{"id":410918,"date":"2023-01-21T17:18:29","date_gmt":"2023-01-21T21:18:29","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=410918"},"modified":"2023-01-21T17:19:03","modified_gmt":"2023-01-21T21:19:03","slug":"el-temible-felix-wenceslao-bernardino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=410918","title":{"rendered":"El temible F\u00e9lix Wenceslao Bernardino"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>SEBASTI\u00c1N DEL PILAR S\u00c1NCHEZ <a rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer\/sharer.php?u=https:\/\/hoy.com.do\/el-temible-felix-wenceslao-bernardino\"><\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Este imponente individuo llamado F\u00e9lix Wenceslao Bernardino Evangelista, ten\u00eda el encargo de monitorizar dentro y fuera de la \u201cBabel de Hierro\u201d a los enemigos de Trujillo y por ello qued\u00f3 implicado en la osada resoluci\u00f3n tomada por los organismos de seguridad de la dictadura para acallar en suelo estadounidense la voz cr\u00edtica del exiliado dominicano Andr\u00e9s Francisco Requena.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso pas\u00f3 el 2 de octubre de 1952, cuando el conocido periodista y antiguo diplom\u00e1tico fue abatido a tiros en el \u00e1rea correspondiente al edificio n\u00famero 243 de la calle Madison de Nueva York, entre otros motivos por haber formulado severas cr\u00edticas al caudillismo del r\u00e9gimen trujillista en su relato hist\u00f3rico \u201cCementerio sin cruces\u201d, escrito a manera de novela e impreso en M\u00e9xico en 1949.<\/p>\n\n\n\n<p>El crimen de Requena no era el primero que envolv\u00eda la figura del temible Bernardino, puesto que en la d\u00e9cada de 1930 hab\u00eda pasado tres a\u00f1os encarcelado en la fortaleza Ozama por la muerte de un mun\u00edcipe seibano de nombre Amable Dalmas\u00ed. Tambi\u00e9n, m\u00e1s adelante, en 1950, durante su estancia consular en La Habana, Cuba, sali\u00f3 a relucir su nombre entre los autores intelectuales del secuestro y ulterior asesinato del l\u00edder sindical dominicano Mauricio B\u00e1ez, perpetrado el 10 de diciembre de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Por si eso fuera poco, la figura de este individuo ser\u00eda asociada al secuestro del escritor espa\u00f1ol Jes\u00fas de Gal\u00edndez Su\u00e1rez, realizado en su apartamento de la Quinta Avenida de Nueva York el 10 de octubre de 1956 y a la contrataci\u00f3n de sicarios activados bajo las \u00f3rdenes de Johnny Abbes Garc\u00eda y el Servicio de Inteligencia Militar de Trujillo, para intervenir en la trama contra el presidente guatemalteco coronel Carlos Castillo Armas, quien ser\u00eda asesinado el 26 de julio de 1957 en la casa presidencial de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente se vincular\u00eda su nombre al atentado terrorista contra la vida del presidente venezolano R\u00f3mulo Betancourt, ocurrido el 24 de junio de 1960 en la Avenida de Los Pr\u00f3ceres, de Caracas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El regreso a su lar nativo<\/h2>\n\n\n\n<p>Se debe asentar que cuando ocurrieron los \u00faltimos hechos, el temible Bernardino ya hab\u00eda retornado a su pa\u00eds, intuyendo -luego del secuestro de Gal\u00edndez- que era un peligro para su seguridad continuar residiendo en los Estados Unidos, o arriesgarse a vivir en una naci\u00f3n centroamericana sabiendo que no era grata su presencia en muchos lugares de Am\u00e9rica Latina donde hab\u00eda brotado una ola de repudio a su persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Este repulsivo y astuto abogado ten\u00eda suficiente lucidez como para comprender que todo comenzaba a complicarse a su alrededor por las investigaciones que realizaba afanosamente el FBI tratando de dar con el paradero de los autores del atrevido acto terrorista desarrollado en un \u00e1rea de la Quinta Avenida neoyorquina.