{"id":46877,"date":"2010-10-20T04:06:42","date_gmt":"2010-10-20T04:06:42","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46877"},"modified":"2010-10-20T04:06:42","modified_gmt":"2010-10-20T04:06:42","slug":"las-amenazas-a-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46877","title":{"rendered":"Las amenazas a la democracia"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Mart\u00edn Torrijos<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La democracia en peligro<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La democracia en Am\u00e9rica Latina, como sistema pol\u00edtico, a\u00fan transita en medio de serios riesgos y amenazas. Sus enemigos y los peligros cambian con las nuevas formas y el entramado de intereses que surgen en el tiempo. Antes, fueron intereses pol\u00edticos que se encubr\u00edan como movimientos sociales, iglesias, medios de comunicaci\u00f3n y hasta con la fachada de organizaciones de la sociedad civil.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Hoy en d\u00eda es, por ejemplo, el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado, que penetran no s\u00f3lo las organizaciones pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n las estructuras financieras, empresariales, policiales y jur\u00eddicas. Tenemos que admitir que este poderoso mal ha penetrado el tejido social en Am\u00e9rica Latina y corrompido instituciones de nuestros Estados.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La violencia e inseguridad que genera el narcotr\u00e1fico constituyen amenazas para la convivencia pac\u00edfica y democr\u00e1tica de nuestra regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El doloroso drama social que genera cobra miles de vidas humanas y a veces nos hace olvidar otros dos elementos que, a mi juicio, est\u00e1n interrelacionados y que tambi\u00e9n son parte de las nuevas amenazas a nuestras democracias latinoamericanas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Me refiero, primero, a la d\u00e9bil institucionalidad democr\u00e1tica que, en muchos casos, proviene de la actuaci\u00f3n de los propios pol\u00edticos y los partidos; y, segundo, que adem\u00e1s hay quienes, bajo el disfraz de anti-pol\u00edticos, se dedican a la descalificaci\u00f3n de la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Se desconoce as\u00ed que la institucionalidad y la pol\u00edtica son insustituibles para la existencia misma del estado democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Con frecuencia, en nuestros pa\u00edses el tema del deterioro de la pol\u00edtica, los partidos y los sistemas pol\u00edticos est\u00e1 asociado a la idea de que en nuestro Continente se vive un constante proceso degenerativo de la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y la verdad es que estos se\u00f1alamientos no han surgido sin sustento. Sin pretender justificar a los partidos y a nosotros, los pol\u00edticos, solo quiero recordar: que los partidos son organizaciones sociales, estructuras vivas que canalizan el rumbo a seguir de una sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Es cierto que, en el ejercicio pol\u00edtico, los partidos pasan por per\u00edodos de crisis, pero tambi\u00e9n es verdad que ellos son capaces de experimentar etapas de readaptaci\u00f3n y relanzamiento.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Su reactualizaci\u00f3n y resurgimiento depende de la capacidad que posean de adecuarse a los cambios sociales, culturales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos que viven nuestros pueblos, y a las nuevas exigencias y desaf\u00edos de un mundo que cambia todos los d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Si estos cambios pasan desapercibidos para los dirigentes y partidos pol\u00edticos, \u00e9stos terminan perdiendo representatividad y confianza ante la sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por eso, cuando aparecen nuevos actores desde fuera del sistema pol\u00edtico establecido ?y que incluso desplazan del poder a nuestros partidos?, surgen muchas preguntas como: \u00bfD\u00f3nde fue que nos perdimos? \u00bfQu\u00e9 nos impuls\u00f3 a mirar m\u00e1s al interior de nuestras organizaciones, en lugar de enfocarnos en lo que ocurre a nuestro alrededor? \u00bfQu\u00e9 hicimos para desilusionar a nuestros electores al punto que perdieron la confianza en la democracia misma?