{"id":46781,"date":"2019-01-04T16:03:34","date_gmt":"2019-01-04T16:03:34","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46781"},"modified":"2019-01-04T16:03:34","modified_gmt":"2019-01-04T16:03:34","slug":"la-guerra-de-los-cerdos-y-la-politica-tribal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46781","title":{"rendered":"La guerra de los cerdos y la pol\u00edtica tribal"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Jorge Majfud<\/strong><\/p>\n<p><strong>ALAI AMLATINA, 4 de enero 2019.- <\/strong><\/p>\n<p>Para distraer la atenci\u00f3n del asalto global del 0,1 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial, tenemos una creciente Guerra del Cerdo (novela de 1969 de Bioy Casares) pero extendida a los extremos m\u00e1s diversos que el novelista argentino nunca imagin\u00f3: j\u00f3venes contra viejos, blancos contra negros, latinos contra anglos, gordos contra flacos, camioneros y mineros contra universitarios, bebedores de cerveza contra abstemios, veganos contra vegetarianos y vegetarianos contra carn\u00edvoros, feministas de la primera ola contra feministas Instagram contra hombres, machistas contra feministas, hombres contra mujeres, lesbianas contra heteros y heteros contra gays, conductores de Ford contra conductores de Chevrolet, contra barbudos de Harley-Davidson contra profesores sin barba, inmigrantes de tercera generaci\u00f3n contra inmigrantes de primera, amante de las armas y creyentes en Saturno contra creyentes en Urano. Odiadores buenos contra odiadores malos (\u00abodiadores\u00bb, haters, otra palabreja intraducible defecada en el centro del mundo para consumo de la periferia).<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>A principios de este siglo (todav\u00eda con cierto optimismo en una nueva forma de democracia radical, directa, de una \u00absociedad desobediente\u00bb liberada de sus grandes l\u00edderes y de las manipulaciones de la aristocracia financiera) comenzamos a publicar sobre el regreso de \u00abLas fronteras mentales del tribalismo\u00bb (2004, tribal, en el sentido europeo de la palabra, porque las \u00abtribus salvajes\u00bb que encontr\u00e9 en \u00c1frica eran lo m\u00e1s civilizado y pacifico que conoc\u00ed en mi vida), sobre la nueva \u00abCultura del odio\u00bb (2006) y sobre el posible regreso de los monstruos occidentales (\u00abEl lento suicidio de Occidente\u00bb, 2002) como el fascismo, la arrogancia y la intolerancia hacia \u00abel otro\u00bb. El m\u00e1s reciente art\u00edculo \u00abLa opini\u00f3n propia y otras banalidades\u00bb (2015), por entonces le\u00eddo como s\u00e1tira, hoy es una realidad: las m\u00e1quinas f\u00e1cilmente pueden opinar por cada individuo basadas en sus h\u00e1bitos consumistas o en su posici\u00f3n social, racial, etc.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda podemos especular que toda esa mentalidad medieval que se ha instalado en el mundo puede ser solo una reacci\u00f3n a un movimiento hist\u00f3rico mayor, profundizado en los sesentas o, en el peor de los casos, un ciclo hist\u00f3rico en s\u00ed mismo que ha llegado para quedarse por muchos a\u00f1os. (No creo tanto en esto \u00faltimo. Lo m\u00e1s probable es que en unas d\u00e9cadas estemos hablando de una reacci\u00f3n de los de abajo. Todav\u00eda no hemos cruzado la inevitable l\u00ednea de quiebre y no va a ser agradable para nadie).<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Los nuevos medios interactivos no han ayudado significativamente para conocer mejor al otro (al otro individuo, a la otra cultura) sino, probablemente, lo contrario.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Muchos a\u00f1os atr\u00e1s, con una mirada exterior desde dentro de la gran potencia, nos sorprend\u00eda que en Estados Unidos uno pudiese adivinar la afiliaci\u00f3n pol\u00edtica de una persona con s\u00f3lo mirarla a la cara, con verla caminar, sin necesidad de que dijera una sola palabra. Ese aparente absurdo es actualmente la tendencia de moda en el mundo.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>No previmos que uno de los monstruos reprimidos a los que nos hab\u00edamos referido antes de ese momento y que nos definen como seres humanos, opuesto al altruismo, a la b\u00fasqueda de justicia y convivencia, se iba a potenciar gracias a los mismos medios de interacci\u00f3n. Me refiero al ego ciego, a la necesidad de sentirse superior al resto a cualquier precio, al \u00abs\u00edndrome Trump\u00bb en cada individuo como fuente ilusoria de placer (ya que no de felicidad) que solo provoca m\u00e1s ansiedad y frustraci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>En otras palabras, es la pol\u00edtica de las antes mencionadas tribus (los nacionalismos) y de las micro tribus (las burbujas sociales). Muchas veces, burbujas prefabricadas por la cultura del consumo.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>A partir de esta atomizaci\u00f3n de la pol\u00edtica y de la sociedad en tribus, en microburbujas, nuestra cultura global se ha convertido en algo crecientemente toxico, y el odio al otro en uno los factores comunes que la organiza. Odio e inevitable frustraci\u00f3n exacerbada por la lucha por el reconocimiento social, por la fama de cinco minutos, por el deseo de convertirse en virus por alguna frivolidad, por la necesidad de \u00abvisibilidad\u00bb, antigua palabra y obsesi\u00f3n de la cultura estadounidense antes de ser adoptada como propia y natural por el resto del mundo. (Hace unos meses, una diputada uruguaya de nombre Graciela Bianchi, no una milenial sino una se\u00f1ora mayor, se defend\u00eda del cuestionamiento de un periodista argentino sobre los fundamentos de sus declaraciones diciendo que ella ten\u00eda \u00abmucha visibilidad\u00bb en su pa\u00eds.)