{"id":46814,"date":"2019-01-02T22:46:55","date_gmt":"2019-01-02T22:46:55","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46814"},"modified":"2019-01-02T22:46:55","modified_gmt":"2019-01-02T22:46:55","slug":"bolsonaro-y-el-fascismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46814","title":{"rendered":"Bolsonaro y el fascismo"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Atilio A. Boron<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>ALAI, 1 de enero de 2019.-<\/p>\n<p>Se ha vuelto un lugar com\u00fan caracterizar al nuevo gobierno de Jair Bolsonaro como \u00abfascista\u00bb. Esto, a mi juicio, constituye un grave error. El fascismo no se deriva de las caracter\u00edsticas de un l\u00edder pol\u00edtico por m\u00e1s que en los tests de personalidad ?o en las actitudes de su vida cotidiana, como en el caso de Bolsonaro- se compruebe un aplastante predominio de actitudes reaccionarias, fan\u00e1ticas, sexistas, xenof\u00f3bicas y racistas. Esto era lo que med\u00edan los soci\u00f3logos y psic\u00f3logos sociales estadounidenses a la salida de la Segunda Guerra Mundial con la famosa \u00abEscala F\u00bb, donde la efe se refer\u00eda al fascismo. Se pensaba en esos momentos, y algunos todav\u00eda alimentan esa creencia, que el fascismo era la cristalizaci\u00f3n en el plano del Estado y la vida pol\u00edtica de personalidades desquiciadas, portadoras de graves psicopatolog\u00edas, que por razones circunstanciales se hab\u00edan encaramado al poder. La intencionalidad pol\u00edtica de esta operaci\u00f3n era obvia: para el pensamiento convencional y para las ciencias sociales de la \u00e9poca la cat\u00e1strofe del fascismo y el nazismo deb\u00edan ser atribuidas al papel de algunos individuos: la paranoia de Hitler o los delirios de grandeza de Mussolini. El sistema, es decir, el capitalismo y sus contradicciones, era inocente y no ten\u00eda responsabilidad alguna ante el holocausto de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Descartada esa visi\u00f3n hay quienes insisten que la presencia de movimientos o inclusive partidos pol\u00edticos de clara inspiraci\u00f3n fascista inevitablemente te\u00f1ir\u00e1n de modo indeleble al gobierno de Bolsonaro. Otro error: tampoco son ellas las que definen la naturaleza profunda de una forma estatal como el fascismo. En el primer peronismo de los a\u00f1os cuarenta as\u00ed como en el varguismo brasile\u00f1o pululaban en los c\u00edrculos cercanos al poder varias organizaciones y personajes fascistas o fascistoides. Pero ni el peronismo ni el varguismo construyeron un Estado fascista. El peronismo cl\u00e1sico fue, usando la conceptualizaci\u00f3n gramsciana, un caso de \u00abCesarismo progresivo\u00bb al cual s\u00f3lo observadores muy prejuiciados pudieron caracterizar como fascista debido a la presencia en \u00e9l de grupos y personas tributarios de esa ideolog\u00eda. Esos eran fascistas pero el gobierno de Per\u00f3n no lo fue. Viniendo a nuestra \u00e9poca: Donald Trump es un fascista, hablando de su personalidad, pero el gobierno de EEUU no lo es.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde la perspectiva del materialismo hist\u00f3rico al fascismo no lo definen personalidades ni grupos. Es una forma excepcional del Estado capitalista, con caracter\u00edsticas absolutamente \u00fanicas e irrepetibles. Irrumpi\u00f3 cuando su modo ideal de dominaci\u00f3n, la democracia burguesa, se enfrent\u00f3 a una grav\u00edsima crisis en el per\u00edodo transcurrido entre la Primera y la Segunda Guerra mundiales. Por eso decimos que es una \u00abcategor\u00eda hist\u00f3rica\u00bb y que ya no podr\u00e1 reproducirse porque las condiciones que hicieron posible su surgimiento han desaparecido para siempre.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les fueron las condiciones tan especiales que demarcaron lo que podr\u00edamos llamar \u00abla era del fascismo\u00bb, ausentes en el momento actual, En primer lugar el fascismo fue la f\u00f3rmula pol\u00edtica con la cual un bloque dominante hegemonizado por una burgues\u00eda nacional resolvi\u00f3 por la v\u00eda reaccionaria y desp\u00f3tica una crisis de hegemon\u00eda causada por la in\u00e9dita movilizaci\u00f3n insurreccional de las clases subalternas y la profundizaci\u00f3n del disenso al interior del bloque dominante a la salida de la Primera Guerra Mundial. Para colmo, esas burgues\u00edas en Alemania e Italia bregaban por lograr un lugar en el reparto del mundo colonial y las enfrentaba con las potencias dominantes en el terreno internacional, principalmente el Reino Unido y Francia. El resultado: la Segunda Guerra Mundial. Hoy, en la era de la transnacionalizaci\u00f3n y la financiarizaci\u00f3n del capital y el predominio de mega-corporaciones que operan a escala planetaria la burgues\u00eda nacional yace en el cementerio de las viejas clases dominantes. Su lugar lo ocupa ahora una burgues\u00eda imperial y multinacional, que ha subordinado fagocitado a sus cong\u00e9neres nacionales (incluyendo las de los pa\u00edses del capitalismo desarrollado) y act\u00faa en el tablero mundial con una unidad de mando que peri\u00f3dicamente se re\u00fane en Davos para trazar estrategias globales de acumulaci\u00f3n y dominaci\u00f3n pol\u00edtica. Y sin burgues\u00eda nacional no hay r\u00e9gimen fascista por ausencia de su principal protagonista.