<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y lo m\u00e1s importante: \u00bfQu\u00e9 debemos y tenemos que hacer para recuperar esa confianza de nuestros compatriotas y fortalecer la institucionalidad democr\u00e1tica?<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Muchas de las respuestas a estas interrogantes son inc\u00f3modas y motivan debates que no pocas veces provocan luchas internas. \u00a1Cr\u00e9anme que de eso algo s\u00e9!<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Perm\u00edtanme explicarles, para quienes no est\u00e1n en la pol\u00edtica, que en la clasificaci\u00f3n de los contrincantes, uno primero encuentra a los adversarios, despu\u00e9s a los enemigos, y al final nos enfrentamos con los cr\u00edticos m\u00e1s hostiles que, para asombro de muchos, son los mismos compa\u00f1eros de nuestros propios partidos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A\u00fan as\u00ed, cuando prima el bien com\u00fan; cuando gana el inter\u00e9s nacional y se propone con honestidad y compromiso un proyecto de pa\u00eds m\u00e1s incluyente, es cuando realmente iniciamos el camino de la recuperaci\u00f3n y resurgimiento de nuestras organizaciones pol\u00edticas, y el de nuestras naciones.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Antipol\u00edticos y antidemocr\u00e1ticos<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En Am\u00e9rica Latina no son pocos los ejemplos de partidos que han perdido el atractivo, el poder e incluso hasta la raz\u00f3n de ser. Eso abre la oportunidad a los anti-pol\u00edticos, que muchas veces despu\u00e9s acaban siendo los actores m\u00e1s intolerantes y m\u00e1s antidemocr\u00e1ticos, caus\u00e1ndole enormes costos y retrocesos al sistema democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Hoy observamos c\u00f3mo surgen alternativas, de distintos signos ideol\u00f3gicos y hasta sin ning\u00fan signo ideol\u00f3gico que, en el espacio que el agotamiento deja en la pol\u00edtica, llegan al poder sin planes ni proyectos definidos. En algunos casos ellos desconocen lo b\u00e1sico; por ejemplo, que el derecho p\u00fablico es muy diferente del derecho privado.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Desconocen que para gobernar se requiere de una constante disposici\u00f3n y una capacidad de formar espacios convergencia; que gobernar implica una permanente b\u00fasqueda de consensos y coincidencias en los prop\u00f3sitos compartidos y plurales. Y as\u00ed se convierten en expertos en destruir y no en construir.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Pero lo peor es que con frecuencia ellos se obstinan en politizar la justicia y judicializar la pol\u00edtica, para arrollar a sus cr\u00edticos y a sus competidores, de forma que el estado de derecho termina siendo vulnerado.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">As\u00ed, se debilitan la seguridad jur\u00eddica, la confianza de los ciudadanos y de los inversionistas, que ven con recelo c\u00f3mo la pol\u00edtica se vive de confrontaci\u00f3n en confrontaci\u00f3n, y c\u00f3mo eso incrementa la incertidumbre, mientras los problemas se siguen acumulando y no se construyen soluciones.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A esto hay que sumarle la incapacidad de algunos actores pol\u00edticos que conforman alianzas que van contra su propia historia, contra su ideolog\u00eda y hasta contra su identidad. Alianzas que, por lo general, terminan minando a\u00fan m\u00e1s la credibilidad del propio sistema democr\u00e1tico. Abundan los ejemplos donde la dura realidad que viven nuestros pa\u00edses aconseja construir acuerdos nacionales de largo plazo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Basta un m\u00ednimo de voluntad para comprender que nuestras acciones, si no son responsables, hacen fracasar no solo a los gobiernos sino incluso a nuestros Estados. Pero con todo y estos peligros, hay quienes piensan que es m\u00e1s importante generar el desgaste pol\u00edtico del adversario que comprender las necesidades de nuestros conciudadanos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En algunos pa\u00edses incluso se niega hasta la posibilidad a unas t\u00edmidas reformas fiscales, necesarias para poder brindar servicios b\u00e1sicos como salud, educaci\u00f3n, infraestructuras o mejorar la seguridad de una poblaci\u00f3n que cada d\u00eda vive m\u00e1s atemorizada, y que, en consecuencia, pierde m\u00e1s libertad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ese