{"id":40266,"date":"2015-10-07T17:59:40","date_gmt":"2015-10-07T17:59:40","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=40266"},"modified":"2015-10-07T17:59:40","modified_gmt":"2015-10-07T17:59:40","slug":"la-identidad-del-progresismo-su-agotamiento-y-los-relanzamientos-de-las-izquierdas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=40266","title":{"rendered":"La identidad del progresismo, su agotamiento y los relanzamientos de las izquierdas"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>Eduardo Gudynas<\/p>\n<\/p>\n<p>ALAI AMLATINA 07\/10\/2015.-  Las circunstancias que afectan a los gobiernos progresistas en Am\u00e9rica Latina siguen despertando mucha atenci\u00f3n. Algunas reflexiones recientes se\u00f1alan una crisis, un final o un agotamiento del progresismo, mientras que otros rechazan cualquier debilidad o retroceso (1). Intentando salir del ruido en este debate, se confirma la divergencia entre izquierdas y progresismos, donde \u00e9stos \u00faltimos muestran una condici\u00f3n propia de un agotamiento antes que un final. Sorpresivamente, unos cuantos defensores de los progresismos en lugar de repotenciarlo confirman esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>El reconocimiento que los progresismos tienen una identidad pol\u00edtica en s\u00ed misma es evidente desde los dichos y pr\u00e1cticas de esos gobiernos y sus bases de apoyo. Estos usan ese r\u00f3tulo, lo defienden, e incluso lo usan en sus coordinaciones continentales (como los Encuentros Latinoamericanos Progresistas, ELAP).<\/p>\n<\/p>\n<p>Esta distinci\u00f3n del progresismo como un r\u00e9gimen pol\u00edtico distintivo, que resulta de una \u00abgran divergencia\u00bb con las izquierdas desde las cuales se originaron, ya fue se\u00f1alada poco tiempo atr\u00e1s (2). En efecto, las izquierdas de fines de los a\u00f1os noventa, entre otras cosas criticaban las bases conceptuales del desarrollo, se comprometieron a terminar con la corrupci\u00f3n en el estado y la pol\u00edtica, defend\u00edan la ampliaci\u00f3n de los derechos y la justicia, buscaban una radicalizaci\u00f3n de la democracia con m\u00e1s participaci\u00f3n y consultas, y estaban estrechamente vinculadas a diversos movimientos sociales.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los progresismos actuales, en cambio, abrazan las ideas del desarrollo aunque disputan la apropiaci\u00f3n de sus excedentes, parecen haberse rendido ante la corrupci\u00f3n, recortan algunos derechos ciudadanos, insisten en una mirada economicista de la justicia, detuvieron o retrocedieron en los mecanismos de democracia participativa y deliberativa para volcarse hacia el hiperpresidencialismo, y poco a poco se fueron desconectando de muchos movimientos sociales hasta terminar enfrentados con algunos de ellos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los progresismos se reconocen a s\u00ed mismos como una familia pol\u00edtica y establecen claras distinciones con otras posturas. Se presentan como parte de un mismo agrupamiento progresista gobiernos que van desde Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela hasta Tabar\u00e9 V\u00e1zquez en Uruguay. A la vez se consideran distintos, por un lado de los gobiernos conservadores (otro amplio conjunto que incluye a O. Humala en Per\u00fa o J.M. Santos en Colombia), y por otro lado, del resto de las izquierdas, a las que varios califican como infantiles, ultra, radicales o trotskistas. Por todo este tipo de razones, las diferencias entre izquierdas y progresismos se han vuelto f\u00e1ciles de capturar y las organizaciones ciudadanas las usan cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es comprensible que existan muchos entusiastas del progresismo, pero tambi\u00e9n hay que aceptar que sus ideas y pr\u00e1cticas merecen ser sopesadas cr\u00edticamente. Si eso se hace con seriedad, est\u00e1 claro que estos progresismos no se han vuelto neoliberales. Calificarlos de esa manera no s\u00f3lo me parece exagerado, sino que muestra problemas conceptuales en entender el concepto de neoliberalismo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero los progresismos tambi\u00e9n son diferentes de las posiciones de las izquierdas plurales, independientes y democr\u00e1ticas de las que partieron a finales de los a\u00f1os noventa. Los progresismos reh\u00fayen de las pluralidades y prefieren los pensamientos \u00fanicos, no les gusta mucho la independencia ya que reclaman obediencia, y privilegian la delegaci\u00f3n democr\u00e1tica hacia el hiperpresidencialismo antes que radicalizarla localmente.