<\/p>\n\n\n\n<p>El esfuerzo del FBI se incrementar\u00eda nueve meses despu\u00e9s por la desaparici\u00f3n del piloto estadounidense Gerald Lester Murphy, principal sospechoso de transportar vivo al profesor vasco hasta la ciudad de Santo Domingo, donde era esperado por los verdugos del r\u00e9gimen trujillista para torturarlo sin clemencia por la tesis doctoral que present\u00f3 en la universidad de Columbia, evidenciando los excesos de la dictadura y ridiculizando a Trujillo en lo relativo a la paternidad de su hijo Ramfis.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernardino volvi\u00f3 a Rep\u00fablica Dominicana poco antes de que se comprobara que el referido piloto hab\u00eda sido asesinado el 3 de diciembre de 1956 en la ciudad de Santo Domingo, crimen cometido por los matones trujillistas que el Gobierno atribuy\u00f3 al capit\u00e1n mocano y tambi\u00e9n aviador Octavio de la Maza.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de retornar a su pa\u00eds, el controversial Bernardino confi\u00f3 a su abogado Juan Mieses Pe\u00f1a, parte del dinero acumulado durante sus largos a\u00f1os de servicio consular para comprar mediante un acto notarial una extensa finca en la secci\u00f3n El Pintado, distrito de Santa Luc\u00eda, municipio de El Seibo, que hab\u00eda pertenecido a un se\u00f1or llamado Evangelista Espinosa. Tambi\u00e9n adquiri\u00f3 una hacienda contigua que le vendi\u00f3 la se\u00f1ora Herminia Pe\u00f1a, por la suma de ochocientos pesos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Puedes leer:&nbsp;<a href=\"https:\/\/hoy.com.do\/los-tratados-de-teoria-y-practica-de-arquitectura\/\">Los tratados de teor\u00eda y pr\u00e1ctica de arquitectura<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al concluir esa operaci\u00f3n inmobiliaria, con la efectiva colaboraci\u00f3n de su esposa Celeste Soc\u00edas y de su hija Betty, reci\u00e9n graduada de la Scudder-Collver Scholl de Nueva York, nuestro personaje se concentr\u00f3 plenamente en la faena de acondicionar su nueva residencia, consiguiendo fundar en su territorio un vasto imperio ganadero-ca\u00f1ero que lo convertir\u00eda de modo veloz en un hacendado de importancia y l\u00edder de una parte de los granjeros de la regi\u00f3n, que exceptu\u00f3 a sus vecinos m\u00e1s cercanos, una familia dominico-francesa, de apellido Giraldi Medina, establecida en La Romana.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa familia era propietaria de la hacienda de enfrente y estaba representaba por Albert Giraldi (El Mesi\u00e9), excombatiente de la resistencia gaullista durante la Segunda Guerra Mundial, con gran prestigio militar y experiencia en los asuntos de seguridad, vinculado a altos oficiales de la Marina, que le enteraron de la relaci\u00f3n de su vecino con Trujillo para que se mantuviera a cierta distancia de este, aun cuando le diese un trato discreto para evitar roces en sus asuntos inmobiliarios.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e9lix Wenceslao Bernardino Evangelista empez\u00f3 a destacarse como productor agropecuario el 15 de enero de 1957, con motivo de la inauguraci\u00f3n de la Feria Ganadera, al captar la atenci\u00f3n del p\u00fablico y brillar en presencia de Trujillo, exhibi\u00e9ndose en el majestuoso desfile a caballo como l\u00edder de decenas de ganaderos y peque\u00f1os propietarios hig\u00fceyanos y seibanos, bautizados con el nombre de \u201cLos Jinetes del Este\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de este memorable acontecimiento, durante un par de