efecto de debilitamiento institucional tambi\u00e9n ocurre cuando alguien ostenta el poder porque se hizo de una mayor\u00eda pero luego considera que la consulta y la formaci\u00f3n de consensos son una p\u00e9rdida de tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Imponerse resulta la forma m\u00e1s eficiente y expedita para gobernar, y as\u00ed las constantes imposiciones terminan causando confrontaciones innecesarias, y desestimulando la participaci\u00f3n de los ciudadanos en la pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Adem\u00e1s, las arbitrariedades y el desconocimiento de la necesaria separaci\u00f3n de los poderes del Estado se vuelven algo cotidiano.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En adici\u00f3n a esto, en algunos de nuestros pa\u00edses los medios de comunicaci\u00f3n quedan atrapados en la paradoja de definir si defienden el estado de derecho y libertades, que algunos han propiciado, o si optan por defender sus propios intereses.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En ocasiones los due\u00f1os de medios forman parte de intereses econ\u00f3micos tan diversos y concretos que as\u00ed resultan vulnerables y conviven con un debilitamiento del sistema democr\u00e1tico. O tambi\u00e9n ocurre que optan por hacerse parte activa de una compleja realidad pol\u00edtica, que al final termina por convertirlos en actores pol\u00edticos m\u00e1s que en informadores.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los ciudadanos muchas veces no logran percatarse por s\u00ed mismos del complejo entramado del que son parte algunos de los medios de comunicaci\u00f3n y, en ocasiones, reciben informaci\u00f3n que puede ser sesgada o condicionada.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Hacer pol\u00edtica sin pol\u00edticos<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ciertos reg\u00edmenes llegan a creerse que sus mandatos ser\u00e1n eternos. Por eso acumulan poder de forma arbitraria y no tardan en controlar el sistema judicial, al Ministerio P\u00fablico, a los congresos y a los dem\u00e1s \u00f3rganos de balance y control, poni\u00e9ndolos al servicio de sus intenciones e intereses particulares. Y lo hacen dentro de un espacio que de antemano estaba m\u00e1s preparado para enfrentar golpes de Estado militares que para enfrentar las sutilezas de la nueva realidad pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Solo agregar\u00e9 un ingrediente m\u00e1s en este momento: al debilitarse la institucionalidad democr\u00e1tica debido a la arbitrariedad, se tiende a culpar de las fallas al propio sistema democr\u00e1tico, y no a quienes tomamos las decisiones o fracasamos en establecer pol\u00edticas que mejoren la calidad de vida en nuestros pueblos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por eso no debemos sorprendernos al conocer que cada d\u00eda son m\u00e1s los latinoamericanos que estar\u00edan m\u00e1s dispuestos a sacrificar su libertad y vivir bajo un r\u00e9gimen autoritario que bajo una democracia, a la cual se la culpa de nuestros errores.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Como ven, el reto y la responsabilidad es enorme para todos los que aspiramos a vivir en pa\u00edses democr\u00e1ticos, estables y capaces de hacerle frente a los momentos cruciales que vive Am\u00e9rica Latina y el mundo. Por eso hay que estar claros de que, m\u00e1s que un reto individual, esto es un reto colectivo que exige desprendimiento, comprensi\u00f3n y unidad en nuestros objetivos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Solo as\u00ed seremos capaces de representar una nueva esperanza y robustecer nuestras instituciones. De demostrar ?en mi caso como pol\u00edtico? que hacer pol\u00edtica sin pol\u00edticos es pr\u00e1cticamente imposible; que no es como vender caf\u00e9 sin cafe\u00edna, o tomar leche sin lactosa. La sociedad sin pol\u00edtica, y la pol\u00edtica sin pol\u00edticos, no resulta lo m\u00e1s saludable, no importa como esto se mire.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La recesi\u00f3n que a\u00fan vive gran parte del mundo demostr\u00f3 que cuando las naciones entran en crisis los partidos, la pol\u00edtica y los pol\u00edticos s\u00ed contamos. No hubo excepci\u00f3n: el mercado y la sociedad volvieron sus miradas en busca del Estado para que este vuelva a hacerse presente.