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Segundo, los reg\u00edmenes fascistas fueron radicalmente estatistas. No s\u00f3lo descre\u00edan de las pol\u00edticas liberales sino que eran abiertamente antag\u00f3nicos a ellas. Su pol\u00edtica econ\u00f3mica fue intervencionista, expandiendo el rango de las empresas p\u00fablicas, protegiendo a las del sector privado nacional y estableciendo un f\u00e9rreo proteccionismo en el comercio exterior. Adem\u00e1s, la reorganizaci\u00f3n de los aparatos estatales exigida para enfrentar las amenazas de la insurgencia popular y la discordia entre \u00ablos de arriba\u00bb proyect\u00f3 a un lugar de prominencia en el Estado a la polic\u00eda pol\u00edtica, los servicios de inteligencia y las oficinas de propaganda. Imposible que Bolsonaro intente algo de ese tipo dadas la actual estructura y complejidad del Estado brasile\u00f1o, m\u00e1xime cuando su pol\u00edtica econ\u00f3mica reposar\u00e1 en las manos de un Chicago \u00abboy\u00bb y ha proclamado a los cuatro vientos su intenci\u00f3n de liberalizar la vida econ\u00f3mica.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Tercero, los fascismos europeos fueron reg\u00edmenes de organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n de masas, especialmente de capas medias. A la vez que persegu\u00edan y destru\u00edan las organizaciones sindicales del proletariado encuadraban vastos movimientos de las amenazadas capas medias y, en el caso italiano, llevando estos esfuerzos al \u00e1mbito obrero y dando origen a un sindicalismo vertical y subordinado a los mandatos del gobierno. O sea, la vida social fue \u00abcorporativizada\u00bb y hecha obediente a las \u00f3rdenes emanadas \u00abdesde arriba\u00bb. Bolsonaro, en cambio, acentuar\u00e1 la despolitizaci\u00f3n -infelizmente iniciada cuando el gobierno de Lula cay\u00f3 en la trampa tecnocr\u00e1tica y crey\u00f3 que el \u00abruido\u00bb de la pol\u00edtica espantar\u00eda a los mercados- y profundizar\u00e1 la disgregaci\u00f3n y atomizaci\u00f3n de la sociedad brasile\u00f1a, la privatizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica, la vuelta de mujeres y hombres a sus casas, sus templos y sus trabajos para cumplir sus roles tradicionales. Todo esto se sit\u00faa en las ant\u00edpodas del fascismo.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Cuarto, los fascismos fueron Estados rabiosamente nacionalistas. Pugnaban por redefinir a su favor el \u00abreparto del mundo\u00bb lo que los enfrent\u00f3 comercial y militarmente con las potencias dominantes. El nacionalismo de Bolsonaro, en cambio, es ret\u00f3rica insustancial, pura verborrea sin consecuencias pr\u00e1cticas. Su \u00abproyecto nacional\u00bb es convertir a Brasil en el lacayo favorito de Washington en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, desplazando a Colombia del deshonroso lugar de la \u00abIsrael sudamericana\u00bb. Lejos de ser reafirmaci\u00f3n del inter\u00e9s nacional brasile\u00f1o el bolsonarismo es el nombre del intento, esperamos que infructuoso, de total sometimiento y recolonizaci\u00f3n del Brasil bajo la \u00e9gida de Estados Unidos..<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero, dicho todo esto: \u00bfsignifica que el r\u00e9gimen de Bolsonaro se abstendr\u00e1 de aplicar las brutales pol\u00edticas represivas que caracterizaron a los fascismos europeos. \u00a1De ninguna manera! Lo dijimos antes, en la \u00e9poca de las dictaduras genocidas \u00abc\u00edvico-militares\u00bb: estos reg\u00edmenes pueden ser ?salvando el caso de la Shoa ejecutada por Hitler- a\u00fan m\u00e1s atroces que los fascismos europeos. Los treinta mil detenidos-desaparecidos en la Argentina y la generalizaci\u00f3n de formas execrables de tortura y ejecuci\u00f3n de prisioneros ilustran la perversa malignidad que pueden adquirir esos reg\u00edmenes; la fenomenal tasa de detenci\u00f3n por cien mil habitantes que caracteriz\u00f3 a la dictadura uruguaya no tiene parang\u00f3n a nivel mundial; Gramsci sobrevivi\u00f3 once a\u00f1os en las mazmorras del fascismo italiano y en la Argentina hubiera sido arrojado