{"id":39781,"date":"2016-03-22T00:14:48","date_gmt":"2016-03-22T00:14:48","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39781"},"modified":"2016-03-22T00:14:48","modified_gmt":"2016-03-22T00:14:48","slug":"america-latina-a-la-hora-del-lumpencapitalismoilusiones-progresistas-devoradas-por-la-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39781","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina a la hora del lumpencapitalismo&#13;Ilusiones progresistas devoradas por la crisis"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>Jorge Beinstein<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>ALAI AMLATINA, 21\/03\/2016.-<\/strong> La coyuntura global est\u00e1 marcada por una crisis deflacionaria motorizada por las grandes potencias. La ca\u00edda de los precios de las commodities, cuyo aspecto m\u00e1s llamativo fue, desde mediados del 2014, la de las cotizaciones del petr\u00f3leo, descubre el desinfle de la demanda internacional mientras tanto se estanca la ola financiera, muleta estrat\u00e9gica del sistema durante las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. La crisis de la financierizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial va ingresando de manera zigzageante en una zona de depresi\u00f3n, las principales econom\u00edas capitalistas tradicionales crecen poco o nada[1] y China se desacelera r\u00e1pidamente. Frente a ello Occidente despliega su \u00faltimo recurso: el aparato de intervenci\u00f3n militar integrando componentes armadas profesionales y mercenarias, medi\u00e1ticas y mafiosas articuladas como \u00abGuerra de Cuarta Generaci\u00f3n\u00bb destinada a destruir sociedades perif\u00e9ricas para convertirlas en zonas de saqueos. Es la radicalizaci\u00f3n de un fen\u00f3meno de larga duraci\u00f3n de decadencia sist\u00e9mica donde el parasitismo financiero y militar se fue convirtiendo en el centro hegem\u00f3nico de Occidente.<\/p>\n<\/p>\n<p>No presenciamos la \u00abrecomposici\u00f3n\u00bb pol\u00edtica-econ\u00f3mica-militar del sistema como lo fue la reconversi\u00f3n keynesiana (militarizada) de los a\u00f1os 1940 y 1950 sino su degradaci\u00f3n general. La mutaci\u00f3n parasitaria del capitalismo lo convierte en un sistema de destrucci\u00f3n de fuerzas productivas, del medio ambiente, y de estructuras institucionales donde las viejas burgues\u00edas se van transformando en c\u00edrculos de bandidos, novedoso encumbramiento planetario de lumpenburgues\u00edas centrales y perif\u00e9ricas.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>La declinaci\u00f3n del progresismo<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Inmersa en este mundo se despliega la coyuntura latinoamericana donde convergen dos hechos notables: la declinaci\u00f3n de las experiencias progresistas y la prolongada degradaci\u00f3n del neoliberalismo que las precedi\u00f3 y las acompa\u00f1\u00f3 desde pa\u00edses que no entraron en esa corriente de la que ahora ese neoliberalismo degradado aparece como el sucesor.<\/p>\n<\/p>\n<p>Los progresismos latinoamericanos se instalaron sobre la base de los desgastes y en ciertos casos de las crisis de los reg\u00edmenes neoliberales y cuando llegaron al gobierno los buenos precios internacionales de las materias primas sumados a pol\u00edticas de expansi\u00f3n de los mercados internos les permitieron recomponer la gobernabilidad.<\/p>\n<\/p>\n<p>El ascenso progresista se apoy\u00f3 en dos impotencias; la de la derechas que no pod\u00edan asegurar la gobernabilidad, colapsadas en algunos casos (Bolivia en 2005, Argentina en 2001-2002, Ecuador en 2006, Venezuela en 1998) o sumamente deterioradas en otros (Brasil, Uruguay, Paraguay) y la impotencia de las bases populares que derrocaron gobiernos, desgastaron reg\u00edmenes pero que incluso en los procesos m\u00e1s radicalizados no pudieron imponer revoluciones, transformaciones que fueran m\u00e1s all\u00e1 de la reproducci\u00f3n de las estructuras de dominaci\u00f3n existentes.