{"id":46685,"date":"2011-01-07T05:09:02","date_gmt":"2011-01-07T05:09:02","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46685"},"modified":"2011-01-07T05:09:02","modified_gmt":"2011-01-07T05:09:02","slug":"la-fuerza-de-los-de-abajolos-pies-la-cabeza-y-el-corazon-de-evo-morales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46685","title":{"rendered":"La fuerza de los de abajo&#13;Los pies, la cabeza y el coraz\u00f3n de Evo Morales"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Isabel Rauber<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">ALAI AMLATINA, 03\/01\/2011.- Alerta roja, es la frase que podr\u00eda resumir lo acontecido en Bolivia en la \u00faltima semana. Bienaventurado sea el gasolinazo si se transforma en sacud\u00f3n pol\u00edtico, en punto de inflexi\u00f3n capaz de revertir la creciente tendencia superestrutural gubernamental a decidir desde arriba sin contar con los de abajo, adoptando la vieja cultura pol\u00edtica del poder que considera que gobernar es tarea de quienes supuestamente ?saben y tienen raz\u00f3n?, que es cosa de iluminados, o de ?tener espalda?. Pero la revoluci\u00f3n es tarea de pueblos, de mayor\u00edas concientes, organizadas, discutiendo y definiendo SU proyecto en la medida que lo van construyendo.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los pueblos no est\u00e1n solo para aceptar, apoyar, convalidar o materializar (ejecutar) ideas y decisiones, sino ante todo para protagonizarlas. Esto quiere decir: participar del proceso de toma de decisiones y de la realizaci\u00f3n posterior de las mismas, compartiendo responsabilidades.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Si se hubiese discutido el problema del precio de la gasolina y petr\u00f3leo, etc., con las organizaciones sociales, si hubiese consensuado una medida y los pasos para su implementaci\u00f3n, nada de lo ocurrido hubiese pasado. No s\u00e9 cual habr\u00eda sido la propuesta, pero los resultados habr\u00edan sido diferentes: nadie sale a protestar contra lo que acord\u00f3.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los protagonistas no pueden ?ni quieren enterarse de su historia por los diarios. No es con resoluciones y decretos como se impulsa la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y cultural, la clave est\u00e1 en la participaci\u00f3n. Se trata de un proceso marcado por la construcci\u00f3n colectiva y requiere llevar los ritmos que esa construcci\u00f3n ?y toma de conciencia colectiva demanden. Cuando se pretende acelerarlo pasando por encima de la participaci\u00f3n popular, lo que se evidenciaba como un \u00e9xito o acierto posible en el mediano plazo se tornan en un inmediato fracaso.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La prueba est\u00e1 a la vista: apostando a la consulta y participaci\u00f3n de los de abajo, ciertamente el camino puede ser m\u00e1s largo y los ritmos m\u00e1s lentos, pero a la larga ser\u00e1 m\u00e1s efectivo, profundo y radical. Esta sabidur\u00eda no sali\u00f3 de las universidades, se forj\u00f3 en la experiencia de lucha de los pueblos. En sus pr\u00e1cticas, ellos han delineado y construido las nuevas l\u00f3gicas de la transformaci\u00f3n social desde abajo, es decir, de las revoluciones democr\u00e1tico-culturales caracterizadas por apelar al desarrollo de la conciencia, la organizaci\u00f3n y la participaci\u00f3n de los de abajo de modo permanente. Y esto no se logra con cursos o conferencias, es ante todo, una resultante de la participaci\u00f3n plena de los de abajo en todo el proceso de cambios: desde el diagn\u00f3stico y las definiciones hasta la implementaci\u00f3n y el control de las decisiones. Estas no son ya tarea de un grupo de dirigentes sino responsabilidad compartida de todos\/as.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El pueblo conciente, participante y protagonista de las decisiones saldr\u00eda igualmente a las calles, pero ?en tal caso para reafirmar las medidas del gobierno que ser\u00edan sus medidas, y para pedir la profundizaci\u00f3n revolucionaria del proceso.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Lo ocurrido en Bolivia a consecuencia del gasolinazo no se corresponde con ninguna de estas alternativas, pero tampoco significa un rechazo al gobierno que siguen considerando suyo. Es s\u00ed un grito y una manifestaci\u00f3n contundente contra una tenue pero creciente forma de gobernar que ven\u00eda ya mostr\u00e1ndose en algunas decisiones, que pretende desconocer al pueblo como protagonista central del proceso y suplantarlo en la toma de decisiones fundamentales, reencarnando lo peor de la herencia pol\u00edtica burgu\u00e9s-colonial.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Un gobernante revolucionario no se define como tal por el curr\u00edculo, ni por ser ?honrado y bueno? en comparaci\u00f3n con los gobernantes tradicionales del sistema; aunque estas cualidades se requieren elementalmente, su proyecci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de lo personal: se relaciona directamente con su capacidad de poner los espacios de poder en funci\u00f3n de la transformaci\u00f3n revolucionaria, abri\u00e9ndole las puertas del gobierno al pueblo, construyendo un nuevo tipo de institucionalidad, de legalidad y legitimidad basada en la participaci\u00f3n del pueblo en la toma de decisiones pol\u00edticas (basamento de la asamblea constituyente).