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los cr\u00edticos dejaron de minimizar el papel del Estado, dejaron de ignorar a los partidos y a sus l\u00edderes, para pedirles que intervinieran. Que volvi\u00e9ramos a regular y encauzar los mercados, para corregir los enredos de un mundo que, por falta de regulaciones financieras en los pa\u00edses desarrollados, arroj\u00f3 a millones de personas a la incertidumbre, la pobreza y el desempleo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Esta revalorizaci\u00f3n del papel del Estado y de la pol\u00edtica nos obliga a reflexionar. A garantizar que forjemos mejores organizaciones pol\u00edticas y que trabajemos en fortalecer nuestra institucionalidad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ahora tenemos la oportunidad de construir un mundo con nuevas reglas encaminadas a la preservaci\u00f3n del bien com\u00fan, puesto que ya el mercado demostr\u00f3 que solo, o auto-regulado, es incapaz de resolverlo todo. Que, adem\u00e1s, la individualidad aconsejada por la avaricia es capaz de engendrar una creatividad peligrosa, cuyos resultados igualmente han afectado la convivencia democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">As\u00ed pues, al viejo problema de la inequidad en nuestra Am\u00e9rica Latina, ahora se le suma la crueldad de la violencia generada por el narcotr\u00e1fico, y a esto se le agrega un ej\u00e9rcito de j\u00f3venes desempleados que han crecido ante el ejemplo del dinero f\u00e1cil, y que ya no ven en el trabajo y la educaci\u00f3n los mejores medios de movilidad social.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Todo esto sucede cuando los gobiernos cuentan con menos recursos para hacerle frente a ese enorme desaf\u00edo econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico, que ha puesto a prueba a nuestra fr\u00e1gil institucionalidad, y que ha facilitado que el crimen organizado y sus recursos tambi\u00e9n entren en la pol\u00edtica y sean capaces de desafiar hasta la subsistencia de los Estados.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A\u00fan as\u00ed, soy de los que conf\u00edan en que estos retos ser\u00e1n superados, que prevalecer\u00e1 nuestra capacidad de adaptaci\u00f3n, nuestro instinto de preservaci\u00f3n. Que, de una actitud autodestructiva y ego\u00edsta en la pol\u00edtica, nacer\u00e1 la capacidad para reformas pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales profundas. Que seremos capaces de identificar e implementar las reformas necesarias para reconstruir y relanzar un sistema pol\u00edtico y administrativo que ya da signos de agotamiento, con el objetivo de mejorar el funcionamiento de la institucionalidad democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> A cuidar nuestra democracia<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> Hay que rehacer o refundar las instituciones para que la democracia recobre vigor y cumpla sus tareas ?para dejar atr\u00e1s el clientelismo que ha deformado a los instrumentos de la pol\u00edtica y a los \u00f3rganos del Estado?. Solo as\u00ed se podr\u00e1 contar con instituciones capaces de recuperar la credibilidad de nuestros compatriotas y sumar a este esfuerzo a las organizaciones sociales, y a las organizaciones no gubernamentales, que al calor de las deficiencias manifiestas han contribuido a enrumbar las preocupaciones ciudadanas, que muchas veces han sido minimizadas por quienes hemos tenido la responsabilidad de gobernar.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Soy un convencido de que dentro de una democracia pluralista hay espacio para todos, que el continente no tiene por qu\u00e9 dividirse seg\u00fan signos ideol\u00f3gicos, sino m\u00e1s bien unirse para superar las adversidades comunes, donde podremos encontrar m\u00e1s espacios para la convergencia que para la divergencia.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Que a todos nos conviene una Am\u00e9rica Latina donde impere el estado de derecho, se respeten los derechos humanos, donde la esperanza de una regi\u00f3n autosostenible sea m\u00e1s que un anhelo, donde la institucionalidad funcione por encima de los individuos, donde la democracia se fortalezca con la aplicaci\u00f3n de verdaderos m\u00e9todos democr\u00e1ticos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">De all\u00ed que a mis colegas de la tribu pol\u00edtica les reitero que debemos estar preparados para ganar esta batalla con honestidad, para demostrar que efectivamente nuestros pa\u00edses y su institucionalidad democr\u00e1tica est\u00e1n m\u00e1s seguros en las manos de pol\u00edticos con capacidad, sensibilidad y profesionalismo, que en manos de aventureros capaces de anteponer sus intereses al bien com\u00fan. Y, sobre todo, hag\u00e1moslo con una gran capacidad para ser autocr\u00edticos ya que, sin duda, en muchos de nuestros pa\u00edses la pol\u00edtica no transitaba, ni transita todav\u00eda, por un mar de virtudes.