<\/p>\n<\/p>\n<p>En los casos de Bolivia y Venezuela los discursos revolucionarios acompa\u00f1aron pr\u00e1cticas reformistas plagadas de contradicciones, se anunciaban grandes transformaciones pero las iniciativas se embrollaban en infinitas idas y venidas, amagos, desaceleraciones \u00abrealistas\u00bb y otras astucias que expresaban el temor profundo a saltar las vallas del capitalismo. Ello no solo posibilit\u00f3 la recomposici\u00f3n de las derechas sino tambi\u00e9n la proliferaci\u00f3n a nivel estatal de podredumbres de todo tipo, grandes corrupciones y peque\u00f1as corruptelas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Venezuela aparece como el caso m\u00e1s evidente de mezcla de discursos revolucionarios, desorden operativo, transformaciones a medio camino y autobloqueos ideol\u00f3gicos conservadores. No se consigui\u00f3 encaminar la transici\u00f3n revolucionaria proclamada (m\u00e1s bien todo lo contrario) aunque si se logr\u00f3 caotizar el funcionamiento de un capitalismo estigmatizado pero de pie, obviamente los Estados Unidos promueven y aprovechan esa situaci\u00f3n para avanzar en su estrategia de reconquista del pa\u00eds. El resultado es una recesi\u00f3n cada vez m\u00e1s grave, una inflaci\u00f3n descontrolada, importaciones fraudulentas masivas que agravan la escasez de productos y la evasi\u00f3n de divisas que marcan a una econom\u00eda en crisis aguda[2].<\/p>\n<\/p>\n<p>En Brasil el zigzagueo entre un neoliberalismo \u00absocial\u00bb y un keynesianismo light casi irreconocible fue reduciendo el espacio de poder de un progresismo que desbordaba fanfarroner\u00eda \u00abrealista\u00bb (incluida su astuta aceptaci\u00f3n de la hegemon\u00eda de los grupos econ\u00f3micos dominantes). La dependencia de las exportaciones de commodities y el sometimiento a un sistema financiero local transnacionalizado terminaron por bloquear la expansi\u00f3n econ\u00f3mica, finalmente la combinaci\u00f3n de la ca\u00edda de los precios internacionales de las materias primas y la exacerbaci\u00f3n del pillaje financiero precipitaron una recesi\u00f3n que fue generando una crisis pol\u00edtica sobre la que empezaron a cabalgar los promotores de un \u00abgolpe blando\u00bb ejecutado por la derecha local y monitoreado por los Estados Unidos.<\/p>\n<\/p>\n<p>En Argentina el \u00abgolpe blando\u00bb se produjo protegido por una m\u00e1scara electoral forjada por una manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica desmesurada, el progresismo kirchnerista en su \u00faltima etapa hab\u00eda conseguido evitar la recesi\u00f3n aunque con un crecimiento econ\u00f3mico an\u00e9mico sostenido por un fomento del mercado interno respetuoso del poder econ\u00f3mico. Tambi\u00e9n fue respetada la mafia judicial que junto a la mafia medi\u00e1tica lo acosaron hasta desplazarlo pol\u00edticamente en medio de una ola de histeria reaccionaria de las clases altas y del grueso de las clases medias.<\/p>\n<\/p>\n<p>En Bolivia Evo Morales sufri\u00f3 su primera derrota pol\u00edtica significativa en el refer\u00e9ndum sobre reelecci\u00f3n presidencial, su llegada al gobierno marc\u00f3 el ascenso de las bases sociales sumergidas por el viejo sistema racista colonial. Pero la mezcla h\u00edbrida de proclamas antiimperialistas, postcapitalistas e indigenistas con la persistencia del modelo minero-extractivista de deterioro ambiental y de comunidades rurales y del burocratismo estatal generador de corrupci\u00f3n y autoritarismo terminaron por diluir el discurso del \u00absocialismo comunitario\u00bb. Qued\u00f3 as\u00ed abierto el espacio para la recomposici\u00f3n de las elites econ\u00f3micas y la movilizaci\u00f3n revanchista de las clases altas y su s\u00e9quito de clases medias penetrando en un vasto abanico social desconcertado.  <\/p>\n<\/p>\n<p>Ahora las derechas latinoamericanas van ocupando las posiciones perdidas y consolidan las preservadas, pero ya no son aquellas viejas camarillas neoliberales optimistas de los a\u00f1os 1990, han ido mutando a trav\u00e9s de un complejo proceso econ\u00f3mico, social y cultural que las ha convertido en componentes de lumpenburgues\u00edas nihilistas embarcadas en la ola global del capitalismo parasitario.