{"id":42814,"date":"2019-08-14T10:28:53","date_gmt":"2019-08-14T10:28:53","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=42814"},"modified":"2019-08-14T10:28:53","modified_gmt":"2019-08-14T10:28:53","slug":"nuestros-innatos-latidos-ascendentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=42814","title":{"rendered":"&#13;NUESTROS INNATOS LATIDOS ASCENDENTES"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/p>\n<\/p>\n<p>NUESTROS INNATOS LATIDOS ASCENDENTES <\/p>\n<p>\u00abLos hijos del amor al verbo que conjuga el n\u00edtido verso, hemos de amarnos siempre con grandeza cristalina, como ese aire transparente de la ma\u00f1ana que nos resucita cada d\u00eda; a pesar de nuestros inhumanos lenguajes violentos, prepotentes y arrogantes\u00bb.<\/p>\n<p>=========================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>========================= <\/p>\n<p>\tEn esta vida todos los caminos son conducentes a un futuro po\u00e9tico, tan eterno como tierno, s\u00f3lo hay que dejarse penetrar por la contemplativa que nos envuelve. Ciertamente, tenemos que batallar para que ese aut\u00e9ntico abrazo con la dicci\u00f3n, nos acerque a ese com\u00fan latido hasta hermanarnos y poder ascender a esa convivencia m\u00edstica que toda alma requiere. La autenticidad es clave para ese ascender meditando, venciendo mundanidades y convenci\u00e9ndonos, de que hemos de acoger y recoger otras vivencias m\u00e1s innovadoras que confluyan en una locuci\u00f3n de moradas vivas, capaz de revivirnos por dentro m\u00e1s que por fuera,  porque para entrar en arm\u00f3nica plenitud se requiere de una fuerte pasi\u00f3n por desposeerse de cuerpo y volverse infusi\u00f3n. El referente de Mar\u00eda, elevada a la espiritualidad celeste por siempre, porque en todo momento acogi\u00f3 en su interior el lenguaje de Dios, nos impulsa a repensar sobre nuestro modo y manera de peregrinar por la tierra. No olvidemos que los hijos del amor al verbo que conjuga el n\u00edtido verso, hemos de amarnos siempre con grandeza cristalina, como ese aire transparente de la ma\u00f1ana que nos resucita cada d\u00eda; a pesar de nuestros inhumanos lenguajes violentos, prepotentes y arrogantes.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, nuestros innatos latidos ascendentes que todos portamos mar adentro en nuestra existencia material, nos invitan a explorar los silencios y a concebirlos para s\u00ed como aliento, a reflexionar en soledad, a\u00fan con todas sus incertidumbres y dolores de aqu\u00ed abajo, pues siempre aparecer\u00e1 una expresi\u00f3n de consuelo en el camino,  una se\u00f1al que nos haga despertar y vivir para los dem\u00e1s, una voz que nos descubra trovadores, y por ende, cauce y proclama de sentimientos, m\u00e1s all\u00e1 de este deambular sin sentido por el planeta, pues en efecto el deleite de todo himno nos transfigura. En ese divino mundo de la libertad, atr\u00e1s quedar\u00e1n los desvelos de la cotidianidad de cada despertar, con un \u00fanico pensamiento, la certeza de volver a ser ese pulso de amor al Creador, por parte de cada uno de nosotros. \u00danicamente as\u00ed, seremos el c\u00e1ntico perfecto, la balada gloriosa de los hijos de la \u00e9pica, transformados en hondas letan\u00edas en honor de nuestra Se\u00f1ora, la Virgen Mar\u00eda. Junto a esa \u00abArca de la alianza\u00bb, gobernar\u00e1n otros vivientes entusiasmos m\u00e1s ed\u00e9nicos, que nos har\u00e1n brotar emociones inenarrables, en esa fuente de colores y calores metaf\u00f3ricos, capaces de renacernos en cualquier santuario c\u00f3smico, yuxtapuesta a la eterna amapola de la alegr\u00eda.  <\/p>\n<\/p>\n<p>\tPor tanto, de ese amor que nos injertemos unos a otros, vendr\u00e1 una siembra po\u00e9tica en los corazones, con resultados verdaderamente fraternales. Todo ha de ser poes\u00eda porque todo ha de ser verdad. Aqu\u00ed est\u00e1 la llave de la esperanza. Todo el tiempo ser\u00e1 nuestro, rescataremos sue\u00f1os, los haremos presentes, y luego regresaremos a lo perenne como un vocablo m\u00e1s, que al juntarse con otros, confluyen como un enigma de luz, que nos da vida y nos verifica en la pureza del ser. Cada \u00f3rgano, lo percibimos, es \u00fanico. Tambi\u00e9n nuestros andares son singulares y clarividentes. Al contacto con la pasi\u00f3n del querer todo el mundo se vuelve m\u00e1s imaginativo. Esa gran palpitaci\u00f3n po\u00e9tica que floreci\u00f3 del entusiasmo de Mar\u00eda, inspirada por la fuerza del esp\u00edritu siempre en guardia, hizo germinar el Magn\u00edficat. Precisamente es un retrato, un verdadero grabado de una mujer generosa que proclama a los cuatro vientos que el Se\u00f1or es grande, y que en lugar de oprimirnos nos eleva, hasta el punto de ser la Madre del hijo de Dios, pero tambi\u00e9n nuestra abogada, con todo el esplendor de la dignidad divina, que es verdaderamente sensible y jam\u00e1s impasible. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tJustamente, Mar\u00eda vive en la palabra, fue la primera poeta del orbe, pues hizo de la terminolog\u00eda (de Dios), su vida; forja de esa inspiraci\u00f3n creativa, sabidur\u00eda para sus andanzas. Teng\u00e1mosla como referente. Ojal\u00e1 entre la dulzura en nuestro instante actual, para hacerla presente en nuestras vidas, seguramente comprenderemos entonces que un poema es como ese alma que no se ve, pero que se siente, que es voz que nos conviene escuchar, y horizonte que nos permite observar y ver. Con justicia fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial, y con su est\u00edmulo (el del Creador), es reina del cielo y de la tierra. Por tanto, al estar en la estrofa de lo et\u00e9reo (con Dios y en Dios constantemente), est\u00e1 tambi\u00e9n con nosotros, ya que como dice el c\u00e1ntico del Magn\u00edficat \u00ab&#8230; el Poderoso ha hecho obras grandes por m\u00ed; su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. \u00c9l hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de coraz\u00f3n. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vac\u00edos&#8230;\u00bb.Confiemos en poder entrar de lleno en el templo de la l\u00edrica, con la fuerza de Jes\u00fas en la Cruz y su Madre a los pies. No hay mayor resistencia al mal. Seguramente nos vendr\u00e1 bien, de ello no tengo duda alguna, ahora que andamos hambrientos de cari\u00f1o y sin placidez buc\u00f3lica alguna para poder evadirnos del maldito inter\u00e9s, propiciado por el poderoso caballero Don dinero.<\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>14 de agosto de 2019.-<\/p>\n<h6> 2019-08-14 10:28:53 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=578'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=577'>577<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=578'>578<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>579<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=580'>580<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=581'>581<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=580'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS NUESTROS INNATOS LATIDOS ASCENDENTES \u00abLos hijos del amor al verbo que conjuga el n\u00edtido verso, hemos de amarnos siempre con grandeza cristalina, como ese aire transparente de la ma\u00f1ana que nos resucita cada d\u00eda; a pesar de nuestros inhumanos lenguajes violentos, prepotentes y arrogantes\u00bb. ========================= V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ========================= [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-42814","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=42814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42814\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=42814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=42814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=42814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}