{"id":432606,"date":"2023-04-18T09:06:53","date_gmt":"2023-04-18T13:06:53","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=432606"},"modified":"2023-04-18T09:06:53","modified_gmt":"2023-04-18T13:06:53","slug":"recuerdos-de-periodista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=432606","title":{"rendered":"Recuerdos de periodista"},"content":{"rendered":"\n<p>Uno de mis mejores recuerdos de periodista es la forma en que el gobierno revolucionario de Cuba se enter\u00f3, con varios meses de anticipaci\u00f3n, de c\u00f3mo y d\u00f3nde se estaban adiestrando las tropas que hab\u00edan de desembarcar en la Bah\u00eda de Cochinos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>abril 18, 2023<\/li><li>CDT00:38 (GMT) -0400<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Por Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/p>\n\n\n\n<p>La primera noticia se conoci\u00f3 en la oficina central de Prensa latina, en La Habana, donde yo trabajaba en diciembre de 1960, y se debi\u00f3 a una casualidad casi inveros\u00edmil.<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Ricardo Masetti, el director general, cuya obsesi\u00f3n dominante era hacer de Prensa Latina una agencia mejor que todas las dem\u00e1s, tanto capitalistas como comunistas, hab\u00eda instalado una sala especial de teletipos, solo para captar y luego analizar en junta de redacci\u00f3n el material diario de los servicios de prensa del mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>Dedicaba muchas horas a escudri\u00f1ar los largu\u00edsimos rollos de noticias que se acumulaban sin cesar en su mesa de trabajo, evaluaba el torrente de informaci\u00f3n tantas veces repetido por tanto criterios e intereses contrapuestos en los despachos de las distintas agencias y, por \u00faltimo, los comparaba con nuestros propios servicios.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche, nunca se supo c\u00f3mo, se encontr\u00f3 con un rollo que no era de noticias, sino del tr\u00e1fico comercial de la Tropical Cable, filial de la All American Cable en Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de los mensajes personales hab\u00eda uno muy largo y denso, y escrito en una clave intrincada. Rodolfo Walsh, quien adem\u00e1s de ser muy buen periodista hab\u00eda publicado varios libros de cuentos policiacos excelentes, se empe\u00f1\u00f3 en descifrar aquel cable con la ayuda de unos manuales de criptograf\u00eda que compr\u00f3 en alguna librer\u00eda vieja de La Habana.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo consigui\u00f3 al cabo de muchas noches insomnes, y lo que encontr\u00f3 dentro no solo fue emocionante como noticia, sino un informe providencial para el gobierno revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>El cable estaba dirigido a Washington por un funcionario de la CIA adscrito al personal de la embajada de Estados Unidos en Guatemala, y era un informe minucioso de los preparativos de un desembarco armado en Cuba por cuenta del gobierno norteamericano. Se revelaba, inclusive, el lugar donde iban a prepararse los reclutas: la hacienda de Retalhuleu, un antiguo cafetal en el norte de Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>IDEA MAGISTRAL<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre con el temperamento de Masetti no pod\u00eda dormir tranquilo si no iba m\u00e1s all\u00e1 de aquel descubrimiento accidental. Como revolucionario y como periodista cong\u00e9nito, se empe\u00f1\u00f3 en infiltrar un enviado especial en la hacienda de Retalhuleu.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchas noches en claro, mientras est\u00e1bamos reunidos en su oficina, tuve la impresi\u00f3n de que no pensaba en otra cosa. Por fin, y tal vez cuando menos lo pensaba, concibi\u00f3 la idea magistral. La concibi\u00f3 de pronto, viendo a Rodolfo Walsh, quien se acercaba por el estrecho vest\u00edbulo de las oficinas con su andadura un poco r\u00edgida y sus pasos cortos y r\u00e1pidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda los ojos claros y risue\u00f1os detr\u00e1s de los cristales de miope, con monturas gruesas de carey, ten\u00eda una calvicie incipiente con mechones flotantes y p\u00e1lidos, y su piel era dura y con viejas grietas solares, como la piel de un cazador en reposo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella noche, como casi siempre en La Habana, llevaba un pantal\u00f3n de pa\u00f1o muy oscuro y una camisa blanca, sin corbata, con las mangas enrolladas hasta los codos. Masetti me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 tiene cara Rodolfo?