<\/p>\n<\/p>\n<p>Grupos industriales o de agrobusiness fueron combinando sus inversiones tradicionales con otras m\u00e1s rentables pero tambi\u00e9n m\u00e1s vol\u00e1tiles: aventuras especulativas, negocios ilegales de todo tipo (desde el narco hasta operaciones inmobiliarias opacas pasando por fraudes comerciales y fiscales y otros emprendimientos turbios) convergiendo con \u00abinversiones\u00bb saqueadoras provenientes del exterior como la megaminer\u00eda o las rapi\u00f1as financieras.<\/p>\n<\/p>\n<p>Dicha mutaci\u00f3n tiene lejanos antecedentes locales y globales, variantes nacionales y din\u00e1micas espec\u00edficas, pero todas tienden hacia una configuraci\u00f3n basada en el predominio de elites econ\u00f3micas sesgadas por la \u00abcultura financiera-depredadora\u00bb (cortoplacismo, desarraigo territorial, eliminaci\u00f3n de fronteras entre legalidad e ilegalidad, manipulaci\u00f3n de redes de negocios con una visi\u00f3n m\u00e1s pr\u00f3xima al videojuego que a la gesti\u00f3n productiva y otras caracter\u00edsticas propias del globalismo mafioso) que disponen del control medi\u00e1tico como instrumento esencial de dominaci\u00f3n rode\u00e1ndose de sat\u00e9lites pol\u00edticos, judiciales, sindicales, policiales-militares, etc.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>\u00bfRestauraciones conservadoras o instauraciones de neofascismos coloniales?<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Por lo general el progresismo califica a sus derrotas o amenazas de derrotas como victorias o peligros de regreso del pasado neoliberal, tambi\u00e9n suele utilizarse el t\u00e9rmino \u00abrestauraci\u00f3n conservadora\u00bb, pero ocurre que esos fen\u00f3menos son sumamente innovadores, tienen muy poco de \u00abconservadores\u00bb. Cuando evaluamos a personajes como Aecio Neves, Mauricio Macri o Henrique Capriles no encontramos a jefes autoritarios de elites olig\u00e1rquicas estables sino a personajes completamente inescrupulosos, sumamente ignorantes de las tradiciones burguesas de sus pa\u00edses (incluso en ciertos casos con miradas despreciativas hacia las mismas), aparecen como una suerte de mafiosos entre primitivos y posmodernos encabezando pol\u00edticamente a grupos de negocios cuya norma principal es la de no respetar ninguna norma (en la medida de lo posible).<\/p>\n<\/p>\n<p>Otro aspecto importante de la coyuntura es el de la irrupci\u00f3n de movilizaciones ultra-reaccionarias de gran dimensi\u00f3n donde las clases medias ocupan un lugar central. Los gobiernos progresistas supon\u00edan que la bonanza econ\u00f3mica facilitar\u00eda la captura pol\u00edtica de esos sectores sociales pero ocurri\u00f3 lo contrario: las capas medias se derechizaban mientras ascend\u00edan econ\u00f3micamente, miraban con desprecio a los de abajo y asum\u00edan como propios los delirios neofascistas de los de arriba. El fen\u00f3meno sincroniza con tendencias neofascistas ascendentes en Occidente, desde Ucrania hasta los Estados Unidos pasando por Alemania, Francia, Hungr\u00eda, etc., expresi\u00f3n cultural del neoliberalismo decadente, pesimista, de un capitalismo nihilista ingresando en su etapa de reproducci\u00f3n ampliada negativa donde el apartheid aparece como la tabla de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Pero este neofascismo latinoamericano incluye tambi\u00e9n la reaparici\u00f3n de viejas ra\u00edces racistas y segregacionistas que hab\u00edan quedado tapadas por las crisis de gobernabilidad de los gobiernos neoliberales, la irrupci\u00f3n de protestas populares y las primaveras progresistas. Sobrevivieron a la tempestad y en varios casos resurgieron incluso antes del comienzo de la declinaci\u00f3n del progresismo como en Argentina el ego\u00edsmo social de la \u00e9poca de Menem o el gorilismo racista anterior, en Bolivia el desprecio al indio y en casi todos los casos recuperando restos del anticomunismo de la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda. Supervivencias del pasado, latencias siniestras ahora mezcladas con las nuevas modas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Una observaci\u00f3n importante es que el fen\u00f3meno asume caracter\u00edsticas de tipo \u00abcontrarrevolucionario\u00bb, apuntando hacia una pol\u00edtica de tierra arrasada, de extirpaci\u00f3n del enemigo