{"id":46681,"date":"2019-01-08T13:42:49","date_gmt":"2019-01-08T13:42:49","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46681"},"modified":"2019-01-08T13:42:49","modified_gmt":"2019-01-08T13:42:49","slug":"brasil-y-el-estado-de-excepcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46681","title":{"rendered":"Brasil y el estado de excepci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Ana Esther Cece\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p><strong>ALAI AMLATINA, 08\/01\/2019.- <\/strong> El paso del milenio se ha significado por la parad\u00f3jica generalizaci\u00f3n de estados de excepci\u00f3n permanentes, que tienden a establecerse como nuevos e indispensables instrumentos de la \u00abgobernabilidad\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las institucionalidades del siglo XX han ido siendo socavadas, o violentamente agredidas como en el caso de Estados Unidos bajo el gobierno de Donald Trump, mientras se van normalizando nuevas reglas de disciplinamiento social cercanas al concepto de estado carcelario.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los cimientos de la democracia liberal, si bien siempre fr\u00e1giles y cuestionables, se desmoronan ante procesos de implantaci\u00f3n impune de las relaciones de poder.  Los pactos sociales se restringen a un peque\u00f1o grupo constituido por las diferentes piezas que conforman la c\u00fapula del poder, en los que participan empresarios, pol\u00edticos, funcionarios p\u00fablicos (incluyendo al poder militar) y capos del crimen organizado.  Ya no es necesario construir consensos para validar pol\u00edticas p\u00fablicas o din\u00e1micas empresariales; los tribunales, la opini\u00f3n p\u00fablica, la prensa (independiente), las voces de intelectuales y acad\u00e9micos, de organizaciones sociales ya no son el espacio de validaci\u00f3n de la pol\u00edtica.  Son ignorados; son los estorbos de un mundo que se abre paso bajo condiciones que muchos siguen percibiendo como excepcionales pero que est\u00e1n configurando la institucionalidad del siglo XXI.<\/p>\n<\/p>\n<p>En pleno auge neoliberal, en los a\u00f1os noventa, el presidente de M\u00e9xico Carlos Salinas puso en evidencia la nueva manera de entender los pactos sociales o el trato con sectores de la sociedad disidentes de las pol\u00edticas oficiales: \u00abni los veo, ni los oigo\u00bb.  Esto, que en su momento gener\u00f3 indignaci\u00f3n y esc\u00e1ndalo, marcaba el establecimiento de la impunidad como regla de relacionamiento social y la ausencia de interlocuci\u00f3n. Las luchas sociales, desde ese momento, se han quedado instaladas en el vac\u00edo, sin interlocutor responsable.  No hay c\u00f3mo dialogar con el Estado, mucho menos con el capital transnacional y sus instancias de arbitraje que violan sistem\u00e1ticamente las legalidades vigentes.<\/p>\n<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina se han vivido procesos de emergencia popular que contradicen en parte este fen\u00f3meno general, o que le implican mayores obst\u00e1culos para abrirse paso.  Tales los casos de desacato a los arbitrajes del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial), del FMI (Fondo Monetario Internacional) y similares; la expulsi\u00f3n de la USAID (Agencia Internacional para el Desarrollo); la sanci\u00f3n o l\u00edmites de acci\u00f3n a capitales extranjeros; o el intento por introducir un protocolo de reglamentaci\u00f3n a las operaciones de las empresas transnacionales como el interpuesto por Ecuador en la ONU.  Esta pulseada, sin embargo, al cabo de una d\u00e9cada y con m\u00e9todos variados, m\u00faltiples y simult\u00e1neos, parece estar siendo superada por la din\u00e1mica general de consolidaci\u00f3n de los nuevos modos de gobernar en el marco de impunidad y excepci\u00f3n permanente instaurado.<\/p>\n<\/p>\n<p>Una pol\u00edtica multidimensional<\/p>\n<\/p>\n<p>En una estrategia de dominaci\u00f3n de espectro completo, el uso de mecanismos de desarticulaci\u00f3n, penetraci\u00f3n, confusi\u00f3n, invalidaci\u00f3n, represi\u00f3n, acoso externo e interno y hasta amenazas de ocupaci\u00f3n directa se despliegan simult\u00e1neamente, aun si cada uno con su ritmo y sus particularidades, para asegurar en conjunto la recuperaci\u00f3n del control en el caso espec\u00edfico.  Se trata de una estrategia general con adaptaciones situacionales que en una visi\u00f3n localista aparecen desagregadas.  No obstante, una vez que se han repetido en varios pa\u00edses del Continente, es dif\u00edcil no percibir las similitudes.<\/p>\n<\/p>\n<p>Como es una pol\u00edtica multidimensional, de espectro completo, tiene un gran n\u00famero de vertientes que podr\u00edan y deber\u00edan ser estudiadas.  La intervenci\u00f3n, que el Pent\u00e1gono define como \u00abinteragencial\u00bb, es polis\u00e9mica y generadora de narrativas que buscan a la vez justificarla y normalizar las modalidades de gobernanza que aseguran el ejercicio fluido de las relaciones de poder realmente existentes en el terreno global.