara el castigo correspondiente.<\/p>\n<p> En efecto, el 24 de enero de 1865 el Poder Ejecutivo emiti\u00f3 un Decreto en cuyo tercer considerando se consignaba que la ejecuci\u00f3n del general Pepillo Salcedo se cometi\u00f3 \u00abmientras estaba bajo la custodia de la fuerza p\u00fablica, en la l\u00ednea de Puerta Plata, sin que hubiese sido convicto en juicio ni reca\u00eddo contra \u00e9l sentencia condenatoria en forma legal en sesi\u00f3n p\u00fablica y por tribunal competente, como lo exigen todas las leyes dominicanas y c\u00f3digos vigentes garant\u00edas inherentes a todo ciudadano dominicano en toda clase de circunstancias.\u00bb En el dispositivo de dicho texto se orden\u00f3 la averiguaci\u00f3n de ese horrendo crimen y el sometimiento a juicio de los responsables.5 <\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, el 25 de enero de 1865, los jefes del Ej\u00e9rcito expedicionario Pedro A. Pimentel, Federico Garc\u00eda y Benito Monci\u00f3n lanzaron una proclama al pueblo dominicano reivindicando la dignidad y el patriotismo de Pepillo Salcedo, resaltando sus m\u00e9ritos y develando las trapisondas de que fue v\u00edctima: \u00ab&#8230; el  General  Jos\u00e9 Antonio Salcedo  fue uno de  nuestros aventajados compa\u00f1eros y el m\u00e1s generoso de nuestros soldados. Su desprendimiento y su abnegaci\u00f3n patri\u00f3tica lo se\u00f1alaban de antemano para presidirnos en la tit\u00e1nica lucha que hab\u00edamos emprendido.\u00bbA\u00f1adieron que para el general Gaspar Polanco y otros miembros del gobierno provisional que encabezaba: \u00ab&#8230;el general Salcedo era sin duda un obst\u00e1culo, decretaron su muerte \u00a1 y se la dieron atroz, oscura y clandestina&#8230;!\u00bb6 Frente a algunos historiadores que han tratado de justificar el crimen contra Pepillo Salcedo me inclino ante los conceptos vertidos al respecto por el ilustre ciudadano y luchador restaurador Pedro Francisco Bon\u00f3, quien dej\u00f3 para la posteridad esta verdad con car\u00e1cter de axioma: \u00abprotesto contra el fusilamiento execrable del egregio General Pepillo Salcedo, v\u00edctima de los odios y que, como Gaspar Polanco, su asesino, estaban acostumbrados a la felon\u00eda&#8230;\u00bb7 <\/p>\n<p><strong>Un municipio lleva su nombre<\/strong><\/p>\n<p>En virtud de lo que dispone la Ley 2089, del 25 de agosto de 1949, un hermoso pueblo situado en la Bah\u00eda de Manzanillo lleva el nombre de Pepillo Salcedo, en honor del  primer Presidente dominicano del per\u00edodo restaurador; pero la decisi\u00f3n fue tomada por el Congreso Nacional no s\u00f3lo por esa alta condici\u00f3n, sino  especialmente por sus aportes patri\u00f3ticos  en los enfrentamientos armados  para la consolidaci\u00f3n de la Independencia Nacional, as\u00ed como frente a los espa\u00f1oles y aquellos dominicanos traidores  convertidos en anexionistas.8 <\/p>\n<p>El pueblo bautizado con el nombre del Presidente Pepillo Salcedo es el punto de arranque de la frontera dom\u00ednico haitiana, tal y como qued\u00f3 establecido en el Tratado firmado en el 1929, vaciado \u00edntegramente en la Gaceta Oficial No.4065, publicada el 5 de marzo de dicho a\u00f1o. El insigne h\u00e9roe vivi\u00f3 varios a\u00f1os all\u00ed, espec\u00edficamente en el lugar conocido como Estero Balsa, con vista a Punta Presidente, un fil\u00f3n de tierra que penetra al mar creando un paisaje impresionante en ese recodo del noroeste dominicano.