{"id":427155,"date":"2023-03-26T09:37:29","date_gmt":"2023-03-26T13:37:29","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=427155"},"modified":"2023-03-26T09:37:29","modified_gmt":"2023-03-26T13:37:29","slug":"forjar-unidos-vias-armonicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=427155","title":{"rendered":"FORJAR UNIDOS V\u00cdAS ARM\u00d3NICAS"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong> <strong><u><\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>FORJAR UNIDOS V\u00cdAS ARM\u00d3NICAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cPuede que todos vayamos alocados y sin rumbo, o andemos inmersos en los vertederos buscando necedad, pero algunos a\u00fan no hemos perdido el ansia de mirar a lo celeste, de subirnos a una estrella a injertar otro reino m\u00e1s conciliador y pl\u00e1cido\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es tiempo de unirse y de reunirse para trazar juntos espacios de concordia. Tambi\u00e9n es el instante preciso y precioso, para conseguir poblar los caminos de vida y repoblar los horizontes de luz. Sabemos que la tarea no es f\u00e1cil, que hemos de permanecer firmes, con los pies bien plantados en la tierra, para beber la realidad y no embobarnos de apariencias. Hay que encontrarse y reencontrarnos a nosotros mismos para fortalecernos de entusiasmo, lanzando esa mirada providencial que todo lo vislumbra con esp\u00edritu creativo. As\u00ed podremos salir de este orbe injusto y de sufrimiento, que est\u00e1 poniendo en duda la continuidad del linaje.<\/p>\n\n\n\n<p>El tr\u00e1fico de drogas, el comercio de armas, junto a ese estado de violencia dominador que respiramos, entre todos los moradores de las diversas culturas y cultos variados, est\u00e1 siendo una pesadilla viva en todo el planeta. Reconoci\u00e9ndolo es ya un gran avance. Cuando menos, esta situaci\u00f3n debe mantenernos en alerta y en guardia, abiertos al di\u00e1logo y a no encerrarnos en el miedo, el dolor o la resignaci\u00f3n, con br\u00edo de asistencia permanente y con la esperanza que injerta el soplo de las ilusiones cada ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A prop\u00f3sito, pienso, en lo saturado que est\u00e1 el mundo de interrogantes. Est\u00e1 visto que cada cual espera algo o a alguien, para encauzar una comuni\u00f3n de abrazos y sentimientos. Sin duda, caminamos solitariamente desorientados, hambrientos de compa\u00f1\u00eda, dentro de una corriente de desaf\u00edos inesperados, hasta el extremo que una cuarta parte de la humanidad vive hoy en lugares afectados por conflictos, lo que genera un sentimiento de derrota y amargura como jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, tan vital como aprender a reprendernos, es dejarnos transformar internamente por otros abecedarios m\u00e1s n\u00edveos, menos interesados y m\u00e1s copart\u00edcipes, para que podamos api\u00f1ar v\u00ednculos, hermanarnos de verdad y ser justos. De hecho \u00fanicamente la paz interior, como la superaci\u00f3n de las propias crisis, s\u00f3lo se consigue del amor fraterno y desinteresado. Considero, por consiguiente, que hemos de amarnos m\u00e1s, de querernos mejor, para practicar la aut\u00e9ntica acogida y la integraci\u00f3n verdadera. En caso contrario, continuaremos hundi\u00e9ndonos en la desesperaci\u00f3n, con apat\u00eda total y vertiendo l\u00e1grimas por las esquinas, sin hallar esas v\u00edas conformes que el alma nos requiere para vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Puede que todos vayamos alocados y sin rumbo, o andemos inmersos en los vertederos buscando necedad, pero algunos a\u00fan no hemos perdido el ansia de mirar a lo celeste, de subirnos a una estrella e injertar otro reino m\u00e1s conciliador y pl\u00e1cido. En el fondo, la correlaci\u00f3n acaba fortaleciendo el parentesco de las similitudes. As\u00ed, donde hay bosques sanos tambi\u00e9n los caminantes est\u00e1n m\u00e1s robustos. Por eso, es vital vencer la indiferencia y convencerse de que tenemos que custodiar las razones de la ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvamos, entonces, a ese impulso de lucha y defensa de los recursos naturales, de las relaciones de consideraci\u00f3n hacia toda existencia. Tampoco podemos dejarnos adoctrinar por corrientes malignas, basadas principalmente en el poseer y en la ansiedad por evadirse. Se me ocurre pensar en el aumento de la oferta mundial de coca\u00edna, una realidad sumamente peligrosa que est\u00e1 ah\u00ed, a la espera de proyectarnos a la destrucci\u00f3n. Ciertamente, multitud de gentes buscan hoy esa fuga interior, ocasionada en parte por ese vac\u00edo desesperante de s\u00ed mismo, que no se vence con estupefacientes, sino que requiere de una vasta acci\u00f3n preventiva, capaz de retomar al mejor concierto, el de la vida y no el de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiz\u00e1s tengamos que repensar el modo y la manera de entroncarnos a las v\u00edas arm\u00f3nicas, mediante rutas generosas, donde todo se activa en favor del bien colectivo, a trav\u00e9s del aguante para soportar las dificultades, pero tambi\u00e9n con la sinergia necesaria para que nadie se quede atr\u00e1s, con mejores estilos de vida, libres de excesos de todo tipo. No olvidemos que el ser humano, por si mismo, es un ser social. Fuera ego\u00edsmos, pues. Estamos al servicio unos de otros, tambi\u00e9n de la creaci\u00f3n, lo que nos demanda otro arrojo de realizaci\u00f3n de la familia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Tendamos puentes para no ahogarnos, lo estimo como labor prioritaria. Se habla de un mundo m\u00e1s de todos y de nadie en particular, m\u00e1s pac\u00edfico y justo; y, sin embargo, se trafica con el odio y se comercializa irresponsablemente con el \u201ctanto tienes, tanto vales\u201d. De este modo, nada se reconstruye, la incoherencia lo derriba todo. El mal moral es precisamente el descuido de uno mismo como ciudadano del mundo. Ojal\u00e1 aprendamos a querernos. Pongamos valor en decirlo y a\u00fan m\u00e1s coraje en realizarlo. Lo que es notorio que la econom\u00eda, como esencia existencial no armoniza, m\u00e1s bien esclaviza y desprecia. La senda a tomar es otra, teng\u00e1moslo claro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>26 de marzo de 2023<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS FORJAR UNIDOS V\u00cdAS ARM\u00d3NICAS \u201cPuede que todos vayamos alocados y sin rumbo, o andemos inmersos en los vertederos buscando necedad, pero algunos a\u00fan no hemos perdido el ansia de mirar a lo celeste, de subirnos a una estrella a injertar otro reino m\u00e1s conciliador y pl\u00e1cido\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":427156,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,27],"tags":[],"class_list":["post-427155","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/427155","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=427155"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/427155\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":427157,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/427155\/revisions\/427157"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/427156"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=427155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=427155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=427155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}