<\/p>\n<\/p>\n<p>De todos estos mecanismos destacan tres, de cuya eficacia podemos encontrar fuertes indicios en Brasil, con impacto hacia el Continente en su conjunto: la potenciaci\u00f3n de los instrumentos de segregaci\u00f3n social como disciplinadores directos; el uso pol\u00edtico del poder judicial, incluso en detrimento de la legalidad; la militarizaci\u00f3n de la funci\u00f3n gubernamental, la vida cotidiana, los imaginarios y la pol\u00edtica.<\/p>\n<\/p>\n<p>1. Las tensiones del capitalismo contempor\u00e1neo, por la alt\u00edsima concentraci\u00f3n de la riqueza y la ampliaci\u00f3n grosera de la precarizaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n, generan conflictos entre las mal llamadas minor\u00edas.  Cuestiones como el g\u00e9nero, el color de piel, la jerarquizaci\u00f3n de ididomas, el acento en el habla, los grados de escolaridad, el tipo de consumo, la localizaci\u00f3n territorial o barrial, las religiones y creencias, los fenotipos y todo lo que se vaya agregando como elemento de diferenciaci\u00f3n, entra en escena de manera perversa con fines de confinamiento, castigo social, enfrentamientos entre grupos y\/o justificaci\u00f3n de pr\u00e1cticas polimilitares de control y represi\u00f3n.  Brasil ha sido paradigm\u00e1tico en cuanto a la militarizaci\u00f3n de las favelas y al uso de grupos de \u00e9lite en las tareas de seguridad interna, en vez de encaminarlas por los cauces democr\u00e1ticos.  Particularmente despu\u00e9s del impeachment a Dilma Roussef, es notorio el despliegue de estos cuerpos, junto con guardias blancas de finqueros y empresarios, as\u00ed como el incremento de sus acciones de disciplinamiento social.  Cabe reiterar, siempre en contra de los sectores populares y empobrecidos.<\/p>\n<\/p>\n<p>2. La novedad del uso de herramientas legales para ilegalizar la ilegalidad, aunque suene muy enredado, es una de las novedades introducidas en este periodo, a partir del golpe de estado disfrazado de defensa de la Constituci\u00f3n que se dio en Honduras en 2009.<\/p>\n<\/p>\n<p>El caso brasile\u00f1o result\u00f3 realmente un emblema en este terreno y demostr\u00f3 una tremenda eficacia.  No s\u00f3lo se logra el impeachment contra Dilma Rousseff con argumentaciones sin sustento, sino que se aplica el poder y la fuerza sin mediaciones, con total impunidad, desconociendo el peso de las construcciones y procedimientos hist\u00f3ricos de la democracia brasile\u00f1a.  La democracia llega hasta donde los poderes reales no sean incomodados o impacientados.  El gobierno del PT en realidad no fue tan inc\u00f3modo para la oligarqu\u00eda o los poderosos globales pero, presumiblemente, su necesidad de tejer consensos en un momento de prepotencia estorbaba para avanzar en el reordenamiento social adecuado a los nuevos tiempos.  Lo interesante del caso es que no s\u00f3lo se da un golpe de estado a trav\u00e9s del denominado lawfare, sino que se da un golpe de estado hacia el futuro, en una especie de mercado de derivados pol\u00edticos, al impedir, con los mismos m\u00e9todos, que Lula pudiera contender para la Presidencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de los casos similares se trataba de golpes en el presente; en este caso son golpes con permanencia en un tiempo m\u00e1s largo; golpes que garantizan espacio suficiente para desmontar posibles reacciones o vueltas atr\u00e1s.  Son golpes de estado preventivos contra quien podr\u00eda llegar a representar al Estado.<\/p>\n<\/p>\n<p>El intento de consulta hecha en Ecuador para invalidar la reelecci\u00f3n de Rafael Correa est\u00e1 en el mismo terreno.<\/p>\n<\/p>\n<p>3. Lo m\u00e1s grave en t\u00e9rminos tanto estructurales como inmediatos es el giro militarista que, si bien es una impronta mundial, sist\u00e9mica, en Brasil ha tomado br\u00edos renovados.  Est\u00e1 claro que la dictadura militar dej\u00f3 instalado un fuerte aparato de poder con ramificaciones en todas las esferas y con una presencia cotidiana indudable.  No obstante, su presencia discreta de los tiempos llamados de la \u00abvuelta a la democracia\u00bb se fue transformando en una presencia cada vez m\u00e1s activa y evidente.  Crecieron con la ocupaci\u00f3n de Hait\u00ed, en estrecha colaboraci\u00f3n con las pol\u00edticas hemisf\u00e9ricas del Pent\u00e1gono; se fortalecieron internamente con la ocupaci\u00f3n de las favelas y el pretendido combate al crimen organizado; y a pesar de su orgullo nacionalista, su convivencia y colaboraci\u00f3n con las fuerzas armadas estadounidenses en cursos, entrenamientos, ejercicios, intercambio de tecnolog\u00eda y de experiencias contrainsurgentes en general lo han colocado en la situaci\u00f3n de, entre otros, abrir paso al cerco y amenaza de intervenci\u00f3n a Venezuela.