{"id":443740,"date":"2023-05-31T15:56:27","date_gmt":"2023-05-31T19:56:27","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=443740"},"modified":"2023-05-31T15:56:27","modified_gmt":"2023-05-31T19:56:27","slug":"sosten-a-la-sociabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=443740","title":{"rendered":"SOST\u00c9N A LA SOCIABILIDAD"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong> <strong><u><\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>SOST\u00c9N A LA SOCIABILIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>&nbsp;\u201cNo hay momento m\u00e1s singular para el desarrollo cerebral de los chavales, y por lo tanto para abrazar su futuro, que los primeros a\u00f1os de existencia. Pero la custodia, ciertamente, es un trabajo demasiado costoso para hacerlo solos. Juntos podemos salvar la vida de millones de ni\u00f1os\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Absolutamente, el mejor comienzo es una buena crianza natural, lo que nos exige m\u00e1s entrega y generosidad en cualquier caso. Nuestros progenitores son, en efecto, la condici\u00f3n privilegiada del sost\u00e9n sociable. Sus abecedarios suelen acariciar y verter tranquilidad, lo que favorece un crecimiento saludable. Bajo esta direcci\u00f3n, nos alegra que la comunidad internacional apueste cada d\u00eda m\u00e1s, por reivindicar el papel de los padres en la educaci\u00f3n de sus hijos, mediante el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, lo que nos demanda que han de crecer tambi\u00e9n en un ambiente de concordia y en una atm\u00f3sfera de felicidad, amor y comprensi\u00f3n. Realmente, es esa alegr\u00eda que se vive en comuni\u00f3n, con deseos de compartir y participar, lo que hace multiplicar nuestro entusiasmo y regenerar nuestros propios andares por aqu\u00ed abajo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay momento m\u00e1s singular para el desarrollo cerebral de los chavales, y por lo tanto para abrazar su futuro, que los primeros a\u00f1os de existencia. Pero la custodia, ciertamente, es un trabajo demasiado costoso para hacerlo solos. Juntos podemos salvar la vida de millones de ni\u00f1os. Precisamente, hoy m\u00e1s que nunca, necesitamos que los gobiernos activen las pol\u00edticas de techo y sucesi\u00f3n. Indudablemente, esta atm\u00f3sfera de hogar favorece la socializaci\u00f3n y contribuye a atajar los fen\u00f3menos de soledad y violencia, a trav\u00e9s de la transmisi\u00f3n de valores y mediante la experiencia del soplo fraterno y solidario. Desde luego, no puede haber sociabilidad sin ejercitar el amor, en su puro estado de entrega y reencuentro. En cierto modo, por consiguiente, una sociedad y su porvenir dependen de esa l\u00edrica amorosa puesta en pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo mismo sucede con el ejercicio deportivo, cuando el juego se cultiva poniendo a las personas en el centro y potenciando el gozo de jugar entre s\u00ed, hace que se activen los v\u00ednculos mutuos, hasta sentirse parte de un grupo. La dimensi\u00f3n de este esp\u00edritu es fundamental, mayormente para los m\u00e1s peque\u00f1os, genera alegr\u00eda, propicia trato y crea amistades, y al mismo tiempo es formativo. Sin duda, tampoco tenemos mejor columna asistencial que la contemplaci\u00f3n de estas relaciones s\u00f3lidas y duraderas. En efecto, as\u00ed como el deporte es un generador de comunidad, la familia tambi\u00e9n es un productor de nexos cordiales y humanitarios. Por eso, necesitamos abrir las puertas del alma para observarnos y ver con deportividad la cantidad de bienes sociales que nos acompa\u00f1an. Acojamos, pues, los diversos mundos y explor\u00e9moslos con discernimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A poco que nos adentremos en esa capacidad receptiva, percibiremos que todo es diverso y que todo es m\u00e1s bello despu\u00e9s de haberlo encontrado en su estado m\u00edstico de filiaci\u00f3n, lo que nos demanda una fuerte dosis de entendimiento en favor de la vida y lo arm\u00f3nico. Est\u00e1 visto que la brutalidad injerta m\u00e1s problemas generales que los que resuelve. Deber\u00edamos, entonces, repensar lo de reunirnos para unirnos, dado el sentimiento de la propia debilidad que nos impulsa a una originaria sociabilidad. No importa lo sucedido hasta ahora, lo vital es reconciliarse y despojarse. El afecto no busca su inter\u00e9s, jam\u00e1s toma en cuenta el mal recibido, sino que se alegra con la transparencia de lo aut\u00e9ntico, para gestar ese poema interminable de luz que nos vincula, sabiendo que en la espera tampoco habita la desesperaci\u00f3n, al sobrellevarse con esperanza y ternura.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por desgracia, hemos entrado en un terreno de confusi\u00f3n permanente, del que tenemos que salir m\u00e1s pronto que tarde, empezando por las plataformas digitales. Estas deben asumir su responsabilidad para frenar el discurso de incitaci\u00f3n al odio y la venganza. Nos toca acabar cuanto antes con estos legados inhumanos, comenzando por transformar las injusticias de ayer en las libertades del ahora. Al mundo le hace falta una inyecci\u00f3n de sociabilidad. Realmente el bien de la estirpe es decisivo, porque son esas alianzas las que impregnan estabilidad y conjunci\u00f3n de sue\u00f1os, y no ese individualismo ego\u00edsta que confunde las mentes y los corazones. Lo sustancial radica en promover una cultura que nos enlace, diciendo adi\u00f3s a este tiempo de incertidumbre y de falta de esperanza que sufrimos. En este sentido, son estos espacios de parentela los que deben ser testigos y protagonistas del itinerario ben\u00e9fico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>31 de mayo de 2023.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS SOST\u00c9N A LA SOCIABILIDAD &nbsp;\u201cNo hay momento m\u00e1s singular para el desarrollo cerebral de los chavales, y por lo tanto para abrazar su futuro, que los primeros a\u00f1os de existencia. 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