{"id":40014,"date":"2016-01-03T10:44:01","date_gmt":"2016-01-03T10:44:01","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=40014"},"modified":"2016-01-03T10:44:01","modified_gmt":"2016-01-03T10:44:01","slug":"algo-mas-que-palabrasoda-a-las-semillas-que-son-el-alma-de-nuestra-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=40014","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;ODA A LAS SEMILLAS QUE SON EL ALMA DE NUESTRA VIDA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tAs\u00ed como el pensamiento es la semilla de la acci\u00f3n, las legumbres es la po\u00e9tica que nos asegura la savia. De ah\u00ed, la necesidad de redescubrirnos cada nuevo amanecer, que lo importante no es la nube que nos trae el agua, sino el sol que nos atiza el alma y nos despierta los sentidos. Somos hijos de las sorpresas y nos entusiasma maravillarnos ante cualquier sensaci\u00f3n f\u00edsica o mental. A veces, pienso, que lo asombroso no es el \u00e1rbol que nos da sombra, sino el fruto y sus simientes, que al contacto con la tierra multiplicar\u00e1 la arboleda de los anhelos. \u00bfQu\u00e9 son las quimeras sino abecedarios rescatados del tiempo?. Por eso, lector amigo, nunca desistas de una utop\u00eda que la paciencia todo lo alcanza. El secreto de las fantas\u00edas es que son una ilusi\u00f3n; es m\u00e1s, quiz\u00e1s no exista nada m\u00e1s que una esperanza, porque hasta el mismo yo es un instante entre lo preciso y la a\u00f1oranza. \u00abQue toda la vida es sue\u00f1o, y los sue\u00f1os, sue\u00f1os son\u00bb, dec\u00eda Calder\u00f3n de la Barca. Y, ciertamente, de este modo el prodigio de la creaci\u00f3n, naciente de un verbo, da pie a un innato entusiasmo a\u00fan m\u00e1s ed\u00e9nico: la recreaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tPrecisamente, meditaba yo d\u00edas pasados despu\u00e9s de beberme horas en soledad, sobre la novedad de nacer cada a\u00f1o, cada d\u00eda, cada momento, a este camino en el que nos ponemos tantas trampas unos a otros, obviando que somos de id\u00e9ntico germen o tronco, y que no podemos seguir adelante sino vamos juntos. Nadie puede adue\u00f1arse de nadie, porque nada somos sin los dem\u00e1s. En consecuencia, cuesta entender que perduren las desigualdades y el hambre, ya sea de amor o de pan. Con respecto al ansia de pan, y observando que los cultivos leguminosos como las lentejas, los frijoles, las arvejas y los garbanzos, son una fuente esencial de prote\u00ednas y amino\u00e1cidos de origen vegetal para la poblaci\u00f3n de todo el mundo, as\u00ed como un manantial proteico de origen vegetal para los animales, me llena de alegr\u00eda saber que Naciones Unidas haya declarado este a\u00f1o 2016, como el A\u00f1o Internacional de las Legumbres, quiz\u00e1s para centrarnos la atenci\u00f3n en la funci\u00f3n que desempe\u00f1an estas semillas como parte de la producci\u00f3n sostenible de alimentos orientada a la seguridad alimentaria y a la nutrici\u00f3n de toda especie; teniendo en cuenta, adem\u00e1s, que tienen la propiedad de fijar el nitr\u00f3geno, lo que evidentemente ha de contribuir a incrementar la fertilidad del suelo, suministrando efectos positivos en el medio ambiente. Lo mismo sucede con el deseo de amor, tan necesario para vivir. Quien no se siente amado no puede sentirse vivido. Y esto es muy grave, grav\u00edsimo.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tEs cierto, nuestra presencia es como un ba\u00fal inmenso de semillas, como un arca grandiosa de ojos azules claros lleno de posibilidades, en el que todos estamos llamados a ser constructores. Y as\u00ed, cuando nuestra mirada se abre a la magnificencia del cosmos, es verdad que suscita en nosotros emociones inenarrables. As\u00ed surgen los diversos dones, el del arte o el de la ciencia, colocado en sinton\u00eda con la causa creativa de la lucidez, como realizaci\u00f3n de un designio de luz que est\u00e1 impreso en cada ser humano y que hace que nos reconozcamos como seres pensantes, subrayando repetidamente la belleza y la bondad de cada cosa, como lenguaje a cultivar y a dejarse cautivar por \u00e9l. No seamos, pues, destructores. Esto nos deshumaniza el ambiente y nos torna inmorales, hasta el punto de degradarnos como meros objetos de deseo o de mercado. Si en verdad queremos ser simiente, hemos de despoblarnos de estas mundanas miserias y seguir un camino de ascesis, donde alma y cuerpo cohabiten sin conflicto, de renuncia a los contaminantes que nos dejan sin sentimientos, de purificaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n, para atesorar un coraz\u00f3n arm\u00f3nico. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tConvencido de que lo conciliador es m\u00e1s que un sentimiento, es una manera de crecer, de madurar para el reencuentro de unos y de otros, y as\u00ed, poder enraizarse con lo verdaderamente trascendente. Por tanto, cuesta entender, que la humanidad se discrimine a s\u00ed misma, se fraccione, fragment\u00e1ndose en el absurdo, como es mantener una inhumana pobreza, en la que se niega a su semejante, que pod\u00edamos ser cualquiera de nosotros, los bienes esenciales para una vida digna. Qu\u00e9 lejos queda aquello de que los humanos viv\u00edan todos unidos y lo ten\u00edan todo en com\u00fan; vend\u00edan sus posesiones y bienes y lo repart\u00edan entre todos, seg\u00fan la necesidad de cada uno. Qu\u00e9 pena se haya perdido esta semilla bondadosa, y en el invento de la solidaridad, hayamos construido hasta un negocio de intereses y subsistencias. La confusi\u00f3n es tal, que hasta a los pudientes les interesa que cohabiten pobres en el mundo, para que est\u00e9n en su manos, a su antojo y capricho. Esta es la bochornosa realidad que nos priva de ser hasta nosotros mismos los que caminamos. Eval\u00fao, pues, que urge activar las fuerzas espirituales, para cuando menos abrir la inteligencia y la voluntad a las exigencias del bien colectivo. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tCon este fundamento, enhebro esta oda a las aut\u00e9nticas y bondadosas semillas que son el alma de nuestra vida, y que va m\u00e1s all\u00e1 de una concepci\u00f3n materialista del ser humano, pensando que vive tan s\u00f3lo de pan, cuando en realidad si importantes son los alimentos para la subsistencia, no deja de ser vital el acompa\u00f1amiento del an\u00e1logo en el camino, la conjunci\u00f3n de pujanzas morales que revitalicen nuestros interiores. Ante esta falta de humanidad, a la que nos han adoctrinado principalmente los poderosos, ansiosos de tener siempre gente a su servicio, considero que el linaje tiene una falta de formaci\u00f3n del coraz\u00f3n. Verdaderamente, caminamos como analfabetos, a lomos de este infierno mundano que nos deja, en demasiadas ocasiones, hasta sin aire para regocijo del poder. Por consiguiente, debi\u00e9ramos ser gu\u00edas luminosos en un mundo tan desesperado y, en tantas ocasiones, desesperanzado para vivir y actuar. Olvidamos que el amor es posible, y cada uno de nosotros podemos ponerlo en pr\u00e1ctica, a poco que nos dejemos transformar por el alma que es, sin duda, por ello: aquello por lo que existimos, concebimos y recapacitamos. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tPor desgracia, hasta los enamorados se han acostumbrado a llamarse \u00abmi vida\u00bb, en lugar de tu alma, que es como m\u00e1s necesario poseer como raz\u00f3n de complementariedad y hasta m\u00e1s eterno. Al  igual que las organizaciones de la salud de todo el mundo recomiendan la ingesta de legumbres como parte de una dieta saludable para combatir la obesidad, as\u00ed como para prevenir y ayudar a controlar enfermedades cr\u00f3nicas como la diabetes, las afecciones coronarias y el c\u00e1ncer; igualmente, debemos reconsiderar el aut\u00e9ntico amor como liberaci\u00f3n del ser humano, rescat\u00e1ndolo de la tormenta de una crisis socializada y enfermiza, que solo entiende de sistemas productivos deshumanizadores y de competencias in\u00fatiles. Lo que es el alma en el cuerpo, esto es lo que han de ser los caminantes en el camino. Un esp\u00edritu sano, o lo que es lo mismo, una semilla ben\u00e9fica, es lo m\u00e1s hermoso que el cielo puede injertarnos para hacer feliz este pobre planeta nuestro. Recuerden, al fin, que hasta un ni\u00f1o cuando despedaza un mu\u00f1eco, parece que anda buscando la esencia, o sea, su propia sustancia. Y es que una existencia se nos ha dado, ya no solo para coexistir, tambi\u00e9n para ser semilla, nuez viva y sana, que es lo que verdaderamente nos da sentido a perdurar.  <\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>3 de enero de 2016<\/p>\n<h6> 2016-01-03 10:44:01 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3268'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3267'>3267<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3268'>3268<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>3269<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3270'>3270<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3271'>3271<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3270'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ As\u00ed como el pensamiento es la semilla de la acci\u00f3n, las legumbres es la po\u00e9tica que nos asegura la savia. 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