{"id":39705,"date":"2016-04-24T15:48:56","date_gmt":"2016-04-24T15:48:56","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39705"},"modified":"2016-04-24T15:48:56","modified_gmt":"2016-04-24T15:48:56","slug":"algo-mas-que-palabrasacciones-realmente-esperanzadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39705","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;ACCIONES REALMENTE ESPERANZADORAS&#13;"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tLa esperanza nos sostiene y adem\u00e1s nos sustenta; pues es la vida misma ampar\u00e1ndose, protegi\u00e9ndose, defendi\u00e9ndose. Precisamente, la desesperaci\u00f3n llega cuando se pierde toda ilusi\u00f3n o coraje por vivir. No obstante, nuestra propia existencia por s\u00ed misma es una b\u00fasqueda, lo que conlleva un vivo poema de anhelos que llevan consigo una oportunidad, una vigilancia legitima, un deseo tranquilizador que nos entusiasma por muy deca\u00eddos que estemos. Veamos algunas acciones. Por la cercan\u00eda en el tiempo, ah\u00ed est\u00e1 el trascendente Acuerdo de Par\u00eds sobre el cambio clim\u00e1tico, que coincidi\u00f3 con el D\u00eda de la Tierra, verdaderamente es una realidad esperanzadora. El mismo Director General de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, refrendaba nuevos sue\u00f1os: \u00abAhora podemos poner en pr\u00e1ctica conjuntamente el Plan de Acci\u00f3n para las personas, el planeta y la prosperidad de la Agenda 2030, en el cual el crecimiento econ\u00f3mico, la protecci\u00f3n del medio ambiente y la justicia social se apoyan entre s\u00ed y se persiguen simult\u00e1neamente\u00bb. As\u00ed es, se ha marcado el camino de una acci\u00f3n sin precedentes, ya no solo por la suma de l\u00edderes congregados, sino por el prop\u00f3sito de dirigirse hacia una econom\u00eda con bajas emisiones de carbono, que podr\u00eda generar hasta sesenta millones de empleos adicionales en sectores como la construcci\u00f3n, la agricultura, el turismo y la gesti\u00f3n de los residuos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tEn efecto, el Acuerdo de Paris sobre cambio clim\u00e1tico es un nuevo pacto con el entorno, con el futuro de nuestro h\u00e1bitat y con nosotros mismos, en la medida que nos va poner en movimiento para mejorar la vida de todos y de cada uno, habiten donde habiten y sean de la cultura que sean. Lo dec\u00eda, en la conclusi\u00f3n de su discurso, durante la ceremonia de la firma, Gilbert Houngbo: \u00abLas respuestas pol\u00edticas al cambio clim\u00e1tico -cuando son discutidas e implementadas con la participaci\u00f3n y el acuerdo de los representantes de los trabajadores y los empleadores, el gobierno y la sociedad civil- est\u00e1n mejor fundamentadas, son m\u00e1s estables, m\u00e1s f\u00e1ciles de efectuar, producen mayores beneficios para los recursos humanos y las empresas de cualquier tama\u00f1o, as\u00ed como para la sociedad en general\u00bb. Est\u00e1 visto que tenemos que modificar actitudes. El cerebro es un \u00f3rgano maravilloso y la sociedad carecer\u00eda de fundamento al no interesarnos los unos por los otros. No es cuesti\u00f3n de seguir divididos entre los que lo tienen todo y los que no tienen nada, entre los que tienen m\u00e1s comida que apetencia  y aquellos que tienen m\u00e1s hambre que v\u00edveres. Tampoco tiene comprensi\u00f3n alguna que muchos asalariados se enfrenten a una gran presi\u00f3n para cumplir con las exigencias de la vida laboral moderna, mientras a otras personas se les niegue el derecho y el deber a trabajar. Sea como fuere, tambi\u00e9n es un signo esperanzador que, coincidiendo con el D\u00eda Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (28 de abril), se haya tomado como lema el \u00abestr\u00e9s laboral\u00bb, reconoci\u00e9ndose como un problema global que afecta a todas las naciones, todas las profesiones y todos los trabajadores, tanto en los pa\u00edses desarrollados como en desarrollo.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tEl trabajo es esperanza, porque es vida, es descubrir lo que cada cual tiene dentro y ponerlo a disposici\u00f3n del colectivo social. Lo que no tiene sentido es vivir estresado y que nos venza la ansiedad, los pensamientos destructivos, la autoestima se nos baje, y cohabitemos con una sensaci\u00f3n de fracaso, sin fuerzas e inseguros para seguir caminando. Por eso, quiz\u00e1s hoy m\u00e1s que nunca, es importante que se impliquen todos los gobiernos, los patrones y tambi\u00e9n los obreros, en una preventiva cultura activa en materia de seguridad y salud en el trabajo, que cuide y respete el derecho a gozar de un medio ambiente de trabajo seguro y saludable a todos los niveles; a trav\u00e9s de un sistema de derechos, responsabilidades y deberes definidos, y con la atribuci\u00f3n de la m\u00e1xima prioridad al principio de la prevenci\u00f3n. Una