{"id":470353,"date":"2023-09-08T21:34:42","date_gmt":"2023-09-09T01:34:42","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=470353"},"modified":"2023-09-08T21:34:42","modified_gmt":"2023-09-09T01:34:42","slug":"pinochet-no-pudo-silenciar-a-prensa-latina-fotos-y-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=470353","title":{"rendered":"Pinochet no pudo silenciar a Prensa Latina (+Fotos y Video)"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/chile-1973-golpe-militar.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-548317\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Santiago de Chile, 8 sep (Prensa Latina) La corresponsal\u00eda de Prensa Latina en Chile fue asaltada por militares golpistas el 11 de septiembre de 1973, hace ahora 50 a\u00f1os, pero su voz al servicio de la verdad nunca pudo ser silenciada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>septiembre 7, 2023<\/li><li>CDT00:10 (GMT) -0400<\/li><\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i.ytimg.com\/vi\/GzIVNNNsNN8\/hqdefault.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por Omar Sep\u00falveda y Jorge Luna<\/p>\n\n\n\n<p>Colaborador y periodista de Prensa Latina<\/p>\n\n\n\n<p>Vivir ese golpe, as\u00ed como los casi tres a\u00f1os de desestabilizaci\u00f3n del gobierno de Salvador Allende, y relatar esas vivencias medio siglo despu\u00e9s es, m\u00e1s que un testimonio personal, un reclamo de justicia y memoria para miles de v\u00edctimas de la dictadura chilena.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras 50 a\u00f1os y por primera vez, Omar Sep\u00falveda, chileno, y Jorge Luna, peruano, entonces j\u00f3venes reporteros de Prelagoch (identificaci\u00f3n interna de nuestra corresponsal\u00eda), rememoraron, desde Chile y desde Cuba, v\u00eda internet, algunos momentos de esa jornada.<\/p>\n\n\n\n<p>La oficina fue allanada por 21 soldados -provenientes del bombardeado Palacio de La Moneda- que acababan de destruir con sa\u00f1a la colindante sede de la revista Punto Final, dirigida por Manuel Cabieses, y que, a culatazos, llegaron a nuestra puerta. Exig\u00edan que baj\u00e1ramos \u201cpa\u2019l cami\u00f3n\u201d, que nos llevar\u00eda no se sabe ad\u00f3nde.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante esa operaci\u00f3n militar, en que nos negamos a abandonar la corresponsal\u00eda, estaban, adem\u00e1s de nuestro Corresponsal-Jefe Jorge Timossi, periodista y escritor argentino, los colegas Pedro Lobaina y Mario Mainad\u00e9, cubanos, y Orlando Contreras, chileno que hab\u00eda llegado al pa\u00eds reci\u00e9n la v\u00edspera.<\/p>\n\n\n\n<p>MINUTOS ANTES DEL ALLANAMIENTO<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00fanica mujer del equipo, la periodista chilena Elena Acu\u00f1a, debi\u00f3 abandonar, a rega\u00f1adientes, la oficina por instrucciones de Timossi, quien sospechaba un inminente allanamiento y para protegerla le pidi\u00f3 poner a salvo documentos de la agencia para su eventual env\u00edo a la central en La Habana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/fotos-collage-chile.jpg\" alt=\"fotos-collage-chile\" class=\"wp-image-548471\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cumpli\u00f3 con \u00e9xito esa peligrosa misi\u00f3n, pues, para ello, debi\u00f3 caminar frente a la entrada principal del sitiado Palacio de Gobierno, mientras se cumpl\u00eda un breve cese del bombardeo a\u00e9reo.<\/p>\n\n\n\n<p>Timossi hablaba por tel\u00e9fono con asesores de Allende cercados en La Moneda en llamas y transmit\u00edamos los informes a nuestro corresponsal en Buenos Aires (Prelabaires), el periodista cubano Jos\u00e9 Bodes G\u00f3mez, fundador de la agencia, quien los retransmit\u00eda a La Habana.