{"id":436176,"date":"2023-04-30T16:27:36","date_gmt":"2023-04-30T20:27:36","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=436176"},"modified":"2023-04-30T16:27:36","modified_gmt":"2023-04-30T20:27:36","slug":"boquita-o-el-toxico-laboral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=436176","title":{"rendered":"Boquita o el t\u00f3xico laboral"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Oscar L\u00f3pez Reyes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A Boquita, los empleados le huyen m\u00e1s que al chupamedias aquel que dur\u00f3 m\u00e1s de 60 a\u00f1os sin ba\u00f1arse, ya que&nbsp;cada vez que abre la boca ponzo\u00f1osa,&nbsp;ensucia y quema, como el carb\u00f3n. \u00a1Ay, Virgen santa!, tampoco lo soportan las ranas ni las cucarachas, porque con su jefe consentido calienta, como el horno de una panader\u00eda, hasta a los m\u00e1s serios, laboriosos y calladitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mitad lengualarga y mitad cornudo, Boquita pisa, como un rodillo, todas las alfombras. Por tener un tal\u00f3n m\u00e1s grande que el otro, no se le ve ni un chinch\u00edn de seso, y no se lo traga ni el forzudo que se jondea diez litros de leche.<\/p>\n\n\n\n<p>Vestido con ropas de quinta mano, comprada a precios de gangas en mercados de pulgas, no estaba al corriente de que le apodan Boquita, porque no cierra el hocico ni en un instante. De ese \u00f3rgano muscular movible del b.b. (boquete bucal) brotan&nbsp;ciza\u00f1as viperinas, sin descansar ni siquiera en el almuerzo. Nadie conoce su nombre verdadero, ya que no le gusta que se lo mencionen. Es el secreto mejor guardado\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Se jacta, vaya, ac\u00e1 lo tiene, con que lo identifiquen como el Gran Asistente y con que supieran que come mucho chocolate y que cuenta con tres asistentes: dos presenciales (un var\u00f3n y una monjita) y uno virtual, un orgulloso homosexual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Qu\u00e9 bufonada, machos y madamas!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Doblado por los celos, la envidia, las faltas ortogr\u00e1ficas y una fatal pronunciaci\u00f3n, y para ganar puntos ante el m\u00e1ximo incumbente, el \u201cGran Asistente\u201d -Boquita- averigua y se percata de todo, y cuando sucede un episodio, proclama, vanidoso, el clich\u00e9 al que no le haya sustituto: \u201cyo lo dije\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una porci\u00f3n de los empleados asegura que el autodenominado \u201cGran Asistente\u201d -Boquita- goza de tanta confianza de su jerarca supremo,&nbsp;porque le endulza el alma con sus permanentes alabanzas y aplausos. Y otros porf\u00edan que radica en su condici\u00f3n de cu\u00f1ado, porque es un amigo de viejas travesuras y que esa afectividad se engarza en el partido de Gobierno, en vista de que cuando estaba pasando m\u00e1s calamidades que un catre viejo le dio un chorro de ayudas que le despegaron los piojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su escritorio burocr\u00e1tico, Boquita est\u00e1 enterado de todo e identifica a los empleados apenas por el murmullo de sus pasos. Hiriente, cruel y malintencionado, no vacila en preparar expedientes acusatorios, cobijado en chismes y calumnias.<\/p>\n\n\n\n<p>La Biblia nos dota de adagios, con un alto concepto moral, que son utilizables para \u201cjuzg\u00e1is\u201d a los que sueltan sin control el \u00f3rgano dental sin huesos: \u201cla lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua est\u00e1 puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo e inflama la rueda de la creaci\u00f3n, y ella misma es inflamada por el inferno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Boquita lee, con maligna intenci\u00f3n, boletines noticiosos y documentos institucionales; los&nbsp;embarra con una p\u00e9sima caligraf\u00eda y le se\u00f1ala a su superior -arrugando la cara- supuestos errores de las reglas gramaticales cometidos por encargados departamentales: en la primera l\u00ednea falta una coma, en la segunda sobra una S; en la tercera l\u00ednea X palabra luce derrengada y en la cuarta la cifra es embustera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jefe!, \u00bfqu\u00e9 usted va a hacer\u2026?