progresista, es lo que se ve actualmente en Argentina o lo que promete la derecha en Venezuela o Brasil, la blandura del contrincante, sus miedos y vacilaciones excitan la ferocidad reaccionaria. Refiri\u00e9ndose a la victoria del fascismo en Italia Ignazio Silone la defin\u00eda como una contrarrevoluci\u00f3n que hab\u00eda operado de manera preventiva contra una amenaza revolucionaria inexistente[3]. Esa no existencia real de amenaza o de proceso revolucionario en marcha, de avalancha popular contra estructuras decisivas del sistema desmoron\u00e1ndose o quebradas, envalentona (otorga sensaci\u00f3n de impunidad) a las elites y su base social.<\/p>\n<\/p>\n<p>La marea contrarrevolucionaria es uno de los resultados posibles de la descomposici\u00f3n del sistema imponiendo de manera exitosa en algunos casos del pasado proyectos de recomposici\u00f3n elitista, en el caso latinoamericano expresa descomposici\u00f3n capitalista sin recomposici\u00f3n a la vista.<\/p>\n<\/p>\n<p>Si el progresismo fue la superaci\u00f3n fracasada del fracaso neoliberal, este neofascismo subdesarrollado exacerba ambos fracasos inaugurando una era de duraci\u00f3n incierta de contracci\u00f3n econ\u00f3mica y desintegraci\u00f3n social. Basta ver lo ocurrido en Argentina con la llegada de Macri a la presidencia: en unas pocas semanas el pa\u00eds pas\u00f3 de un crecimiento d\u00e9bil a una recesi\u00f3n que se va agravando r\u00e1pidamente producto de un gigantesco pillaje, no es dif\u00edcil imaginar lo que puede ocurrir en Brasil o en Venezuela que ya est\u00e1n en recesi\u00f3n si la derecha conquista el poder pol\u00edtico.<\/p>\n<\/p>\n<p>La ca\u00edda de los precios de las commodities y su creciente volatilidad, que la prolongaci\u00f3n de la crisis global seguramente agravar\u00e1, han sido causas importantes del fracaso progresista y aparecen como bloqueos irreversibles de los proyectos de reconversi\u00f3n elitista-exportadora medianamente estables. Las victorias derechistas tienden a instaurar econom\u00edas funcionando a baja intensidad, con mercados internos contra\u00eddos e inestables, eso significa que la supervivencia de esos sistemas de poder depender\u00e1 de factores que las mafias gobernantes pretender\u00e1n controlar. En primer t\u00e9rmino el descontento de la mayor parte de la poblaci\u00f3n aplicando dosis variables de represi\u00f3n, legal e ilegal, embrutecimiento medi\u00e1tico, corrupci\u00f3n de dirigentes y degradaci\u00f3n moral de las clases bajas. Se trata de instrumentos que la propia crisis y la combatividad popular pueden inutilizar, en ese caso el fantasma de la revuelta social puede convertirse en amenaza real.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>La estrategia imperial<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Los Estados Unidos desarrollan una estrategia de reconquista de Am\u00e9rica Latina aplic\u00e1ndola de manera sistem\u00e1tica y flexible. El golpe blando en Honduras fue el puntapi\u00e9 inicial al que le sigui\u00f3 el golpe en Paraguay y un conjunto de acciones desestabilizadoras, algunas muy agresivas, de variado \u00e9xito que fueron avanzando al ritmo de las urgencias imperiales y del desgaste de los gobiernos progresistas. En varios casos las agresiones m\u00e1s o menos abiertas o intensas se combinaron con buenos modales que intentaban vencer sin violencias militar o econ\u00f3mica o sumando dosis menores de las mismas con operaciones domesticadoras. Donde no funcionaba eficazmente la agresi\u00f3n empez\u00f3 a ser practicado el ablande moral, se implementaron paquetes persuasivos de configuraci\u00f3n variable combinando penetraci\u00f3n, cooptaci\u00f3n, presi\u00f3n, premios y otras formas retorcidas de ataque psicol\u00f3gico-pol\u00edtico.