{"id":39797,"date":"2016-03-15T04:08:20","date_gmt":"2016-03-15T04:08:20","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39797"},"modified":"2016-03-15T04:08:20","modified_gmt":"2016-03-15T04:08:20","slug":"39797","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39797","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>La pol\u00edtica econ\u00f3mica brasile\u00f1a<\/p>\n<\/p>\n<p>Regina Crespo y Monika Meireles<\/p>\n<\/p>\n<p>ALAI AMLATINA, 14\/03\/2016.- El ambiente de inestabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica que se vive hoy en Brasil ha alimentado una serie de discusiones y ha llevado a una exacerbada pol\u00e9mica en cuanto a la evaluaci\u00f3n de los rumbos del pa\u00eds, a partir de la llegada del Partido de los Trabajadores (PT) a la presidencia (ocho a\u00f1os bajo la batuta de Luis In\u00e1cio Lula da Silva y cinco con Dilma Rousseff). Hacer un mapa, a grandes rasgos, de c\u00f3mo los trece a\u00f1os de la pol\u00edtica econ\u00f3mica llevada a cabo por el PT vienen siendo evaluados por la literatura econ\u00f3mica es un fruct\u00edfero ejercicio, no s\u00f3lo para razonar sobre las principales cr\u00edticas al ambiguo \u00abmodelo brasile\u00f1o\u00bb, sino tambi\u00e9n para entender qu\u00e9 alternativas les quedan a los pa\u00edses latinoamericanos en un contexto tan atribulado como el actual.<\/p>\n<\/p>\n<p>En el campo ortodoxo la voz parece ser un\u00edsona en la cr\u00edtica a los rumbos adoptados por el PT en la pol\u00edtica econ\u00f3mica. Para los defensores de la ortodoxia, tal pol\u00edtica nace de la fusi\u00f3n de la falta de preparaci\u00f3n t\u00e9cnica con el pragmatismo electorero y tuvo como \u00fanico resultado el actual estancamiento con repunte inflacionario de la econom\u00eda brasile\u00f1a, que el a\u00f1o pasado tuvo un crecimiento negativo de 4.35% ?seg\u00fan los datos previos del Banco Central? y cuya proyecci\u00f3n para el 2016 no es nada alentadora, esper\u00e1ndose la repetici\u00f3n de la contracci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ahora bien, en el espectro heterodoxo nos encontramos con lecturas absolutamente disparejas, al punto de que es posible tener perspectivas tan contundentes como opuestas. Por una parte, hay un grupo considerable de comentaristas que se apresuran a etiquetar medidas como el aumento del gasto p\u00fablico en rubros sociales como siendo netamente \u00abpopulistas\u00bb o \u00abneopopulistas\u00bb, una vez que entienden que no hubo, concomitantemente al implemento de las pol\u00edticas sociales, un esfuerzo por cambiar a los cementos de la estructura productiva. O sea, estos cr\u00edticos se\u00f1alan que efectivamente se gener\u00f3 un importante d\u00e9ficit fiscal en pro de las inversiones en lo social, pero no hubo atrevimiento suficiente para superar el modelo vigente, en el que las ganancias extraordinarias de la banca son la t\u00f3nica. Es m\u00e1s, seg\u00fan su visi\u00f3n, hubo poca preocupaci\u00f3n por articular una forma de crecimiento econ\u00f3mico menos dependiente de los resultados del sector productor de materias primas.<\/p>\n<\/p>\n<p>En el otro extremo, encontramos aquellos comentaristas m\u00e1s entusiastas con la pol\u00edtica econ\u00f3mica petista.  Entre ellos, muchos son economistas heterodoxos que transitaron de los pasillos acad\u00e9micos a los pasillos del poder en Brasilia, categ\u00f3ricos al afirmar que el PT en el gobierno signific\u00f3 un verdadero parteaguas en la historia del pa\u00eds. Para este grupo, la retomada del rol del Estado en la econom\u00eda y el sensible aumento del gasto social ?como lo demuestran los programas de transferencia monetaria condicionada como el Bolsa Familia? representaron una ruptura fundamental, que llev\u00f3 al combate a la desigualdad en la distribuci\u00f3n del ingreso y a una in\u00e9dita disminuci\u00f3n de la pobreza. Estos autores defienden su posici\u00f3n con los portentosos indicadores sociales del periodo petista, como la disminuci\u00f3n del porcentaje de la poblaci\u00f3n viviendo en pobreza extrema, que era de 10% en 2001 y pas\u00f3 a 4% en el 2013 (Banco Mundial, 2015); la reducci\u00f3n del hambre a niveles estad\u00edsticamente insignificantes (FAO, 2014); y el aumento sistem\u00e1tico del salario m\u00ednimo nacional por arriba de los niveles de inflaci\u00f3n. Sin embargo, la polarizaci\u00f3n entre las lecturas de lo que ser\u00eda el \u00ablegado del PT\u00bb sigue flamante.