{"id":430574,"date":"2023-04-10T08:22:45","date_gmt":"2023-04-10T12:22:45","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=430574"},"modified":"2023-04-10T09:12:28","modified_gmt":"2023-04-10T13:12:28","slug":"el-asesinato-de-edmundo-martinez-howley-hermano-de-orlando-martinez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=430574","title":{"rendered":"EL ASESINATO DE EDMUNDO MARTINEZ HOWLEY, hermano de Orlando Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"\n<p>Despu\u00e9s del asesinato de Orlando Mart\u00ednez Howley, Edmundo y sus hermanos vivieron situaciones tormentosas. Los persegu\u00edan y acechaban y les llevaban informaciones confusas sobre el crimen. A Nilson y a Sergio los detuvieron sin motivo en Santiago Rodr\u00edguez, solo para amedrentarlos. Por otro lado, un periodista ya fallecido se acerc\u00f3 a Edmundo para decirle que el autor intelectual de la muerte del comunicador hab\u00eda sido el general Neit Nivar Seijas.<\/p>\n\n\n\n<p>Edmundo se lo comunic\u00f3 a Sergio y este dud\u00f3. Parece que el informante, productor de un programa radial, visit\u00f3 a Sergio en su oficina llev\u00e1ndole la especie. \u201cPero en su relato se equivoc\u00f3 en cuanto a la ruta que tom\u00f3 Orlando el d\u00eda del crimen. Tambi\u00e9n insist\u00eda en decirme que un estudiante de periodismo estaba en la polic\u00eda esperando que llegaran los asesinos para informarle a Neit\u201d, relata Sergio.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hermanos enteraron de esta conversaci\u00f3n a su t\u00edo Euclides Garc\u00eda Aquino, diputado y juez del Tribunal de Tierras, amigo de Nivar, y este llam\u00f3 al militar pidiendo verlo con urgencia. El general lo recibi\u00f3 en su residencia junto a Sergio y Edmundo. Grab\u00f3 la pl\u00e1tica y se la llev\u00f3 a Balaguer, que al otro d\u00eda lo nombr\u00f3 jefe de la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo visitamos de nuevo cuando asesinaron a Edmundo, pero en su finca de Villa Mella. Recuerdo que estaba practicando tiro y al verme exclam\u00f3 sorprendido: \u201c\u00a1Cre\u00ed que hab\u00eda sido a ti al que asesinaron!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Les dijo que los matadores de Edmundo hab\u00edan sido los mismos de Orlando y les confes\u00f3 que, por si a \u00e9l le pasaba algo, hab\u00eda entregado una cinta con el interrogatorio a Pou Castro a su esposa, a su hijo \u201cNeicito\u201d y a Rafael Herrera, director de List\u00edn Diario. Les instruy\u00f3 para que fueran donde cualesquiera de ellos, de su parte, y pidieran que les entregaran una copia. Nilson y Sergio hicieron esfuerzos por obtenerla, sin \u00e9xito, relataron.<\/p>\n\n\n\n<p>Agregaron que Neit los despidi\u00f3 reiter\u00e1ndoles: \u201cSon la misma gente, tengan mucho cuidado que esos criminales hasta a m\u00ed me matan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia Mart\u00ednez hab\u00eda visitado a Balaguer cuando sus militares troncharon la vida de Orlando, pero sali\u00f3 sin esperanzas del despacho pese a que el gobernante tomaba notas tratando de demostrar un inter\u00e9s que no sent\u00eda. De alguna manera advirtieron que \u201cya \u00e9l lo sab\u00eda todo\u201d. Fue cuando decidieron actuar por su cuenta y a su manera reclamando justicia. Edmundo denunciaba y escrib\u00eda pero solo lleg\u00f3 a publicar nueve art\u00edculos pues los asesinos estaban inquietos con sus en\u00e9rgicas y valientes acusaciones y delaciones y decidieron liquidarlo de forma s\u00e1dica.