<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La tarea tit\u00e1nica de los gobernantes revolucionarios no consiste en sustituir al pueblo, ni en ?sacar de sus cabezas? buenas leyes, mucho menos para demostrar que son m\u00e1s inteligentes que todos, que tienen raz\u00f3n y que, por ello, ?saben gobernar?. Impulsar revoluciones desde los gobiernos pasa por hacer de estos una herramienta pol\u00edtica revolucionaria: desarrollar la conciencia pol\u00edtica, abrir la gesti\u00f3n a la participaci\u00f3n de los movimientos ind\u00edgenas, de los movimientos sociales y sindicales, de los sectores populares, construyendo mecanismos colectivos y estableciendo roles y responsabilidades diferenciados, para cogobernar el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las revoluciones desde abajo, es decir, las que se gestan por los pueblos desde la ra\u00edz de los problemas, apuestan al cambio que nace de las conciencias de los pueblos y se construye en su accionar protag\u00f3nico, nada tienen que ver con m\u00e9todos que pretenden impulsar el proceso con decretos o resoluciones generadas desde arriba por muy bien intencionadas y certeras que estas pudieran resultar.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">No se avanza con medidas superestructurales por muy justas y razonables que estas sean. Hay que construir protagonismo popular colectivo y eso solo puede lograrse forj\u00e1ndolo a cada paso y en cada paso. El aprendizaje como la ense\u00f1anza comienza en las pr\u00e1cticas cotidianas. Educar en lo nuevo significa desarrollar nuevas pr\u00e1cticas, dar el ejemplo. Esta es la clave pedag\u00f3gica vital de las revoluciones desde abajo.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Estas solo pueden profundizarse anudadas a la construcci\u00f3n y fortalecimiento del sujeto colectivo de las mismas, el actor sociopol\u00edtico capaz de traccionarlas e impulsarlas permanentemente hacia objetivos radicalmente superiores. La tarea fundamental del instrumento pol\u00edtico en estos tiempos consiste por ello, precisamente, en desarrollar el trabajo pol\u00edtico, cultural e ideol\u00f3gico necesario para que promover el desarrollo de la conciencia pol\u00edtica del conjunto de actores sociales y pol\u00edticos del campo popular, en abrir canales institucionales y no institucionales para la participaci\u00f3n conciente, organizada y creciente del conjunto de los actores revolucionarios, as\u00ed como tambi\u00e9n crear \u00e1mbitos para las reflexiones criticas colectivas del proceso de cambio, de modo de ir fortaleciendo las conciencias, creciendo colectivamente.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En Bolivia el pueblo no sali\u00f3 a las calles a rechazar a su gobierno, sino ?junto con la medida a la imposici\u00f3n, a las decisiones inconsultas, al distanciamiento entre gobernantes y movimientos ind\u00edgenas, campesinos y sociales que ven\u00eda evidenci\u00e1ndose como tendencia y que cristaliza ahora contundentemente con esta medida del llamado gasolinazo. El pueblo no sali\u00f3 a oponerse a Evo, sino a decirle NO a cualquier intento de gobernar sin su participaci\u00f3n, a pedirle rectificaci\u00f3n y reconocimiento. Y en un acto de humildad que evidencia tanto su gran sabidur\u00eda como sus ra\u00edces, Evo rectific\u00f3. Y repasando su promesa de Tihuanaku, retir\u00f3 los decretos y reiter\u00f3 su decisi\u00f3n de ?mandar obedeciendo?, que ?en sentido estricto no significa ni mandar ni obedecer, sino gobernar juntos, construir de conjunto las medidas fundamentales, y compartir las responsabilidades de las decisiones y de su implementaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y no es que esto sea necesariamente garant\u00eda de \u00e9xito ni evite cometer errores o equivocarse, pero cuando los pueblos fracasan teniendo conciencia de que ello podr\u00eda ocurrir, es decir, sabiendo que se pod\u00eda perder, el fracaso puede representar un triunfo, un crecimiento colectivo, un nuevo aprendizaje y un fortalecimiento que los dinamice e impulse a buscar concretar sus objetivos por otras v\u00edas. Algo as\u00ed como: ?Bueno, si por ah\u00ed no sali\u00f3 el asunto, \u00bfpor d\u00f3nde y c\u00f3mo vamos a lograrlo?? Es decir, la situaci\u00f3n se presenta diferente cuando hay participaci\u00f3n consciente que cuando no la hay: los pueblos avanzan seg\u00fan toman conciencia del fracaso o celebran el triunfo, y ello depende de su participaci\u00f3n en las decisiones; cuando fracasan sin conciencia de lo que estaban haciendo, la frustraci\u00f3n es profunda.