{"id":48659,"date":"2019-10-19T00:03:16","date_gmt":"2019-10-19T00:03:16","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=48659"},"modified":"2019-10-19T00:03:16","modified_gmt":"2019-10-19T00:03:16","slug":"paya-tierra-de-historia-dulces-frutas-y-agricultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=48659","title":{"rendered":"PAYA, TIERRA DE HISTORIA, DULCES, FRUTAS Y AGRICULTURA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Paya-Tierra-de-Historia,-Dulces-Frutas-y-Agricultura.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/img3\/Paya-Tierra-de-Historia,-Dulces-Frutas-y-Agricultura-2\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Paya-Tierra-de-Historia,-Dulces-Frutas-y-Agricultura-1.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>                   POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p><strong>Distrito Municipal Paya<\/strong><\/p>\n<p>El Distrito Municipal de Paya tiene dos formidables escudos protectores: en su lado norte la Cordillera Central y en la parte sur las aguas vibrantes del Mar Caribe.<\/p>\n<p>Su tierra es altamente productiva, de cuyos surcos se extraen desde vegetales hasta apetecibles frutas tropicales y el ganado vacuno encuentra all\u00ed un espacio ideal para su fomento.<\/p>\n<p>Paya fue elevado a la categor\u00eda de Distrito Municipal despu\u00e9s de un riguroso examen de sus potencialidades como pueblo que sirve de antesala a Ban\u00ed, la capital provincial de Peravia.<\/p>\n<p>La Ley que le otorg\u00f3 su actual condici\u00f3n es la n\u00famero 270, publicada  en la Gaceta Oficial No.9991, del 25 de julio de 1998, la cual contiene en l\u00edneas generales las razones v\u00e1lidas expuestas en el Congreso Nacional para transformar la antigua Secci\u00f3n del mismo nombre.1 <\/p>\n<p>Cuando se promulg\u00f3 la referida ley pasaron a formar parte de Paya los sitios conocidos como Mata Gorda y Escondido, los cuales fueron convertidos en Secciones. Con ellos tambi\u00e9n quedaron en la geograf\u00eda payense los parajes Los Quemados, El Retiro, Sabana Jovero, Ojo de Agua, Sabana Chiquita, Agua Mala, La Noria y otros.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es pertinente anotar que Paya no surgi\u00f3 como lugar de importancia en la geograf\u00eda dominicana en el 1998. Prueba de eso es que de ese territorio escribi\u00f3 en el siglo XIX Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda lo siguiente:<\/p>\n<p> \u00abPaya. Ensenada, m\u00e1s bien que bah\u00eda, pues es un placer, abierto cuyo fondo disminuye gradualmente, por lo cual tienen que fondear los buques de mucho calado a distancia de 4 a 5 kil\u00f3metros. En ella desagua el arroyo de su nombre y el r\u00edo Catalina.\u00bb2 <\/p>\n<p>Algo parecido tambi\u00e9n dijo posteriormente sobre Paya el polifac\u00e9tico Cayetano Armando Rodr\u00edguez, al puntualizar que  como ensenada \u00abdisminuye gradualmente, raz\u00f3n por la cual los buques de gran calado tienen que fondear de 2 \u00bd a 3 millas de la costa. Es un lugar muy frecuentado como punto de carga, desembocando en \u00e9l el arroyo Paya.\u00bb3 <\/p>\n<p>                             <strong>Un trozo del poema La Payesa<\/strong><\/p>\n<p>El periodista, escritor y educador Federico Henr\u00edquez y Carvajal escribi\u00f3 en el a\u00f1o 1880 un celebrado poema de exaltaci\u00f3n a la tierra y a la mujer de Paya, que en parte dice as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Esa es Paya! Atalaya que domina valle i r\u00edo. Su sabana, verde i llana, cierra un marco: el caser\u00edo.\/ Con la aurora se colora del Peravia la cimera.