<\/p>\n\n\n\n<p>A casi 40 a\u00f1os de estos sucesos (en el momento en que se escribi\u00f3 este art\u00edculo), Nilson y Sergio lamentan que a los que ordenaron los homicidios \u201cno los hayan tocado y est\u00e9n libres en fincas, villas, francachelas, disfrutando lo que adquirieron a costa de la sangre de gente joven y valiosa\u201d, dicen, mencionando los nombres de tres generales retirados. Sergio declara que \u201caqu\u00ed no hay pantalones para hacer que sean llevados al banquillo de los acusados\u201d aunque Nilson acota que \u201cesa gente hace tiempo que est\u00e1 condenada y est\u00e1 pagando porque a sus hijos, nietos y tataranietos los compa\u00f1eritos los se\u00f1alan en el colegio como descendientes de asesinos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Refiere Nilson que no esperaban que volvieran a asesinar \u201ca uno de nosotros\u201d y que como prueba de amistad, a los funerales de Edmundo asisti\u00f3 el general Carlos J\u00e1quez Olivero, \u201chaci\u00e9ndole ver a los militares criminales que esta familia no estaba sola\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la muerte de Edmundo, expresan, pr\u00e1cticamente mataron a do\u00f1a Adriana, porque este era el hijo \u201cque le garantizaba la alegr\u00eda. Si no lo matan la hubi\u00e9semos tenido m\u00e1s a\u00f1os entre nosotros\u201d. Sin embargo, tras la muerte de este otro hijo, aunque profundamente herida, la dama se convirti\u00f3 en la defensora de los casos, hasta su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora agregan al sufrimiento la impotencia y declaran que la pena \u201cno se supera. Nos acostamos y levantamos con la misma tristeza, como si los cr\u00edmenes ocurrieran cada d\u00eda, pero nos sentimos orgullosos de nuestros hermanos y padres que se enfrentaron al abuso sin temor. Como una fiera herida mam\u00e1 se envalenton\u00f3 y con su fe y su rosario tom\u00f3 la defensa de sus hijos hasta el final\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s sobre Edmundo. Antes de su ingreso al seminario Edmundo tuvo algunos amores de adolescente en Las Matas de Farf\u00e1n pues las chicas se sent\u00edan atra\u00eddas por su trato fino, buen vestir y temperamento amoroso, aunque era muy firme. \u201cSiempre andaba impecable y oloroso\u201d, narra Nilson, quien fue un padre protector para sus hermanos menores.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando colg\u00f3 los h\u00e1bitos porque descubri\u00f3 que su vocaci\u00f3n era el matrimonio, curs\u00f3 estudios comerciales en la Universidad O&amp;M sum\u00e1ndolos a su inteligencia y cultura. Hablaba perfectamente ingl\u00e9s y lat\u00edn y dice Sergio que su educaci\u00f3n \u201cestaba por encima de la de nosotros\u201d, quiz\u00e1 debido a su formaci\u00f3n jesuita. Estuvo empleado en el hotel \u201cEl conquistador\u201d, de Fajardo, Puerto Rico, y fue vendedor en V\u00edctor M\u00e9ndez Capell\u00e1n y en la muebler\u00eda Josu\u00e9, entre otros trabajos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvo amores con una dama de San Juan de la Maguana pero termin\u00f3 porque se enamor\u00f3 perdidamente de una muchacha de San Pedro de Macor\u00eds con la que iba a casarse. \u201cPara Edmundo la celebraci\u00f3n de su cumplea\u00f1os era un detalle que no ten\u00edamos nosotros y al \u00faltimo, que fue el 21 de diciembre de 1974, llev\u00f3 a esta joven que era ya su novia oficial\u201d, recuerda Nilson.<\/p>\n\n\n\n<p>Jugaba ping pong pero cantar era su hobbie. Estando en Manresa Loyola mandaba a buscar a Sergio para que se integrara al coro y despu\u00e9s de abandonar el clero cantaban a d\u00fao interpretando a los Irizarry de C\u00f3rdova pero la canci\u00f3n favorita de \u00e9l era Los ojos de la espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>El salvaje homicidio ocurrido justo el mes de su cumplea\u00f1os y a nueve meses del de Orlando, tronch\u00f3 la boda y la celebraci\u00f3n que ten\u00eda planificada para cinco d\u00edas despu\u00e9s de que matones balagueristas le quitaran la vida el 17 de diciembre de 1975.