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por eso, insisto en que nuestras discusiones no deben reducirse a la b\u00fasqueda de culpables, sino enfocarse en conocer de manera seria y fundamentada las nuevas inquietudes y demandas de nuestras sociedades. Y nuestra preocupaci\u00f3n ha de ser el conjunto de propuestas m\u00e1s adecuadas y factibles para resolverlas. Por eso el dilema del fortalecimiento de la institucionalidad pol\u00edtica es readecuarnos y renovarnos, o perder relevancia y desaparecer ante otras opciones. Entre ellas, algunas que ponen en riesgo la convivencia democr\u00e1tica. Tanto es as\u00ed, que no pocas veces ganar puede ser m\u00e1s f\u00e1cil que gobernar, aunque despu\u00e9s resulta que gobernar sin claridad de rumbo es m\u00e1s costoso que perder.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Recordemos que la democracia no es por definici\u00f3n solo lo contrario a las dictaduras o al autoritarismo. La democracia debe facilitar a nuestros pueblos a escoger a quienes ellos piensen que tienen un proyecto de pa\u00eds justo y con oportunidades para todos, y asimismo facilitarles la oportunidad de castigarnos cuando los defraudamos, y su derecho a hacernos corregir el rumbo. Debemos estar atentos para que las instituciones que administran nuestras democracias no se anquilosen ni pierdan su raz\u00f3n de ser.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A veces ciertas instituciones caen en la rutina de velar m\u00e1s por los intereses de sus integrantes, y los de quienes las administran, que por cumplir con la responsabilidad social para las cuales fueron creadas. De all\u00ed que es f\u00e1cil asociar corrupci\u00f3n y burocracia a los mal llamados males de la democracia.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En fin, a los viejos retos de nuestro sistema democr\u00e1tico se le han sumado nuevos motivos de preocupaci\u00f3n, que demandan nuestra reflexi\u00f3n y nuestra acci\u00f3n. No hay duda de que en el siglo pasado los avances democr\u00e1ticos fueron enormes, y tampoco de que en este nuevo siglo todos estaremos a la altura de lo que las circunstancias demanden, a fin de asegurar que seguiremos viviendo en paz, en libertad y en progreso, bajo reg\u00edmenes democr\u00e1ticos comprometidos con las mejores causas sociales.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Siento que seremos capaces de emprender una renovaci\u00f3n que impregne a todo el tejido social de optimismo, y as\u00ed estimular a los actores sociales para que, en sinton\u00eda con las nuevas formas de hacer pol\u00edtica, jueguen su rol, tambi\u00e9n renovado, en beneficio de nuestras democracias y de nuestros pueblos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">&#8211; Mart\u00edn Torrijos es ex Presidente de la Rep\u00fablica de Panam\u00e1 y actual Presidente del Comit\u00e9 de la Internacional Socialista para Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Este art\u00edculo publicado se difundi\u00f3 en cuatro partes, en el peri\u00f3dico La Estrella de Panam\u00e1, del 28 de septiembre al 1 de octubre de 2010<\/span><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>http:\/\/alainet.org\/active\/41337<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2010-10-20 04:06:42 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9445'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9444'>9444<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9445'>9445<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>9446<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9447'>9447<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9448'>9448<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9447'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mart\u00edn Torrijos La democracia en peligro La democracia en Am\u00e9rica Latina, como sistema pol\u00edtico, a\u00fan transita en medio de serios riesgos y amenazas. 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