{"id":395397,"date":"2022-11-06T08:27:05","date_gmt":"2022-11-06T12:27:05","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=395397"},"modified":"2022-11-06T08:27:05","modified_gmt":"2022-11-06T12:27:05","slug":"urge-mudar-de-aires-y-madurar-de-vientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=395397","title":{"rendered":"URGE MUDAR DE AIRES Y MADURAR DE VIENTOS"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>URGE MUDAR DE AIRES Y MADURAR DE VIENTOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLo trascendente radica en desmantelar los sistemas que perpet\u00faan el delirio y en abastecer los m\u00e9todos que propician el cultivo del abrazo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>&nbsp;El ma\u00f1ana tiene necesidad de aires nuevos. Nada est\u00e1 predeterminado, todo se puede modificar. Si el cultivo del arte nos pone alas creativas, tambi\u00e9n las letras como las ciencias son una herramienta muy valiosa para comprender el mundo que nos rodea. Sin duda, son esos orbes, ya sea el cient\u00edfico o el literario\/art\u00edstico, el que nos pone en camino del asombro, para no dejar que la vida de los pueblos se reduzca \u00fanicamente a un juego entre los poderosos. Hoy, en la sociedad globalizada, se requieren de otras siembras m\u00e1s cabales que nos fraternicen, poni\u00e9ndonos en disposici\u00f3n de suprimir las guerras de la faz de la tierra. Nunca han tenido sentido los combates. Tenemos que derrotar a las fuerzas del mal. Son una ruina destructiva, que aparte de matarnos el coraz\u00f3n, nos dejan enfrentados. La paz espera con urgencia a sus art\u00edfices. Es cuesti\u00f3n de estar unos con otros, pero jam\u00e1s unos contra otros. Tal vez, para ello, debamos reforzar nuestra propia sensibilidad sobre los v\u00ednculos, cultivando una actitud de uni\u00f3n y no de divisi\u00f3n, de actitud contemplativa y no devastadora, de cercan\u00eda y de comprensi\u00f3n en suma. Desde luego, las corporaciones familiares han de conceptuarse por su capacidad para hacer que las personas vivan radiantes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Afortunadamente, el planeta a\u00fan est\u00e1 a tiempo de modificar espacios adversos. Indudablemente, tenemos que reorientarnos como casa com\u00fan, pero tambi\u00e9n tenemos que juntarnos para reflexionar sobre c\u00f3mo volver a un futuro m\u00e1s esperanzador, donde todos formemos parte, dejando o\u00edrnos y aprendiendo a escucharnos. Crear conocimiento y comprensi\u00f3n a trav\u00e9s de los caminos de profundizaci\u00f3n recorridos, nos equipa para hallar soluciones a los agudos desaf\u00edos econ\u00f3micos, sociales y ambientales de la actualidad, mejorando de este modo nuestras propias agrupaciones. Corre prisa hacerlo, porque no hay \u00e9tica sin est\u00e9tica como tampoco econom\u00eda saludable sin un astro sano. Hemos de regresar cuanto antes al boscaje del verso, a la forestaci\u00f3n de la palabra correspondida, al territorio del alma que se entrega, reviviendo otros \u00e1mbitos m\u00e1s equitativos. Ve\u00e1monos en el mundo, cuando menos para forjar otros horizontes m\u00e1s n\u00edveos, que conlleven esa dimensi\u00f3n po\u00e9tica que nos hace crecer en la inspiraci\u00f3n y en el trabajo conjunto. Al fin y al cabo, lo trascendente radica en desmantelar los sistemas que perpet\u00faan el delirio y en abastecer los m\u00e9todos que propician el cultivo del abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed es, nos necesitamos en aproximaci\u00f3n de pulsos, ante la multitud de emergencias que nos acorralan; y que pasa por comenzar eliminando las armas nucleares, para finalizar educando en la belleza, a trav\u00e9s de sus tres lenguajes: el de las manos, el del esp\u00edritu y el de la imaginaci\u00f3n. \u00danicamente, de este modo, podremos reconstruir un destino universal y reencontrarnos m\u00e1s all\u00e1 de los esquemas mundanos, que por otra parte suelen desconcertarnos, sobre todo cuando se convierten en un mercado de intereses, de negocios y beneficios. En demasiadas ocasiones, se echa en falta ese tornado que todo lo despoja y participa, m\u00e1xime en este instante en el que las divisiones se hacen m\u00e1s profundas y la desigualdad aumenta, la gente sufre m\u00e1s de lo debido y nos encaminamos hacia un desastre clim\u00e1tico del que ninguna regi\u00f3n est\u00e1 a salvo. Tal vez sea significativo, pues, que aprendamos a hacer que fructifique el don de la vida, ofreci\u00e9ndonos para activar el beneficio del gozo vivido, que no es otro que nuestra existencia vertida en los peque\u00f1os gestos de cada d\u00eda, de auxilio y ofrenda. Lo importante es no decaer en el compromiso, sino m\u00e1s bien que se active en solidaridad permanente, uno de los nutrientes esenciales para afrontar los desaf\u00edos actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siempre en b\u00fasqueda, con aires nuevos y vientos maduros; sin superioridad entre an\u00e1logos y en guardia permanente. Esto ser\u00e1 un buen modo de avanzar humanamente y de ponernos en marcha. Lo primordial radica en estar siempre en camino, en cabalgar por los sue\u00f1os y en no desfallecer jam\u00e1s. Creo que este es el modo de rehacerse, de poner los labios internos ante el drama de la vida, de activar un porvenir que no puede paralizarse. Sabemos que los desaf\u00edos son enormes y desastrosos, pero tenemos el deber de actuar cada cual desde su misi\u00f3n, con esp\u00edritu cooperante y desvelo colaborador. La haza\u00f1a es grande, pero no imposible, se trata de encontrar soluciones comunes a los problemas habituales, bajo el tono de la buena voluntad y el timbre de la confianza. El d\u00eda que la humanidad deje de trabajar ego\u00edstamente, para sorpresa de todos, habremos conseguido una familia unida e indivisible, siempre dispuesta a que nada de lo humano le resulte extra\u00f1o. Ser\u00e1 el gran avance interior, lo \u00fanico que puede transfigurarnos como una gran coalici\u00f3n de seres pensantes, para dar respuestas que nos concierten como humanidad enhebrada en la concordia. No olvidemos que las contiendas tienen su manantial en nuestra propia mente y, como tal, deben diluirse en la mano extendida como baluarte de quietud y acogida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>06 de noviembre de 2022.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS URGE MUDAR DE AIRES Y MADURAR DE VIENTOS \u201cLo trascendente radica en desmantelar los sistemas que perpet\u00faan el delirio y en abastecer los m\u00e9todos que propician el cultivo del abrazo\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;El ma\u00f1ana tiene necesidad de aires nuevos. 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