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA partir de entonces mi casa fue una tumba, un cementerio. Perdimos la alegr\u00eda. Sentimos que los gobernantes se acomodaron al poder, no quisieron tomar el riesgo de enfrentar a ese grupo represivo a pesar de lo claro que estaban los cr\u00edmenes no solo para la justicia sino para el pueblo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Edmundo quiz\u00e1 est\u00e1 junto a su hermano en otro plano, como fue su deseo desde que a este lo eliminaron. A los cuatro meses del asesinato de Orlando escribi\u00f3: \u201cLa impotencia es algo que me tortura y desespera, me aniquila, y como resultado, mi \u00fanico anhelo es acompa\u00f1arte, porque siento asco de esta tierra\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLlamemos a su cardi\u00f3logo, el doctor H\u00e9ctor Mateo, y que \u00e9l se encargue de darle la noticia pues no sabemos si su coraz\u00f3n quebrado soportar\u00e1 este otro golpe\u201d, narra el hermano de Edmundo, todav\u00eda destruido al relatarlo a 40 a\u00f1os del siniestro asesinato que de nuevo estremeci\u00f3 a los dominicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta mujer era un roble, al igual que como hizo con Orlando la oficialidad balaguerista afirmando que lo hab\u00edan matado porque iba a una cita con la esposa de un periodista y que presuntamente el esposo celoso lo intercept\u00f3, quisieron disfrazar la muerte de Edmundo present\u00e1ndolo como homosexual y que se trataba de un crimen pasional. Nada m\u00e1s infame.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsas bestias que ten\u00eda Balaguer eran cobardes, miserables, cuando mataron a Orlando apresaron a tres inocentes para desviar la atenci\u00f3n de los verdaderos culpables y vendieron la idea de que detuvo su carro paralelo al de Chech\u00e9 Luna, un dirigente del PLD, que discutieron y aquel lo mat\u00f3. Encarcelaron a Luna porque en ese momento Orlando sosten\u00eda una encendida pol\u00e9mica con Juan Bosch\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Do\u00f1a Adriana respondi\u00f3 a esta bajeza con una oraci\u00f3n que cuenta la vida de Edmundo desde su gestaci\u00f3n, tan contundente que Sergio, conmovido, le puso m\u00fasica y la convirti\u00f3 en canci\u00f3n que entona de memoria con voz entrecortada. \u201cNo pudieron ensuciar tu memoria \/ no lograron empa\u00f1ar tu partida\/ en tu vida transparente dejaste \/ muchas obras, \/ mucho aliento \/ y m\u00e1s amor. \/ Hoy quiero cantar una canci\u00f3n, Edmundo\/ al dar gracias al Se\u00f1or por tu creaci\u00f3n en mi vientre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEdmundo fue el hijo que mam\u00e1 m\u00e1s am\u00f3, ten\u00edamos un colmado en Las Matas de Farf\u00e1n y \u00e9l la acompa\u00f1aba. Era su sost\u00e9n su asesor, era quien escrib\u00eda, defend\u00eda, asumi\u00f3 como suya la defensa de Orlando porque lo quer\u00eda, admiraba su talento, su forma de ser. Orlando fue profeta en su casa\u201d, significa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva muerte \u201cfue devastadora, fue la debacle, lo que sentimos es inenarrable, es muy f\u00e1cil escucharlo desde fuera, solo nosotros sabemos lo que fue esa masacre, esos desalmados pensaban que hab\u00eda que eliminarlo porque \u00e9l los ten\u00eda en jaque mate\u201d, reitera.