{"id":39354,"date":"2016-08-28T18:15:09","date_gmt":"2016-08-28T18:15:09","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39354"},"modified":"2016-08-28T18:15:09","modified_gmt":"2016-08-28T18:15:09","slug":"algo-mas-que-palabrasno-me-gustan-los-espiritus-recluidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39354","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;NO ME GUSTAN LOS ESP\u00cdRITUS RECLU\u00cdDOS&#13;"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tNo me gustan los esp\u00edritus recluidos, prefiero las mentes abiertas, con memoria y esperanza. Ciertamente, conviene recordar nuestras ra\u00edces, evocar nuestra propia historia, para levantar abecedarios firmes que nos permitan renacer en libertad y rehacer como familia, dispuesta a entenderse a trav\u00e9s de arm\u00f3nicas acciones; lo que conlleva el cese de tantas hostilidades y la dejaci\u00f3n de las armas. Los moradores del planeta requieren de una atm\u00f3sfera m\u00e1s aut\u00e9ntica para que todos nos podamos sentir parte de una estirpe, donde el di\u00e1logo sea la piedra angular que nos da la identidad humana.  Las generaciones presentes necesitan de acuerdos para gobernar un mundo cada d\u00eda m\u00e1s ingobernable. Esto no es bueno. Son muchos los riesgos que atravesamos para malgastar el tiempo en reconstrucciones interesadas. Necesitamos acortar las distancias entre unos y otros, sin miedo a ser acorralados por la indiferencia. La exclusi\u00f3n social es la mayor impureza del hombre de hoy.  Resulta, verdaderamente conmovedor, la falta de humanidad ante la profunda degradaci\u00f3n del ser humano, la carencia de poder por parte de aquellas personas con estatus socioecon\u00f3mico bajo, o la privaci\u00f3n econ\u00f3mica de acceso a recursos b\u00e1sicos de algunas gentes. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tTampoco me atraen los esp\u00edritus atormentados, que en el fondo tambi\u00e9n est\u00e1n encarcelados, pero es al tormento de la rivalidad. Ya lo dec\u00eda el inolvidable reformador alem\u00e1n, Mart\u00edn Lutero, cuando apuntaba, \u00abque ten\u00eda tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia\u00bb. Desde luego, cuando muerden dejan una herida tormentosa, profunda, que dura y dura y dura&#8230; A veces pienso que hasta la eternidad, pues en cuanto nace la bondad, germina contra ella el rencor, y antes pierde el sol su cielo que la virtud su dentera. En efecto, quiz\u00e1s necesitemos otro rostro m\u00e1s rejuvenecido para no desfallecer a la hora de construir puentes de uni\u00f3n y superar los muros que nos distancian. Tal vez, m\u00e1s que nunca, precisemos tranquilizarnos, a sabiendas de que la \u00fanica competici\u00f3n posible entre los ciudadanos es buscar qui\u00e9n es capaz de ofrecerse como servidor, de llevar a buen t\u00e9rmino el servicio colectivo m\u00e1s grande, de trabajar incansablemente  sin que nos pueda el des\u00e1nimo ante el aluvi\u00f3n de adversidades. Siempre hemos de estar disponibles y abiertos, dispuestos a donarnos, a comprender m\u00e1s all\u00e1 de las palabras y de las buenas intenciones. Se necesitan en el mundo ciudadanos de bien, mujeres y hombres de buena voluntad, con coraje, dispuestos a no dejarse amedrentar por sociedades injustas que todo lo corrompen y envician,  lo devoran y empeque\u00f1ecen. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tNada de esp\u00edritus pasivos. Hay mucho trabajo por hacer . Con urgencia se demandan sociedades m\u00e1s equitativas, en las que cada uno tenga una vida digna y ante todo un trabajo justamente retribuido. El mundo obrero se ha quedado sin nervio, camina a la deriva, hu\u00e9rfano, y lo que es peor, sin horizonte a donde verse para seguir caminando y reordenarse la existencia. Mientras gozamos de un universo ed\u00e9nicamente ordenado, el desorden de sus moradores es considerable. Sorprende este contraste. Parece como si las relaciones entre seres pensantes dependiese \u00fanicamente del negocio. Por desgracia, nos hemos dejado convertir en un producto m\u00e1s del mercado, obviando algo tan b\u00e1sico como el derecho a una existencia, donde cuando menos la calidad del aire que respiramos  se proteja. \u00a1Qu\u00e9 menos que un decoroso nivel de vida!. Tener esto en consideraci\u00f3n es un motor para que haya m\u00e1s ambiciones y premura de actuar por parte de la humanidad entera. Nadie puede excluirse. Todo tiene que ver con el bienestar ciudadano, por insignificante que nos parezca. Con la globalizaci\u00f3n nada nos es ajeno. En ocasiones, son muchas las obligaciones que nos propiciamos, pero apenas hablamos del deber de respetar los derechos ajenos o del deber de colaborar con los dem\u00e1s y de actuar con sentido de responsabilidad.