buena gobernanza en materia de seguridad y salud en el trabajo demuestra que la prevenci\u00f3n produce sus frutos. En la actualidad, tambi\u00e9n muchos pa\u00edses rememoran el primero de mayo como el origen del movimiento obrero moderno; otros no lo hacen, pero tienen tambi\u00e9n sus d\u00edas, pues el trabajo ha de dignificarnos como personas, pero asimismo ha de buscar la conciliaci\u00f3n de los tiempos de trabajo con los tiempos de la familia. Por desgracia, igualmente, el desempleo asfixia nuestra dignidad, la que imprime el propio trabajo, porque estar desempleado no es solamente no tener lo necesario para vivir, \u00a1no!, es perder hasta nuestra raz\u00f3n de ser, nuestra capacidad de realizarnos, de sentirnos \u00fatiles, pues quien no trabaja tampoco descansa. No es de extra\u00f1ar, en consecuencia, que las personas hayan colocado el trabajo decente entre sus principales prioridades en las consultas mundiales para la Agenda 2030.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, el desempleo es un drama mundial que hemos de atajar entre todos. No hay mayor pobreza material que no permitirle a un ser humano ganarse el pan por s\u00ed mismo. Luego est\u00e1 el fen\u00f3meno de la explotaci\u00f3n y de la opresi\u00f3n, de la falta de derechos laborales, resultado de opciones injustas que pone los beneficios por encima del ser humano, es el efecto de una \u00abcultura del descarte que considera a la persona en s\u00ed mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar\u00bb, como ha dicho recientemente uno de los l\u00edderes m\u00e1s carism\u00e1ticos del mundo, el Papa Francisco, a los participantes en el encuentro mundial de movimientos populares. Todos necesitamos vivir decentemente sin exclusi\u00f3n. Tenemos los medios para llevarlos a buen t\u00e9rmino. \u00danicamente nos hace falta sentirnos responsables con los menos afortunados, as\u00ed como con el medio ambiente del cual toda vida depende. La esperanza, ya se sabe, es lo \u00faltimo que se pierde. Y aunque el paro a nivel mundial permanece inaceptablemente alto, ya que alcanza los dos centenares de millones de personas,  mientras que cientos de millones m\u00e1s son mano de obra en precario, o sea clase obrera pobre, no podemos perder la perspectiva de que nos esperan grandes transformaciones. No es un imposible conseguirlo, a poco que nos reunamos en una alianza mundial que aglutine a las empresas, gobiernos y dem\u00e1s agentes sociales, e incluso a la misma sociedad civil, pues, todos y cada uno de nosotros tenemos una misi\u00f3n que desempe\u00f1ar para garantizar que nadie sea dejado en la cuneta del desprecio, o sea de la marginalidad.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tPara empezar a esperanzarnos, si en verdad queremos reducir las cifras del desempleo, todas las pol\u00edticas del mundo han de apostar decididamente por el pleno empleo. De lo contrario, caminaremos en la frustraci\u00f3n permanente, flaqueados y en desgana. Tampoco se puede permitir que la proporci\u00f3n mundial de j\u00f3venes que no trabajan,  que no cursan estudios ni reciben formaci\u00f3n, sea de m\u00e1s de uno cada cinco. Por otra parte, urge emprender una acci\u00f3n urgente en todo el mundo para crear una cultura de prevenci\u00f3n laboral, puesto que cada d\u00eda aumentan las enfermedades profesionales, los accidentes y las lesiones. Nos alegra, sin embargo, que haya disminuido la poblaci\u00f3n infantil del mundo que se ven obligados a trabajar. Todav\u00eda es preocupante el estancamiento de los salarios como una cuesti\u00f3n de justicia y de aminorar las desigualdades. Es verdad que la paciencia nos relaja, pero a veces estamos como sobre una cuerda tirante. Y, esta incertidumbre, aparte de provocarnos miedo y fraccionamiento, nos acarrea tambi\u00e9n desasosiego sin saber a d\u00f3nde voy y de d\u00f3nde vengo, cuando lo que necesitamos es un torrente de energ\u00eda moral para incorporarnos todos en la construcci\u00f3n de un planeta m\u00e1s habitable con unos moradores m\u00e1s solidarios entre s\u00ed. <\/p>\n<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>24 de abril de 2016<\/p>\n<h6> 2016-04-24 15:48:56 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2990'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2989'>2989<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2990'>2990<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2991<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2992'>2992<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2993'>2993<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2992'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ La esperanza nos sostiene y adem\u00e1s nos sustenta; pues es la vida misma ampar\u00e1ndose, protegi\u00e9ndose, defendi\u00e9ndose. 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