{"id":39536,"date":"2016-06-22T00:14:07","date_gmt":"2016-06-22T00:14:07","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39536"},"modified":"2016-06-22T00:14:07","modified_gmt":"2016-06-22T00:14:07","slug":"tecnopolitica-y-nuevo-tiempo-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39536","title":{"rendered":"Tecnopol\u00edtica y nuevo tiempo social"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Francisco Sierra Caballero<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>ALAI AMLATINA, 21\/06\/2016.-<\/strong> Del paro agrario en Colombia al movimiento Passe Livre en Brasil, del periodismo digital y la lucha mapuche por la tierra a las radios comunitarias en red de Bolivia, pasando por Yo soy 132 de M\u00e9xico o la revoluci\u00f3n de los ping\u00fcinos de Chile, la tecnopol\u00edtica inaugura en la regi\u00f3n, en la \u00faltima d\u00e9cada, un tiempo nuevo que requiere formular con cierta urgencia una agenda de trabajo en com\u00fan entre movimientos sociales y academia para conectar y definir un proyecto de construcci\u00f3n colectiva que trascienda los marcos y normas establecidos por la Comunicaci\u00f3n como Dominio. Esta voluntad transformadora de articulaci\u00f3n de un programa de trabajo o plataforma en com\u00fan no puede, como es l\u00f3gico, partir de cero. Cabe recordar el proceso de innovaci\u00f3n social vivido en Am\u00e9rica Latina a lo largo de las d\u00e9cadas sesenta y setenta. A\u00fan hoy, entre culturas y tradiciones diversas que conforman el amplio sector comunitario de la comunicaci\u00f3n, numerosos agentes y actores colectivos contin\u00faan sosteniendo la idea revolucionaria de la comunicaci\u00f3n participativa reivindicando la praxis con ellos a partir de la econom\u00eda moral de la multitud y la experiencia rica y diversa de las culturas populares.<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde los frentes culturales y las luchas por la democracia informativa liderada por la Comunicaci\u00f3n Comunitaria como campo de producci\u00f3n aut\u00f3noma de articulaci\u00f3n de voces, como abertura contrahegem\u00f3nica para el cambio social, de la resistencia a la cr\u00edtica antagonista, el trabajo de organizaciones pioneras como ALER, ALAI o SIGNIS, entre otras muchas, ha venido contribuyendo al desarrollo de procesos de producci\u00f3n y apropiaci\u00f3n tecnol\u00f3gica basado en la organizaci\u00f3n, la unidad y el empoderamiento grupal y colectivo que hoy deben ser tomados en consideraci\u00f3n para una plataforma y agenda com\u00fan en Am\u00e9rica Latina. Ahora bien, en la era de la denominada por Castells Autocomunicaci\u00f3n de Masas, parece l\u00f3gico revisitar cr\u00edticamente, hasta sus \u00faltimas consecuencias, las nuevas experiencias de tecnopol\u00edtica que se observan en la regi\u00f3n, en un ejercicio de reflexividad dial\u00e9ctica, recursiva y generativa del campo, para recomponer las posiciones de observaci\u00f3n, definir cambios de objeto y proyectar nuevos usos y estrategias de redes frente a la ciberguerra y la constante intervenci\u00f3n que observamos en iniciativas de la USAID aplicadas en pa\u00edses como Cuba o Brasil. En ello nos jugamos el futuro, y en nuestros pa\u00edses perif\u00e9ricos la posibilidad misma de desarrollo aut\u00f3nomo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Convendr\u00eda subrayar sobremanera este hecho, porque nos tememos que el llamado tercer sector no es del todo consciente de esta situaci\u00f3n contradictoria. No siempre fue as\u00ed en la tradici\u00f3n latinoamericana. Desde \u00abPara leer al Pato Donald\u00bb, el pensamiento cr\u00edtico en comunicaci\u00f3n ha procurado deconstruir en todo momento el proceso neocolonialista de las industrias culturales y de la teor\u00eda funcionalista o etnoc\u00e9ntrica occidental, hibridando, releyendo, reescriturando de nuevo la historia y el pensamiento desde su topolog\u00eda y mundos de vida concretos.