{"id":453370,"date":"2023-07-09T09:15:13","date_gmt":"2023-07-09T13:15:13","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=453370"},"modified":"2023-07-09T21:37:53","modified_gmt":"2023-07-10T01:37:53","slug":"tormentas-reales-y-presencia-de-tormentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=453370","title":{"rendered":"TORMENTAS REALES Y PRESENCIA DE TORMENTOS"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong> <strong><u><\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>TORMENTAS REALES Y PRESENCIA DE TORMENTOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>&nbsp;\u201cLa coherencia entre el decir y el obrar, es fundamental para huir de este fuerte oleaje de suplicios, que nos sepultan en vivo, con el maquillaje de la falsedad en plena ebullici\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hacer frente a lo que se nos viene de cara, es una cuesti\u00f3n de derechos humanos; o si quieren, de obligaciones ciudadanas. Nos hemos prometido actuar y luego\u2026 todo se queda en el vac\u00edo. La pasividad es grande. Nada nos conmueve ni nos mueve. Tanto el azul del mar como el cristalino horizonte, la fronda de la tierra o el arco\u00edris del sue\u00f1o, lo hemos convertido en cuencos de polvo con abecedarios de apat\u00eda. Fruto de este nerviosismo del no hacer, la inseguridad es manifiesta, aunque tengamos la tecnolog\u00eda m\u00e1s potente de la historia. Se habla de la transici\u00f3n justa hacia una econom\u00eda verde, pero no pasamos de los conceptos. Somos incapaces de desterrar las tormentas reales y los tormentos presentes. Nos falta un medio ambiente limpio, sano y sostenible; sobr\u00e1ndonos fronteras y frentes en in\u00fatil batalla, que lo \u00fanico que hacen es acongojarnos m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, nunca es tarde para enmendarse e iniciar el cambio en la forma de vida. De las tormentas y de los tormentos, que nos injertamos en vena los humanos entre s\u00ed, tambi\u00e9n se sale con una sanaci\u00f3n realizada coraz\u00f3n a coraz\u00f3n. El patio atmosf\u00e9rico nos indica que debemos entrar en nuestras habitaciones interiores, a cultivar el amor de amar amor, la \u00fanica medicina contra el esp\u00edritu de la mundanidad; toda una cultura de la apariencia, que no trabaja la fidelidad y que se vende a don dinero, sin importarle el orbe de los desfavorecidos. Ante esta bochornosa situaci\u00f3n, pienso que nos har\u00e1 bien reflexionar sobre c\u00f3mo nos movemos y actuamos en nuestro diario de vida. La coherencia entre el decir y el obrar, es fundamental para huir de este fuerte oleaje de suplicios, que nos sepultan en vivo, con el maquillaje de la falsedad en plena ebullici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cualquier caso, desfallecer es lo \u00faltimo. Saquemos el coraje del viviente. Ciertamente, s\u00ed uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s espantosos de la naturaleza son los nubarrones de arena y polvo que lo arrasan todo a su paso, transfigurando el d\u00eda en noche y causando trastornos desde el norte de China hasta el \u00c1frica subsahariana, tambi\u00e9n la hermen\u00e9utica mundana nos est\u00e1 dejando sin alma, totalmente deshumanizados. Desde luego, nos urge activar otra sensibilidad m\u00e1s aut\u00e9ntica, adem\u00e1s de otra comuni\u00f3n de pulsos, que nos lleve a despertar&nbsp; de este pasivo y cruel modo de vivir entre an\u00e1logos. Por desgracia, colonizamos un esp\u00edritu camale\u00f3nico de rigidez mental o de flexibilidad hip\u00f3crita, en vez de desarrollar un crecimiento interior que nos lleve a discernir. El esp\u00edritu maligno siempre est\u00e1 ah\u00ed, con el sentimiento amargo, intentando dividirnos, ba\u00f1\u00e1ndonos de odio y venganza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es verdaderamente tormentoso el poder del mundo, hemos de ser conscientes de ello, pero tambi\u00e9n hay una fuerza arm\u00f3nica que nos mueve internamente y que no podemos abandonar. Estamos para reconstruirnos, no para destruirnos; para fraternizarnos, no para desunirnos. Indudablemente, es tarea nuestra aprender a vivir los momentos de crisis. A todos nos afecta todo. En consecuencia, hemos de sumar capacidades para afrontar el c\u00famulo de adversidades que a diario se nos presentan. Desde luego, no hay mejor respuesta que una conjunta para dejar de crucificarnos con mil martirios. Ojal\u00e1 aprendamos a querernos, a tomar otro semblante m\u00e1s restaurador del g\u00e9nero humano, a ser m\u00e1s di\u00e1logo que encierro en suma. Al fin y al cabo, hemos de volver siempre a la palabra, que es latido de unidad cuando est\u00e1n impregnadas de afecto, al vocablo que es la configuraci\u00f3n ac\u00fastica de las ideas, o a la oratoria de&nbsp; los bellos pensamientos en suma.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, por muy intensas que sean las tormentas reales y los tormentos sufridos, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes mundanas. Est\u00e1 visto, que no hay mejor paso vivencial, que hacer proyectos vivientes en comuni\u00f3n. Ya en su tiempo, lo advirti\u00f3 el escritor ruso Le\u00f3n Tolstoi, con aquella frase que despu\u00e9s result\u00f3 ser c\u00e9lebre y eterna: \u201cEl matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace alg\u00fan movimiento brusco, la barca se hunde\u201d.&nbsp; En verdad, as\u00ed es. Por si mismos, nada podemos hacer. Tampoco nos dejemos vencer por el cansancio. Nuestro interior, a poco que buceemos por \u00e9l, es una fuente inagotable de vida. La trampa es siempre la de volver atr\u00e1s. Pues no, cada amanecer lleva el aroma de un naciente entusiasmo. En el fondo siempre hay una luz que nos llama a reencontrarnos, quiz\u00e1s con una mentalidad m\u00e1s po\u00e9tica que mundana. Por consiguiente; la inspiraci\u00f3n al poder y la musa creativa, al diario ejercicio de coexistir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>09 de junio de 2023.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS TORMENTAS REALES Y PRESENCIA DE TORMENTOS &nbsp;\u201cLa coherencia entre el decir y el obrar, es fundamental para huir de este fuerte oleaje de suplicios, que nos sepultan en vivo, con el maquillaje de la falsedad en plena ebullici\u00f3n\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hacer frente a lo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":453371,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-453370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/453370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=453370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/453370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":453372,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/453370\/revisions\/453372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/453371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=453370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=453370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=453370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}