<\/p>\n\n\n\n<p>LA SOLIDARIDAD<\/p>\n\n\n\n<p>Prelagoch fue objeto de numerosos gestos de solidaridad por muchos chilenos preocupados por nuestra seguridad antes y durante el allanamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luna: Siempre recuerdo a Augusto Carmona (El Pelao) y su compa\u00f1era Luc\u00eda Sep\u00falveda, redactores de Punto Final, quienes llegaron temprano para ofrecer su colaboraci\u00f3n, pese al peligro en que se encontraba nuestra corresponsal\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En varias ocasiones la describimos como \u201cla ratonera\u201d, pues ten\u00edamos instrucciones de no resistir ni tampoco abandonar la oficina (\u00bf?), algo aparentemente contradictorio pero que, al final, nos salv\u00f3 la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Al confirmarse la muerte de Allende -una noticia que nadie quer\u00eda creer y menos transmitir- Timossi les pidi\u00f3 a los amigos retirarse para evitar riesgos mayores, pero ten\u00edamos fotos de ellos, que ese mismo d\u00eda pasaron a la clandestinidad y a la resistencia antifascista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/collage-fotos-chile.jpg\" alt=\"collage-fotos-chile\" class=\"wp-image-548470\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, \u201cEl Pelao\u201d, fue asesinado en las calles de Santiago.<\/p>\n\n\n\n<p>Timossi tambi\u00e9n plante\u00f3 a los integrantes del equipo que quien quisiera retirarse deb\u00eda hacerlo en ese momento. Nadie se retir\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>EL ALLANAMIENTO<\/p>\n\n\n\n<p>Los soldados entraron a gritos y empujones y nos pusieron contra la pared, manos en la cabeza, con sus fusiles en nuestras espaldas, en un agresivo simulacro de fusilamiento. Luego de registrarnos, ordenaron sentarnos en el piso en distintas esquinas.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro momento, pusieron a Lobaina, el m\u00e1s flem\u00e1tico de nosotros, y a Mainad\u00e9, el m\u00e1s ocurrente, como \u201cescudos humanos\u201d en el balc\u00f3n durante un prolongado tiroteo. Tambi\u00e9n lo hicieron con Contreras, quien alert\u00f3 \u201cOye, aqu\u00ed nos van a dar\u201d (las balas), reclamo que los soldados desoyeron.<\/p>\n\n\n\n<p>Sospechando que se trataba de una granada de mano, los militares le quitaron a Mainad\u00e9 un obsoleto aud\u00edfono, con el que atenuaba una antigua sordera cr\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>EL CHE<\/p>\n\n\n\n<p>El sonido monocorde del teletipo y las cintas amarillas perforadas -que para los militares eran algo as\u00ed como una transmisi\u00f3n en clave- asustaron a la tropa y su sargento pretendi\u00f3 relajar su ira y estrell\u00f3 un retrato del comandante Ernesto Che Guevara contra una silla.<\/p>\n\n\n\n<p>Sep\u00falveda no pudo contener su indignaci\u00f3n y avanz\u00f3 decidido a enfrentarse al militar. Pero, alguien grit\u00f3: \u201c\u00a1Omar, s\u00f3lo es una foto!\u201d contuvo su impulso.<\/p>\n\n\n\n<p>Omar Sep\u00falveda: Con el tiempo logr\u00e9 comprender que mi reacci\u00f3n nos hab\u00eda puesto en peligro a todos, pero en ese instante respond\u00ed a lo que consider\u00e9 un insulto a la memoria del Che. Al ver su retrato destruido en el suelo, actu\u00e9 y no pens\u00e9, lo que pudo habernos costado caro.<\/p>\n\n\n\n<p>No recuerdo quien lanz\u00f3 el grito salvador. Lo cierto es que impidi\u00f3 que la situaci\u00f3n pasara a mayores. El mismo sargento decidi\u00f3 luego usarme como \u201cgu\u00eda\u201d, a punta de fusil, para su recorrido por las dos plantas de la oficina, en la b\u00fasqueda de armas, mientras los dem\u00e1s segu\u00edan sentados en el piso con fusiles apuntando a sus cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>LAS FOTOS<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luna: Omar, tambi\u00e9n fue peligroso tu agitado di\u00e1logo con los soldados en el cuarto oscuro de nuestro laboratorio fotogr\u00e1fico. Yo los ve\u00eda discutir, pero sin poder o\u00edrlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Omar Sep\u00falveda: Es que alguien dijo que hab\u00eda fotos revel\u00e1ndose, por lo cual no deb\u00eda encender la luz. Los militares, a oscuras, revisaron y rompieron todo. Yo no lo sab\u00eda, pero hab\u00eda una pistola escondida en la l\u00e1mpara de seguridad del cuarto oscuro y, de haberse encendido, se habr\u00eda dibujado su negra silueta contra la anaranjada pantalla pl\u00e1stica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, alguien que s\u00ed lo sab\u00eda me insisti\u00f3 en no encenderla. Solo supimos de la pistola m\u00e1s tarde, luego que la patrulla recibi\u00f3 orden de abandonar la oficina y se llev\u00f3 