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sabemos que las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n (TICs) son dispositivos de expresi\u00f3n de la acci\u00f3n colectiva que surgen como resultado de la innovaci\u00f3n, al tiempo que articulan para los movimientos sociales, desde el punto de vista de la mediaci\u00f3n social, nuevas condiciones de disputa de la hegemon\u00eda en la lucha por el c\u00f3digo. De ah\u00ed la pertinencia de un abordaje sociocultural de las mediaciones, aperturas y modelos de hibridaci\u00f3n del espacio p\u00fablico que tienen lugar en las contradictorias din\u00e1micas de articulaci\u00f3n de la cibercultura contempor\u00e1nea. De acuerdo con la Carta sobre Derechos en Internet de la Asociaci\u00f3n para el Progreso de las Comunicaciones (APC), \u00abEl acceso a internet se ha incrementado a pesar de la constante exclusi\u00f3n de comunidades marginales y de miles de personas en pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo.  Al mismo tiempo, se la ve cada vez m\u00e1s sujeta a la comercializaci\u00f3n, al poder y al control corporativos.  Las nuevas tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n (TIC), incluido la internet, son parte del proceso de globalizaci\u00f3n &#8211; un proceso que se lleva a cabo en t\u00e9rminos desiguales y que suele exacerbar las desigualdades sociales y econ\u00f3micas entre pa\u00edses y dentro de los mismos.  A la vez, la internet y las tecnolog\u00edas relacionadas pueden convertirse en herramientas para la resistencia, la movilizaci\u00f3n social y el desarrollo cuando est\u00e1n en las manos de individuos y organizaciones que trabajan por la libertad y la justicia.\u00bb (APC, 2002).<\/p>\n<\/p>\n<p>Nuevos desaf\u00edos<\/p>\n<\/p>\n<p>En este nuevo marco de intervenci\u00f3n, no podemos obviar que emerge un nuevo sujeto o actor-red. \u00abEn particular, la transformaci\u00f3n de la subjetividad de los procesos identitarios por el desplazamiento de los referentes culturales, corporales, espacio-temporales, geogr\u00e1ficos y pol\u00edticos, en un \u00e1gora electr\u00f3nica, de despersonalizaci\u00f3n para algunos, de exacerbaci\u00f3n del yo, o de una subjetividad compartida para otros, es un asunto que requiere de nuestra atenci\u00f3n. El cruce de normativas que opera en la red est\u00e1 configurando un nuevo espacio para la construcci\u00f3n del otro y en consecuencia para pensar la ciudadan\u00eda\u00bb (Rueda, 2006: 29). La transformaci\u00f3n de los v\u00ednculos sociales en el ciberespacio anticipa, en fin, nuevas formas de ciudadan\u00eda. Por ello, los movimientos sociales, el voluntariado y las ONGs deben asumir la centralidad de la tecnopol\u00edtica y definir estrategias en com\u00fan en las redes electr\u00f3nicas y telecentros, en la medida que toda m\u00e1quina \u00abes una concatenaci\u00f3n no s\u00f3lo de tecnolog\u00eda y saber, sino tambi\u00e9n de \u00f3rganos sociales, llegando al extremo de ejercer una coordinaci\u00f3n de los trabajadores y las trabajadoras individuales\u00bb (Raunig, 2008: 28). La visi\u00f3n matricial en red implica, en esta l\u00ednea, mayor flexibilidad, interconexi\u00f3n, horizontalidad y cercan\u00eda. M\u00e1s comunicaci\u00f3n y menos informaci\u00f3n, de acuerdo al paradigma o enfoque de la mediaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n, pues, es ver si las redes digitales nos permiten articular espacios socialmente abiertos, innovadores y aut\u00f3nomos, si contribuyen a establecer reglas y procedimientos, contrapoderes y espacios de interlocuci\u00f3n y empoderamiento o, por el contrario, replican l\u00f3gicas de dominio tradicionales tal y como se ha observado recientemente en Bolivia. Por ello, quiz\u00e1s hemos de volver a transitar el desplazamiento de lo tecnoinstrumental a lo sociopol\u00edtico, aprendiendo de nuevo a politizar cr\u00edticamente la generaci\u00f3n social de la comunicaci\u00f3n y la cultura en una \u00e9poca de creciente disgregaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n del universo simb\u00f3lico por las l\u00f3gicas de mercificaci\u00f3n de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y social. De no hacer, como viene planteando Mattelart, una cr\u00edtica al cibercontrol, los procesos de cambio que vive Am\u00e9rica Latina corren el peligro de ser presas de la jaula digital y las estrategias de dominio de lo que anta\u00f1o se denominara cultura tecnotr\u00f3nica. Confiamos en la inteligencia creativa y emancipadora del tejido social. Es hora de situar en el centro estas cuestiones para una agenda com\u00fan. El c\u00f3mo y desde d\u00f3nde es una cuesti\u00f3n a definir en territorio y desde lo concreto. Urbi et Orbi.