\/Por la puerta, medio abierta, del m\u00e1s r\u00fastico boh\u00edo, con presteza, la payesa sale alegre para el r\u00edo.\/Mariposa, candorosa, libre cruza la sabana, i en la niebla que la puebla desaparece la aldeana&#8230;\u00bb4<\/p>\n<p> Alimentos para los espa\u00f1oles en el Siglo XVI<\/p>\n<p>Por una mir\u00edada de circunstancias el paladar del siglo XVI en la Colonia La Espa\u00f1ola no estaba para macedonia de frutas o de verdura. As\u00ed se comprueba al examinar los est\u00e1ndares nutritivos de esa \u00e9poca en lo que hoy es la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>En diversos papeles que contienen informaci\u00f3n sobre la producci\u00f3n para fines alimenticios de la indicada colonia se hace constar que el valle de Peravia, donde se ubican Paya, Catalina, Carret\u00f3n, Ojo de Agua, Sabana Chiquita, Agua Mala, Mata Gorda, Puerto Escondido y otras comunidades era una de las zonas  abastecedoras por excelencia de comida, especialmente para las tropas y la burocracia civil de los colonialistas.<\/p>\n<p>Esos datos de anta\u00f1o, dejados por varios cronistas de comienzos del siglo XVI, coinciden con lo que escribi\u00f3 despu\u00e9s el historiador Frank Moya Pons.<\/p>\n<p> El indicado autor, en su valioso libro titulado La Espa\u00f1ola en el siglo XVI, al referirse a lo que com\u00edan los representantes del coloniaje espa\u00f1ol, dijo: \u00ab&#8230;carne de res y de cerdo, cazabe, huevos, leche, queso y yuca, adem\u00e1s de algunos tub\u00e9rculos que eran cultivados por los ind\u00edgenas.\u00bb5 <\/p>\n<p>La producci\u00f3n de esa parte del pa\u00eds estaba afincada en un ejercicio arbitrario del poder.  Era b\u00e1sicamente obtenida por las nefastas pr\u00e1cticas de Las Encomiendas. Las descripciones de varios de los cronistas coloniales as\u00ed lo reflejan.<\/p>\n<p>En Paya como en Catalina, Carret\u00f3n, Puerto Escondido, Mata Gorda y sus periferias el trabajo forzado de ind\u00edgenas y negros ten\u00edan el mismo rigor que en otros lugares de Am\u00e9rica. Hab\u00eda su especie de huasipungu caribe\u00f1o.<\/p>\n<p> Aunque los esclavos ta\u00ednos no se llamaban huasipungueros, como las v\u00edctimas quechuas, aymaras, mapuche, manta, huancavilca y otras etnias ind\u00edgenas de algunos lugares de Sudam\u00e9rica, tambi\u00e9n fueron obligados a trabajar la tierra en condici\u00f3n de esclavitud para producir los alimentos de las autoridades y funcionarios colonialistas espa\u00f1oles. Adem\u00e1s de hacer ricos a unos cuantos a costa de perder su vida a destiempo, por los abusos de todo tipo de que eran v\u00edctimas.<\/p>\n<p>El que fuera presidente de Ecuador, Luis Cordero Crespo, en su importante obra \u00abdiccionario quichua-espa\u00f1ol, espa\u00f1ol quichua\u00bb, publicado a finales del siglo XIX, defini\u00f3 al huasipungu como una peque\u00f1a porci\u00f3n de tierra que el ind\u00edgena labraba alrededor de su choza. \u00abHuasi (casa) y pungu (puerta.)\u00bb6 <\/p>\n<p>Dentro de la literatura indigenista es importante mencionar, aunque sea de soslayo, (porque se vincula indirectamente con el pasado vivido en esta franja del pa\u00eds) la novela Huasipungo, de Jorge Icaza Coronel, pues ella es una radiograf\u00eda, ambientada en Ecuador, pasado el ecuador del siglo XX, sobre los abusos contra la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, con una vinculaci\u00f3n a la tierra, la producci\u00f3n agr\u00edcola y el petr\u00f3leo.7<\/p>\n<p>Entre nosotros el fallecido historiador y soci\u00f3logo de gran enjundia Franklin Franco Pichardo, en su \u00faltima obra, titulada La poblaci\u00f3n dominicana: Razas, Clases, Mestizaje y Migraciones, se refiere a los abor\u00edgenes y la producci\u00f3n agr\u00edcola de esta manera: <\/p>\n<p>\u00abLa desaparici\u00f3n de la poblaci\u00f3n aborigen de La Espa\u00f1ola fue la consecuencia, en primer orden, de su super explotaci\u00f3n de su trabajo en las minas&#8230;.al igual que en las construcciones y canteras, en los predios agr\u00edcolas dedicados a la siembra masiva de la yuca, algod\u00f3n, ma\u00edz&#8230;.