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las revoluciones son id\u00e9nticas a la participaci\u00f3n protag\u00f3nica de sus pueblos; directamente proporcionales a ella. Si, por ejemplo, se aplica esta sencilla ecuaci\u00f3n a los procesos populares revolucionarios en curso, a las medidas gubernamentales y sus procedimientos, los resultados saltan a la vista: a menor participaci\u00f3n popular, menor contenido y alcance revolucionario, menos revoluci\u00f3n. Conclusi\u00f3n: El nudo gordiano estrat\u00e9gico de los procesos revolucionarios no radica en la pertinencia de las resoluciones gubernamentales ni en la sabidur\u00eda de los gobernantes y su entorno, sino en la voluntad popular, en su conciencia y organizaci\u00f3n para participar en las definiciones y soluciones, impulsarlas y sostenerlas.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En el terreno pol\u00edtico est\u00e1 claro que saber es poder. En tanto el saber procedente de t\u00e9cnicos y expertos es restringido, reducido a \u00e9lites y minor\u00edas, su poder tambi\u00e9n es escaso y reducido, acotado a cargos y funciones, a lo que se denomina com\u00fanmente ?trabajo profesional?. Por ello, sin negar el valor del trabajo de expertos y asesores, los resultados y las propuestas de sus estudios necesitan siempre ser reevaluadas (cuando no construidas) con el pueblo, con los movimientos ind\u00edgenas, sindicales y sociales, con el campo popular todo. Solo en un proceso articulado, conjunto, es posible transformar las propuestas de funcionarios, especialistas o t\u00e9cnicos en decisi\u00f3n pol\u00edtica revolucionaria de gobierno y pueblo. En procesos pol\u00edtico-revolucionarios como el que vive Bolivia hoy, la administraci\u00f3n p\u00fablica ?que es la administraci\u00f3n de lo p\u00fablico no puede quedar entrampada en los papeles de los funcionarios; es tema y tarea de la militancia socio-pol\u00edtica de los pueblos en las calles de las ciudades, en los campos, en las minas?<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los que tienen la responsabilidad de gobernar tienen la prerrogativa de proponer cambios y la obligaci\u00f3n de que sus propuestas tengan fundamentos s\u00f3lidos. Esto no est\u00e1 puesto en discusi\u00f3n. Pero la otra pata del proceso, la fundamental, la que le da sentido y proyecci\u00f3n revolucionaria, consiste en lo siguiente: para que el saber producido arriba sea a la vez poder abajo, tiene que construirse con los de abajo y constituirse en saber\/poder de pueblo. Esa es la tarea pol\u00edtica por excelencia de quienes tienen responsabilidades de gobierno en procesos revolucionarios.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Evidenciar esto y ponerlo sobre el tapete es una de las ense\u00f1anzas m\u00e1s importantes y trascendentes de los acontecimientos resultantes del gasolinazo: el pueblo reclam\u00f3 su protagonismo, habl\u00f3 con su l\u00edder en su lenguaje de resistencia y lucha, y Evo respondi\u00f3 como militante. Consciente de que rectificar es de sabios, escuch\u00f3 y comprendi\u00f3 el mensaje de sus compa\u00f1eros\/as y raudamente derog\u00f3 las resoluciones y decretos, y volvi\u00f3 a poner el la agenda pol\u00edtica gubernamental un tema clave: gobernar para el pueblo implica gobernar con el pueblo. Y con ello Evo alumbraba otra lecci\u00f3n: para impulsar una revoluci\u00f3n desde abajo, no basta con ?tener espaldas?, sino los pies en la tierra, el coraz\u00f3n en el pueblo y la cabeza clara de sus responsabilidades como gobernante revolucionario capaz de concertar a los pueblos a protagonizar su historia.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Queda claro entonces que el tema abierto con el gasolinazo no est\u00e1 limitado a economistas, ni expertos, ni periodistas, pertenece al pueblo. Es el pueblo ?en su diversidad de identidades, nacionalidades y culturas quien tiene el poder de cambiar la historia y construirla a su imagen y semejanza.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por eso, a d\u00edas de conmemorarse un nuevo aniversario de la constituci\u00f3n del primer gobierno indoamericano en nuestro continente, es posible exclamar, con fuerza y vitalidad:<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\u00a1Jallalla los pueblos de Bolivia! \u00a1Jallalla Evo!<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">M\u00c3\u00a1s informaci\u00c3\u00b3n: http:\/\/alainet.org<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">RSS:  http:\/\/alainet.org\/rss.phtml Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">______________________________________<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Agencia Latinoamericana de Informacion<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">email: info@alainet.org<\/span><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2011-01-07 05:09:02 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9272'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9271'>9271<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9272'>9272<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>9273<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9274'>9274<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=9275'>9275<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=9274'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isabel Rauber ALAI AMLATINA, 03\/01\/2011.- Alerta roja, es la frase que podr\u00eda resumir lo acontecido en Bolivia en la \u00faltima semana. 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