<\/p>\n<\/p>\n<p>Francisco Sierra Caballero es catedr\u00e1tico de Teor\u00eda de la Comunicaci\u00f3n. Director del Grupo Interdisciplinario de Estudios en Comunicaci\u00f3n, Pol\u00edtica y Cambio Social (SEJ-456. Plan Andaluz de Investigaci\u00f3n). www.franciscosierracaballero.com<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<\/p>\n<p>APC (2002). Carta de APC sobre derechos en Internet: Internet por el desarrollo y la justicia social.  http:\/\/www.alainet.org\/es\/active\/11844 (anexo II)<\/p>\n<\/p>\n<p>Lago, Silvia (Comp.) (2012). Ciberespacio y resistencias. Exploraci\u00f3n en la cultura digital. Buenos Aires: Hekht Libros.<\/p>\n<\/p>\n<p>Raunig, Gerald (2008). Mil m\u00e1quinas. Breve filosof\u00eda de la m\u00e1quina como movimiento social. Madrid: Traficantes de Sue\u00f1os.<\/p>\n<\/p>\n<p>Rueda, Roc\u00edo (2006): \u00abApropiaci\u00f3n social de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n: ciberciudadan\u00edas emergentes\u00bb en Tecnolog\u00eda Educativa, ILCE, n\u00famero 4, M\u00e9xico.<\/p>\n<\/p>\n<p>Sierra, Francisco y David Montero (Eds.) (2015). Videoactivismo y movimientos sociales. Barcelona: Gedisa.<\/p>\n<\/p>\n<p>URL de este art\u00edculo:  http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/178286<\/p>\n<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en la Revista Am\u00e9rica Latina en Movimiento, No. 513-4: La comunicaci\u00f3n en disputa (mayo-junio 2016)<\/p>\n<p>http:\/\/www.alainet.org\/es\/revistas\/513-514<\/p>\n<\/p>\n<p>___________________________________<\/p>\n<\/p>\n<p>Foro Latinoamericano y Caribe\u00f1o de Comunicaci\u00f3n Popular y Comunitaria<\/p>\n<p>Quito, 28-30 de junio 2016 (en CIESPAL y FLACSO)<\/p>\n<p>Organizan: CIESPAL, FLACSO, ALAI, FCINA<\/p>\n<\/p>\n<p>http:\/\/ciespal.org\/noticias\/foro-latinoamericano-y-caribeno-de-comunicacion-popular-y-comunitaria-ii-congreso-internacional-sobre-comunicologia-del-sur\/<\/p>\n<\/p>\n<p>Te invitamos a sostener el trabajo de ALAI. <\/p>\n<p>Contribuciones: http:\/\/alainet.org\/donaciones.php<\/p>\n<\/p>\n<p>Mas informacion: http:\/\/alainet.org<\/p>\n<p>FaceBook: http:\/\/facebook.com\/America.Latina.en.Movimiento<\/p>\n<p>Twitter: http:\/\/twitter.com\/ALAIinfo<\/p>\n<p>RSS: http:\/\/alainet.org\/rss.phtml <\/p>\n<\/p>\n<p>______________________________________<\/p>\n<p>Agencia Latinoamericana de Informacion<\/p>\n<p>email: info@alainet.org<\/p>\n<h6> 2016-06-22 00:14:07 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2838'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2837'>2837<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2838'>2838<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2839<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2840'>2840<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2841'>2841<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2840'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Sierra Caballero ALAI AMLATINA, 21\/06\/2016.- Del paro agrario en Colombia al movimiento Passe Livre en Brasil, del periodismo digital y la lucha mapuche por la tierra a las radios comunitarias en red de Bolivia, pasando por Yo soy 132 de M\u00e9xico o la revoluci\u00f3n de los ping\u00fcinos de Chile, la tecnopol\u00edtica inaugura en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-39536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39536\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}