{"id":46741,"date":"2010-12-13T05:08:12","date_gmt":"2010-12-13T05:08:12","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46741"},"modified":"2010-12-13T05:08:12","modified_gmt":"2010-12-13T05:08:12","slug":"algo-mas-que-palbras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46741","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALBRAS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">HAY QUE BUSCAR EL ENCUENTRO, NO EL DESENCUENTRO<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Todo el mundo parece jugar a la defensiva, cuando lo que tenemos que buscar es el encuentro, jam\u00e1s el desencuentro, ver lo que nos une, afianzar los puntos coincidentes, reforzar la sensibilidad de cercan\u00eda, porque el ser humano en la medida que se comporta como ser humano, en lugar de vencer, convence, que es mucho m\u00e1s interesante, porque es humanizador. No es de personas civilizadas que se sigan enfrentando mundos en un \u00fanico mundo. El mundo de la racionalidad secular y el mundo de las creencias religiosas deber\u00edan entrar en di\u00e1logo. El mundo de los poderosos y el mundo de los socialmente desheredados, necesitan el uno del otro, y debieran dejarse guiar por un sentimiento humanitario. El mundo de los que arremete y el mundo de los que entromete, tendr\u00edan que despojarse de sus propios intereses y dejarse arropar por el bien com\u00fan. Si se pusiera como primer valor la convivencia, en lugar de la conveniencia, estoy seguro que esos mundos contrarios ya no existir\u00edan. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tEs cierto que transformar modos y maneras de pensar, como puede ser el cambio de mentalidad hacia una visi\u00f3n de vida m\u00e1s compartida, puede ser un arduo reto, pero no imposible. En cualquier caso, lo que menos falta hacen son los ide\u00f3logos para este cambio. La cuesti\u00f3n de conocernos es algo innato, requiere de la libertad de cada individuo. Ya en su tiempo, el c\u00e9lebre Tales de Mileto, advirti\u00f3 de la dificultad: \u00abla cosa m\u00e1s dif\u00edcil es conocernos a nosotros mismos; la m\u00e1s f\u00e1cil es hablar mal de los dem\u00e1s\u00bb. Han pasado los siglos, las generaciones de esos siglos, y a\u00fan hallo tanto desacuerdo entre yo y yo mismo, como entre yo y los dem\u00e1s, como entre los dem\u00e1s y los diversos mundos. Cada d\u00eda resulta m\u00e1s embarazoso comprender a los moradores de esta vida. Somos de una torpeza enorme. \u00bfPara qu\u00e9 saber tantas cosas, si la principal, la humanizadora, es nuestra mayor ignorancia? A los hechos me remito. En cada ni\u00f1o -dijo Jacinto Benavente- nace la humanidad y le lanzamos piedras. En cada persona -dice servidor- nace un poema y destruimos el cuerpo de su alma. Todo el bienestar que el ser humano puede alcanzar, est\u00e1, no en el consumo, ni en el placer de ser m\u00e1s, sino en el gozo del acuerdo, de la armon\u00eda, de la concordia, de la conciliaci\u00f3n, del pacto, de la amistad.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tAhora bien, para buscar el encuentro, m\u00e1s que las grandes cosas hay que hacer crecer las peque\u00f1as cosas. Hoy es tan urgente la armon\u00eda con la madre tierra como con el ser humano. Sobre el planeta hay multitud de especies vivas, pero s\u00f3lo las personas tenemos la conciencia necesaria y el talento preciso para promover un mapa arm\u00f3nico de vida. Ha fracasado la tolerancia y nos hemos perdido el respeto. Hemos fallado en el compromiso. La superioridad de razas y culturas nos gobiernan a su antojo, generan tensi\u00f3n, porque su mismo abecedario existencial es de confrontaci\u00f3n permanente. Por ello, son tan importantes los defensores de los derechos humanos. Son los magnos conciliadores.  