\u00bb8 <\/p>\n<p><strong>Los corales que abundaban en Paya<\/strong><\/p>\n<p>En la zona de Paya, en un pasado no tan lejano, abundaban los corales en los espacios cercanos o adheridos a sus cuerpos de agua, fueran estos r\u00edos o arroyos; algunos ya est\u00e1n extintos por factores variopinto. <\/p>\n<p>En su descripci\u00f3n de la geolog\u00eda de la Regi\u00f3n al Sur de la Cordillera Central, el ge\u00f3logo y paleont\u00f3logo estadounidense William More Gabb (quien realiz\u00f3 una amplia labor de investigaci\u00f3n en el pa\u00eds del 1869 al 1872) al referirse al territorio comprendido entre las minas de piedras calizas de El Tablazo, en San Crist\u00f3bal, hasta \u00abel camino costanero que queda despu\u00e9s de cruzar el lecho amplio y cascajoso del r\u00edo Ocoa\u00bb, puntualiz\u00f3 sobre Paya lo siguiente: <\/p>\n<p>\u00abEn los estratos m\u00e1s calc\u00e1reos no son raros los corales. Estos son casi siempre de forma masiva y se registran en forma de guijarros en todas las cuencas hidrogr\u00e1ficas que corren aguas abajo desde las colinas&#8230;He descubierto guijarros rodados de los corales del Mioceno en el Arroyo de Paya, a cuatro millas al este de Ban\u00ed.\u00bb9<\/p>\n<p><strong>Paya como escenario de la lucha restauradora<\/strong><\/p>\n<p>A Paya le toc\u00f3 ser uno de los lugares donde los combatientes restauradores dominicanos se enfrentaron en condiciones muy desventajosas al poderoso ej\u00e9rcito imperial espa\u00f1ol que, junto con renegados criollos, trataban de mantener mancillada la soberan\u00eda nacional que hab\u00eda sido eclipsada por el crimen que se llam\u00f3 la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En el Guanal de Paya, el 18 de noviembre de 1863, los anexionistas derrotaron a los restauradores, pero los intrusos no se fueron en blanco. Inmediatamente ocurrieron acontecimientos en Ban\u00ed que afectaron los intereses de aquellos y el asunto no fue como indicaron en la ocasi\u00f3n los jefes militares espa\u00f1oles, quienes sosten\u00edan que los restauradores aplicaron en la zona la \u00abtea incendiaria para satisfacer antiguas venganzas.\u00bb<\/p>\n<p>El Militar e historiador espa\u00f1ol Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas, ducho en variar la realidad de los hechos b\u00e9licos, especialmente cuando eran desfavorables a La Anexi\u00f3n, a referirse a la batalla que ocurri\u00f3 en Paya entre los restauradores y los anexionistas, escribi\u00f3 que:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230; rompieron los rebeldes el fuego, sosteni\u00e9ndolo por alg\u00fan tiempo muy nutrido, con cortos intervalos. Contest\u00f3seles al principio, y luego se les carg\u00f3 a la bayoneta con tal decisi\u00f3n y entusiasmo, que cuantas veces quisieron aquellos hacer el frente, fueron arrollados hasta el pueblo de Paya&#8230;\u00bb10<\/p>\n<p>La verdad, certificada por los hechos, y que contradice lo esparcido por los gerifaltes militares espa\u00f1oles y sus paniaguados los anexionistas criollos, es que \u00abel violento combate de El Guanal de Paya se sostuvo hasta Ban\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p>Juicios como los del referido Gonz\u00e1lez Tablas calaron en muy pocos historiadores criollos, quienes con una visi\u00f3n sesgada de los hechos, y teniendo como basamenta su formaci\u00f3n extremadamente conservadora, han querido vapulear muchas de las acciones de determinados h\u00e9roes restauradores.