{"id":42381,"date":"2020-10-04T15:32:22","date_gmt":"2020-10-04T15:32:22","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=42381"},"modified":"2020-10-04T15:32:22","modified_gmt":"2020-10-04T15:32:22","slug":"mas-solos-que-nunca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=42381","title":{"rendered":"M\u00c1S SOLOS QUE NUNCA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/p>\n<p>M\u00c1S SOLOS QUE NUNCA <\/p>\n<p>\u00abLos buenos sentimientos son los que nos unen\u00bb<\/p>\n<p>=============================<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net\t<\/p>\n<p>============================= <\/p>\n<p>\tEst\u00e1 visto que nos hemos globalizado por intereses econ\u00f3micos, cuando en realidad lo que necesitamos es trabajar unidos por fraternizar el mundo. Por si fuera poco, el calvario de este mundo encerrado en s\u00ed mismo por las malditas haciendas, la pandemia de COVID-19 ha aumentado los desaf\u00edos y las desorientaciones, hasta el extremo que la respuesta que han dado los gobiernos no suelen cambiar las circunstancias subyacentes que dejaron vulnerables a millones de personas y tampoco mejoran su situaci\u00f3n para enfrentar crisis futuras. Evidentemente, nos falta autenticidad en las acciones y cercan\u00eda verdadera entre an\u00e1logos. Sea como fuere, no podemos continuar por m\u00e1s tiempo, con pasos que nos destrozan el coraz\u00f3n y tampoco podemos proseguir en la falsedad de la donaci\u00f3n. Seguramente, tendremos que vencer el cansancio y reponer fuerzas colectivas, con acciones concretas para todos los continentes. Tal vez lo prioritario del cambio sea, no poner el objetivo en la diosa fortuna, sino en la entrega de dar vida. Concibamos, adem\u00e1s, que nada se puede hacer en soledad, pero tampoco podemos sentirnos bien, sino acertamos a abrimos a los grandes ideales, que no es la acumulaci\u00f3n de dinero, sino  el acopio de sue\u00f1os, que son los que nos hacen m\u00e1s llevaderos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\tPor otra parte, quiz\u00e1s debamos o\u00edrnos m\u00e1s e impulsar liderazgos que trabajen para el desarrollo de todos, s\u00ed de toda la humanidad; puesto que, cuidar cada latido viviente, de alg\u00fan modo es tambi\u00e9n protegernos a nosotros mismos. En realidad, cada ser forma parte de ese verso interminable que conforma la vida, y que hemos de embellecerla, jam\u00e1s destruirla. Sin embargo, tenemos otro esp\u00edritu m\u00e1s fr\u00edo y calculador, verdaderamente deshumanizante, ego\u00edsta a m\u00e1s no poder y sin proyecci\u00f3n colectiva. Esto requiere un cambio de cultura; y, por ello, la docencia tiene que tambi\u00e9n reencontrarse con sus programas de valores y principios, que ocupen el centro de los esfuerzos, si en verdad queremos alcanzar el objetivo mundial de que nadie quede rezagado en este hogar com\u00fan. De ah\u00ed, lo transcendente que es educar para unirse, no para fragmentarse, para adquirir conciencia de lo equitativo, sin obviar lo importante que es instruir en la igualdad para que no se pierda una sola alma por falta de labranza. Ojal\u00e1 borren las nuevas generaciones de sus andares el beneficio personal y pongan en camino, m\u00e1s que la devoci\u00f3n a don dinero, los buenos sentimientos que son los que nos unen para no estar solos nunca.  <\/p>\n<p>\tIndudablemente, la oportunidad de cuidar el horizonte que nos abraza, requiere de otros modos y maneras de convivir. Pensamos que el dinero lo resuelve todo y realmente es la moral la que nos hace fuertes. Andamos viciados y d\u00e9biles, porque hemos ca\u00eddo en la soberbia, en la ingratitud y en la envidia. No pod\u00edamos caer m\u00e1s bajo. Hemos olvidado que nos necesitamos hermanados. Por eso, el \u00fanico modo de eliminar los riesgos de destruirnos es acabar con la carrera armament\u00edstica. As\u00ed de f\u00e1cil y as\u00ed de complicado, porque nosotros mismos batallamos por el negocio imperativo de la exclusi\u00f3n. A estas alturas existenciales, deber\u00edamos