{"id":41603,"date":"2020-10-07T23:10:42","date_gmt":"2020-10-07T23:10:42","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=41603"},"modified":"2020-10-07T23:10:42","modified_gmt":"2020-10-07T23:10:42","slug":"el-encuentro-con-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=41603","title":{"rendered":"EL ENCUENTRO CON LA REALIDAD"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/strong><\/p>\n<p><strong>EL ENCUENTRO CON LA REALIDAD <\/strong><\/p>\n<p>\u00abLas puertas del coraz\u00f3n no pueden permanecer cerradas\u00bb<\/p>\n<p>=============================<\/p>\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net\t<\/p>\n<p>============================= <\/p>\n<p>\tHoy, cuando todo se puede alterar, el encuentro con la realidad es verdaderamente sorprendente, m\u00e1xime si caminamos atados a poderes corruptos, a intereses mundanos, que desde luego van a impedirnos siempre contar con un esp\u00edritu libre, cuando menos para serenarnos y tomar la orientaci\u00f3n justa; porque no es cuesti\u00f3n de repeler los diferentes contextos, sino de transformarlos en una sapiencia universalizada. Desde luego, para que brote un horizonte de bien, tiene que tener tras de s\u00ed aires liberadores, dispuestos a reencontrarse con la autenticidad del di\u00e1logo; pues no hay otro modo de avanzar que adentrarse en el coraz\u00f3n de la vida, aunando esfuerzos y reconociendo lo que nos mantiene vivos e ilusionados. Ya est\u00e1 bien de tantos sometimientos y de menosprecios, de romper ra\u00edces y destrozar ilusiones, de aislarnos y de no saber mirar m\u00e1s all\u00e1 del culto monetario. Ojal\u00e1 aprendamos a tomar otro cultivo, orientado a lo arm\u00f3nico y a cuidarnos unos de otros. Quiz\u00e1s nos tengamos que mover m\u00e1s en favor de la salud mental y en tomar, en cada despertar, el mejor soplo de luz que proviene de la conciencia. Pensemos que casi 800.000 personas se suicidan cada a\u00f1o (un individuo cada cuarenta segundos), y que multitud de gentes caminan deprimidas, sin apenas consuelo alguno. Las puertas del coraz\u00f3n no pueden permanecer cerradas. Todos hemos de contribuir a tender puentes, al menos para que podamos sentirnos acompa\u00f1ados.<\/p>\n<p>La realidad, ciertamente, nos traslada multitud de seres humanos abandonados. Est\u00e1 visto que cuando falla el aut\u00e9ntico amor, todo se echa abajo, empezando por la familia y acabando por la sociedad, que no entiende de clemencia y muchos menos de nobleza. Verdaderamente, dan desconfianza estas circunstancias actuales, pues todo se agita en lugar de imprimir reposo. Las consecuencias econ\u00f3micas de la pandemia ya se dejan sentir por doquier, puesto que las empresas despiden al personal en un intento de salvar el negocio, o se ven obligadas a cerrar por completo. Por consiguiente, y seg\u00fan la experiencia adquirida en emergencias pasadas, se espera que las necesidades de apoyo psicosocial y en materia de bienestar aumenten considerablemente. Urge, por tanto, invertir en los programas de bienestar f\u00edsico, cerebral y social, constantemente infra-financiados. No podemos acostumbrarnos a ignorar estas tremendas situaciones; pues, m\u00e1s pronto que tarde, tambi\u00e9n nos acabar\u00e1n golpeando directamente. Estos son s\u00edntomas de una sociedad fr\u00eda, sin robustez en el alma, contagiada por la insensibilidad, que busca rehacerse de espaldas al escenario del sufrimiento. Mejor no caer en esta desventura. Ve\u00e1monos siempre como donantes de vida, encontr\u00e1ndonos vivos y descubri\u00e9ndonos bajo el ropaje del generoso, siempre con una palabra de aliento.<\/p>\n<p> \tIndudablemente; aceptar nuestra debilidad, en lugar de tratar de esconderla, es el mejor modo de  adaptaci\u00f3n, para poder renacer cada d\u00eda.  