<\/p>\n<\/p>\n<p>En cuanto a sus ideas sobre el desarrollo, cuando se analiza lo que dicen y hacen los progresismos, si bien hay matices en sus estrategias, todas ellas buscan el crecimiento econ\u00f3mico a partir de la exportaci\u00f3n de recursos naturales y la atracci\u00f3n de inversiones, apoyan la ampliaci\u00f3n del consumo popular y aplican algunas medidas compensatorias con los sectores m\u00e1s pobres. Sus Estados conceden al capital en varios frentes para conseguir estabilidad econ\u00f3mica e inserci\u00f3n comercial, mientras que intenta controlarlo en otros, en especial all\u00ed donde puede aumentar la captura estatal de excedentes. Supieron aprovechar una coyuntura de altos precios de las materias primas y crisis en las naciones industrializadas para crecer econ\u00f3micamente.<\/p>\n<\/p>\n<p>Fin de ciclo o agotamiento<\/p>\n<\/p>\n<p>Esas estrategias est\u00e1n enfrentando variados problemas, y que son especialmente evidentes en Venezuela y Brasil. Bajo ese contexto resurgi\u00f3 el debate sobre si esos progresismos est\u00e1n en una crisis terminal o se est\u00e1n agotando. La distinci\u00f3n entre las dos condiciones no es menor, ya que ser\u00eda muy arriesgado hablar de un final de ciclo. A\u00fan bajo condiciones muy adversas, los agrupamientos pol\u00edticos progresistas pueden ganar una elecci\u00f3n y retener el poder (como sucedi\u00f3 con la reelecci\u00f3n de Dilma Rousseff en 2014 en Brasil). Incluso hay progresismos que por ahora tiene buen respaldo y son estables (como el Frente Amplio en Uruguay).  <\/p>\n<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de si retienen o no los gobiernos, es m\u00e1s claro que se ha debilitado la reflexi\u00f3n te\u00f3rica que los sosten\u00eda, est\u00e1n perdiendo sus capacidades de innovaci\u00f3n, de responder a las nuevas circunstancias, y les cuesta mucho mantener alineada a su propia militancia por lo que deben recurrir asiduamente a las adhesiones de sus propios funcionarios o a impresionantes campa\u00f1as publicitarias. Se le hace m\u00e1s dif\u00edcil explicar los pactos econ\u00f3micos para sostener sus estrategias de desarrollo (como las concesiones al capital extranjero, las flexibilizaciones sociales y ambientales o los acuerdos con la vieja derecha). Siguen pendientes problemas serios, como la violencia urbana o agudos deterioros ambientales. La conclusi\u00f3n es que no estamos ante una crisis final sino que presenciamos un agotamiento.<\/p>\n<\/p>\n<p>Al sumarse los problemas, la conflictividad retoma en varios pa\u00edses, pero ya no se logra apaciguarla f\u00e1cilmente apelando al encantamiento con ideas y sensibilidades progresistas. A la vez, hay menos opciones para revertirla por medio de compensaciones econ\u00f3micas. El Estado progresista se ve forzado a lidiar con la conflictividad mediante otros instrumentos, como recortando algunos derechos, criminalizando la protesta, e incluso ha llegado a cruzar algunas l\u00edneas rojas de la represi\u00f3n (como ha ocurrido recientemente contra movilizaciones ind\u00edgenas en Ecuador y Bolivia). Son medidas que alejan a esos gobiernos todav\u00eda m\u00e1s de la izquierda y los vuelve a\u00fan m\u00e1s progresistas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las defensas progresistas<\/p>\n<\/p>\n<p>Es bajo esta coyuntura que aparecen las recientes defensas a los progresismos. En muchas de ellas los alcances son limitados y se repiten ideas comunes, pero lo que m\u00e1s impacta es que en su propia formulaci\u00f3n refuerzan esta percepci\u00f3n de agotamiento. Algunos ejemplos ilustran esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Como los argumentos escasean, posiblemente las defensas m\u00e1s comunes est\u00e1n en afirmar que cualquier cuestionamiento expresa pensamientos conservadores o sirve a los intereses de la derecha. No se analizan las puntualizaciones de la izquierda, sino que el progresismo inmediatamente la rotula de conservadora. O bien, se afirma que las pr\u00e9dicas de la izquierda son funcionales a las ideas conservadores. Tampoco hay argumentos, sino que se parte de un juicio previo donde cualquier cr\u00edtica al progresismo siempre servir\u00eda a intereses conservadores y por ello debe ser rechazada.<\/p>\n<\/p>\n<p>Otras defensas se centran en destacar hechos positivos, como la reducci\u00f3n de la pobreza o el control nacional sobre algunos recursos naturales. Sin duda all\u00ed hay avances progresistas, y esas son sus herencias m\u00e1s positivas. Pero parece que no se asume que ese tipo de justificaciones est\u00e1n perdiendo su fuerza, y que las contradicciones actuales de ese tipo de desarrollo son cada vez m\u00e1s claras. La insistencia en reducir la justicia al campo de los instrumentos de compensaci\u00f3n econ\u00f3mica parece estar chocando son sus l\u00edmites, y se hace evidente que por ese sendero se vuelve a caer en una mercantilizaci\u00f3n de la vida social y la Naturaleza, un extremo que las izquierdas rechazan pero los progresismos parecen aceptar bajo ciertas condiciones.