<\/p>\n<p> Los enfrentamientos de El Guanal de Paya, contrario a las notas del Mariscal de Campo Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara en su obra Anexi\u00f3n y guerra de Santo Domingo y las opiniones de otros anexionistas, fueron correctamente analizados por S\u00f3crates Nolasco, quien con gran objetividad y aut\u00e9ntico esp\u00edritu de investigador explic\u00f3 el casus belli de la lucha restauradora.<\/p>\n<p>La respetada opini\u00f3n de Nolasco es la siguiente: \u00abLos contraataques de los patriotas, sus embestidas, r\u00e1pidas siempre y repetidas, sangraban al enemigo que con fuerzas y equipo superiores&#8230;Y se lleg\u00f3 al Guanal de Paya, donde pretendi\u00f3 Pedro Florentino detener a los enemigos de la Rep\u00fablica librando la acci\u00f3n infortunada mediante la cual han convertido a los libertadores en bandidos y en mala su buena causa.11 <\/p>\n<p>Hay  que decir, en consonancia con la verdad, que Manuel Arturo Pe\u00f1a Batlle, en su espa\u00f1olismo que le hac\u00eda olvidar con mucha frecuencia su nacionalidad criolla, hasta recrimin\u00f3 a posteriori al citado Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara Navarro por darle sepultura al cad\u00e1ver del valiente General Florentino, quien encabez\u00f3 las dignas tropas restauradoras que con gran desventaja de n\u00famero de combatientes y de armas combati\u00f3 en Paya el referido 18 de noviembre de 1863, proyectando los enfrentamientos hasta Ban\u00ed.<\/p>\n<p>Parece que Pe\u00f1a Batlle quer\u00eda que el cad\u00e1ver del aguerrido restaurador referido fuera devorado por perros hambrientos, otros carro\u00f1eros o sujeto a los elementos de la naturaleza, pues no otra cosa significan, en el contexto en que las escribi\u00f3, estas palabras suyas alusivas a quien luego fue Gobernador de Filipinas y senador  de Navarra: \u00abHizo mucho con enterrar a Florentino despu\u00e9s de muerto.\u00bb12 <\/p>\n<p>Valga el desv\u00edo moment\u00e1neo, por la conexidad explicativa, para decir que en la historia de la pena de muerte los turcos, que desde el siglo XIII buscaban expandir su imperio por Ruman\u00eda y diferentes \u00e1reas de los Balcanes, terriblemente usaron el m\u00e9todo del enterramiento, particularmente contra varios pr\u00edncipes romanos que lo enfrentaron.13 <\/p>\n<p>Pero seguro estoy que la c\u00fapula de la dinast\u00eda osmanl\u00ed, cuando comet\u00eda sus desmanes dentro y fuera de Europa, jam\u00e1s pudo pensar que varios siglos despu\u00e9s, en un lugar que para entonces por all\u00e1 ni siquiera se sab\u00eda de su existencia, una brillante mente dominicana pudiera pensar casi como ellos en materia de desprecio por la vida humana, y m\u00e1s all\u00e1, cuando la muerte tomaba su reinado.<\/p>\n<p>En apretada s\u00edntesis, hay que concluir que los escritos de los oficiales espa\u00f1oles La G\u00e1ndara y Gonz\u00e1lez Tablas, as\u00ed como los de los pocos dominicanos que posteriormente descansaron sus prejuicios en las opiniones de aquellos, forman un amasijo de malas intenciones con relaci\u00f3n a la epopeya restauradora. Particularmente se impone se\u00f1alar, como un ejemplo entre muchos, que ellos tergiversaron los hechos que comenzaron el 18 de noviembre de 1863 en El Guanal de Paya y concluyeron en Ban\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Sangre en Paya, a finales de 1913<\/strong><\/p>\n<p>Durante el gobierno del General Jos\u00e9 Bordas Valdez (comenz\u00f3 el 13 de abril de 1913 y concluy\u00f3  por renuncia el 27 de agosto de 1914) se produjeron varios alzamientos en diferentes lugares del pa\u00eds. En realidad la situaci\u00f3n convulsa que viv\u00eda la Rep\u00fablica Dominicana no le permiti\u00f3 a ese ciudadano dirigir en paz los destinos nacionales.