Dej\u00e9monos de ocultar nuestras miserias y aliment\u00e9monos del coraje de enmendarnos, de perdernos el miedo al avance y de compartir esa dimensi\u00f3n universal de donarnos, modelo admirable de toda vida en com\u00fan, que requiere adem\u00e1s desprendimiento y condescendencia. Bajo esta vulnerabilidad inherente a toda existencia humana, cuesta entender que a\u00fan la mitad de la poblaci\u00f3n mundial no tenga todav\u00eda una cobertura completa de los servicios de sanidad esenciales. No podemos continuar con esta atm\u00f3sfera excluyente. Debi\u00e9ramos garantizar que toda la ciudadan\u00eda, en todos los lugares, tenga acceso a  futuras vacunas, pruebas y tratamientos contra el COVID-19. De igual modo, el camino a los servicios que se relacionan con el raciocinio, las emociones y el comportamiento frente a diferentes situaciones de la vida cotidiana, o los programas de salud sexual y reproductiva, tampoco tienen que verse comprometidos. Desde luego, si hay algo que ha revelado esta pandemia, son nuestras m\u00faltiples fragilidades que poseemos, con sistemas de salud inadecuados, enormes brechas en la protecci\u00f3n social y grandes desigualdades. El mundo de los m\u00e1s pobres y desfavorecidos apenas se le considera en ning\u00fan sitio. Adem\u00e1s, por si fuera poco el desastre real, la incapacidad de los gobiernos del mundo de trabajar unidos es manifiesta y la inseguridad del ser humano es tan real como la vida misma.<\/p>\n<p>Los mortales, quiz\u00e1s tengamos que replantearnos el modo y la manera de vivir, m\u00e1s responsable y m\u00e1s abiertos a ese mundo, al que todos estamos llamados a reconstruir. Que no se rompa ning\u00fan sue\u00f1o que promueva el bien moral, ni tampoco se marchite el valor de la solidaridad. Tenemos el derecho y el deber de hallarnos despejados de absurdos frentes y despojados de fronteras. Porque cada ser, ha de ser el verbo que se conjuga arm\u00f3nicamente entre culturas diversas, fuera de toda imposici\u00f3n doctrinaria. Lo importante es plantear una sana integraci\u00f3n entre todos los moradores y entenderse; pues, hay que hacer de la vida, un espacio de concurrencia; una realidad distinta y no distante, reto\u00f1ada con la verdad. Esto implica reconocernos como pieza imprescindible de ese poema interminable que hemos de reconquistar en familia; vi\u00e9ndonos m\u00e1s que en nosotros, en el an\u00e1logo, como parte de nuestra propia identidad, comenzando por sembrar lenguajes que nos armonicen. Lo que no es de recibo es continuar ignorando situaciones verdaderamente crueles. Hay que frenar el c\u00edrculo vicioso, esas fuerzas demoledoras han de cesar. La superaci\u00f3n estar\u00e1 en que la comprensi\u00f3n y el compromiso de todos aminoren tensiones, transfiguren comportamientos, y se reduzca al m\u00ednimo la violencia, pues ya sabemos que el terror procrea crispaci\u00f3n y la muerte genera m\u00e1s muerte. No olvidemos que la vida es para vivirla como personas de bien, perseverando en el esp\u00edritu conciliador de las entretelas y resistiendo en la esperanza de que el verso nos cicatrice las heridas. Sin duda; el descubrimiento, con el propio latir po\u00e9tico, requiere poetas de empuje y voluntad. \u00a1Cu\u00e1ntos m\u00e1s mejor! Son los artesanos de la concordia, puesto que la autenticidad es lo que embellece nuestras huellas.<\/p>\n<p>  V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>07 de octubre de 2020.-<\/p>\n<h6> 2020-10-07 23:10:42 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=46'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=45'>45<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=46'>46<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>47<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=48'>48<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=49'>49<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=48'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS EL ENCUENTRO CON LA REALIDAD \u00abLas puertas del coraz\u00f3n no pueden permanecer cerradas\u00bb ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================= Hoy, cuando todo se puede alterar, el encuentro con la realidad es verdaderamente sorprendente, m\u00e1xime si caminamos atados a poderes corruptos, a intereses mundanos, que desde luego van a impedirnos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-41603","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=41603"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41603\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=41603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=41603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=41603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}