a\u00f1os se dedic\u00f3 completamente a la labor de extender y explotar sus tierras, desarrollando la ganader\u00eda y un proyecto agr\u00edcola-azucarero que cont\u00f3 en todo momento con la simpat\u00eda del Gobierno dominicano, que le autoriz\u00f3 utilizar jornaleros haitianos que permanec\u00edan en la regi\u00f3n sin temor a ser repatriados cuando finalizaba la zafra azucarera y caducaba su contrato laboral con los ingenios del Este y el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este h\u00e1bil individuo interrumpi\u00f3 su ocupaci\u00f3n de ganadero y colono, a ra\u00edz de la sorpresiva expedici\u00f3n guerrillera de junio de 1959, por Constanza, Maim\u00f3n y Estero Hondo; pues, debido a su lealtad a Trujillo, tuvo que incorporarse a la urgente actividad de enfrentar a los insurrectos diseminados en las monta\u00f1as, en un esfuerzo dirigido a preservar la integridad de aquel sistema totalitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese prop\u00f3sito celebr\u00f3 una asamblea regional de ganaderos y productores en respaldo al r\u00e9gimen trujillista, y reactiv\u00f3 a \u201cLos Jinetes del Este\u201d, aunque en esta ocasi\u00f3n no saldr\u00eda a las calles a marchar en potros finos para generar el asombro y el halago de sus adeptos; pues solo persegu\u00eda constituir una cuadrilla paramilitar de auxilio al ej\u00e9rcito regular en la ubicaci\u00f3n de los rebeldes, similar a los \u201cCocuyos de la Cordillera\u201d, que actuaba en el Cibao bajo la orientaci\u00f3n de Pet\u00e1n Trujillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia alej\u00f3 al hacendado Bernardino de sus vecinos, a quienes ve\u00eda de manera sospechosa y empezaba a tratar con intemperancia y constante crueldad; maltratando y humillando a los granjeros humildes, como si fueran peligrosos enemigos, y adue\u00f1\u00e1ndose por la fuerza de sus tierras y bienes, para configurar por medio del terror una amarga realidad, por suerte frenada dr\u00e1sticamente al final de la dictadura, con la formaci\u00f3n del Consejo de Estado que presidi\u00f3 Rafael Filiberto Bonnelly desde el 18 de enero de 1962 hasta el 27 de febrero de 1963.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en este Gobierno de transici\u00f3n que comenz\u00f3 a desmoronarse la cruel maquinaria trujillista, con el env\u00edo a prisi\u00f3n de los asesinos de las hermanas Mirabal y los responsables del r\u00e9gimen de intolerancia y oprobio que rein\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>durante 31 a\u00f1os. Este hecho incidi\u00f3 en muchos moradores de El Seibo que comprendieron que hab\u00eda llegado la hora de denunciar los abusos de su verdugo y reclamar su castigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como receptor principal de este caso actu\u00f3 el doctor Rafael Valera Ben\u00edtez, fiscal nacional que acogi\u00f3 varias querellas contra el temible F\u00e9lix W, siendo la m\u00e1s contundente la que lo culpaba del asesinato de Demetrio Castro, H\u00e9ctor Bar\u00f3n Garc\u00eda, El\u00edas Kelly, Clemente de la Cruz, Gervasio Franco, Jos\u00e9 B\u00e1ez y los hermanos H\u00e9ctor y Pedro D\u00edaz. La acusaci\u00f3n fue remitida al juez de instrucci\u00f3n del distrito judicial de El Seibo, quien orden\u00f3 su arresto el febrero de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p>El antiguo cabecilla de \u201cLos Jinetes de Este\u201d fue encerrado en la c\u00e1rcel p\u00fablica de esa jurisdicci\u00f3n acorralado por dicha acusaci\u00f3n y la denuncia que aseguraba que hab\u00eda envenenado a una vecina suya, llamada Ana Mar\u00eda Padua, y herido y torturado a decenas de personas, entre las cuales figuraban Agust\u00edn Lagu\u00e9, Domingo Guerrero, Marcelino Cordones, Isidro Morla, Chich\u00ed Jos\u00e9, Aquilino Valdez, Celestino Sarmiento Messina, Jos\u00e9 Saf\u00ed y Silvestre Sarmiento Messina.