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En una especie de acci\u00f3n actoral, a su ejecutivo principal mantiene constantemente \u201cbien informado\u201d sobre todo lo que ocurre en el recinto laboral. Y exhibe la man\u00eda de contarle las cosas al rev\u00e9s, para causar da\u00f1os y -como una metralleta oral- le echa le\u00f1a al fuego a cualquier capricho: Fulano hoy lleg\u00f3 caminando torcido, como si se lo llevara el viento, porque se ha tomado m\u00e1s de 100 copas dem\u00e1s; El Socio todos los d\u00edas se duerme en la oficina, y ronca m\u00e1s que un perro bulldog, y Mengana se desplaza cada vez con m\u00e1s movimientos sensuales, para ocultar un aparato que se puso en el trasero.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los labios colmados de liviandad, en su c\u00e9lebre desenfreno verbal, Boquita sazona con delirio las aventuras cotidianas: Perenceja est\u00e1 embarazada, y nadie ha descubierto de qui\u00e9n; a El Compinche lo viven sacando de los actos sociales empresariales, por meterse a ellos sin invitaci\u00f3n, y El Guitarrita s\u00f3lo invita a su casa a los ricos y altos funcionarios, en el j\u00fabilo de una relaci\u00f3n amorosa que es una olla de grillos.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, con la raja labial mojada y congestionada, le refiere que El Indiscreto fue abucheado en un popular restaurante por proclamar, muy orondo, que es hijo de un narcotraficante, y Zutano le corta la vista a todo el que le cae mal; piensa como un bebecito, y por eso enamora a las esposas de sus jefes, as\u00ed que no se atreva usted a convidarlo a su santo hogar.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigue, sin peluca en la fil\u00edpica del reproche y en el hilo amparador: \u201cOh, Se\u00f1or, l\u00edbrame de los imp\u00edos; prot\u00e9geme de los violentos, de los que urden en su coraz\u00f3n planes malvados, y todos los d\u00edas fomentan la guerra. Afilan su lengua, cual lengua de serpiente; \u00a1veneno de v\u00edbora hay en sus labios!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00fabitamente -los anteriores pasajes echan frutos-, servidores de todas las \u00e1reas de la organizaci\u00f3n se saturan de rabia y encaraman contra la impertinencia: en los buzones, pasillos, en la cocina y los ba\u00f1os arrojan caricaturas y hojas sueltas, con los calificativos t\u00f3xico, vulgar, grosero,&nbsp;malandro y villano. Tambi\u00e9n, a escondidas, en los ascensores y paredes colocan mu\u00f1ecos con su rostro y le mandan, en cajas de regalos, medias rotas, pipi y cac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Las s\u00e1tiras, parodias y el jolgorio ajan al mandante de m\u00e1s alto rango -por permisivo- y, para no seguir desgastando su autoridad y acabar perdiendo un ojo, tuvo que cancelar -en contra de su voluntad- a Boquita.<\/p>\n\n\n\n<p>Boquita, como un chismoso hasta en la sopa, incita a que lo juzguen en el Tribunal Supremo Divino, sentado en el sill\u00f3n tallado con filosas piedras provenientes de un infernal arrecife de Lucifer, frente a jueces ancianos, en una audiencia en la que estuvieron todos sus agraviados. Acusaci\u00f3n en el Sanedr\u00edn: deleitarse en la pasi\u00f3n m\u00e1s certera, en una obra aborrecible.<\/p>\n\n\n\n<p>Al t\u00e9rmino de ese juicio p\u00fablico, por todas las veces que vej\u00f3, ha sido sentenciado a ser despellejado con el desprecio de sus cong\u00e9neres; a que pida perd\u00f3n por sus sat\u00e1nicas actuaciones y a ser recluido en las llamadas de los predios del castigo eterno, para que comprenda que los picos soberbios se caen a pedazos y encarrilan hacia la ruina.