{"id":46101,"date":"2011-07-16T17:52:41","date_gmt":"2011-07-16T17:52:41","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=46101"},"modified":"2011-07-16T17:52:41","modified_gmt":"2011-07-16T17:52:41","slug":"un-mundo-amurallado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=46101","title":{"rendered":"Un mundo amurallado"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Daniel Innerarity*<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Desde que en 1989 cae el muro de Berl\u00edn, la construcci\u00f3n de nuevos muros se ha multiplicado: entre M\u00e9xico y Estados Unidos, en Cisjordania, entre India y Pakist\u00e1n, entre Irak y Arabia Saud\u00ed, entre \u00c1frica del Sur y Zimbabue, entre Espa\u00f1a y Marruecos (rodeando las ciudades de Ceuta y Melilla), entre Tailandia y Malasia&#8230;<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Estas barreras no est\u00e1n pensadas para impedir el ataque de ej\u00e9rcitos enemigos, sino para impedir el tr\u00e1nsito de personas; quieren hacer frente a fuerzas persistentes y desorganizadas m\u00e1s que a estrategias militares o econ\u00f3micas. Los muros actuales no responden a la l\u00f3gica de la guerra fr\u00eda sino que son muros de protecci\u00f3n; indican la desconfianza frente al otro, el extranjero, y dicen mucho acerca de las ambig\u00fcedades de la globalizaci\u00f3n. Se dirigen contra el movimiento de bienes y personas que muchas veces no tienen su causa en una invasi\u00f3n exterior sino en la demanda interna: mano de obra, drogas, prostituci\u00f3n&#8230;<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Un muro no es tanto una cosa material como algo mental que traza una l\u00ednea de separaci\u00f3n entre un \u00abdentro\u00bb que se siente amenazado y un \u00abafuera\u00bb amenazante.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las barreras recuperan una modalidad de poder soberano, material y delimitado en un entorno. Los muros son una respuesta al desdibujamiento de la distinci\u00f3n entre el interior y el exterior, como otras distinciones que se han vuelto problem\u00e1ticas, como la diferencia entre ej\u00e9rcito y polic\u00eda, los criminales y los enemigos, la guerra y el terrorismo, derecho y no-derecho, lo p\u00fablico y lo privado, el inter\u00e9s propio y el inter\u00e9s general.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La construcci\u00f3n de muros no solamente ilustra un retroceso en el sue\u00f1o de un \u00abmundo global\u00bb, sino que testimonia unas tendencias subterr\u00e1neas de la globalizaci\u00f3n que alimentan el retorno de ciertas formas de \u00abneofeudalizaci\u00f3n\u00bb del mundo. Un mundo en el que son asombrosamente compatibles la integraci\u00f3n de la econom\u00eda global y el aislamiento psicopol\u00edtico. La defensa de esta compatibilidad se ha convertido en un objetivo ideol\u00f3gico en esa s\u00edntesis de neoliberalismo pol\u00edtico y nacionalismo estatal de cierta nueva derecha cuyo proyecto ha sintetizado Saskia Sassen en el doble objetivo de \u00abdesnacionalizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica y renacionalizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica\u00bb. No vivimos en un mundo ilimitado, sino en la tensi\u00f3n entre una geograf\u00eda de los mercados abiertos que tiende a abolir las fronteras y una territorialidad de la seguridad nacional que tiende a construirlas.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Cuando se piensa que el establecimiento de barreras es la soluci\u00f3n para frenar el incremento del n\u00famero de los emigrantes y refugiados es porque se ha considerado previamente que la causa de esos desplazamientos era la flexibilidad de las fronteras, lo que es falso. Dada su falta de eficacia, hay que preguntarse cu\u00e1les son las necesidades psicol\u00f3gicas que su construcci\u00f3n satisface. Y la respuesta est\u00e1 en la necesidad de protecci\u00f3n de quienes se perciben a s\u00ed mismas como \u00absociedades asediadas\u00bb (Bauman).<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los muros defienden contra asaltantes venidos de un \u00abafuera\u00bb ca\u00f3tico, pero sirven como instrumentos de identificaci\u00f3n y cohesi\u00f3n, responden al miedo frente a la p\u00e9rdida de soberan\u00eda y a la desaparici\u00f3n de las culturas homog\u00e9neas. Se construye una equivalencia entre alteridad y hostilidad, lo que es adem\u00e1s un error de percepci\u00f3n. La mayor parte de los atentados que se han cometido en Estados Unidos han provenido de terroristas del interior. Y se asienta el prejuicio de que la democracia no puede existir m\u00e1s que en un espacio cerrado y homog\u00e9neo.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Se trata de remedios f\u00edsicos para problemas ps\u00edquicos. Un muro aparenta ofrecer seguridad en un mundo en el que los sujetos son m\u00e1s vulnerables a las vicisitudes econ\u00f3micas globales y a la violencia transnacional. Todo lo que acompa\u00f1a a la escenograf\u00eda rotunda de los muros no son sino gestos pol\u00edticos destinados a contentar a cierto electorado. Construir una barrera es la mejor manera de no hacer nada dando la impresi\u00f3n de que se hace algo.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los muros generan zonas de no-derecho y conflictividad, agravan muchos de los problemas que tratan de resolver, exacerban las hostilidades mutuas, proyectan hacia el exterior los fracasos internos y excluyen toda confrontaci\u00f3n con las desigualdades globales. Adem\u00e1s, cuando se acent\u00faa ostentativamente la seguridad se provoca al mismo tiempo un sentimiento de inseguridad.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Frente a la nostalgia por el orden perdido que clama por l\u00edmites crispados y barreras de exclusi\u00f3n, la reivindicaci\u00f3n de una frontera que comunique, demarque, equilibre y limite puede ser una estrategia razonable para transformar esos espacios de choque, cierre y soberan\u00eda en zonas porosas de contacto y comunicaci\u00f3n. La alternativa, en cualquier caso, no es entre la frontera y su ausencia, sino entre las fronteras r\u00edgidas que siguen colonizando buena parte de nuestro imaginario pol\u00edtico y una frontera red que permitir\u00eda pensar el mundo contempor\u00e1neo como una multiplicidad de espacios que se diferencian y entrecruzan, creando as\u00ed unos puntos fronterizos que son tambi\u00e9n puntos de paso y comunicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Daniel Innerarity*<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda Pol\u00edtica y Social, investigador en la Universidad del Pa\u00eds Vasco y director del Instituto de Gobernanza Democr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2011-07-16 17:52:41 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=8747'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=8746'>8746<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=8747'>8747<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>8748<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=8749'>8749<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=8750'>8750<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=8749'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Innerarity* Desde que en 1989 cae el muro de Berl\u00edn, la construcci\u00f3n de nuevos muros se ha multiplicado: entre M\u00e9xico y Estados Unidos, en Cisjordania, entre India y Pakist\u00e1n, entre Irak y Arabia Saud\u00ed, entre \u00c1frica del Sur y Zimbabue, entre Espa\u00f1a y Marruecos (rodeando las ciudades de Ceuta y Melilla), entre Tailandia y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-46101","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46101"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46101\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}