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dijo que el temible F\u00e9lix W hab\u00eda torturado salvajemente a las personas mencionadas, a quienes lleg\u00f3 a colgar cabeza abajo en los \u00e1rboles de su hacienda, meti\u00e9ndoles en sus bocas una manguera de agua a alta presi\u00f3n y zurrando sus cuerpos mediante pelas con foetes mojados y la estampa en sus vientres de una tenaza ardiente que usaba para marcar sus reses\u2026 un suplicio sufrido regularmente por los jornaleros haitianos que incumpl\u00edan sus \u00f3rdenes salvajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Las acusaciones abarcaban, adem\u00e1s, provocaci\u00f3n de una serie de incendios, destrucci\u00f3n de propiedades, devastaci\u00f3n de cosechas y robos de animales, en perjuicio de las se\u00f1oras Am\u00e9rica del Rosario, Flora Sarmiento y Herminia Pe\u00f1a, as\u00ed como de Silvestre Sarmiento Messina, otro vecino de la secci\u00f3n El Cuey, en el municipio de El Seibo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Traslado a la Penitenciar\u00eda Nacional<\/h2>\n\n\n\n<p>F\u00e9lix Wenceslao Bernandino Evangelista dur\u00f3 varios meses preso en la c\u00e1rcel de El Seibo, hasta que el viernes 18 de mayo de 1962 el&nbsp;<a href=\"https:\/\/pgr.gob.do\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ministerio P\u00fablico<\/a>&nbsp;orden\u00f3 su traslado a la Penitenciar\u00eda Nacional de La Victoria, donde al d\u00eda siguiente viaj\u00f3 el secretario del juzgado de instrucci\u00f3n del distrito judicial de El Seibo, se\u00f1or Floir\u00e1n Gautier Castillo, a notificarle all\u00ed la providencia calificativa incriminatoria en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos meses m\u00e1s tarde, el 30 de agosto de 1962, el fiscal Valera Ben\u00edtez visit\u00f3 dicha c\u00e1rcel y pudo percatarse que el exc\u00f3nsul en Nueva York se encontraba recluido all\u00ed en buenas condiciones, en una celda privada cercana a la de los agentes del SIM, que estaban encarcelados por graves delitos, pero ten\u00edan m\u00e1s privilegios que los presos comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>Valera Ben\u00edtez vio al hacendado Bernardino movi\u00e9ndose de una celda a otra, vestido de \u201cchamaco\u201d, con la ropa de color fuerte azul que utilizaban los reclusos, adem\u00e1s de gafas oscuras y una gorra verde olivo que le hac\u00eda parecer como un desafiante militar japon\u00e9s que hab\u00eda ganado un combate.<\/p>\n\n\n\n<p>Se encontraba en la sala H-2, de enfermer\u00eda, donde se alojaban los reos que padec\u00edan quebrantos de salud, entre ellos m\u00edster Ernest Scott, un ciudadano alem\u00e1n que hab\u00eda sido agente de la Gestapo de Adolfo Hitler y luego del SIM, recordado como un torturador perverso que recomend\u00f3 a Trujillo, en 1958, usar en la c\u00e1rcel de torturas de La Cuarenta la silla el\u00e9ctrica que import\u00f3 de Alemania el Gobierno venezolano del dictador Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez.<\/p>\n\n\n\n<p>Al poco rato, el temible F\u00e9lix W sali\u00f3 de aquella sala-hospital, cuya puerta estaba sin candado durante el d\u00eda y cruz\u00f3 a la sala H-1, de los presos comunes, donde sostuvo una animada conversaci\u00f3n con algunos de ellos, cont\u00e1ndoles sus andanzas por Estados Unidos y otros pa\u00edses, adem\u00e1s de mostrarles, como si fueran trofeos, la honda cicatriz de dos pulgadas de largo visible en su pierna derecha, ocasionada por un disparo; la perforaci\u00f3n que ten\u00eda en su muslo izquierdo, causada por otro balazo, as\u00ed como otro orificio que mell\u00f3 su espinazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luc\u00eda de buen humor, haciendo gala -como de costumbre- de la autoridad y la benevolencia que adquiri\u00f3 en prisi\u00f3n, al distribuir entre los reclusos las latas de galletas y alimentos que ese d\u00eda les llevaron sus familiares.