{"id":48473,"date":"2019-11-23T06:42:41","date_gmt":"2019-11-23T06:42:41","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=48473"},"modified":"2019-11-23T06:42:41","modified_gmt":"2019-11-23T06:42:41","slug":"villa-jaragua-perfil-historico-y-cultural-una-obra-del-dr-ariel-acosta-cuevas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=48473","title":{"rendered":"VILLA JARAGUA: PERFIL HIST\u00d3RICO Y CULTURAL, UNA OBRA DEL DR. ARIEL ACOSTA CUEVAS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Villa-Jaragua-Perfil-Historico-y-Cultural,-una-obra-del-Dr.-Ariel-Acosta-Cuevas.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Villa-Jaragua-Perfil-Historico-y-Cultural,-una-obra-del-Dr.-Ariel-Acosta-Cuevas-2.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Villa-Jaragua-Perfil-Historico-y-Cultural,-una-obra-del-Dr.-Ariel-Acosta-Cuevas-3.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>             POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>                               <strong>   A modo de pr\u00f3logo<\/strong><\/p>\n<p>El libro Villa Jaragua: perfil hist\u00f3rico y cultural est\u00e1 destinado a no ser devorado por la polilla, pues envuelve en un m\u00e1gico haz de temas sobre historia, poes\u00eda y costumbres la vida de ese peque\u00f1o pueblo cuyos moradores han demostrado tener la resistencia del guayac\u00e1n para enfrentar todas las embestidas de la naturaleza, la cual suele ser inclemente en los lugares donde predominan como all\u00ed los secarrales y p\u00e1ramos.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de esta obra el Dr. Ariel Acosta Cuevas, dotado de saberes variopinto que lo convierten en una cumbre de la cultura criolla, va llevando a sus lectores hacia los m\u00e1s insospechados recovecos de un pasado que se mantiene latiendo en el presente, como una prueba elocuente del apego de los habitantes de Villa Jaragua al acervo creado por las generaciones que les antecedieron.<\/p>\n<\/p>\n<p>En las p\u00e1ginas de este libro hay una amplia galer\u00eda de los perfiles biogr\u00e1ficos, profesionales, literarios, docentes y comunitarios de muchos jarag\u00fcenses que ya no est\u00e1n y de otros que siguen en el palenque de la vida. <\/p>\n<\/p>\n<p>Esos hombres y mujeres, a\u00fan en medio de la vor\u00e1gine propia de nuestro medio, han evitado el anquilosamiento cultural y el agobio de las artes en Villa Jaragua. Ellos son la m\u00e1s viva demostraci\u00f3n de que ese es un pueblo con significativos aportes a la sociedad dominicana. <\/p>\n<p>El Dr. Ariel Acosta Cuevas al incursionar en el pasado de ese territorio, como antes hizo en otros escenarios el escritor uruguayo Horacio Quiroga, ha lanzado \u00abuna fecha dirigida rectamente hacia el blanco.\u00bb <\/p>\n<\/p>\n<p>Dicho lo anterior porque conjuga en esta obra de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica un poco de todo lo que ha sido esa villa desde sus or\u00edgenes, cuando era un simple cruce de caminos, hasta el presente. <\/p>\n<\/p>\n<p>Tal y como se comprueba en el contenido de este libro, la toponimia de esa comunidad, desde que era un simple paraje, ha variado en el transcurso de los siglos, lo cual no es extra\u00f1o pues es una antiqu\u00edsima costumbre nacional someter a un constante vaiv\u00e9n los nombres de campos, aldeas y calles del pa\u00eds. El autor explica ese tema, que tiene su importancia para entender muchas cosas del ayer, m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente sem\u00e1ntico.<\/p>\n<\/p>\n<p> Villa Jaragua antes llevaba por nombre Barbacoa, igual que el camastro hecho de tablas y hojas secas que usaban nuestros antepasados, y que Juan Bosch convirti\u00f3 en tema literario cuando en uno de sus cuentos pone en boca de un personaje aquello de \u00abme tir\u00e9 de la Barbacoa, so\u00f1oliento a\u00fan, precisamente cuando el gallo manilo saludaba la ma\u00f1ana.