<\/p>\n\n\n\n<p>Declara que con el salvaje atentado ya no sinti\u00f3 temor de que lo mataran. \u201cCuando uno pierde dos vidas tan valiosas se inmuniza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El cad\u00e1ver de Edmundo era una masa de carne humana irreconocible, quiz\u00e1 su agon\u00eda fue mayor que la de \u201cOrlandito\u201d, como \u00e9l llamaba a su hermano. Estaba hinchado, golpeado, ensangrentado, seg\u00fan se aprecia en las fotos tomadas en el lugar del suceso que Sergio no quiere ver. \u201cQuiero recordarlo as\u00ed\u201d, expresa mostrando la cantidad de fotos de \u00e9l en vida, que atesora.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s que asesinaron a Edmundo, Balaguer y sus sicarios \u201cfueron tan perversos que llamaron a mam\u00e1 para decirle que yo ser\u00eda el pr\u00f3ximo\u201d, refiere. Edmundo, Sergio y Orlando viv\u00edan en la casa paterna, hasta que Edmundo se independiz\u00f3. Pidi\u00f3 a Sergio que se casara para que do\u00f1a Adriana no se sintiera sola. El hermano le obedeci\u00f3 y fue con su esposa a compartir el hogar de los Mart\u00ednez Howley.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n le orden\u00f3: \u201cAp\u00e1rtate del caso, d\u00e9jame a m\u00ed la defensa, la investigaci\u00f3n, la denuncia. Estoy soltero y esto es muy peligroso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Edmundo dec\u00eda que no conceb\u00eda la vida despu\u00e9s de la muerte de Orlando. Escrib\u00eda con furia, cada versi\u00f3n del Gobierno la respond\u00eda, consider\u00f3 una burla el pago de 50 mil pesos que ofreci\u00f3 Balaguer a quien diera pistas del caso. \u201cEra un c\u00ednico, conoc\u00eda muy bien a los asesinos\u201d, asevera Sergio. Edmundo cuestion\u00f3 una \u201ccomisi\u00f3n investigadora\u201d designada por Balaguer y en uno de sus trabajos, embravecido, manifest\u00f3: \u201cYo estoy dispuesto a aportarle a Balaguer, personalmente, los datos que \u00e9l necesita para aclarar la muerte de Orlando\u2026\u201d. El encabezado rezaba: \u201cNo solo el que roba es ladr\u00f3n sino que \u00e9l que ve y calla. Es c\u00f3mplice, y por tanto, ladr\u00f3n tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sacerdote y maestro. Edmundo naci\u00f3 el 21 de diciembre de 1938 en las Matas de Farf\u00e1n. Estudi\u00f3 en la escuela Dami\u00e1n Ortiz y concluy\u00f3 el bachillerato en el colegio De la Salle. Luego ingres\u00f3 al Seminario de los Sacerdotes Jesuitas de San Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>En su \u00e1lbum personal, con su nombre grabado en letras doradas, se puede apreciar su vida dulce, virtuosa, piadosa, sociable, familiar. Siempre llevaba sotana. Regres\u00f3 y fue recibido en el aeropuerto por sus padres felices de abrazar a su hijo. Fue a residir a la residencia jesuita de Manresa y era profesor del Instituto Polit\u00e9cnico Loyola. Es poco lo que se conoce de su vida despu\u00e9s de colgar los h\u00e1bitos. Sergio lo expone. Y casi nadie sabe de su reuni\u00f3n con Neit Nivar Seijas ni de las revelaciones que le hizo el general.<\/p>\n\n\n\n<p>La calle<\/p>\n\n\n\n<p>El Ayuntamiento de Santo Domingo consider\u00f3 que Edmundo se distingui\u00f3 como un valiente defensor de las libertades p\u00fablicas, que asumi\u00f3 de manera p\u00fablica y responsable actitudes en reclamo de esclarecer y hacer justicia sobre la muerte de su hermano Orlando y en atenci\u00f3n a estas acciones design\u00f3 con su nombre la antigua calle 6 de Mata Hambre, orientada de Este a oeste \u201ccomo homenaje p\u00f3stumo de reconocimiento a tan distinguido hombre p\u00fablico\u201d. La resoluci\u00f3n es del 30 de julio de 1986.<\/p>\n\n\n\n<p>Texto: Angela Pe\u00f1a <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s del asesinato de Orlando Mart\u00ednez Howley, Edmundo y sus hermanos vivieron situaciones tormentosas. Los persegu\u00edan y acechaban y les llevaban informaciones confusas sobre el crimen. 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