<\/p>\n<\/p>\n<p>El resultado de ese despliegue complejo es una situaci\u00f3n paradojal: mientras los Estados Unidos retroceden a nivel global en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y geopol\u00edticos, van reconquistando paso a paso su patio trasero latinoamericano. La ca\u00edda de Argentina ha sido para el Imperio una victoria de gran importancia trabajada durante mucho tiempo a lo que es necesario agregar tres maniobras decisivas de su juego regional: el sometimiento de Brasil, el fin del gobierno chavista en Venezuela y la rendici\u00f3n negociada de la insurgencia colombiana. Cada uno de estos objetivos tiene un significado especial:<\/p>\n<\/p>\n<p>La victoria imperialista en Brasil cambiar\u00eda dram\u00e1ticamente el escenario regional y producir\u00eda un impacto negativo de gran envergadura al bloque BRICS afectando a sus dos enemigos estrat\u00e9gicos globales: China y Rusia. La victoria en Venezuela no solo le otorgar\u00eda el control del 20 % de las reservas petrol\u00edferas del planeta (la mayor reserva mundial) sino que tendr\u00eda un efecto domin\u00f3 sobre otros gobiernos de la regi\u00f3n como los de Bolivia, Ecuador y Nicaragua y perjudicar\u00eda a Cuba sobre la que los Estados Unidos est\u00e1n desplegando una suerte de abrazo de oso.<\/p>\n<\/p>\n<p>Finalmente la extinci\u00f3n de la insurgencia colombiana adem\u00e1s de despejar el principal obst\u00e1culo al saqueo de ese pa\u00eds le dejar\u00eda las manos libres a sus fuerzas armadas para eventuales intervenciones en Venezuela. Desde el punto de vista estrat\u00e9gico regional el fin de la guerrilla colombiana sacar\u00eda del escenario a una poderosa fuerza combatiente que podr\u00eda llegar a operar como un mega-multiplicador de insurgencias en una regi\u00f3n en crisis donde la generalizaci\u00f3n de gobiernos mafioso-derechistas agravar\u00e1 la descomposici\u00f3n de sus sociedades. Se trata tal vez de la mayor amenaza estrat\u00e9gica a la dominaci\u00f3n imperial, de un enorme peligro revolucionario continental, es precisamente esa dimensi\u00f3n latinoamericana del tema lo que ocultan los medios de comunicaci\u00f3n dominantes.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Decadencia sist\u00e9mica y perspectivas populares<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la curiosa paradoja de un imperio decadente reconquistando su retaguardia territorial, desde el punto de vista de la coyuntura global, de la decadencia sist\u00e9mica del capitalismo, la generalizaci\u00f3n de gobiernos pro-norteamericanos en Am\u00e9rica Latina puede ser interpretada superficialmente como una gran victoria geopol\u00edtica de los Estados Unidos aunque si profundizamos el an\u00e1lisis e introducimos por ejemplo el tema del agravamiento de la crisis impulsada por esos gobiernos tender\u00edamos a interpretar al fen\u00f3meno como expresi\u00f3n espec\u00edfica regional de la decadencia del sistema global.<\/p>\n<\/p>\n<p>El alejamiento del estorbo progresista puede llegar a generar problemas mayores a la dominaci\u00f3n imperial, si bien las inclusiones sociales y los cambios econ\u00f3micos realizados por el progresismo fueron insuficientes, embrollados, estuvieron impregnados de limitaciones burguesas y si su autonom\u00eda en materia de pol\u00edtica internacional tuvo una audacia restringida; lo cierto es que su recorrido ha dejado huellas, experiencias sociales , dignificaciones (suprimidas por la derecha) que ser\u00e1n muy dif\u00edcil extirpar y que en consecuencia pueden llegar a convertirse en aportes significativos a futuros (y no tan lejanos) desbordes populares radicalizados.<\/p>\n<\/p>\n<p>La ilusi\u00f3n progresista de humanizaci\u00f3n del sistema, de realizaci\u00f3n de reformas \u00absensatas\u00bb dentro de los marcos institucionales existentes, puede pasar de la decepci\u00f3n inicial a una reflexi\u00f3n social profunda, cr\u00edtica de la institucionalidad mafiosa, de la opresi\u00f3n medi\u00e1tica y de los grupos de negocios parasitarios. Ello incluye a la farsa democr\u00e1tica que los legitima. En ese caso la molestia progresista podr\u00eda convertirse tarde o temprano en hurac\u00e1n revolucionario no porque el progresismo como tal evolucione hacia la radicalidad anti-sistema sino porque emerger\u00eda una cultura popular superadora, desarrollada en la pelea contra reg\u00edmenes condenados a degradarse cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<\/p>\n<p>En ese sentido podr\u00edamos entender uno de los significados de la revoluci\u00f3n cubana, que luego se extendi\u00f3 como ola anticapitalista en Am\u00e9rica Latina, como superaci\u00f3n cr\u00edtica de los reformismos nacionalistas democratizantes fracasados (como el varguismo en Brasil, el nacionalismo revolucionario en Bolivia, el primer peronismo en Argentina o el gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala). La memoria popular no puede ser extirpada, puede llegar a hundirse en una suerte de clandestinidad cultural, en una latencia subterr\u00e1nea digerida misteriosamente, pensada por los de abajo, subestimada por los de arriba, para reaparecer como presente, cuando las circunstancias lo requieran, renovada, implacable.