\u00bb <\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os, cuando all\u00ed no hab\u00eda hecho asomo la depredaci\u00f3n de su floresta y por lo tanto se manten\u00eda robusta la capa vegetal, con abundante agua dulce y de escorrent\u00eda, hab\u00eda una significativa producci\u00f3n agropecuaria, lo cual se comprueba  en diversos informes que forman parte de la historia, como aquel del 8 de enero de 1840, dirigido al usurpador Boyer, en el cual se le comunicaba que en Barbacoa la agricultura florec\u00eda con 32 labranzas y la crianza crec\u00eda con 21 hatos  de vacas, cerdos y cabras.<\/p>\n<p>La religiosidad de los habitantes de Villa Jaragua tambi\u00e9n es comentada por el autor, con un despliegue sobre el registro de muchos de los curas que ejercieron su p\u00eda misi\u00f3n entre los feligreses del lugar.<\/p>\n<p>Partiendo de lo escrito por el Dr. Acosta Cuevas se comprueba que anta\u00f1o las fiestas de San Bartolom\u00e9 (el de los evangelios sin\u00f3pticos) cubr\u00edan de festividad a gran parte de los moradores de una porci\u00f3n amplia del Valle de Neiba, donde est\u00e1n enclavados no solo Villa Jaragua, sino tambi\u00e9n otros pueblos que giran alrededor de la ciudad principal de la zona, la legendaria Neiba.<\/p>\n<p>El escritor costumbrista, ensayista, novelista y dramaturgo Rafael Damir\u00f3n da cuenta de lo anterior en sus dos colecciones de relatos: <strong>Estampas y de Soslayo. <\/strong><\/p>\n<p>Al decir de ese destacado pol\u00edgrafo al celebrar el d\u00eda dedicado al referido santo, cada 24 de agosto, las gentes de Neiba, Villa Jaragua-Barbacoa-, Clavellina, El Estero, Cambronal, ahora Galv\u00e1n, El Mam\u00f3n, Cerro al Medio, Las Tejas y comunidades aleda\u00f1as se transformaban en una masa humana llena de alegr\u00eda total.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os atr\u00e1s el fervor de los moradores de esa parte del pa\u00eds inclu\u00eda episodios como el relatado por el escritor y jurista Freddy Prestol Castillo, en su novela Pablo Mam\u00e1, sobre el viaje que hicieron, en una fatigosa jornada de romer\u00eda desde Jiman\u00ed hasta Neiba, el Viejo Lucas y su compadre Escol\u00e1stico, quienes probablemente realizaron en la v\u00edspera del d\u00eda de San Bartolom\u00e9 una \u00faltima parada de descanso en Barbacoa, cargando \u00ablargos cirios, amasados por su paciencia y su fe.\u00bb<\/p>\n<p>Por su origen, cuya cuna se meci\u00f3 en el Valle de Neiba, y por su densa experiencia,  El Dr. Ariel Acosta Cuevas, sin floripondios ni ficciones, ha potenciado en este texto todo lo que se hab\u00eda escrito anteriormente sobre la Villa de los Lirios, Barbacoa o Villa Jaragua, tres de sus nombres m\u00e1s sonoros.<\/p>\n<p>Pero tan importante como lo anterior es que el autor de este libro hace se\u00f1alamientos in\u00e9ditos y certeros sobre los aspectos de inter\u00e9s humano y social que han ocurrido en esa colectividad del llamado Sur Profundo, donde \u00ab\u00a1con amor se iluminan las soledades!\u00bb, como escribi\u00f3 el renombrado poeta y letrado \u00c1ngel Hern\u00e1ndez Acosta en el breve relato Los Aldeanos Vienen Cantando. <\/p>\n<p>En resumen, Villa Jaragua: perfil hist\u00f3rico y cultural contiene todos los elementos necesarios para convertirse en una joya de la literatura dominicana. Con ella su autor, el Dr. Ariel Acosta Cuevas, hace un nuevo aporte de extraordinario valor al pueblo dominicano de ahora y al del futuro.