<\/p>\n<\/p>\n<p>Est\u00e1n los que afirman que los progresismos no pueden ser culpados por los problemas actuales ya que ellos se deben a lo que ocurri\u00f3 diez o quince a\u00f1os atr\u00e1s, bajo los gobiernos neoliberales. Por ejemplo, la desindustrializaci\u00f3n en Brasil ser\u00eda culpa de las administraciones Collor o Cardoso, y se evita analizar en detalle las responsabilidades de los dos gobiernos de Lula da Silva o Dilma Rousseff. En la misma l\u00ednea, otros van todav\u00eda mucho m\u00e1s atr\u00e1s, sosteniendo que contradicciones actuales, como los extractivismos, no se pueden resolver porque venimos haciendo lo mismo durante cinco siglos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el agotamiento se expresa como fugas al pasado que desnudan las trabas en asumir un an\u00e1lisis cr\u00edtico sobre el presente. Siguiendo con el ejemplo de Brasil, hay dificultades para evaluar el papel del progresismo en exacerbar la primarizaci\u00f3n de las exportaciones, el desmedido apoyo gubernamental a las grandes corporaciones (los llamados \u00abcampeones nacionales\u00bb, algunos de los cuales ahora se sabe participaban en redes de corrupci\u00f3n con el mundo pol\u00edtico), las resistencias a lograr cadenas productivas compartidas con los pa\u00edses vecinos, o las medidas financieras que sobre todo beneficiaron a la banca.<\/p>\n<\/p>\n<p>Otras defensas, en cambio, se atrincheran en la dimensi\u00f3n internacional, aunque por momentos se cae en simplificaciones fenomenales. Los progresismos por cierto han tenido momentos estelares, como la derrota del ALCA, y que debemos reconocer. Pero eso no impide analizar problemas actuales, como los roles concedidos a China, las razones que explican la ausencia de pol\u00edticas regionales comunes en rubros claves como energ\u00eda o agroalimentos en espacios como UNASUR, o las incapacidades en concretar efectivamente el Banco del Sur o el SUCRE.<\/p>\n<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hay defensas progresistas que son bastante sinceras en dejar al desnudo este agotamiento. Como no hay argumentos piden adhesi\u00f3n y obediencia. Esto se puede ver, pongamos por caso, en los cuestionamientos de Emir Sader a los que denomina como mesi\u00e1nicos escritores de misivas (tal vez en alusi\u00f3n a una carta p\u00fablica donde varios intelectuales alert\u00e1bamos sobre el hostigamiento del vicepresidente de Bolivia, \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, a un pu\u00f1ado de ONGs). Sader dice, con mucha acidez, que los que firman esas cartas p\u00fablicas son personas sin \u00abninguna capacidad de influencia en la realidad\u00bb, sin \u00abning\u00fan v\u00ednculo con la izquierda latinoamericana realmente existente\u00bb, y que cuando fueron candidatos partidarios tuvieron \u00abvotaciones irrisorias\u00bb (3). Su posici\u00f3n es clara: abandona el sitio de un intelectual independiente y cr\u00edtico, para reclamar disciplina y adhesi\u00f3n partidaria.<\/p>\n<\/p>\n<p>Si se apelara a una defensa basada en argumentos y explicaciones, habr\u00eda que fundamentar qu\u00e9 tiene de izquierda amenazar con cerrar a organizaciones ciudadanas que trabajan en temas de desarrollo o ambiente, o que apoyan a sindicatos o ind\u00edgenas. O analizar si un gobierno es realmente tan pero tan d\u00e9bil que siente que cuatro peque\u00f1as ONGs lo amenazan. O explicar cu\u00e1l es la l\u00f3gica pol\u00edtica de entender que una carta p\u00fablica ser\u00e1 cierta o errada seg\u00fan el caudal de votos que pudieron tener algunos de sus firmantes. Uno de los adherentes en defensa de esas ONGs fue Noam Chomsky, de donde habr\u00eda que preguntarse si lo que ha escrito ese acad\u00e9mico debe ser desechado por no haber ganado nunca una elecci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando el \u00fanico camino que queda para este tipo de defensas es apelar a una incondicional y disciplinada adhesi\u00f3n al gobierno, es evidente que estamos ante un agotamiento conceptual. No se analiza si lo que hace un gobierno est\u00e1 bien o mal, sino que se exige no hacer p\u00fablicas las cr\u00edticas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Relanzando debates en clave de izquierdas<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lidiar con esta situaci\u00f3n?  