<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero como no todos los individuos pueden ser famosos, \u00abinfluencers\u00bb (mucho menos cuando el individuo ya no existe, cuando es un ente plano, est\u00e1ndar, repetido con m\u00ednimas variaciones que cada uno considera fundamental), la necesidad de reconocimiento individual se proyecta en un grupo mayor, en la tribu, en los irracionales sentimientos nacionalistas o raciales donde la furia por una bandera de un pa\u00eds o por la bandera de un club de futbol casi no difieren sino en escala. As\u00ed, si hasta un individuo llamado Donald Trump, un millonario que ha llegado a ser presidente del pa\u00eds m\u00e1s poderoso del mundo, necesita humillar y degradar al resto para sentirse superior, no es dif\u00edcil imaginar lo que pasa por el m\u00fasculo gris de millones de otros abstemios con menos suerte.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>La idea humanista de igualdad-en-la-diversidad, el paradigma que m\u00e1s recientemente defini\u00f3 la Era Moderna (aparte de la raz\u00f3n y el secularismo) y que fuera una novedad absurda hasta el siglo XVIII, ha perdido, de repente, gran parte de su prestigio.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Aunque parezca absurdo, los pueblos se cansan de la paz, se cansan de la justicia, se cansan de la solidaridad. Por eso necesitan, cada tanto, un gran conflicto, una cat\u00e1strofe, para volver a dejar de lado \u00abla rabia y el orgullo\u00bb fallaciano, esa toxina del individuo, de la raza, de la tribu, del grupo en funci\u00f3n a un enemigo y volver a preocuparse por los valores de la justicia y la sobrevivencia colectiva.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, son posibles ciertos per\u00edodos de paz y solidaridad mundial, pero la humanidad en s\u00ed est\u00e1 condenada a la autodestrucci\u00f3n, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano. La naturaleza humana no se conforma con descargar sus energ\u00edas m\u00e1s primitivas en los estadios de futbol, en las elecciones presidenciales, sino que necesita humillar, violar y matar. Si lo hacen otros en su nombre y con una bonita bandera, mucho mejor.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>La historia seguir\u00e1 escribi\u00e9ndose en la eterna lucha del poder contra la justicia, pero la arrogancia moral, el ego\u00edsmo, individual o colectivo, siempre tendr\u00e1n la espada de Damocles en su mano. La novela La ciudad de la Luna, publicada tard\u00edamente en 2009, fue una met\u00e1fora clara del mundo que vino despu\u00e9s, de este nuevo medievalismo en el que nos vamos hundiendo lentamente como Calataid se hundi\u00f3 en las arenas del desierto mientras sus integrantes se odiaban unos a otros en sectas que se consideraban la reserva moral del mundo.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>No, nada de lo que vemos ahora fue una sorpresa de la historia.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>JM, 2 de enero 2019<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/197367<\/p>\n<p>Facebook1 Twitter Pinterest LinkedIn WhatsApp Compartir<\/p>\n<p>Del mismo autor<\/p>\n<p>La guerra de los cerdos y la pol\u00edtica tribal    04\/01\/2019<\/p>\n<p>El falso dilema del patriotismo    14\/12\/2018<\/p>\n<p>\u00bfDespu\u00e9s del capitalismo, qu\u00e9?    04\/12\/2018<\/p>\n<p>El racismo no necesita racistas    20\/11\/2018<\/p>\n<p>Capit\u00e1n \u00bfqu\u00e9 es la ideolog\u00eda? \u00bfY el adoctrinamiento?    13\/11\/2018<\/p>\n<p>The old tale of corruption    09\/11\/2018<\/p>\n<p>Los dos Estados desUnidos    07\/11\/2018<\/p>\n<p>Estados Unidos: la t\u00edmida reacci\u00f3n de la izquierda    06\/11\/2018<\/p>\n<p>El viejo cuento de la corrupci\u00f3n    22\/10\/2018<\/p>\n<p>Brasil: el eterno pa\u00eds del futuro atrapado en su pasado colonial    09\/10\/2018<\/p>\n<h6> 2019-01-04 16:03:34 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=935'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=934'>934<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=935'>935<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>936<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=937'>937<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=938'>938<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=937'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Majfud ALAI AMLATINA, 4 de enero 2019.- Para distraer la atenci\u00f3n del asalto global del 0,1 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial, tenemos una creciente Guerra del Cerdo (novela de 1969 de Bioy Casares) pero extendida a los extremos m\u00e1s diversos que el novelista argentino nunca imagin\u00f3: j\u00f3venes contra viejos, blancos contra negros, latinos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-46781","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46781"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46781\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}