<\/p>\n<p><strong>Ulises Heureaux (Lil\u00eds)<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p> Los achichincles del tirano Ulises Heureaux, alias Lil\u00eds, le dec\u00edan El Pacificador, igual como apodaban en Espa\u00f1a al rey Alfonso XII (que era m\u00e1s o menos su contempor\u00e1neo); aquel que aunque muri\u00f3 veintea\u00f1ero por enfermedad tuvo tiempo para eliminar el brev\u00edsimo r\u00e9gimen conocido como la Primera Rep\u00fablica e instaur\u00f3 en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica el per\u00edodo hist\u00f3rico conocido como la Restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era hijo del se\u00f1or Dass\u00e1 Heureaux Dom\u00ednguez, que ejerc\u00eda el oficio de notario p\u00fablico, lo cual hace deducir que ten\u00eda un adecuado nivel de instrucci\u00f3n, y de la  se\u00f1ora Josefa Level, hija de padre venezolano, nativa de la isla barloventina de Saint Thomas, pero moradora de Puerto Plata, donde naci\u00f3 el 21 de octubre de 1845 su famoso hijo apodado Lil\u00eds. <\/p>\n<p>Desde muy joven, inicialmente bajo el biombo protector del General Gregorio Luper\u00f3n, Lil\u00eds se convirti\u00f3 en un jefe militar. Unos lo admiraban y otros le tem\u00edan, pues en su c\u00f3digo mental siempre estaba disponible la opci\u00f3n de utilizar el terror para imponerse a sus contrarios.<\/p>\n<p>Meses antes del magnicidio de Ulises Heureaux, ocurrido el 26 de julio del 1899 en la ciudad de Moca, que dio al traste con la tiran\u00eda que \u00e9l encabezaba, se distribuy\u00f3 en Puerto Rico un listado conteniendo una reducida parte de los asesinatos, apresamientos y expulsiones que se cometieron en su r\u00e9gimen de fuerza.<\/p>\n<p> El t\u00edtulo del suelto de referencia era Los cr\u00edmenes de Ulises Heureaux o lo que cuesta este Pacificador a Santo Domingo.<\/p>\n<p>El historiador Vetilio Alfau Dur\u00e1n, en sus enjundiosos aportes a la historiograf\u00eda nacional publicados en la revista Anales, se hizo eco de lo anterior, reproduciendo los nombres de muertos, apresados y exiliados.<\/p>\n<p>Por una nota explicativa que figura al final de dicha denuncia uno se entera que en la c\u00e1rcel la Torre del Homenaje las celdas ten\u00edan diversos nombres: La capilla, el sal\u00f3n, la culebra, cuarto de Col\u00f3n, el indio, el algibe, el pa\u00f1uelo, el profeta, etc.9  <\/p>\n<p>Los presos de la dictadura de Lil\u00eds duraban a\u00f1os atados a grillos, en peores condiciones, por m\u00e1s tiempo y por causas muy diferentes a las que motivaron en clave de ficci\u00f3n la prisi\u00f3n de aquellos 12 galeotes que  encontr\u00f3 y liber\u00f3 en tierra manchega don Quijote de la Mancha y que iban \u00aba pie, ensartados como cuentas en una gran cadena de hierro por los cuellos, y todos con esposas a las manos&#8230;\u00bb10<\/p>\n<\/p>\n<p>Es pertinente se\u00f1alar que en el primer gobierno de Ulises Hilari\u00f3n Heureaux Lebert, alias Lil\u00eds, bajo la cubierta del Partido Azul, que abarc\u00f3 el per\u00edodo correspondiente al 1 de septiembre de 1882 hasta el 1 de septiembre de 1884, \u00e9l se mantuvo en fiel obediencia a las directrices de aquellos sectores de poder del momento, con los cuales era af\u00edn, actuando en consonancia con sus intereses.<\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n Lil\u00eds cumpli\u00f3 con lo que muchos a\u00f1os despu\u00e9s el soci\u00f3logo e historiador brit\u00e1nico-belga Ralph Miliband, en su ensayo El Estado en la sociedad capitalista, al analizar el funcionamiento del sistema pol\u00edtico en una democracia, explic\u00f3 as\u00ed: \u00abuna clase econ\u00f3micamente dominante manda a trav\u00e9s de instituciones democr\u00e1ticas y no mediante una dictadura.