{"id":47361,"date":"2010-04-28T14:39:31","date_gmt":"2010-04-28T14:39:31","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=47361"},"modified":"2010-04-28T14:39:31","modified_gmt":"2010-04-28T14:39:31","slug":"besos-de-una-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=47361","title":{"rendered":"Besos de una noche"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">LA HABANA, Cuba.- Con un pul\u00f3ver ce\u00f1ido y el pelo embadurnado de gel, ofrece su cuerpo por s\u00f3lo veinte pesos convertibles una noche. \u00c9l muestra ese rostro de p\u00f3mulos salientes y ojos achinados que son tan comunes entre quienes vienen del oriente del pa\u00eds. Mueve todo el tiempo los brazos, con una mezcla de lascivia e inocencia que produce por momentos l\u00e1stima, por otros, deseo. Forma parte del vasto grupo de cubanos que se gana la vida con el sudor de su pelvis, que mercadea su sexo ante extranjeros y nacionales. Una industria del amor r\u00e1pido, de las caricias breves, que en esta Isla ha crecido considerablemente en los \u00faltimos veinte a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La Habana tiene por momentos aires de burdel, sobre todo si se transita por la calle Monte hasta la intersecci\u00f3n de \u00e9sta con Cienfuegos. Mujeres j\u00f3venes con ropas vistosas, pero algo deste\u00f1idas, ofrecen su ?mercanc\u00eda?, especialmente cuando cae la noche y los el\u00e1sticos no se ven flojos ni las ojeras tan grises. Son las que no pueden competir para alcanzar un gerente o un turista que las lleve a un hotel y les ofrezca -al otro d\u00eda- un desayuno con leche incluida. No usan perfumes de marca y completan su trabajo en unos apretados cuartos de solar o en el descanso de una escalera. Trafican con gemidos, intercambian espasmos por dinero.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Estos hombres y mujeres ?comerciantes del deseo- evitan tropezarse con los uniformados que vigilan la zona. Caer en manos de uno de ellos puede significar una noche en el calabozo o la deportaci\u00f3n a su provincia de origen para quienes est\u00e1n ilegales en la ciudad. Todo puede resolverse si el polic\u00eda capta la propuesta de un muslo que se le insin\u00faa y acepta intercambiar el acta de advertencia por unos breves minutos de intimidad. Algunos agentes del orden volver\u00e1n asiduamente a cobrar su peaje ?en moneda o en servicios- para permitirles a estos seres nocturnos que sigan apostados en las esquinas. Negarse a d\u00e1rselo puede hacer a las mujeres terminar en una granja de reeducaci\u00f3n de prostitutas y a los hombres ser acusados de un delito de peligrosidad predelictiva.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">As\u00ed se completa el ciclo del sexo por dinero, en una ciudad donde el trabajo honrado es una reliquia de museo y las necesidades llevan a muchos a apostar el cuerpo, a contonearse a la espera de una oferta.<\/span><\/p>\n<h6> 2010-04-28 14:39:31 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9881'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9880'>9880<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9881'>9881<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>9882<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9883'>9883<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9884'>9884<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9883'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA HABANA, Cuba.- Con un pul\u00f3ver ce\u00f1ido y el pelo embadurnado de gel, ofrece su cuerpo por s\u00f3lo veinte pesos convertibles una noche. \u00c9l muestra ese rostro de p\u00f3mulos salientes y ojos achinados que son tan comunes entre quienes vienen del oriente del pa\u00eds. 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