{"id":44047,"date":"2020-09-20T18:17:14","date_gmt":"2020-09-20T18:17:14","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=44047"},"modified":"2020-09-20T18:17:14","modified_gmt":"2020-09-20T18:17:14","slug":"un-mundo-armonico-para-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=44047","title":{"rendered":"UN MUNDO ARM\u00d3NICO PARA TODOS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/p>\n<\/p>\n<p>UN MUNDO ARM\u00d3NICO PARA TODOS<\/p>\n<p>\u00abLos gobernantes han de escuchar m\u00e1s a la gente\u00bb <\/p>\n<p>=============================<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net\t<\/p>\n<p>============================= <\/p>\n<\/p>\n<p>\tOtro mundo ha de ser posible. Hay que gestarlo. En esta empresa hemos de estar todos, trabajando a destajo si es preciso. Justamente; cada vida, por muy min\u00fascula que nos parezca, ha de contribuir a mejorar el ambiente. Despoj\u00e9monos de esa enemistad. Tenemos que entendernos, armonizarnos, comprendernos, revivirnos unos en otros, y cada cual debe ser parte de la existencia del otro. Para las Naciones Unidas, el 2020 ya estaba destinado a ser un a\u00f1o diferencial, en cuanto al engranaje de la escucha y el mecanismo de aprender; y, as\u00ed, para conmemorar su setenta y cinco aniversario, se ha invitado a millones de personas de todo el planeta a conversar sobre la construcci\u00f3n del futuro arm\u00f3nico que deseamos. Naturalmente, querer es poder, y a pesar de que el COVID-19 nos conmueve y agita, tambi\u00e9n nos recuerda, que para ganar esta nueva lucha contra la peor crisis de salud p\u00fablica de nuestro tiempo, se requiere trabajo conjunto, esp\u00edritu cooperante en suma. Un mundo coaligado comparte ideas y reparte entusiasmo; algo innato que, adem\u00e1s, forma parte de nuestra supervivencia como tal. Por eso, hacer realidad la propuesta de la ONU de \u00abforjar la paz juntos\u00bb, celebrando de este modo el D\u00eda Internacional de la Paz (21 de septiembre),  me parece una buena costumbre, sobre todo para hacernos estimar, mediante la compasi\u00f3n y el impulso de la esperanza, frente a la pandemia o esa atm\u00f3sfera que esparce odio y venganza, pues lo importante es que se cotice el respeto en nuestras miradas y la consideraci\u00f3n hacia toda caminante. Sin embargo, cuando la desconfianza y el recelo nos desbordan, es imposible relacionarse arm\u00f3nicamente y el riesgo de terror aumenta. Urge, en consecuencia,  aprender a vivir absolvi\u00e9ndose, comprometi\u00e9ndose de veras, pues no hay conciliaci\u00f3n sin reconciliaci\u00f3n; y, a\u00fan menos, sin compromiso con uno mismo y con el ambiente.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tTiene que ser posible, pues, otro mundo m\u00e1s humano, al menos para que cesen las constantes hostilidades. Hay que poner la clemencia como modo de vida. Desterremos el rencor de nuestros abecedarios internos.  Propiciemos el encuentro, no el encontronazo;  atenuemos actitudes soberbias que nos dejan heridas profundas. El ser humano debe de repensar sobre sus vicios y actitudes. Tambi\u00e9n los gobernantes han de escuchar m\u00e1s a la gente. Prevalezca el di\u00e1logo aut\u00e9ntico sobre el fanatismo. Asimismo, hemos de cultivar el esp\u00edritu responsable. De lo contrario, quiz\u00e1s no merezcamos siquiera vivir. A prop\u00f3sito, me quedo con aquel proverbio ruso que dice: \u00absi cada uno barriera delante de su puerta, \u00a1qu\u00e9 limpia estar\u00eda la ciudad!\u00bb. En efecto, el verdadero hombre pensante, crece y aprende, descubri\u00e9ndose as\u00ed mismo, sabe que es el principal responsable de lo que le sucede, e intenta modificar comportamientos. De ah\u00ed, lo transcendente de esta \u00e9poca que nos ha tocado vivir, con la fuerza transformadora de la uni\u00f3n entre culturas diversas. La paz llegar\u00e1 a nuestras vidas si en verdad nos donamos, conciliamos actitudes, construimos continentes y mares que nos fraternicen, pues nadie puede llegar a ser feliz si no asume ese aire comunitario que es el que nos pone alas, y as\u00ed, poder salir de este c\u00edrculo vicioso de enfrentamientos permanentes. Cuando se pierde la humanidad, todo se deshumaniza y pervierte, lo esperanzador es que cada d\u00eda cohabite m\u00e1s gente comprometida, no s\u00f3lo trabajando como deber, sino con verdadera pasi\u00f3n para que cada d\u00eda sea una jornada m\u00e1s de quietud e ilusi\u00f3n en nuestras andanzas. Tambi\u00e9n ser\u00e1 bueno hacer memoria y reavivar opciones de concordia.