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>&#8211; Jorge Beinstein es economista argentino, docente de la Universidad de Buenos Aires.<\/strong><\/p>\n<p><strong>jorgebeinstein@gmail.com<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>URL de este art\u00edculo: http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/176210<\/p>\n<\/p>\n<p>[1]          Si consideramos el \u00faltimo lustro (2010-2014) el crecimiento promedio real de la econom\u00eda de Jap\u00f3n ha sido del orden del 1,5 %, la de Estados Unidos 2,2 % y la de Alemania 2 % (Fuente: Banco Mundial).<\/p>\n<p>[2]    Un buen ejemplo es el de la \u00abimportaci\u00f3n\u00bb de f\u00e1rmacos donde empresas multinacionales como Pfizer, Merck y P&amp;G hacen fabulosos negocios ilegales ante un gobierno \u00absocialista\u00bb que les suministra d\u00f3lares a precios preferenciales. Con un juego de sobrefacturaciones, sobreprecios e importaciones inexistentes las empresas farmac\u00e9uticas hab\u00edan importado en 2003 unas 222 mil toneladas de productos por los que pagaron 434 millones de d\u00f3lares (unos 2 mil d\u00f3lares por tonelada), en 2010 las importaciones bajaron a 56 mil toneladas y se pagaron 3410 millones de d\u00f3lares (60 mil d\u00f3lares la tonelada) y en 2014 las importaciones descendieron a\u00fan m\u00e1s a 28 mil toneladas y se pagaron 2400 millones de d\u00f3lares (un poco menos de 87 mil d\u00f3lares la tonelada). Como bien lo se\u00f1ala Manuel Sutherland de cuyo estudio extraigo esa informaci\u00f3n: \u00ablejos de plantearse la creaci\u00f3n de una gran empresa estatal de producci\u00f3n de f\u00e1rmacos, el gobierno prefiere darles divisas preferenciales a importadores fraudulentos, o confiar en bur\u00f3cratas que realizan importaciones bajo la mayor opacidad\u00bb. Manuel Sutherland, \u00ab2016: La peor de las crisis econ\u00f3micas, causas, medidas y cr\u00f3nica de una ruina anunciada\u00bb, CIFO, Caracas 2016.<\/p>\n<\/p>\n<p>[3]    Ignazio Silone, \u00abL&#8217;\u00c9cole des dictateurs\u00bb, Collection Du monde entier, Gallimard, Par\u00eds 1964.<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: http:\/\/alainet.org\/donaciones.php<\/p>\n<\/p>\n<p>Mas informacion: http:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>FaceBook: http:\/\/facebook.com\/America.Latina.en.Movimiento<\/p>\n<p>Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<p>RSS: http:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2016-03-22 00:14:48 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3058'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3057'>3057<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3058'>3058<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>3059<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3060'>3060<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=3061'>3061<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=3060'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Beinstein ALAI AMLATINA, 21\/03\/2016.- La coyuntura global est\u00e1 marcada por una crisis deflacionaria motorizada por las grandes potencias. La ca\u00edda de los precios de las commodities, cuyo aspecto m\u00e1s llamativo fue, desde mediados del 2014, la de las cotizaciones del petr\u00f3leo, descubre el desinfle de la demanda internacional mientras tanto se estanca la ola [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-39781","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39781"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39781\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}