<\/p>\n<\/p>\n<p>Aunque haya disputa por caracterizar, en t\u00e9rminos m\u00e1s amplios, el significado del lulismo en la vida pol\u00edtica nacional, en lo que se refiere a la periodizaci\u00f3n de la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica petista parece existir un relativo consenso, al hablarse de al menos cuatro grandes periodos: 1) la etapa de continuidad parcial de la gesti\u00f3n macroecon\u00f3mica llevada a cabo por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, cuando Lula da Silva (2003-2010) mantuvo el famoso \u00abtr\u00edpode macroecon\u00f3mico\u00bb ?compuesto por el r\u00e9gimen de objetivo de inflaci\u00f3n, la libre flotaci\u00f3n del cambio y el contundente super\u00e1vit fiscal ? y encarg\u00f3 a Henrique Meirelles, \u00abespecialista t\u00e9cnico\u00bb y \u00abhombre de los mercados\u00bb, la administraci\u00f3n del Banco Central, que contaba con autonom\u00eda de hecho en relaci\u00f3n al poder ejecutivo; 2) el momento de bosquejo de una \u00abnueva matriz econ\u00f3mica\u00bb, cuando, en 2012, en plena marcha del primer mandato de Dilma Rousseff (2011-2014), el Ministro de Hacienda Guido Mantega, economista heterodoxo que a\u00fan en el gobierno Lula sustituy\u00f3 al m\u00e1s ortodoxo Antonio Pallocci, explicit\u00f3 la retomada de una estrategia de inspiraci\u00f3n desarrollista ?con tasas de inter\u00e9s m\u00e1s bajas, intervenci\u00f3n en el mercado cambiario buscando una devaluaci\u00f3n gradual del Real y el aumento del gasto fiscal? con el Estado m\u00e1s presente y fungiendo como una especie de inductor del crecimiento econ\u00f3mico; 3) la fase de la austeridad, como respuesta brasile\u00f1a a la crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica nacional y a la tendencia al estancamiento de la econom\u00eda global inaugurada en el segundo mandato de Dilma (2015), fase que arranc\u00f3 con el nombramiento de Joaquim Levy ?economista formado en la Universidad de Chicago y antiguo colaborador del gobierno de Cardoso? quien dibuj\u00f3 el temido ajuste fiscal en las cuentas p\u00fablicas que todav\u00eda se implementa; y, finalmente, 4) el momento actual, marcado por la pugna entre la profundizaci\u00f3n de un modelo genuinamente heterodoxo o el seguimiento del ajuste ortodoxo, en el cual hay algo de \u00abesperanza contenida\u00bb en la retomada de una ruta m\u00e1s desarrollista, con la designaci\u00f3n en diciembre \u00faltimo de Nelson Barbosa como nuevo Ministro de Hacienda.  Barbosa cuenta con estudios de posgrado por la New School for Social Research y tiene una trayectoria acad\u00e9mica de indudable inclinaci\u00f3n heterodoxa.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los grandes medios: embestida conservadora y desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/p>\n<\/p>\n<p>Cualquier an\u00e1lisis de la coyuntura brasile\u00f1a del a\u00f1o en curso invariablemente tendr\u00e1 que considerar eventos significativos del 2015 que todav\u00eda se arrastran, pendientes de conclusi\u00f3n: el persistente estancamiento econ\u00f3mico del pa\u00eds, de acuerdo a la tendencia mundial,  acompa\u00f1ado de una elevaci\u00f3n del desempleo; el deterioro de las cuentas p\u00fablicas; la disminuci\u00f3n de las inversiones extranjeras y de los precios de las commodities producidas en Brasil; el aumento de la tensi\u00f3n pol\u00edtica, con un consecuente enfrentamiento entre las clases sociales; la profusi\u00f3n de esc\u00e1ndalos econ\u00f3mico-pol\u00edticos, algunos potenciados y otros silenciados por los medios de comunicaci\u00f3n y el intento de sectores de la oposici\u00f3n de derecha de llevar a cabo el proceso de impeachment de la presidenta Dilma Rousseff.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sumemos a esta lista tres hechos m\u00e1s: las olimpiadas, que ocurrir\u00e1n en los meses de julio y agosto y que pondr\u00e1n nuevamente a Brasil bajo la mirada mundial; las elecciones municipales en todo el pa\u00eds, en el mes de octubre, que seguramente interferir\u00e1n en el tablero pol\u00edtico nacional y, finalmente, la incesante campa\u00f1a de agresi\u00f3n en contra del expresidente Lu\u00eds In\u00e1cio Lula da Silva, potencial candidato a las elecciones presidenciales de 2018.  Tenemos, sin lugar a dudas, un escenario complejo para 2016.