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa jovialidad suya contrastaba con la brusquedad que hab\u00eda mostrado el d\u00eda anterior, tras la pelea con otro recluso que le ayudaba regularmente a sacar la basura de su celda. En la ocasi\u00f3n intervino la seguridad del penal, evitando una desgracia: pues estaba sumamente enfadado y nadie, absolutamente nadie, se atrev\u00eda a acerc\u00e1rsele ni a dirigirle la palabra, debido a que se estaba comportado como si la c\u00e1rcel fuese su hacienda, sin percibir que, a sus espaldas, algunos presos se re\u00edan de sus arrebatos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Juicio y descargo<\/h2>\n\n\n\n<p>El juicio en contra de F\u00e9lix W. Bernardino se inici\u00f3 el 1 de octubre de 1962 en un tribunal de jurisdicci\u00f3n nacional, escogido por la Suprema Corte de Justicia. Esta corte estaba presidida por el licenciado Osvaldo B. Soto, asistido de su secretario y llevaba la acusaci\u00f3n, en nombre de la Fiscal\u00eda, el doctor Francisco A. Mendoza Castillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los querellantes ascend\u00edan a 38 personas, entre las que se destacaban Cruz Mar\u00eda Mariano de Mariano, Jes\u00fas Bonilla, Mario de la Rosa, representados por el doctor Leo Nanita Cuello, el licenciado Bienvenido Canto Rosario y el doctor Ponciano Rond\u00f3n S\u00e1nchez.<\/p>\n\n\n\n<p>El acusado tuvo como abogado al licenciado Qu\u00edrico Elpidio P\u00e9rez. Este proceso judicial dur\u00f3 casi cinco a\u00f1os y durante ese tiempo F\u00e9lix W. Bernardino permaneci\u00f3 preso en La Victoria y fue llevado en m\u00e1s de cuarenta ocasiones al Palacio de Justicia, siendo el 28 de junio de 1963 investigado por el FBI, sobre la desaparici\u00f3n de Gal\u00edndez.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bienes del antiguo c\u00f3nsul fueron confiscados por el Consejo de Estado, pero fue en el Gobierno del profesor Juan Bosch, el 30 de agosto de 1963, cuando el Instituto Agrario Dominicano reparti\u00f3 sus 21 mil tareas de tierra a 105 campesinos de la secci\u00f3n de El Pintado, en parcelas de 200 tareas cada una.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de la guerra de abril de 1965, sus compa\u00f1eros de prisi\u00f3n, entre ellos los asesinos de las hermanas Patria, Minerva y Mar\u00eda Teresa Mirabal, lograron salir de la c\u00e1rcel y evadir el peso de la Justicia, por disposici\u00f3n de un alto oficial constitucionalista. Sin embargo, el temible F\u00e9lix W continu\u00f3 confinado en el penal de La Victoria, mientras su hermana Minerva Bernardino, antigua embajadora en las Naciones Unidas, en unas declaraciones ofrecidas a la prensa en 1966, se quejaba de que en ese proceso judicial se hab\u00edan producido 36 reenv\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera ganancia de causa que tuvo el exc\u00f3nsul en Nueva York se produjo durante el Gobierno Provisional de H\u00e9ctor Garc\u00eda-Godoy, el 24 de enero de 1966, cuando la Corte de Apelaci\u00f3n de San Crist\u00f3bal, en base al art\u00edculo 64 del C\u00f3digo Penal, consider\u00f3 que el acusado no hab\u00eda cometido crimen alguno, porque hab\u00eda actuado en estado de locura.