\u201d No tuve que pensar la respuesta, porque era demasiado evidente. \u201cDe pastor protestante\u201d, contest\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Masetti replic\u00f3 radiante: \u201cExacto, pero de pastor protestante que vende biblias en Guatemala\u201d. Hab\u00eda llegado, por fin, al final de sus intensas elucubraciones de los \u00faltimos d\u00edas. Como descendiente directo de irlandeses, Rodolfo Walsh era adem\u00e1s un biling\u00fce perfecto. De modo que el plan de Masetti ten\u00eda muy pocas posibilidades de fracasar.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trataba de que Rodolfo Walsh viajara al d\u00eda siguiente a Panam\u00e1, y desde all\u00ed pasara a Nicaragua y Guatemala con un vestido negro y un cuello blanco volteado, predicando los desastres del apocalipsis que conoc\u00eda de memoria y vendiendo biblias de puerta en puerta, hasta encontrar el lugar exacto del campo de instrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lograba hacerse a la confianza de un recluta habr\u00eda podido escribir un reportaje excepcional. Todo el plan fracas\u00f3 porque Rodolfo Walsh fue detenido en Panam\u00e1 por un error de informaci\u00f3n del Gobierno paname\u00f1o. Su identidad qued\u00f3 entonces tan bien establecida que no se atrevi\u00f3 a insistir en su farsa de vendedor de biblias.<\/p>\n\n\n\n<p>Masetti no se resign\u00f3 nunca a la idea de que las agencias yanquis tuvieran corresponsales propios en Retalhuleu mientras que Prensa Latina deb\u00eda conformarse con seguir descifrando los cables secretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco antes del desembarco, \u00e9l y yo viaj\u00e1bamos a Lima desde M\u00e9xico y tuvimos que hacer una escala imprevista para cambiar de avi\u00f3n en Guatemala. En el sofocante y sucio aeropuerto de La Aurora, tomando cerveza helada bajo los oxidados ventiladores de aspas de aquellos tiempos, atormentado por el zumbido de las moscas y los efluvios de frituras rancias de la cocina, Masetti no tuvo un instante de sosiego.<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba empe\u00f1ado en que alquil\u00e1ramos un coche, nos escap\u00e1ramos del aeropuerto y nos fu\u00e9ramos, sin m\u00e1s vueltas, a escribir el reportaje grande de Retalhuleu. Ya entonces le conoc\u00eda bastante para saber que era un hombre de inspiraciones brillantes e impulsos audaces, pero que, al mismo tiempo, era muy sensible a la cr\u00edtica razonable.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella vez, como en algunas otras, logr\u00e9 disuadirle. \u201cEst\u00e1 bien, che\u201d, me dijo, convencido a la fuerza. \u201cYa me volviste a joder con tu sentido com\u00fan\u201d. Y luego, respirando por la herida, me dijo por mil\u00e9sima vez: -Eres un liberalito tranquilo.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, como el avi\u00f3n demoraba, le propuse una aventura de consolaci\u00f3n que \u00e9l acept\u00f3 encantado. Escribimos a cuatro manos un relato pormenorizado con base en las tantas verdades que conoc\u00edamos por los mensajes cifrados, pero haciendo creer que era una informaci\u00f3n obtenida por nosotros sobre el terreno al cabo de un viaje clandestino por el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Masetti escrib\u00eda muerto de risa, enriqueciendo la realidad con detalles fant\u00e1sticos que iba inventando al calor de la escritura. Un soldado indio, descalzo y escu\u00e1lido, pero con un caso alem\u00e1n y un fusil de la guerra mundial, cabeceaba junto al buz\u00f3n de correos, sin apartar de nosotros su mirada abismal.