Las izquierdas que son plurales e independientes no pueden quedar atrapadas bajo estas circunstancias. El debate de ideas sigue siendo fundamental, el entendimiento de las pr\u00e1cticas y urgencias de los movimientos sociales es indispensable, y el ant\u00eddoto ante los slogans sigue siendo manejos serios y rigurosos de la informaci\u00f3n y los an\u00e1lisis. Las voces de las izquierdas son necesarias, aunque sin duda deber\u00e1n navegar bajo condiciones adversas ya que en muchos casos ser\u00e1n hostigadas desde los progresismos como por la derecha.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las izquierdas plurales, democr\u00e1ticas e independientes siguen teniendo un papel cr\u00edtico, tanto para evitar retornos a gobiernos y posturas conservadoras, como para alertar sobre consecuencias negativas de los progresismos actuales. Muchas medidas que est\u00e1n tomando estos gobiernos ante la presente crisis tienen efectos casi contrarios a los supuestos beneficios que dicen sus defensores. Por ejemplo, la adicci\u00f3n progresista a los extractivismos, est\u00e1 dejando econom\u00edas todav\u00eda m\u00e1s dependientes de las materias primas, un viejo sue\u00f1o de las corporaciones transnacionales que manejan el comercio en esos rubros, y a la vez se traban las exploraciones de alternativas postextractivistas, otro sue\u00f1o de las empresas mineras y petroleras.<\/p>\n<\/p>\n<p>Las izquierdas plurales y democr\u00e1ticas tambi\u00e9n deben estar atentas a no caer en reflejos conservadores, ni ser part\u00edcipes de una restauraci\u00f3n neoliberal. El ant\u00eddoto est\u00e1 en permanecer siempre enfocadas en los compromisos con la justicia social y ambiental. Pero tampoco deber\u00edan caer en guerrillas intelectuales donde la diferencia es personificada en enemigos a combatir, o en una lucha para ver qui\u00e9n es m\u00e1s de izquierda.<\/p>\n<\/p>\n<p>Muy por el contrario, las izquierdas deben relanzar sus propias miradas cr\u00edticas, que rescaten los aportes positivos de los progresismos, pero que tambi\u00e9n sean capaces de entender sus contradicciones y retrocesos. Ellas dejan en claro que los progresismos no son el final del camino, sino una etapa en procesos de cambio que necesitar proseguir. No pueden quedarse calladas, y todos tenemos que escuchar sus reflexiones sobre justicia social y ambiental. <\/p>\n<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<\/p>\n<p>1. Algunas defensas conocidas son: \u00bfEl final del ciclo (que no hubo)?, Emir Sader, ALAI (Quito), 14 setiembre 2015; Diagnosticadores de la capitulaci\u00f3n, Aram Ahoronian, Nodal (Buenos Aires), 15 setiembre 2015; Geopol\u00edtica de Am\u00e9rica latina: entre la esperanza y la restauraci\u00f3n del desencanto, Alfredo Serrano M., ALAI (Quito), 15 setiembre 2015. Entre las cr\u00edticas recientes se pueden se\u00f1alar a: El fin del relato progresista en Am\u00e9rica Latina, S. Schavelzon, Animal Pol\u00edtico, La Raz\u00f3n, La Paz, 21 junio 2015; Hora de hacer balance del progresismo en Am\u00e9rica Latina, R. Zibechi, Brecha (Montevideo), agosto 2015; Venezuela: \u00bfcrisis terminal del modelo petrolero rentista?, E. Lander, Aporrea (Caracas), Octubre 2014.<\/p>\n<\/p>\n<p>2. Esta distinci\u00f3n fue adelantada, por ejemplo, en Izquierda y progresismo: la gran divergencia, E, Gudynas, ALAI, Quito, 24 diciembre 2013, http:\/\/alainet.org\/active\/70074<\/p>\n<\/p>\n<p>3. Os missivistas messi\u00e2nicos, E. Sader, Carta Maior (S. Paulo), 30 agosto 2015.<\/p>\n<\/p>\n<p>&#8211; Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Latino Americano de Ecolog\u00eda Social (CLAES). Este art\u00edculo adelanta algunas ideas de un libro en preparaci\u00f3n sobre la divergencia entre las izquierdas y los progresismos en Am\u00e9rica del Sur. Twitter: @EGudynas<\/p>\n<\/p>\n<p>URL de este art\u00edculo: http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/172855<\/p>\n<p>Mas informacion: http:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>RSS: http:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<p>Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: http:\/\/alainet.org\/donaciones.php<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2015-10-07 17:59:40 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3495'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3494'>3494<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3495'>3495<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>3496<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3497'>3497<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3498'>3498<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3497'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Gudynas ALAI AMLATINA 07\/10\/2015.- Las circunstancias que afectan a los gobiernos progresistas en Am\u00e9rica Latina siguen despertando mucha atenci\u00f3n. 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