<\/p>\n<p><strong>                              A modo de presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Muchos son los pueblos dominicanos que no han tenido la fortuna de que el conjunto de sus actos hist\u00f3ricos, as\u00ed como los mimbres de sus expresiones sociales, hayan sido descritos en libros.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo se van perdiendo las esencias originales que jalonaron los primeros a\u00f1os de comarcas,  villorrios, aldeas y comunidades que a lo largo y ancho del pa\u00eds han contribuido con la cultura, la idiosincrasia y, en fin, con ese conjunto de hechos importantes que integran la historia criolla, formada con jirones del territorio nacional. <\/p>\n<p>Afortunadamente el Sur tiene en el Dr. Ariel Acosta Cuevas a un historiador de gran profundidad anal\u00edtica, que como Paracelso y otros alquimistas de la antig\u00fcedad sabe sacar lo positivo de cada informaci\u00f3n, por  nimia que ella parezca.<\/p>\n<p>El autor de esta obra se ha dedicado a mantener vivas las riquezas espirituales de su a\u00f1orado Sur. As\u00ed se comprueba al leer sus libros. <\/p>\n<p>El es poeta, m\u00fasico y un consumado jurista ya retirado del mundanal ruido de la cotidianidad ordinaria de nuestra sociedad, la cual se caracteriza por poner atenci\u00f3n al faroleo de las grandes ciudades, mientras deja de lado los valores intr\u00ednsecos que vertebran los peque\u00f1os pueblos.<\/p>\n<p>El Dr. Acosta Cuevas, con una extraordinaria capacidad para desentra\u00f1ar las verdades de los hechos del pasado y poner en evidencia los apa\u00f1os, mentiras y mezquindades de otros tiempos, ha estado creando y publicando una serie de libros que les permiten a las presentes generaciones, y as\u00ed podr\u00e1 ocurrir con las siguientes, descubrir un fil\u00f3n inagotable de fertilidad informativa sobre la historia, la cultura, las vivencias y  los esfuerzos humanos de muchos hombres y mujeres que con su tenacidad y su buen comportamiento contribuyeron en el pasado, de manera positiva, a darle  caracter\u00edsticas singulares a su regi\u00f3n nativa. <\/p>\n<p>Pero el autor de esta obra tampoco escatima esfuerzos para resaltar la val\u00eda de las personas oriundas de Villa Jaragua que a\u00fan viven y que con sus acciones positivas forman parte luminosa de esa legi\u00f3n de hombres y mujeres que han engrandecido a su patria chica.<\/p>\n<p>Con el escalpelo de su temple, y con la bondad y sabidur\u00eda kantiana de su mirada escrutadora, el autor hunde su experiencia (acumulada desde que era muy joven y fue destinado a brindar como docente el pan de la ense\u00f1anza en una escuela primaria de Villa Jaragua hasta su presente oto\u00f1al) para obsequiar a los lectores esta obra que encanta desde su mismo t\u00edtulo hasta la \u00faltima palabra que la nutre.<\/p>\n<p>Los que tengan el privilegio de leer este libro podr\u00e1n saborear las alegr\u00edas y jocosidades de un pueblo que siempre ha pujado por mantener su identidad, desde su ubicaci\u00f3n en un carrillo del lateral norte del Lago Enriquillo.<\/p>\n<p><strong>Al mismo tiempo quienes lean Villa Jaragua: perfil hist\u00f3rico y cultural, descubrir\u00e1n sorprendentes acontecimientos propios del barro humano que explican, una vez m\u00e1s, los paralelismos que en Am\u00e9rica Latina hacen permanente el realismo m\u00e1gico colocado en el mapa mundial por la pluma rutilante de Garc\u00eda M\u00e1rquez, con los muchos Macondo esparcidos desde el R\u00edo Bravo hasta el archipi\u00e9lago de Tierra del Fuego, en el fondo austral que apodan el Fin del Mundo. <\/strong><\/p>\n<h6> 2019-11-23 06:42:41 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=1208'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1207'>1207<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=1208'>1208<\/a><\/li>\n\n\n\n<li 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