{"id":40180,"date":"2015-11-09T00:30:32","date_gmt":"2015-11-09T00:30:32","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=40180"},"modified":"2015-11-09T00:30:32","modified_gmt":"2015-11-09T00:30:32","slug":"algo-mas-que-palabrasel-respeto-natural-por-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=40180","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;EL RESPETO NATURAL POR LA VIDA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">============================<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">corcoba@telefonica.net<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">============================<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\t<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\t<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\t En ocasiones la vida no es un jard\u00edn; y, no lo es, en la medida en que el cuerpo y el esp\u00edritu vivan en hostilidad permanente, con enemistad manifiesta, en discrepancia con lo arm\u00f3nico; lo que nos impide crecer y respetarnos como ciudadanos. Hoy, la especie humana, tiene m\u00e1s necesidad de cari\u00f1o que de pan. La consideraci\u00f3n hacia uno mismo, como la bondad hacia los dem\u00e1s, es tan vital como el aire que respiramos, es fundamento de nuestra existencia, raz\u00f3n de vida, la primera condici\u00f3n para saber vivir. Desde luego, el que no valora la vida, pienso que tampoco se la merece. Suena fuerte, pero as\u00ed es. A prop\u00f3sito, podemos hablar de un gran olvido en nuestro mundo contempor\u00e1neo, que no es otro que la gratitud por la existencia. Si el amor necesita de la vida, tambi\u00e9n la vida necesita del amor. Vida y amor no se pueden separar. Sin amor, todo se vuelve fr\u00edo, impersonal, mundano y mediocre. Sin vida nada puede cohabitar en este tiempo de escucha y respuesta. A mi juicio, esta conciencia cultural encuentra su fundamento, no \u00fanicamente en el camino recorrido, tambi\u00e9n en nuestra capacidad de transcender como un ser para convivir, de manera respetuosa con los derechos y consciente de los propios deberes.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tCiertamente, la primera regla es que si uno no se ama asimismo dif\u00edcilmente va a poder frenar los vicios. Por colocar un arquetipo presente, sabemos que la velocidad mata, sin embargo conducimos alocadamente. Nos falta querernos. Al respecto, nos alegra que Naciones Unidas, en colaboraci\u00f3n con distintos pa\u00edses e instituciones, est\u00e9n llevando a cabo diversas iniciativas, como los preparativos para la segunda conferencia mundial de alto nivel sobre seguridad vial, a celebrar este mes de noviembre en Brasil. No olvidemos que una sociedad se transforma a trav\u00e9s del potencial de los j\u00f3venes, y que, por desgracia, los accidentes de tr\u00e1fico son la principal causa de muerte de las personas de edades comprendidas entre los quince y los veintinueve a\u00f1os. Es un triste recordatorio, que tambi\u00e9n Naciones Unidas, a trav\u00e9s del d\u00eda mundial del recuerdo a las v\u00edctimas (diecis\u00e9is de noviembre), nos insta a todos, no s\u00f3lo a la compasi\u00f3n, tambi\u00e9n a la prevenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tPrevenir no es f\u00e1cil, m\u00e1xime cuando algunos de los que mandan pierden el respeto natural por la vida, volvi\u00e9ndose tercos y deshonestos hasta consigo mismo. No podemos pecar de ignorancia, y mucho menos de incoherentes. Lo dice un proverbio americano: \u00absi quieres miel no des puntapi\u00e9s sobre la colmena\u00bb. A veces me da la sensaci\u00f3n, a juzgar por la realidad de los hechos, que somos una generaci\u00f3n sin alma. Ah\u00ed est\u00e1 el actual sistema econ\u00f3mico, que aparte de ser injusto en su ra\u00edz, es algo mort\u00edfero con los m\u00e1s d\u00e9biles, porque predomina la ley del m\u00e1s fuerte en una selva como jam\u00e1s. A mi manera de ver, nunca, como en esta \u00e9poca, hubo tanta indiferencia por el pr\u00f3jimo, a pesar de llen\u00e1rsenos la boca de solidaridad. Ya est\u00e1 bien de entregar lo que nos sobra, las migajas que no necesitamos, para calmar nuestra conciencia, pensando que la vida es una leyenda salvaje de palabrer\u00edas, que nada dicen y nada cuestan. Fruto de esta inhumanidad, tenemos multitud de personas que no saben re\u00edr. No han hecho otra cosa m\u00e1s que llorar ante el desprecio de su propio linaje. Viven entre l\u00e1grimas. Nadie les quiere. Nadie les cuida. Nadie les protege. Mueren cada d\u00eda con la cruz de la exclusi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 ninguno se pone en la situaci\u00f3n del otro, en meterse en el problema?. Esta ser\u00eda la verdadera compasi\u00f3n, aquel que se conmueve, que se compromete con la vida de la gente, que en realidad es lo que da sentido a nuestra propia existencia. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tSi en realidad respet\u00e1semos nuestras naturales ra\u00edces, ver\u00edamos que la variedad y la diversidad en un mundo globalizado como el actual, es lo que nos imprime alas a nuestro especifico caminar. Cada cual tenemos nuestro distintivo paso, nuestro exclusivo timbre, la cuesti\u00f3n es armonizarnos con el inconfundible universo, y hacer del instante preciso, un oasis precioso de luz para todos. Tenemos que estallar de risa y saber llorar, pero todos, al un\u00edsono como una gran orquesta. Nada es por s\u00ed mismo, por s\u00ed solo, hay que despertar el coraz\u00f3n, porque cada latido tiene dentro de s\u00ed una chispa de vida, y este es el primer deber, el de compartir. \u00bfCu\u00e1ntas veces miramos hacia otro lado porque no queremos ver lo que vemos?. La cultura de lo indiferente se ha apoderado de nuestro esp\u00edritu fraterno, y el ego\u00edsmo, junto a un desenfrenado deseo de placer, sostiene a la sociedad en una incomprensible contradicci\u00f3n con lo innato. Relegamos que vivimos por los dem\u00e1s y que nuestra fuerza por vivir, radica en la generosidad. Realmente, existimos porque creemos en algo o en alguien. Por eso, tenemos que tener esa estima que nos interioriza y relaciona unos con otros, con la humidad como abecedario y el di\u00e1logo como consigna. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tNo tiene sentido, pues, que ninguno de nuestros ni\u00f1os y ni\u00f1as sean considerados ap\u00e1tridas, todos tenemos derecho a pertenecer a alg\u00fan lugar. Hoy muchos de ellos, se consideran como \u00abperros callejeros\u00bb o \u00abseres invisibles\u00bb, y no entienden que se les considere extranjeros en el pa\u00eds en el que han vivido toda su vida. \u00bfC\u00f3mo no respetar estas existencias humanas, conden\u00e1ndoles en la mayor\u00eda de las veces a permanecer pobres y marginados durante generaciones por esa falta de nacionalidad?. Muchas veces nos falta interrogarnos, recapacitar, y ver que la vida no es traicionera, somos nosotros los que ingeniamos la siembra del horror, de la tristeza, de la soledad. Si pens\u00e1ramos que al fin todos somos semejante en la muerte, quiz\u00e1s despertar\u00edamos a otras satisfacciones m\u00e1s ed\u00e9nicas, al estilo del pensador espa\u00f1ol Miguel de Unamuno, cuando vocifer\u00f3 su prop\u00f3sito de vida: \u00abQuiero vivir y morir en el ej\u00e9rcito de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente\u00bb. Evidentemente, todo se reduce a lo mismo, a llegar al fin de la jornada con la satisfacci\u00f3n de lo sembrado.  <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\tNaturalmente, la insatisfacci\u00f3n del alma nos deja sin verbo y hasta sin suspiros por nadie, ni por nada. No podemos seguir siendo irrespetuosos con la vida, con todo ser vivo, y dejar de lado nuestro deber de aportar amor halla donde la desesperaci\u00f3n ha tomado posiciones ventajosas. Hemos sido creados para lo arm\u00f3nico y para resolver de manera sosegada nuestras oportunas controversias. Los guerreros que se promocionan como las cucarachas, los caudillos que se activan como endiosados del poder, los negociantes de armas y quienes los avalan con su patrocinio, son los primeros en hacer gala de una cruel falta de respeto por la vida. Es hora de repensar la manera de vivir y dejar vivir, de ser para la vida el latido de la esperanza. Hay muchos ejemplos de defensores de la existencia que han logrado acallar las voces del batall\u00f3n de la muerte, o lo que es lo mismo, las voces del rencor. Pongamos desenlace a la estupidez de matar, y, en todo caso, como consuelo, no pasemos de hablar de matar el tiempo como si no fuera \u00e9l, el que nos mata a cada uno. Dicho lo cual, no malgastemos tampoco la vida que nos resta en contiendas in\u00fatiles, que el hoy es nuestro y el ma\u00f1ana no sabemos de qui\u00e9n ser\u00e1. Acordemos poner la concordia, seguidamente, en nuestro diario caminar, poniendo fin al odio. Que la vida no se ha hecho para discutirla, sino para amarla.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">\t V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">corcoba@telefonica.net<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">8 de noviembre de 2015.-<\/span><\/p>\n<h6> 2015-11-09 00:30:32 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3417'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3416'>3416<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3417'>3417<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>3418<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3419'>3419<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3420'>3420<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3419'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ En ocasiones la vida no es un jard\u00edn; y, no lo es, en la medida en que el cuerpo y el esp\u00edritu vivan en hostilidad permanente, con enemistad manifiesta, en discrepancia con lo arm\u00f3nico; lo que nos impide crecer y respetarnos como ciudadanos. 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