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tDesde luego, nunca es tarde para unirse y reunirse a favorecer resoluciones pac\u00edficas en los conflictos. Los lenguajes, tal vez tengan que amasarse desde el coraz\u00f3n, que es el que tiene la capacidad de enmendarse. Las propias luchas representan ejemplos arduos e impresionantes de las violaciones de los derechos humanos; y, aunque nos costa, que la protecci\u00f3n y promoci\u00f3n de los derechos humanos son parte indispensable de las misiones de paz de las Naciones Unidas, si que debi\u00e9ramos entre todos, cuando menos ser m\u00e1s sensibles con aquello que nos rodea y tambi\u00e9n entre nosotros ser m\u00e1s pac\u00edficos. No hay mejor forma de resistencia que trabajar juntos para hacer frente a la intolerancia. Tampoco hay mejor manera de  practicar la entereza que acogerse y recoger el lenguaje de la no discriminaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de los refugiados y migrantes. El puente de la vida se reconstruye donando vida. Reconciliemos, el miedo en esperanza, con la cultura de la fraternidad como horizonte. No hay otro modo de hacer frente al clima de guerra y violencia, de los unos contra los otros, que caracteriza a la sociedad contempor\u00e1nea.  Evidentemente el verdadero conocimiento y la aut\u00e9ntica libertad se hallan en ese esp\u00edritu generoso, siempre dispuesto a dar aliento. Quiz\u00e1s sea saludable, que esta nueva solidaridad basada en el amor verdadero, forme parte siempre de cada cual, adem\u00e1s de ser latido permanente de nuestro compromiso por el bienestar de nuestros an\u00e1logos. Sin duda, uno de los grandes problemas que vemos ahora en el mundo es la ausencia de ese \u00e1nimo solidario. Nada se vence sin una genuina solidaridad global, tampoco esta atm\u00f3sfera de incertidumbres que nos acorralan. Lo arm\u00f3nico llegar\u00e1 a nuestro mundo, cuando sus moradores se impliquen en asistirse mutuamente. No es aceptable tanta dejadez. Siempre hay que estar en aptitud de echar una mano, lo que requiere fuerte dosis de paciencia y confianza, para romper estas cadenas inhumanas que nos destrozan a todos, m\u00e1s pronto que tarde.   <\/p>\n<\/p>\n<p> V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>20 de septiembre de 2020.-<\/p>\n<h6> 2020-09-20 18:17:14 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=68'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=67'>67<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=68'>68<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>69<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=70'>70<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=71'>71<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=70'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS UN MUNDO ARM\u00d3NICO PARA TODOS \u00abLos gobernantes han de escuchar m\u00e1s a la gente\u00bb ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================= Otro mundo ha de ser posible. Hay que gestarlo. En esta empresa hemos de estar todos, trabajando a destajo si es preciso. Justamente; cada vida, por muy min\u00fascula que nos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-44047","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=44047"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44047\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=44047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=44047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=44047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}