<\/p>\n<\/p>\n<p>De modo por dem\u00e1s complaciente y colaborativo, desde finales de 2017 el territorio de la frontera norte brasile\u00f1a se pone a disposici\u00f3n de hacer frente a la publicitada \u00abcrisis humanitaria\u00bb venezolana.  En Tabatinga, en la frontera que une Brasil, Per\u00fa y Colombia, se instala una locaci\u00f3n militar log\u00edstica con capacidad de respuesta r\u00e1pida, donde quedan dep\u00f3sitos de combustible y armas para el momento en que se presente la ocasi\u00f3n de usarlos.  Se hicieron ejercicios de movilizaci\u00f3n de tropas por tierra desde R\u00edo de Janeiro, reconocimiento de terreno y capacitaci\u00f3n para garantizar la preparaci\u00f3n de efectivos y equipo para el momento en que se requiera la acci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ya en febrero de 2018 el Comando de Operaciones de la Amazonia fue puesto a cargo de la otra parte de la frontera norte brasile\u00f1a, cercana a Guyana, en el estado de Roraima.  Las sedes principales son las ciudades de Pacaraima y Boa Vista.  500 efectivos de tierra, mar y aire fueron trasladados al lugar en esas fechas para ocuparse, en principio, de la migraci\u00f3n venezolana.  Despu\u00e9s de dise\u00f1ar el plan llamado Operaci\u00f3n Control, se crea la 1\u00aa Brigada de Infanter\u00eda de la Selva, posicionada en la l\u00ednea de frontera, con 3,200 efectivos, y reforzada con efectivos de la polic\u00eda militar, equipo de operaciones psicol\u00f3gicas, ingenieros y tropas de inteligencia.<\/p>\n<\/p>\n<p>Todos los preparativos necesarios para una operaci\u00f3n de guerra.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esta no es la \u00fanica frontera brasile\u00f1a donde los militares tienen planes de acci\u00f3n.  La frontera con Paraguay est\u00e1 siendo permeada por finqueros, narcotraficantes y militares, eufem\u00edsticamente llamados brasiguayos, que cada d\u00eda comen m\u00e1s terreno.  Se prev\u00e9 tambi\u00e9n una intensificaci\u00f3n de actividades en la frontera con Bolivia, en la medida que en ese pa\u00eds parece estarse desarrollando un operativo desestabilizador como el aplicado inicialmente a Venezuela.  De acuerdo con la estrecha colaboraci\u00f3n entre las fuerzas armadas de Brasil y Estados Unidos, y leyendo la trayectoria que han seguido sus relaciones e intereses compartidos en tiempos recientes, cabe esperar una coparticipaci\u00f3n en el ajuste de tuercas en el Continente.  Brasil engrandeciendo su papel en la regi\u00f3n sudamericana; Estados Unidos garantizando el control hemisf\u00e9rico; y ambos intentando desterrar cualquier tipo de disidencia o insubordinaci\u00f3n frente a los dictados de los grandes poderes globales, regionales o locales.<\/p>\n<\/p>\n<p>Jair Bolsonaro toma posesi\u00f3n el 1\u00ba de enero de 2019 y sus declaraciones ofrecen reforzar la militarizaci\u00f3n, el uso faccioso de la justicia, los segregacionismos discriminatorios y punitivos y la persecuci\u00f3n brutal de la disidencia.  Su equipo de gobierno estar\u00e1 formado en buena medida por militares, herederos de los tiempos de dictadura.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los oscuros nubarrones sobre el Continente se extienden pero debajo de ellos sigue brotando la vida.  Ni Bolsonaro, ni sus equivalentes ?en casos casi rid\u00edculos?, podr\u00e1n destruir la dignidad de los pueblos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ana Esther Cece\u00f1a, Observatorio Latinoamericano de Geopol\u00edtica.<\/p>\n<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en la Revista de ALAI <\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina en Movimiento, No. 538: Brasil: \u00bfe agora?<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/197430<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: https:\/\/alainet.org\/donaciones<\/p>\n<\/p>\n<p>Mas informacion: https:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>FaceBook: https:\/\/facebook.com\/America.Latina.en.Movimiento<\/p>\n<p>Twitter: https:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<p>RSS: https:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2019-01-08 13:42:49 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=926'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=925'>925<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=926'>926<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>927<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=928'>928<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=929'>929<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=928'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Esther Cece\u00f1a ALAI AMLATINA, 08\/01\/2019.- El paso del milenio se ha significado por la parad\u00f3jica generalizaci\u00f3n de estados de excepci\u00f3n permanentes, que tienden a establecerse como nuevos e indispensables instrumentos de la \u00abgobernabilidad\u00bb. 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