<\/p>\n<\/p>\n<p>Vivimos un contexto mundial poco auspicioso, marcado, entre otros factores, por una recuperaci\u00f3n incipiente de la econom\u00eda estadounidense y por la notoria disminuci\u00f3n de los niveles de crecimiento de la econom\u00eda china. Curiosamente, los grandes medios de comunicaci\u00f3n brasile\u00f1os (cadenas de radio, televisi\u00f3n y peri\u00f3dicos concentradas en las manos de siete familias y defensoras de intereses no necesariamente p\u00fablicos), insisten en aislar el pa\u00eds del contexto internacional e imputar todos sus problemas econ\u00f3micos a los gobiernos petistas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sin considerar que, en un contexto mundial recesivo, hay poco margen de maniobra para cambios estructurales radicales con resultados positivos inmediatos, los medios brasile\u00f1os parecen suponer que la inestabilidad es un fen\u00f3meno exclusivo de la realidad nacional.  Peor, a su modo de ver, la \u00fanica alternativa de \u00e9xito para los brasile\u00f1os [y la pregunta que no quiere callar es \u00bfpara cu\u00e1les brasile\u00f1os?] es la retomada de la ortodoxia.  La m\u00e1xima de \u00abapretar el cintur\u00f3n\u00bb para enfrentar la turbulencia, tan popular en los a\u00f1os de auge del neoliberalismo, fue rehabilitada.  Por ello, la entrada de Levy, al inicio del segundo per\u00edodo de Dilma Rousseff, fue celebrada por los medios y simult\u00e1neamente criticada por varios sectores del PT, precisamente por representar la retomada de una pol\u00edtica econ\u00f3mica alineada con la tendencia global de austeridad.  Por cierto, en el discurso oficial del gobierno tal decisi\u00f3n fue presentada como la \u00abnecesidad irrefutable\u00bb de promover a la \u00abconsolidaci\u00f3n fiscal\u00bb y se implement\u00f3 trav\u00e9s del recorte en el presupuesto del gasto en salud, educaci\u00f3n y cultura. Asimismo, el gobierno lanz\u00f3 la propuesta de incremento de los ingresos tributarios buscando resucitar mecanismos recaudatorios pol\u00e9micos, sobre todo por su regresividad, como la Contribuci\u00f3n Provisoria sobre Movimientos Financieros (CPMF). La salida de Levy y la entrada de Barbosa cambiaron el escenario. Sin embargo, el plan de Barbosa de retomar el crecimiento, no aumentar las tasas de inter\u00e9s y penalizar menos a la poblaci\u00f3n ha sido tildado como una reedici\u00f3n de la \u00abnueva matriz econ\u00f3mica\u00bb y, por lo tanto, destinado a ser un inevitable fracaso.<\/p>\n<\/p>\n<p>Lo que parece existir detr\u00e1s de estos juicios difundidos repetidamente por los medios no es solamente la adopci\u00f3n de un editorialismo program\u00e1tico tendencioso, sino una descalificaci\u00f3n del pensamiento de orientaci\u00f3n keynesiana, adem\u00e1s de un evidente desconocimiento del vivo debate de ideas que compone la teor\u00eda econ\u00f3mica. Un ejemplo de esta peculiar forma de comentario period\u00edstico se encuentra en la columna de Raquel Landim (en especial, la publicada en Folha de S. Paulo ,18\/12\/2015). Para la comentarista, cualquier alusi\u00f3n a la retomada de la intervenci\u00f3n puntual del Estado en la econom\u00eda es una especie de \u00abmanifestaci\u00f3n de la tendencia incontrolable al despilfarro de los recursos p\u00fablicos\u00bb que domina el quehacer de cualquier izquierda en el poder y jam\u00e1s una medida anclada en la tradici\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico heterodoxo. La reconducci\u00f3n del pa\u00eds a un sendero de desarrollo ?d\u00f3nde el gasto p\u00fablico se traduce en inclusi\u00f3n social, a trav\u00e9s de programas como el Bolsa Familia y la integraci\u00f3n de la poblaci\u00f3n negra a la universidad, entre otros? no est\u00e1 suportada en ninguna \u00absuperstici\u00f3n keynesiano-marxista\u00bb y menos a\u00fan en cualquier \u00abchamanismo bolivariano\u00bb, sino que en s\u00f3lida ciencia econ\u00f3mica. En una palabra, hay racionalidad econ\u00f3mica por detr\u00e1s de la construcci\u00f3n de alternativas a las pol\u00edticas de austeridad, aunque sus adversarios en la gran prensa no lo reconozcan de este modo.<\/p>\n<\/p>\n<p>No es \u00fanicamente en las columnas de econom\u00eda que no queda ninguna duda sobre c\u00f3mo la acci\u00f3n de los medios ha influido claramente como el diferencial de la balanza hacia la adopci\u00f3n de una agenda con tintes m\u00e1s neoliberales. La defensa de tal agenda se afianza en la implacable, pero tendenciosa, espada del combate a la corrupci\u00f3n. El espacio que se ha dado, por ejemplo, a la llamada Operaci\u00f3n Lava-jato, en contra de esquemas de corrupci\u00f3n en la Petrobr\u00e1s, va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la supuesta tarea informativa. El claro intento de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica que yace en la acci\u00f3n persecutoria del pseudo-periodismo de investigaci\u00f3n pone a las mayores