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tLa irresponsabilidad es el gran tropiezo de este siglo. Son muchos las individuos que act\u00faan de manera adoctrinada, sin autonom\u00eda alguna, coaccionados hasta el extremo de no reconocerse ni ellos mismos. Se nos olvida que todo ser humano tiene que proceder por propia iniciativa y libremente, a tomar su camino y sus acciones. Solamente aquella libertad que se somete a la conciencia de la persona nos hace crecer, porque tras la verdad siempre est\u00e1 la clemencia, que es para vivirla y participarla. No nos llenemos la boca con lenguajes que no sentimos; acerqu\u00e9monos a la palabra con el coraz\u00f3n en la mano, y ser\u00e1 cuando entendamos que la pobreza tambi\u00e9n es no abrazar la mirada de un ni\u00f1o tristemente desconsolado. Seamos responsables, en consecuencia, y salgamos, cada cual consigo mismo, a fortalecer la uni\u00f3n y la unidad, el esp\u00edritu de que somos una sola familia humana en un evidente planeta que es de todos y de nadie en particular. Como bien ha se\u00f1alado uno de los l\u00edderes actuales, conocido por su humildad y reconocido por sus gestos de opci\u00f3n preferencial por los marginados y sufrientes, hoy Papa Francisco, de nombre secular  Jorge Mario Bergoglio: \u00abel ser humano se las arregla para alimentar todos los vicios autodestructivos; intentando no verlos, luchando para no reconocerlos, postergando las decisiones importantes, actuando como si nada ocurriera\u00bb. L\u00e1stima que lo responsable no cotice en nuestro diario de vida, pues lo primero que mejorar\u00eda ser\u00eda nuestra salud como estirpe. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tSin duda, el genuino buscador sabe que en esa b\u00fasqueda de libertad siempre se aprende, pues uno siempre es el principal responsable de lo que nos acontece.  Lo que hoy pasa en el planeta, es fruto generado por nuestras representativas sociedades contempor\u00e1neas, cada d\u00eda m\u00e1s inhumanas y con menos pulso social. En un momento hist\u00f3rico, como el presente, marcado por el fanatismo, la flojedad y el egocentrismo, multitud de almas se hallan perdidas. No se encuentran. Les resulta dif\u00edcil aguantarse, perdonarse, renacerse y rehacerse, respetando absolutamente las leg\u00edtimas diferencias con sus an\u00e1logos, por el bien de todos y de las futuras generaciones que no pueden relegarse. La reclusi\u00f3n, por consiguiente, no es buena para nadie. La vida siempre hay que hacerla humana donde quiera que uno se halle. La exigencia humana de alcanzar un equilibrio interior, por muy dificultosa que sea la experiencia que vivamos, nos lleva a pensar que juntos debemos hacer mundo. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tLa fotograf\u00eda de Wolfram y Anita Gottschalk, un matrimonio canadiense que llevan sesenta y dos a\u00f1os juntos, vertiendo r\u00edos de l\u00e1grimas porque est\u00e1n separados en contra de su voluntad. El motivo -seg\u00fan ha explicado su nieta en Facebook- es la dificultad de la familia para conseguir que los acojan en la misma residencia de ancianos. Seguramente, esta imagen,  nos ayuda a comprender lo fuerte que es el v\u00ednculo a la hora de vivir y ser lo que somos. Al fin y al cabo, uno siempre tiene que ser algo para alguien; y ese cualquiera, ha de ser todo para uno. \u00danicamente, de este modo, podemos humanizarnos, \u00a1herman\u00e1ndonos!. Indudablemente, en esa fraternizaci\u00f3n, todos somos imprescindibles, sobre todo aquellos que nada aportan monetariamente, porque tenemos el d\u00e9bito de escucharles. Pod\u00edamos haber sido uno de nosotros. Tambi\u00e9n todas las edades merecen id\u00e9ntica sinton\u00eda aglutinadora. \u00bfPor qu\u00e9 negarles a los j\u00f3venes un futuro de realizaci\u00f3n humana? \u00bfPor qu\u00e9 dejar a los ancianos olvidados en tantos rincones como objetos inservibles? \u00bfPor qu\u00e9 impedir a los ni\u00f1os dejar de ser ni\u00f1os?. Todos estos deshumanizadores desajustes, m\u00e1s pronto que tarde, nos pasar\u00e1n factura. Lo significativo es no dejar de interpelarse, bajo un esp\u00edritu alentado y alimentado con profundas reflexiones. Contin\u00fae el lector, pues&#8230; contin\u00fae&#8230;<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>\tV\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>28 de agosto de 2016<\/p>\n<h6> 2016-08-28 18:15:09 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2674'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2673'>2673<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2674'>2674<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2675<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2676'>2676<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2677'>2677<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2676'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ No me gustan los esp\u00edritus recluidos, prefiero las mentes abiertas, con memoria y esperanza. 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