a Timossi al Ministerio de Defensa, convocado all\u00ed junto a otros representantes de la prensa extranjera, para imponerlos de las restricciones informativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n recuerdo el enojo de Timossi contigo ese d\u00eda, quiz\u00e1s por la tensi\u00f3n del momento, mientras tirabas fotos desde el balc\u00f3n del piso 11 con medio cuerpo expuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luna: Veo que recuerdas que me cost\u00f3 un gran rega\u00f1o de Timossi. Por poco me quita la c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa ma\u00f1ana, saqu\u00e9 mi \u201cPentax\u201d con teleobjetivo y, de apuro, registr\u00e9 una operaci\u00f3n militar en la calle Ahumada, incluido un Carabinero acostado sobre un autom\u00f3vil cuando disparaba en cualquier direcci\u00f3n. Vi publicada esa imagen despu\u00e9s en varios medios.<\/p>\n\n\n\n<p>Como fot\u00f3grafo aficionado, aprend\u00ed mucho con los fotorreporteros que en distintas etapas trabajaron en Chile, como los cubanos Tomasito Garc\u00eda y Pablito Pildain, el uruguayo Na\u00fal Ojeda y el chileno Guillermo (el B\u00fafalo) Saavedra, todos muy profesionales y, digamos, \u201ctodo-terreno\u201d. M\u00e1s tarde, o\u00edmos los pases rasantes de aviones Hawker-Hunter sobre el centro de Santiago, pero -desde el balc\u00f3n- no pod\u00edamos verlos. As\u00ed que salimos al pasillo, frente a los elevadores, donde hab\u00eda una ventana con vista a los techos de los edificios en torno a La Moneda -distante dos cuadras- a la espera de los aviones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el s\u00fabito estruendo del segundo o tercer pase, tir\u00e9 en r\u00e1faga, sin saber exactamente lo que hab\u00eda captado. No olvido las columnas de humo sobre el palacio de gobierno de Chile, algo ins\u00f3lito en la historia de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>NADIE DURMI\u00d3<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche, a los dos nos toc\u00f3 hacer la primera guardia, en la puerta de entrada de la oficina, para que los dem\u00e1s compa\u00f1eros pudieran dormir aunque fuera un rato. Nos atormentaba el sorpresivo ruido del motor de los elevadores del edificio, ubicado en el piso superior, en medio del silencio de un inmueble que a esa hora se supon\u00eda vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al parecer, algunos inquilinos, temerosos de los registros militares, buscaban refugio en distintos apartamentos y pisos sin salir del edificio, conocido como Uni\u00f3n Central 1010, hoy renombrado Bombero Ossa.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00e1fagas de metralletas, tiros aislados, ulular de sirenas y el misterioso desplazamiento de veh\u00edculos con luces apagadas en pleno toque de queda, alteraban una larga noche en la cual ninguno de los periodistas pudo dormir.<\/p>\n\n\n\n<p>LOS VECINOS<\/p>\n\n\n\n<p>El mi\u00e9rcoles 12 probamos bocado por primera vez desde el lunes, gracias a \u201cArturo\u201d, un guatemalteco militante de la resistencia chilena, escondido en otro piso del edificio, quien nos sorprendi\u00f3 con una gran cazuela de arroz con lentejas y una caja de 24 botellitas de Coca Cola.<\/p>\n\n\n\n<p>No sab\u00edamos (ni preguntamos) de donde hab\u00eda salido la solidaria donaci\u00f3n, pero -sentados en el piso alrededor de la olla- devoramos lo que -medio en broma y medio en serio- denominamos la \u201c\u00faltima cena\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente nos sorprendi\u00f3 la fugaz y solidaria visita de unas \u201cdamas de la noche\u201d de alto vuelo, que ejerc\u00edan discretamente su profesi\u00f3n en otro apartamento del mismo piso, que llegaron con tazas de t\u00e9 caliente, indignadas por la destrucci\u00f3n de Punto Final y preocupadas por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>LA PARTIDA<\/p>\n\n\n\n<p>El jueves 13, m\u00e1s de 48 horas despu\u00e9s del allanamiento, seguimos transmitiendo mensajes noticiosos por tel\u00e9fono a Prelabaires. Luego, nos avisaron que ser\u00edamos trasladados a la sede diplom\u00e1tica cubana, distante unos 15 kil\u00f3metros, para eventualmente salir en la noche expulsados hacia La Habana.