\u00bb11 <\/p>\n<p>Desde el 6 de enero de 1887, ya curtido en los negocios gubernamentales, dej\u00f3 atr\u00e1s su papel de mero representante de los poderosos y se erigi\u00f3 en el mandam\u00e1s que convirti\u00f3 al pa\u00eds en una tumba abierta donde constantemente mor\u00edan violentamente dominicanos que eran adversos a su pol\u00edtica y rechazaban entrar en su redil por favores. Tambi\u00e9n, a partir de dicha fecha, llev\u00f3 la nervadura de la econom\u00eda nacional a una situaci\u00f3n de extrema fragilidad.<\/p>\n<p>As\u00ed se mantuvo en la Creta del poder hasta que el 26 de julio de 1899, en una hist\u00f3rica esquina de la ciudad de Moca, varios j\u00f3venes de all\u00ed dispusieron de \u00e9l a base de plomo puro. <\/p>\n<p>En la galer\u00eda de esos intr\u00e9pidos mocano figuran Mon C\u00e1ceres, Jacobito de Lara, Horacio V\u00e1squez, D\u00e1maso Cabrera, Pablo Arnaud, Jos\u00e9 Brache, Casimiro Cordero, Juan Mar\u00eda y Eduardo Cont\u00edn, Vicente y Blas de La Maza, Azael Rodr\u00edguez, Dioclesiano Cabrera y otros.<\/p>\n<p>Al margen de cualquier inter\u00e9s particular que alguno de ellos tuviera al participar en dicha acci\u00f3n, le hicieron un gran servicio al pueblo dominicano. <\/p>\n<p>Pero el desenfado personal de Lil\u00eds en sus dos \u00faltimos y sangrientos mandatos no signific\u00f3 que los llamados poderes f\u00e1cticos de la naci\u00f3n quedaran al margen, pues al mismo tiempo que acumulaba fortuna personal daba facilidades a comerciantes dominicanos y extranjeros, a grandes productores agrarios, a due\u00f1os de hatos ganaderos, a exportadores, importadores, contrabandistas de toda laya y a otros sectores que apoyaban  su r\u00e9gimen gubernamental o que cohabitaban con el mismo por simple beneficio econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>En realidad el tirano Heureaux facilit\u00f3 que en el pa\u00eds quedaran atr\u00e1s algunas de las costumbres propias del precapitalismo e impuls\u00f3, por propia conveniencia, la creaci\u00f3n de herramientas de negocios que pueden clasificarse dentro de un capitalismo incipiente de la sociedad dominicana.<\/p>\n<p>Lil\u00eds fue un maestro en las diversas variantes de soborno, utilizando para eso el dinero de las arcas nacionales. Instru\u00eda a sus sargentos pol\u00edticos en todo el territorio nacional para que intentaran primero aplacar a los cr\u00edticos de su r\u00e9gimen mediante sinecuras y canonj\u00edas.<\/p>\n<p>Un ejemplo elocuente de lo anterior se comprueba al leer un oficio que recibi\u00f3 el ministro de Interior el 29 de agosto de 1897, bajo la firma del se\u00f1or Miguel Pichardo, gobernador de Montecristi, en el cual le informaba lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00bb En d\u00edas pasados tuve aviso de que dicho Se\u00f1or nombrado Faustino Garc\u00eda (a) El Pinto, sosten\u00eda correspondencia con los expulsos, y averiguando el caso vine a sacar en conclusi\u00f3n que todo su descontento proven\u00eda de que dicho individuo no ten\u00eda fijada ninguna asignaci\u00f3n en la plantilla; le hice fijar una raci\u00f3n y ya est\u00e1 contento y satisfecho.\u00bb12 <\/p>\n<p>Lo que ocurri\u00f3 en Montecristi no fue una excepci\u00f3n. Formaba parte de la visi\u00f3n que ten\u00eda Lil\u00eds del manejo de la administraci\u00f3n p\u00fablica. En diversas comunicaciones firmadas por \u00e9l cuando formaba parte del gabinete presidencial de Fernando Arturo de Meri\u00f1o, y cuando \u00e9l mismo ejerc\u00eda la presidencia de la Rep\u00fablica, se observa que cre\u00eda m\u00e1s conveniente para el gobierno dar dinero de los fondos estatales o crear puestos infuncionales para aplacar a los rebeldes. <\/p>\n<p>Ulises Heureaux cre\u00eda que las persecuciones armadas sal\u00edan m\u00e1s costosas y manten\u00edan un nivel de zozobra que afectaba las rentas p\u00fablicas y lo que ahora se conoce como la gobernanza.