<\/p>\n\n\n\n<p>En el interior y las afueras del pueblo entre los m\u00e1s versados se duplica el decir de que la necedad emerge, rotundamente, como una trampa fatigosa y angustiosa, que ense\u00f1a a pensar con madurez, a proceder sin el apetito voraz de hacer maldad, y exhortan a prestar atenci\u00f3n a la Tercera Ley del matem\u00e1tico, f\u00edsico y astr\u00f3nomo ingl\u00e9s, Sir Isaac Newton, sobre el principio de acci\u00f3n\/reacci\u00f3n, y el refr\u00e1n popular de que \u201ccada cual cosecha lo que siembra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como refuerzo, los menos sabios acotan con insistencia que el que acosa y atosiga, desparramando impiedad, \u201cse\u00e1is juzgados\u201d, y recoge sanci\u00f3n, en la yema de empujones y desgarrones, que se encorvan como escarmiento entre el sol y la sombra. Y -\u00a1hurra!- no podr\u00e1, como rechoncho peludo, ser bendecido sacramentalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al sufrir tantas molestias y decepciones, a Boquita se le meti\u00f3 un zumbido por los o\u00eddos, se le encogieron los m\u00fasculos, la voz se le acort\u00f3, se puso m\u00e1s peque\u00f1o, perdi\u00f3 el equilibrio \u2013 y salt\u00f3 como un maco-; olvid\u00f3 a sus deudores y en una destartalada yola, empujada por remos, se traslad\u00f3 a una islita.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en ese solitario y abandonado sumidero insular no pudo alojar a su pretendido amor rom\u00e1ntico, intent\u00f3 casarse con una elefanta \u2013que le tir\u00f3 dos patadas-, pidi\u00f3 socorro a San Agust\u00edn para que le ayudara a pasar los \u00faltimos d\u00edas de su vida en un palacio presidencial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1No, qu\u00e9 va! Al este santo no complacerlo se jonde\u00f3, por la rabia, una jarra de agua fr\u00eda y se le congel\u00f3 la panza. En ese momento decidi\u00f3 subir, como un azaroso p\u00e1jaro cantor, hacia la gloria, abombando el ombligo, fuera de la camisa, un rato como un loro con ladridos de perros realengos, y en otro con el hocico largo de un acu\u00e1tico delf\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>En el vergel paradis\u00edaco, los buenos corazones lo echaron, en nombre del alma de Dios, a un pozo que mana brasas de fuego, y desde donde se oy\u00f3 el \u00faltimo cuchicheo de cuerdas vocales totalmente desnutridas y malolientes, en la penumbra de ultratumba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p>30 de abril de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<br>Periodista-mercad\u00f3logo, escritor y art\u00edculista de El Nacional,<br>Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas<\/p>\n\n\n\n<p><br>Email:\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"mailto:oscarlr1952@gmai.com\" target=\"_blank\">oscarlr1952@gmai.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar L\u00f3pez Reyes A Boquita, los empleados le huyen m\u00e1s que al chupamedias aquel que dur\u00f3 m\u00e1s de 60 a\u00f1os sin ba\u00f1arse, ya que&nbsp;cada vez que abre la boca ponzo\u00f1osa,&nbsp;ensucia y quema, como el carb\u00f3n. \u00a1Ay, Virgen santa!, tampoco lo soportan las ranas ni las cucarachas, porque con su jefe consentido calienta, como el horno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":303965,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,16,27],"tags":[],"class_list":["post-436176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/436176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=436176"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/436176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":436177,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/436176\/revisions\/436177"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/303965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=436176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=436176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=436176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}