entender que todos nos requerimos de una forma u otra. Ojal\u00e1 surjan docentes, como esa educadora colombiana que ha dedicado m\u00e1s de veinte a\u00f1os a rescatar a ni\u00f1os y ni\u00f1as explotados sexualmente, por cierto labor que ha sido reconocida recientemente por la Agencia de la ONU para los Refugiados. Naturalmente, son estos referentes los que deben hacernos reflexionar sobre el contexto que nos hemos trazado. Sin duda, no podemos continuar en la equivocaci\u00f3n. Tampoco se trata de quedarnos solos, sino de aprender a sumar pulsos y a no apartar a nadie del camino viviente, endios\u00e1ndonos mezquinamente. <\/p>\n<p>\tSi hoy estamos m\u00e1s solos que nunca, es porque tenemos nuevas pobrezas. Por consiguiente, es totalmente falso que el mundo moderno haya reducido la miseria, nos cohabitan otras carencias, como el abandono de  nuestros mayores, de aquellos que ya no nos sirven al no sernos \u00fatiles, o la de esos j\u00f3venes a los que les impedimos realizarse mediante un trabajo decente para que puedan sustentar una nueva familia. Desde luego, esto es una manera interesada de expresar que todo termina con nosotros, que solo cuentan nuestras ganancias personales. En consecuencia, hoy el ser humano es m\u00e1s m\u00edsero que nunca, ha olvidado el v\u00ednculo que nos une a todos y que \u00e9ste no entiende de inter\u00e9s alguno. As\u00ed, bajo esta atm\u00f3sfera de desdichas cultivadas por nosotros, dif\u00edcilmente podremos estar radiantes; puesto que un ciudadano feliz no es el que m\u00e1s tiene, sino aquel que se siente m\u00e1s libre y act\u00faa responsablemente. <\/p>\n<p>Por desgracia, en el mundo de hoy, nos acorralan multitud de injusticias, precisamente por basarlo todo en las ganancias, aunque nos empobrezcamos como seres pensantes, por una mentalidad de miedo y desconfianza,  que nos frena la puesta en valor de los derechos humanos. El aislamiento, los recelos y la vacilaci\u00f3n de tantos caminantes que se sienten marginados por un sistema, inhumano a m\u00e1s no poder, es lo que hace que se vaya creando un espacio injusto, desigual, fruct\u00edfero para las oleadas m\u00e1s deshumanizantes que se hayan conocido. Junto al COVID-19, ciertamente, tenemos otra epidemia t\u00edpicamente contagiosa que, con una m\u00edstica doctrinaria, crea lazos de sumisi\u00f3n y de esclavitud de la que es muy dif\u00edcil librarse. Deber\u00edamos, pues, dignificarnos con otro tipo de cuidados m\u00e1s afectivos que monetarios, encontrando una efectiva respuesta a lo qu\u00e9 somos y a lo qu\u00e9 queremos ser, a lo qu\u00e9 vivimos y por lo qu\u00e9 vivimos. En cualquier caso, hay derrotas que tienen m\u00e1s decencia que el laurel. Tambi\u00e9n es verdad, que a lo mejor m\u00e1s vale estar en la ruta existencial solo, que toda una vida mal acompa\u00f1ado. Seguramente, tengamos que poner m\u00e1s coraz\u00f3n para que la vida no nos deje y se vaya de nosotros. Posiblemente, entonces, seamos esa pi\u00f1a que por propia naturaleza estamos llamados a conjugar con el h\u00e1bitat. <\/p>\n<p> V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>04 de octubre de 2020<\/p>\n<h6> 2020-10-04 15:32:22 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=53'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=52'>52<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=53'>53<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>54<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=55'>55<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=56'>56<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=55'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS M\u00c1S SOLOS QUE NUNCA \u00abLos buenos sentimientos son los que nos unen\u00bb ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================= Est\u00e1 visto que nos hemos globalizado por intereses econ\u00f3micos, cuando en realidad lo que necesitamos es trabajar unidos por fraternizar el mundo. 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