<\/p>\n<p>El 15 de julio de 1882, en su calidad de ministro de Interior y Polic\u00eda, le envi\u00f3 al entonces Ministro de Hacienda y Comercio, Rodolfo Roberto Boscowitz, una comunicaci\u00f3n en la cual dej\u00f3 expuesta su creencia sobre los motivos que guiaban a los que se alzaban contra el gobierno:<\/p>\n<p>\u00abLo \u00fanico que satisface a nuestra gente son los cuartos; no se habla m\u00e1s que de cuartos, no se sirve m\u00e1s que por cuartos, y por mucho que demos nunca damos suficiente, y cuando no demos m\u00e1s que la mitad ser\u00e1 mucho peor&#8230;\u00bb13 <\/p>\n<p>El gobernante muerto en Moca sosten\u00eda que el dinero era fundamental en todas las cuestiones de la vida, y especialmente para mantener el control del gobierno. Una an\u00e9cdota recreada en el libro Cancionero de Lil\u00eds refiere que luego de un altercado entre el poderoso empresario Juan <strong>Bautista Vicini y el entonces joven intelectual Am\u00e9rico Lugo el tirano solicit\u00f3 la presencia de \u00e9ste en su despacho palaciego, produci\u00e9ndose all\u00ed el siguiente mon\u00f3logo:<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab-Si usted fuera un vagabundo lo pondr\u00eda en mi estado mayor, porque me gusta la gente de coraje&#8230;pero su camino no es ese&#8230;As\u00ed es que ya usted sabe, porque yo s\u00f3lo soy el Vicepresidente. El Presidente es don Juan, que es el due\u00f1o del Dinero.\u00bb14 <\/p>\n<p>En sus \u00faltimos a\u00f1os de vida y de gobierno f\u00e9rreo, mientras la naci\u00f3n dominicana atravesaba por una lastimosa crisis pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica, Lil\u00eds sosten\u00eda lo contrario a la realidad que se viv\u00eda entonces. Eso se comprueba en sus discursos, en cartas a comerciantes, funcionarios, diplom\u00e1ticos y en conversaciones que sosten\u00eda con ciudadanos que ten\u00edan acceso a \u00e9l y le explicaban problemas generales del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Un prueba de lo anterior es una carta que  el presidente Lil\u00eds le dirigi\u00f3 el 7 de diciembre de 1898 al general Te\u00f3filo Cordero Bid\u00f3, a la saz\u00f3n Ministro de Fomento y Obras P\u00fablicas, en respuesta a una inquietud expuesta por \u00e9ste sobre el comercio en la ciudad de Santiago de los Caballeros: \u00abEso es puramente local, pues por ac\u00e1 sucede por lo contrario. El comercio se considera con suficientes garant\u00edas para sus transacciones y todos los valores efectivos y de cr\u00e9dito est\u00e1n en constante movimiento&#8230;\u00bb15  <\/p>\n<p>La realidad era que a su muerte el r\u00e9gimen que encabezaba ten\u00eda al pa\u00eds en bancarrota econ\u00f3mica, moral, social y pol\u00edtica. El caos era total en todo el territorio nacional.<\/p>\n<p>Por otro lado es v\u00e1lido recordar aqu\u00ed que el historiador Rufino Mart\u00ednez relata en el tomo 3 de su libro Hombres Dominicanos que  a Heureaux \u00abse le pod\u00eda hablar de todo como a cualquier hijo de vecino, y hasta tocarle las cosas que se juzgaban mal hechas por \u00e9l. Lo pod\u00eda todo, pero no como un dios, sino como un hombre cuya acci\u00f3n puede tener fin a cualquier hora&#8230;\u00bb16<\/p>\n<p>Por eso muchos de los que lograron hablar con Lil\u00eds dejaron sus anotaciones sobre el contenido de esos encuentros con el zorro puertoplate\u00f1o. Han sido de gran utilidad, constituyendo una riqueza informativa que permite escudri\u00f1ar sobre las interioridades de una convulsa era de la historia nacional.