<\/p>\n\n\n\n<p>OMAR SEP\u00daLVEDA: Esa tarde llam\u00e9 por tel\u00e9fono a mis padres y a mi entonces novia -hoy mi esposa- para despedirme.<\/p>\n\n\n\n<p>Un coronel y su escolta (vestidos de civil) llegaron al anochecer, junto al c\u00f3nsul cubano Jorge Pollo. Mis cinco compa\u00f1eros se pod\u00edan ir, pero yo no estaba en la lista. La alternativa era quedarme en la oficina o irme a la embajada en calidad de asilado.<\/p>\n\n\n\n<p>Timossi me pidi\u00f3 que me encargue de cerrar la corresponsal\u00eda y finiquitar al personal de apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Minutos despu\u00e9s, frente al elevador, me desped\u00ed de mis compa\u00f1eros, uno por uno, casi en silencio. Compart\u00edamos la misma emoci\u00f3n, pero la m\u00eda se quebr\u00f3 a los pocos segundos, cuando sucesivas r\u00e1fagas atronaron la calle y la noche\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Solo supe de ellos dos d\u00edas despu\u00e9s, el s\u00e1bado 15, en una \u201cventana\u201d del toque de queda, que pude caminar unas 30 cuadras hasta mi casa y esa noche vi por televisi\u00f3n la partida de mis compa\u00f1eros hacia Cuba, donde seguir\u00edan trabajando en Prensa Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>La emoci\u00f3n se troc\u00f3 en alegr\u00eda. En las semanas siguientes, ayud\u00e9 a Elena (Acu\u00f1a) y su familia a salir del pa\u00eds y luego, con la valiosa ayuda de Manuel Villar, un joven teletipista chileno que lleg\u00f3 a ser un excelente periodista de Prensa Latina, me dediqu\u00e9 a cumplir la tarea encomendada: cerrar temporalmente la corresponsal\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Luna: T\u00fa y yo \u00e9ramos los novatos del equipo y nos toc\u00f3 cubrir los hechos de la calle, las marchas, las protestas, las movilizaciones y hasta bombazos y atentados. Tambi\u00e9n participamos en casi todos los actos pol\u00edticos de Allende y en la visita a Chile del comandante en Jefe Fidel Castro. As\u00ed nos hicimos amigos y compa\u00f1eros.<\/p>\n\n\n\n<p>La partida fue muy tensa. Aunque el futuro inmediato era incierto para los que \u00edbamos en carros de la Inteligencia militar chilena hacia la embajada cubana, todos hicimos el viaje pensando en los riesgos que t\u00fa correr\u00edas en Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Por suerte, libraste con habilidad y, poco despu\u00e9s, pudiste salir de Chile y reincorporarte -durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os- a las labores de Prensa Latina en varias plazas latinoamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p>LA AGENCIA QUE NO PUDO SER SILENCIADA<\/p>\n\n\n\n<p>Como \u00fanicos sobrevivientes de esos hechos, buscamos que este di\u00e1logo aporte a la rica memoria hist\u00f3rica de Prensa Latina y que sirva de homenaje a cuatro manos a nuestros compa\u00f1eros, ya fallecidos, que merecen honor y gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>arc\/os\/jl<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago de Chile, 8 sep (Prensa Latina) La corresponsal\u00eda de Prensa Latina en Chile fue asaltada por militares golpistas el 11 de septiembre de 1973, hace ahora 50 a\u00f1os, pero su voz al servicio de la verdad nunca pudo ser silenciada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; septiembre 7, 2023 CDT00:10 (GMT) -0400 Por Omar Sep\u00falveda y Jorge Luna Colaborador y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":470354,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,23],"tags":[],"class_list":["post-470353","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-efemerides","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/470353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=470353"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/470353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":470355,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/470353\/revisions\/470355"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/470354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=470353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=470353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=470353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}