<\/p>\n<p>Uno de esos puntos conflictivos fue el valle de Peravia, donde sus enemigos depusieron a las autoridades y pretendieron crear lo que en el argot militar se llama cabeza de playa.<\/p>\n<p>En Paya hubo decenas de muertos, incluyendo generales y coroneles de ambas partes en contienda.<\/p>\n<p>El pueblo dominicano estaba viviendo entonces una especie de mini Armaged\u00f3n, para decirlo en los t\u00e9rminos b\u00edblicos del Apocalipsis. Antes y despu\u00e9s han ocurrido hechos con ciertas semejanzas en la tierra donde es Protectora la virgen de La Altagracia, tambi\u00e9n conocida por los fervorosos cat\u00f3licos criollos como La Chiquitica de Hig\u00fcey.<\/p>\n<p>Para frenar esa situaci\u00f3n el Presidente Bordas Valdez envi\u00f3 a la zona al temido General Zen\u00f3n Ovando, quien penetrando con sus tropas por la parte suroeste de Paya, por el sitio todav\u00eda conocido como \u00abLos Callejones de Florentino\u00bb, se enfrent\u00f3 a los alzados.<\/p>\n<p>El historiador banilejo Joaqu\u00edn Inch\u00e1ustegui describe la acci\u00f3n as\u00ed: \u00abAvanzadas revolucionarias en Paya.-No se hizo esperar el general Zen\u00f3n Ovando, y el mismo d\u00eda apareci\u00f3 en Paya presentando pleito a las avanzadas de la revoluci\u00f3n, las cuales estaban comandadas por los generales Milongo Recio, Tom\u00e1s Ignacio Castillo y Jos\u00e9 Garc\u00eda.\u00bb14 <\/p>\n<p>No muy lejos de Paya estaba tambi\u00e9n, en esos momentos, en acciones de combate, en defensa del gobierno del presidente Bordas Valdez, el general Remigio Zayas, el c\u00e9lebre azuano apodado Cabo Millo, a quien  luego en una historia relatada Soto Jim\u00e9nez le dedic\u00f3 un cap\u00edtulo en su obra Memorias de Concho Primo.<\/p>\n<p>\u00abRealmente sus atacantes lo dejaron tranquilo en el momento en que sus contrarios se percataron de que no era presa f\u00e1cil. Vino testarudo de la Capital, luego de la ca\u00edda de Bordas y el triunfo de Juan Isidro, para probar el per\u00edmetro virtual de sus timbales.\u00bb15<\/p>\n<p><strong>La abejita de la berenjena payesa<\/strong><\/p>\n<p>Fue por los campos de Paya que Eugenio de Jes\u00fas Marcano Fondeur, Abraham Abud (Bamb\u00e1n) y otros laboriosos cient\u00edficos dominicanos, especializados en bot\u00e1nica y entomolog\u00eda, descubrieron  en diciembre de 1986 la abejita que poliniza la berenjena.<\/p>\n<p>Fue un hallazgo importante, porque en Cuba y en Puerto Rico s\u00ed se hab\u00eda estudiado ya esa especie de la familia de los himen\u00f3pteros, pero no en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>As\u00ed recogi\u00f3 en el 1986 F\u00e9lix Servio Ducoudray, con su estilo depurado, la pl\u00e1tica que in situ tuvo con los ilustres descubridores referidos:<\/p>\n<p>\u00abEsa abejita es la que poliniza la berenjena, que no es planta nativa. La abejita s\u00ed. De modo que al ser tra\u00edda la berenjena, ya estaba aqu\u00ed esper\u00e1ndola la Exomalopsis la que seguramente hab\u00eda estado polinizando, mientras tanto, otras plantas de la misma familia de las Solan\u00e1ceas, que es la familia a la que pertenece la berenjena.\u00bb16  <\/p>\n<p>En la parte rural de Paya todav\u00eda existe el guano barrig\u00f3n, muy bien estudiado por especialistas dominicanos tan eminentes como el referido profesor de bot\u00e1nica Eugenio de Jes\u00fas Marcano, que fue sin ninguna duda un verdadero cient\u00edfico.