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1, en un parquecito de palmeras tristes, hab\u00eda un fot\u00f3grafo de c\u00e1mara de caj\u00f3n y manga negra, de aquellos que sacaba retratos instant\u00e1neos con un paisaje id\u00edlico de lagos y cisnes en el tel\u00f3n de fondo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando terminamos de escribir el relato, agregamos unas cuantas diatribas personales que nos salieron del alma, firmamos con nuestros nombres reales y nuestros t\u00edtulos de prensa, y luego nos hicimos tomar unas fotos testimoniales, pero no con el fondo de cisnes, sino frente al volc\u00e1n acezante e inconfundible que dominaba el horizonte al atardecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Una copia de esa foto existe: la tiene la viuda de Masetti en La Habana. Al final metimos los papeles y la foto en un sobre dirigido al se\u00f1or general Miguel Yd\u00edgoras Fuentes, presidente de la Rep\u00fablica de Guatemala, y en una fracci\u00f3n de segundo en que el soldado de guardia se dej\u00f3 vencer por la modorra de la siesta, echamos la carta al buz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien hab\u00eda dicho en p\u00fablico por esos d\u00edas que el general Yd\u00edgoras Fuentes era un anciano inservible, y \u00e9l hab\u00eda aparecido en la televisi\u00f3n vestido de atleta a los 69 a\u00f1os, y hab\u00eda hecho maromas en la barra y levantado pesas, y hasta revelado algunas haza\u00f1as \u00edntimas de su virilidad, para demostrarles a sus televidentes que todav\u00eda era un militar entero.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra carta, por supuesto, no falt\u00f3 una felicitaci\u00f3n especial por su ridiculez exquisita.<\/p>\n\n\n\n<p>Masetti estaba radiante. Yo lo estaba menos, y cada vez menos, porque el aire se estaba saturando de un vapor h\u00famedo y helado, y unos nubarrones nocturnos hab\u00edan empezado a concentrarse sobre el volc\u00e1n. Entonces me pregunt\u00e9 espantado qu\u00e9 ser\u00eda de nosotros si se desataba una tormenta imprevista y se cancelaba el vuelo hasta el d\u00eda siguiente, y el general Yd\u00edgoras Fuentes recib\u00eda la carta con nuestros retratos antes de que nosotros hubi\u00e9ramos salido de Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>Masetti se indign\u00f3 con mi imaginaci\u00f3n diab\u00f3lica. Pero dos horas despu\u00e9s, volando hacia Panam\u00e1, y a salvo ya de los riesgos de aquella travesura pueril, termin\u00f3 por admitir que los liberalitos tranquilos ten\u00edamos a veces una vida m\u00e1s larga, porque tom\u00e1bamos en cuenta hasta los fen\u00f3menos menos previsibles de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de 21 a\u00f1os [en 1981], lo \u00fanico que me inquieta de aquel d\u00eda inolvidable es no haber sabido nunca si el general Yd\u00edgoras Fuentes recibi\u00f3 nuestra carta al d\u00eda siguiente, como lo hab\u00edamos previsto durante el \u00e9xtasis metaf\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p>arb\/ggm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de mis mejores recuerdos de periodista es la forma en que el gobierno revolucionario de Cuba se enter\u00f3, con varios meses de anticipaci\u00f3n, de c\u00f3mo y d\u00f3nde se estaban adiestrando las tropas que hab\u00edan de desembarcar en la Bah\u00eda de Cochinos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; abril 18, 2023 CDT00:38 (GMT) -0400 Por Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez La primera noticia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":432607,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,36,27],"tags":[],"class_list":["post-432606","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-hombresmujeresycosas","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/432606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=432606"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/432606\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":432608,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/432606\/revisions\/432608"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/432607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=432606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=432606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=432606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}