{"id":457366,"date":"2023-07-23T09:04:08","date_gmt":"2023-07-23T13:04:08","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=457366"},"modified":"2023-07-23T09:53:44","modified_gmt":"2023-07-23T13:53:44","slug":"incumplimientos-y-desolacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=457366","title":{"rendered":"INCUMPLIMIENTOS Y DESOLACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong> <strong><u><\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>INCUMPLIMIENTOS Y DESOLACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>&nbsp;\u201cQuiz\u00e1s la humanidad necesite como jam\u00e1s una escuela de moral, porque hay un retroceso perjudicial de conflictos interesados, que nos est\u00e1n dejando sin alma\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Salgamos de la tristeza. Es verdad que a veces cuesta despojarse de los condicionamientos del pensamiento com\u00fan, pero lo que cuenta al fin, es no desperdiciar el mayor bien, que no es otro que una vida sensata. No existe un signo m\u00e1s real de debilidad, que esta nueva era marcada por la desconfianza entre an\u00e1logos, lo que genera una violaci\u00f3n permanente de derechos y obligaciones. Desde luego, cada d\u00eda son m\u00e1s escandalosos los incumplimientos, desembocando en un deterioro general de tipo social, econ\u00f3mico y humano. Sin duda, esta injusta atm\u00f3sfera suele dejarnos verdaderamente desolados, ante la multitud de violaciones evidentes de la dignidad y de los derechos que proceden de ella, que terminan por envenenar las relaciones entre s\u00ed y entre los pueblos, impidiendo todo posible di\u00e1logo sincero.<\/p>\n\n\n\n<p>Conversar, aparte de facilitar la soluci\u00f3n de los conflictos, ayuda a descubrirse en la escucha. Es p\u00fablico y notorio que la quietud y la estabilidad internacional son incompatibles con todo intento de instaurarse sobre el miedo a la mutua destrucci\u00f3n de v\u00ednculos. Indudablemente, cualquier tipo de ataque pone en riesgo el proceder, que todos tenemos derecho a respetar, desde una \u00e9tica global de solidaridad y cooperaci\u00f3n entre toda la familia humana de hoy y de ma\u00f1ana. Lo que no podemos admitir, bajo ning\u00fan concepto, es que millones de seres indefensos caminen en condiciones infrahumanas y con un clima de miedo sobre sus espaldas. Debi\u00e9ramos, desde luego que si, crear entornos y herramientas que aseguren el cumplimiento normativo; que si bien ha de podarse continuamente, tambi\u00e9n ha de observarse con la gracia de la reinserci\u00f3n a escena viviente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiz\u00e1s la humanidad necesite como jam\u00e1s una escuela de moral, porque hay un retroceso perjudicial de conflictos interesados, que nos est\u00e1n dejando sin alma. Ciertamente, no es nada f\u00e1cil contar con l\u00edderes que est\u00e9n a la altura de las circunstancias, que se involucren en las tareas colectivas, ante las ruinas de una cultura incapaz de consensuar nada. Cuesta entender, por ejemplo, que las ofensivas de los rusos en Ucrania pongan en riesgo la seguridad alimentaria en el mundo. Contra estas actitudes, verdaderamente crueles hay que actuar con firmeza. Lo mismo sucede con esa multitud de ni\u00f1os, que sin hacer nada son separados de sus progenitores y llevados a campos verdaderamente crueles y doctrinarios. Por desgracia, olvidamos que es un deber convivir y vivir para los dem\u00e1s, aparte de ser pauta de gozo que aminora soledades impuestas y ansiedades injertadas en vena.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, nos alegra enormemente, que la Nueva Agenda de Paz describa un conjunto de recomendaciones que se enmarcan en torno a los principios esenciales de confianza, solidaridad y universalidad, los cuales son fundamentales para la Carta de las Naciones Unidas y para un mundo estable, que est\u00e1 globalizado, pero tremendamente enfrentado. Urge, pues, que la observancia no levante fronteras ni genere m\u00e1s frentes, sino que habr\u00e1 horizontes de luz y supervivencia. Adem\u00e1s, hacen falta compromisos verdaderos, sobre todo que los diversos Estados vuelvan a comprometerse, con un orbe libre de armas que refuerce el alma y decaiga el esp\u00edritu de lo maligno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Realmente, tenemos que encauzar los andares de aqu\u00ed abajo, hacia lo arm\u00f3nico; con la certeza de ser escuchados, para intentar entre todos promover la cohesi\u00f3n social, con modelos de prevenci\u00f3n diversa, que aborden todas las formas de hechos violentos, de conductas corruptas y de situaciones inflexibles, tanto en el ciberespacio con las hostilidades como en el espacio ultraterrestre con el poderoso caballero don dinero. A mi juicio, la primera receta de sanaci\u00f3n, radica en salir de este arresto dominador que esclaviza y no libera, porque el futuro hay que revitalizarlo desde el desarme, pero tambi\u00e9n desde el marco global de la \u00e9tica y su cumplimiento para el multilateralismo, m\u00e1xime en un mundo tan fracturado y afligido como el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En consecuencia, volvamos la vista atr\u00e1s, y si cuando se fund\u00f3 la ONU sobre las cenizas de la Segunda Guerra Mundial en 1945, su misi\u00f3n central era mantener la paz y la seguridad internacionales; hoy tambi\u00e9n necesitamos aminorar riesgos y ser m\u00e1s cuidadosos con el medio ambiente, m\u00e1s formales con la asistencia y m\u00e1s rectos y coherentes con el decir y el obrar. Bajo este contexto de angustia, s\u00f3lo cabe el entusiasmo y la tenacidad conjunta, que nos compromete al crecimiento de uno mismo hacia los dem\u00e1s, con un enfoque de cooperaci\u00f3n multilateral responsable. Precisamente, la apuesta por la cultura del abrazo, parte de la verdad. Y a partir de aqu\u00ed, desde la evidencia, es como se trabaja por la justicia y se defiende la savia existencial.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>23 de julio de 2023<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS INCUMPLIMIENTOS Y DESOLACI\u00d3N &nbsp;\u201cQuiz\u00e1s la humanidad necesite como jam\u00e1s una escuela de moral, porque hay un retroceso perjudicial de conflictos interesados, que nos est\u00e1n dejando sin alma\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Salgamos de la tristeza. 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