<\/p>\n<p><strong>Los dulces de Paya<\/strong><\/p>\n<p>El Distrito Municipal Paya puede ser considerado como la capital de los dulces dominicanos. As\u00ed lo indican la abundancia, frescura, buen sabor y en fin las propiedades organol\u00e9pticas de los manjares azucarados que all\u00ed se venden.<\/p>\n<p>Algunos lugare\u00f1os memoriosos dicen que en Paya hace m\u00e1s de un siglo que comenz\u00f3 el proceso de la producci\u00f3n de dulce, debido originalmente a la gran abundancia de leche de vaca y de diversas frutas que no ten\u00edan posibilidad de venderse en el mercado local, nacional o internacional.<\/p>\n<p>Lo cierto es que en la actualidad hay en Paya al menos tres importantes establecimientos comerciales especializados en dulces de leche y de frutas tropicales que convierten el lugar en una parada casi obligada para miles de personas que transitan por la carretera del Sur dominicano.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Ley No. 270. Gaceta Oficial No.9991, del 25 de julio de 1998.<\/p>\n<p>2-Diccionario geogr\u00e1fico-hist\u00f3rico de la Rep\u00fablica Dominicana. Insertado en el volumen 5 de sus Obras Completas. Pp 387-444. Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda.<\/p>\n<p>3-Apuntes.P274. Cayetano Armando Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>4- La Payesa, 1880.Federico Henr\u00edquez y Carvajal.<\/p>\n<p>5- La Espa\u00f1ola  en el siglo XVI. Editora  UCMM, 1971. P186. Frank Moya Pons.<\/p>\n<p>6-Diccionario quichua-espa\u00f1ol, espa\u00f1ol quichua, 1892. Luis Cordero Crespo.<\/p>\n<p>7-Huasipungo.Imprenta Nacional, Quito, Ecuador, 1934.Jorge Icaza Coronel.<\/p>\n<p>8-La poblaci\u00f3n dominicana: Razas, Clases, Mestizaje y Migraciones. Editora Universitaria, 2012. Primer cap\u00edtulo. Franklin J. Franco.<\/p>\n<p>9-Sobre la topograf\u00eda y geolog\u00eda de Santo Domingo. Impresora Amigo del Hogar, 2005. Pp184-190. William More Gabb.<\/p>\n<p>10- Historia de la dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo. Editora de Santo Domingo, 1974.P204.Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas.<\/p>\n<p>11-Obras Completas.Ensayos hist\u00f3ricos. Editora Corripio, 1994.P48.S\u00f3crates Nolasco.<\/p>\n<p>12-Papeles. Manuel Arturo Pe\u00f1a Batlle.<\/p>\n<p>13-Historia de la pena de muerte. Alfaguara, 2005.P170. Jos\u00e9 Luis Corral.<\/p>\n<p>14-Rese\u00f1a hist\u00f3rica de Ban\u00ed. Editora  B\u00faho, tercera edici\u00f3n, 2001.P299.Joaqu\u00edn Inch\u00e1ustegui.<\/p>\n<p>15-Memorias de Concho Primo. Editora Letra Gr\u00e1fica, 2006.P443. Jos\u00e9 Miguel Soto Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>16-La Naturaleza Dominicana. Tomo 2.Editora Corripio, 2006.P392.F\u00e9lix Servio Ducoudray.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2019-10-19 00:03:16 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1376'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1375'>1375<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1376'>1376<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>1377<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1378'>1378<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1379'>1379<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1378'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Distrito Municipal Paya El Distrito Municipal de Paya tiene dos formidables escudos protectores: en su lado norte la Cordillera Central y en la parte sur las aguas vibrantes del Mar Caribe. 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