<\/p>\n<p>La sociedad dominicana estaba tan crispada al final del siglo XIX que el poeta petromacorisano Federico Berm\u00fadez Ortega, refiri\u00e9ndose al magnicidio de Lil\u00eds, escribi\u00f3 en su poema titulado 26 de Julio lo siguiente: \u00ab&#8230;la limpieza del pantano inmundo se concret\u00f3 a la muerte de un gusano.\u00bb17 <\/p>\n<p>Con un juicio muy acertado la historiadora Mu-kien A. Sang Ben, en su biograf\u00eda de Ulises Heureaux, se\u00f1ala lo siguiente: \u00ab&#8230;la muerte de Heureaux no fue s\u00f3lo el producto de la \u00aboposici\u00f3n natural\u00bb, sino que fue el resultado de una complicidad general donde una gran parte de la poblaci\u00f3n apoyaba la desaparici\u00f3n del tirano.\u00bb18 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Obras completas de Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda, volumen 3.P100. Nov.2016.AGN.<\/p>\n<p>2-Autobiograf\u00eda de Gregorio Luper\u00f3n, tomo I, p\u00e1g. 223.Editora de Santo Domingo, 1974.<\/p>\n<p>3-Acta desconociendo la presidencia del General Jos\u00e9 Antonio Salcedo y nombrado al General Gaspar Polanco. Santiago de los Caballeros,10 de octubre del 1864.Firmantes: Gaspar Polanco, Silverio Delmonte, Manuel Rodr\u00edguez, Candelario Oquendo, Cipriano Cotes y otros.<\/p>\n<p>4- Autobiograf\u00eda de Gregorio Luper\u00f3n, tomo I.Pp. 260-261. Editora de Santo Domingo, 1974.<\/p>\n<p>5-Decreto del Poder Ejecutivo, 24 de enero de 1865. Santiago de los Caballeros. Pedro A. Pimentel, Federico Garc\u00eda y Benito Monci\u00f3n, encargados del Poder Ejecutivo. M. Lovelace, secretario.<\/p>\n<p>6-Proclama desde Santiago.25 de enero del a\u00f1o1865. Pimentel, Garc\u00eda y Monci\u00f3n.<\/p>\n<p>7-Papeles de Pedro F. Bon\u00f3. Editora del Caribe, 1964.P69.<\/p>\n<p>8-Ley 2089, del 25 de agosto de 1949.<\/p>\n<p>9-Vetilio Alfau Dur\u00e1n en Anales. Escritos y documentos. Editora Corripio,1997. Pp442-451.<\/p>\n<p>10- Don Quijote de la Mancha. Edici\u00f3n IV Centenario. Real Academia de la Lengua, 2004.Pp199-210. Miguel de Cervantes Saavedra.<\/p>\n<p>11-El Estado en la sociedad capitalista. Editorial Siglo XXI, M\u00e9xico, 1970. P23.Ralph Miliband.<\/p>\n<p>12-Oficio del Gobernador de Montecristi al Ministro de Interior.29 de agosto de 1897.<\/p>\n<p>13-Carta de fecha 15 de julio de 1882.Del Ministro de Interior y Polic\u00eda al Ministro de Hacienda y Comercio. Epistolario de Ulises Heureaux.<\/p>\n<p>14-Cancionero de Lil\u00eds. Editora  del Caribe, 1962.P347.Recopilador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>15-Carta de Lil\u00eds a Te\u00f3filo Cordero Bid\u00f3.7 de diciembre de 1898.Antolog\u00eda de cartas de Ulises Heureaux.Pp473 y 474.Editor Cirus Veeser.<\/p>\n<p>16- Hombres Dominicanos. Tomo III.P521.Eeeditado por SDB. Editora B\u00faho, 2009. Rufino Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>17-\u00ab26 de julio.\u00bb Federico Berm\u00fadez Ortega. Reproducido en Cancionero de Lil\u00eds. Editora  del Caribe, 1962.Recopilador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>18-Ulises Heureaux. Biograf\u00eda de un dictador. Editora Corripio, 1989.P213. Mu-kien A. Sang Ben.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-10-09 23:06:44 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=159'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=158'>158<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=159'>159<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>160<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=161'>161<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=162'>162<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=161'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com MAGNICIDIOS EN R. 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