Se afanan en conciliar la justicia y la libertad, el amor y la paz, el valor de la vida y la val\u00eda del ciudadano como tal. Saben que donde habita el di\u00e1logo cohabita la victoria del ser humano. Por el contrario, tambi\u00e9n conocen que all\u00e1 donde los gobiernos son corruptos, en lugar de la mano se levantan los pu\u00f1os. Sus haza\u00f1as deber\u00edan hacernos reflexionar a todos, siempre se ha dicho que la meditaci\u00f3n desenreda todos los nudos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tA la Santa Sede le preocupa el nuevo fen\u00f3meno de la intolerancia y discriminaci\u00f3n de los cristianos en Europa, escribe un portavoz vaticano. A Naciones Unidas le inquieta la marginaci\u00f3n de comunidades enteras debido al color de su piel. A la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud le alarma que los ricos reciban toda la atenci\u00f3n de salud que necesitan, mientras que los pobres tienen que arregl\u00e1rselas por su cuenta. A la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo le intranquiliza que el trabajo decente sea un sue\u00f1o para unos pocos. A la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura, le agita construir la paz en la mente de los hombres y las mujeres. Al Banco Mundial le impacienta que no se trabaje por un mundo sin pobreza&#8230; Todas estas Instituciones, y tantas otras, no cesan en llamarnos la atenci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no se les escucha? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el encuentro de sensibilidades humanas? Desde luego, no son palabras necias para que hagamos o\u00eddos sordos.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tEl encuentro humano se produce en la medida que nos mueva y nos conmueva una causa com\u00fan, el bien de todos, sin exclusiones. Es una urgencia propon\u00e9rnoslo como deber. Hay que buscar y rebuscar un lenguaje com\u00fan. Merece la pena propiciarlo. Por desgracia, el mundo cada d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s desquiciado, en parte por este desencuentro humano. El triste espect\u00e1culo de la violencia y de la guerra no ha cesado. El abecedario de las armas llena a diario p\u00e1ginas y p\u00e1ginas de dolor en el mundo. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tNo perdamos la esperanza. S\u00ed al final la humanidad fuese capaz de superar las divisiones, los lances de inter\u00e9s, los radicales contrastes, ser\u00eda el primer gran laurel de la especie. La fuerza de un transparente di\u00e1logo es la \u00fanica forma de buscar soluciones pac\u00edficas a los problemas que injertan los conflictos. Nadie puede ser adversario de nadie. Lecci\u00f3n primera. Esto exige apertura y acogida, es decir, que cada ser humano exponga su punto de vista, pero escuche tambi\u00e9n la exposici\u00f3n de otro ser humano. Los falsos di\u00e1logos, que tienen lugar en algunas cumbres o conferencias internacionales, son m\u00e1s de lo mismo, reuniones convenidas, que a nadie suelen convencer. En ocasiones, activan a\u00fan m\u00e1s el encontronazo, por el deseo de poder de sus dirigentes, que en vez de proponer y aguzar el o\u00eddo, imponen sus criterios jactanciosamente. El desencuentro a\u00fan es mayor cuando se utiliza deliberadamente la falsedad en determinados foros, utilizando todo tipo de t\u00e1cticas, que adem\u00e1s de impedir el di\u00e1logo, hace perder los estribos a cualquiera.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">corcoba@telefonica.net<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">12 de diciembre de 2010<\/span><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2010-12-13 05:08:12 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9322'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9321'>9321<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9322'>9322<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>9323<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9324'>9324<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9325'>9325<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9324'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HAY QUE BUSCAR EL ENCUENTRO, NO EL DESENCUENTRO Todo el mundo parece jugar a la defensiva, cuando lo que tenemos que buscar es el encuentro, jam\u00e1s el desencuentro, ver lo que nos une, afianzar los puntos coincidentes, reforzar la sensibilidad de cercan\u00eda, porque el ser humano en la medida que se comporta como ser humano, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-46741","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46741\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}