al mar como tantos otros d\u00edas despu\u00e9s de su detenci\u00f3n. Por eso, la renuencia a calificar al gobierno de Bolsonaro como fascista no tiene la menor intenci\u00f3n de edulcorar la imagen de un personaje surgido de las cloacas de la pol\u00edtica brasile\u00f1a; o de un gobierno que ser\u00e1 fuente de enormes sufrimientos para el pueblo brasile\u00f1o y para toda Am\u00e9rica Latina. Ser\u00e1 un r\u00e9gimen parecido a las m\u00e1s sanguinarias dictaduras militares conocidas en el pasado, pero no ser\u00e1 fascista. Perseguir\u00e1, encarcelar\u00e1 y asesinar\u00e1 sin merced a quienes resistan sus atropellos. Las libertades ser\u00e1n coartadas y la cultura sometida a una persecuci\u00f3n sin precedentes para erradica \u00abla ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb y cualquier variante de pensamiento cr\u00edtico. Toda persona u organizaci\u00f3n que se le oponga ser\u00e1 blanco de su odio y su furia. Los Sin Tierra, los Sin Techo, los movimientos de mujeres, los LGTBI, los sindicatos obreros, los movimientos estudiantiles, las organizaciones de las favelas, todo ser\u00e1 objeto de su frenes\u00ed represivo.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero Bolsonaro no las tiene todas consigo y tropezar\u00e1 con muchas resistencias, si bien inorg\u00e1nicas y desorganizadas al principio. Pero sus contradicciones son muchas y muy graves: el empresariado ?o la \u00abburgues\u00eda aut\u00f3ctona\u00bb, que no nacional, como dec\u00eda el Che- se opondr\u00e1 a la apertura econ\u00f3mica porque ser\u00eda despedazado por la competencia china; los militares en actividad no quieren ni o\u00edr hablar de una incursi\u00f3n en tierras venezolanas para ofrecer su sangre a una invasi\u00f3n decidida por Donald Trump en funci\u00f3n de los intereses nacionales de Estados Unidos; y las fuerzas populares, a\u00fan en su dispersi\u00f3n actual no se dejar\u00e1n avasallar tan f\u00e1cilmente. Adem\u00e1s, comienzan a aparecer graves denuncias de corrupci\u00f3n contra este falso \u00aboutsider\u00bb de la pol\u00edtica que estuvo durante veintiocho a\u00f1os como diputado en el Congreso de Brasil, siendo testigo o part\u00edcipe de todas las componendas que se urdieron durante esos a\u00f1os. Por lo tanto, ser\u00eda bueno que recordara lo ocurrido con otro Torquemada brasile\u00f1o: Fernando Collor de Melo, que como Bolsonaro lleg\u00f3 en los noventas con el fervor de un cruzado de la restauraci\u00f3n moral y termin\u00f3 sus d\u00edas como presidente con un fugaz paso por el Palacio del Planalto. Pronto podremos saber qu\u00e9 futuro le espera al nuevo gobierno, pero el pron\u00f3stico no es muy favorable y la inestabilidad y las turbulencias estar\u00e1n a la orden del d\u00eda en Brasil. Habr\u00e1 que estar preparados, porque la din\u00e1mica pol\u00edtica puede adquirir una velocidad relampagueante y el campo popular debe poder reaccionar a tiempo. Por eso el objetivo de esta reflexi\u00f3n no fue entretenerse en una distinci\u00f3n acad\u00e9mica en torno a las diversas formas de dominio desp\u00f3tico en el capitalismo sino contribuir a una precisa caracterizaci\u00f3n del enemigo, sin lo cual jam\u00e1s se lo podr\u00e1 combatir exitosamente. Y es important\u00edsimo derrotarlo antes de que haga demasiado da\u00f1o.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>&#8211; Dr. Atilio A. Boron es Coordinador del Ciclo de Complementaci\u00f3n Curricular en Historia de Am\u00e9rica Latina-Facultad de Historia y Artes, UNDAV; Director del PLED,<\/p>\n<\/p>\n<p> www.atilioboron.com.ar, http:\/\/www.facebook.com\/profile.php?id=596730002, http:\/\/twitter.com\/atilioboron<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/197333<\/p>\n<h6> 2019-01-02 22:46:55 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=938'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=937'>937<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=938'>938<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>939<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=940'>940<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=941'>941<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=940'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atilio A. Boron ALAI, 1 de enero de 2019.- Se ha vuelto un lugar com\u00fan caracterizar al nuevo gobierno de Jair Bolsonaro como \u00abfascista\u00bb. Esto, a mi juicio, constituye un grave error. El fascismo no se deriva de las caracter\u00edsticas de un l\u00edder pol\u00edtico por m\u00e1s que en los tests de personalidad ?o en las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-46814","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46814\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}