empresas de comunicaci\u00f3n de masa (y los sectores socioecon\u00f3micos que representan) en un lugar privilegiado para influir en los rumbos del pa\u00eds. Vale mencionar que no se trata de ser condescendiente con las graves denuncias acerca de la idoneidad \u00e9tica de pol\u00edticos petistas o vinculados al gobierno, sino de destacar c\u00f3mo se viene cosiendo, a trav\u00e9s de la cobertura de los medios sobre el tema, una trama verdaderamente golpista. Incluso porque han optado por una \u00abcobertura selectiva\u00bb, en la que esc\u00e1ndalos tan o m\u00e1s graves, asociados a los partidos de oposici\u00f3n, en especial al PSDB, muchas veces no son ni siquiera divulgados.<\/p>\n<\/p>\n<p>Como dijimos, 2016 lleg\u00f3 para incrementar el panorama de incertidumbres que viene asombrando los brasile\u00f1os. La acci\u00f3n de los grandes medios ha constituido un alimento cotidiano para el crecimiento del pesimismo, la satanizaci\u00f3n del PT y de todas las iniciativas de izquierda (que s\u00ed han cambiado el pa\u00eds), y para el aumento de la intolerancia y el surgimiento de movimientos de extrema derecha. No nos queda duda que la coyuntura internacional y la acci\u00f3n aciaga de la oposici\u00f3n y los medios tienen un peso significativo en la situaci\u00f3n econ\u00f3mica dom\u00e9stica. Sin embargo, no podemos negar que la ruta err\u00e1tica que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff viene adoptando en el enfrentamiento de todos los problemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos que asolan el pa\u00eds no favorece ni a la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica ni a la construcci\u00f3n de una agenda nacional, que movilice a los distintos sectores sociales y econ\u00f3micos del pa\u00eds, que viabilice su permanencia en la ruta del crecimiento con inclusi\u00f3n social y evite que Brasil se sumerja en la recesi\u00f3n. Acompa\u00f1emos sus pr\u00f3ximos pasos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Regina Crespo Investigadora del Centro de Investigaciones sobre Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CIALC-UNAM). E-mail: rcrespo@unam.mx.<\/p>\n<\/p>\n<p>Monika Meireles Investigadora del Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas (IIEc-UNAM). E-mail: momeireles@iiec.unam.mx<\/p>\n<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>Banco Mundial, Prosperidad compartida y fin de la pobreza en Am\u00e9rica Latina y el Caribe: Rese\u00f1a, 2015. Disponible en: https:\/\/openknowledge.worldbank.org\/bitstream\/handle\/10986\/21751\/Prosperida_Compartida_Resena.pdf?sequence=7<\/p>\n<p>FAO, \u00abO estado da seguran\u00e7a alimentar e nutricional no Brasil. Um retrato multidimensional\u00bb. Relat\u00f3rio, 2014. Disponible en: www.fao.org.br\/download\/SOFI_p.pdf<\/p>\n<p>Landim, R. \u00abA volta da &#8216;nova&#8217; matriz econ\u00f3mica\u00bb, Folha de S. Paulo, 18\/12\/2015.<\/p>\n<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en la Revista Am\u00e9rica Latina en Movimiento: Am\u00e9rica Latina en la coyuntura mundial 03\/03\/2016<\/p>\n<\/p>\n<p>URL de este art\u00edculo:  http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/176055<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: http:\/\/alainet.org\/donaciones.php<\/p>\n<\/p>\n<p>Mas informacion: http:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>FaceBook: http:\/\/facebook.com\/America.Latina.en.Movimiento<\/p>\n<p>Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<p>RSS: http:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2016-03-15 04:08:20 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3072'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3071'>3071<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3072'>3072<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>3073<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3074'>3074<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3075'>3075<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3074'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pol\u00edtica econ\u00f3mica brasile\u00f1a Regina Crespo y Monika Meireles ALAI AMLATINA, 14\/03\/2016.- El ambiente de inestabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica que se vive hoy en Brasil ha alimentado una serie de discusiones y ha llevado a una exacerbada pol\u00e9mica en cuanto a la evaluaci\u00f3n de los rumbos del pa\u00eds, a partir de la llegada del Partido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-39797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}