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa sentencia fue ratificada a las 3:00 de la ma\u00f1ana del 20 de junio de 1966 por el doctor C\u00e9sar A. Le\u00f3n Flavi\u00e1, juez de la primera c\u00e1mara penal del Distrito Nacional, quien liber\u00f3 a F\u00e9lix W. Bernardino de todos los cargos que hab\u00eda en su contra, \u201cpor insuficiencia de pruebas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La sentencia origin\u00f3 mucha protesta y rechazo en la opini\u00f3n p\u00fablica, pero el juez trat\u00f3 de justificar su decisi\u00f3n alegando que el doctor Nicol\u00e1s Tirado Javier, representante del Ministerio P\u00fablico, hab\u00eda solicitado su descargo y que el volumen de m\u00e1s de 60 acusaciones se hab\u00eda reducido a solo siete querellas, porque una gran parte de los testigos rectific\u00f3 sus reclamos.<\/p>\n\n\n\n<p>El doctor Le\u00f3n Flavi\u00e1 dijo estar consciente de que el temible F\u00e9lix W era un delincuente, aunque no pod\u00eda condenarlo porque los querellantes no pudieron demostrar en ese tribunal su culpa en las infracciones puestas a su cargo. \u201cTenemos entendido que fueron cientos los casos de atropellos, vej\u00e1menes y cr\u00edmenes cometidos por el licenciado F\u00e9lix W. Bernardino durante su reinado en la zona Este del pa\u00eds. Y decimos esto no por experiencia propia, pues nunca le hab\u00edamos visto la cara al susodicho se\u00f1or, sino porque as\u00ed nos lo dice el rumor y, mucho m\u00e1s que eso, el clamor p\u00fablico. Pero ocurre que la generalidad ignora que cuando se inici\u00f3, hace cuatro a\u00f1os, el proceso contra el nombrado F\u00e9lix W. Bernardino, la tribuna de la parte civil constituida estaba compuesta de seis abogados que representaban los intereses de las personas presuntamente agraviadas, que al finalizar el juicio, apenas un solo abogado, el doctor Ponciano Rond\u00f3n S\u00e1nchez, concluy\u00f3 en dicha tribuna\u201d, observ\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El temible Bernardino sali\u00f3 de la c\u00e1rcel de inmediato y logr\u00f3 en el Gobierno de Joaqu\u00edn Balaguer que la Corte de Apelaci\u00f3n de Santo Domingo, en el rol de Tribunal de Confiscaciones, le devolviera sus bienes, para iniciar desde la hacienda El Pintado otra historia con cap\u00edtulos trascendentes, como la condena lograda en 1967 contra la Gulf and Western por haber usufructuado sus tierras, y el aplacamiento del esc\u00e1ndalo internacional armado por el embajador de Hait\u00ed, Clement Vincent, que lo acus\u00f3 de matar y herir a varios de sus compatriotas  <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/hoy.com.do\/author\/sdps\/\">SEBASTI\u00c1N DEL PILAR S\u00c1NCHEZ<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SEBASTI\u00c1N DEL PILAR S\u00c1NCHEZ Este imponente individuo llamado F\u00e9lix Wenceslao Bernardino Evangelista, ten\u00eda el encargo de monitorizar dentro y fuera de la \u201cBabel de Hierro\u201d a los enemigos de Trujillo y por ello qued\u00f3 implicado en la osada resoluci\u00f3n tomada por los organismos de seguridad de la dictadura para acallar en suelo estadounidense la voz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":410950,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,27],"tags":[],"class_list":["post-410918","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/410918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=410918"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/410918\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":410951,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/410918\/revisions\/410951"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/410950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=410918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=410918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=410918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}