{"id":393396,"date":"2022-10-30T09:00:13","date_gmt":"2022-10-30T13:00:13","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.com\/?p=393396"},"modified":"2022-10-30T09:00:13","modified_gmt":"2022-10-30T13:00:13","slug":"una-vida-mejor-para-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=393396","title":{"rendered":"UNA VIDA MEJOR PARA TODOS"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>UNA VIDA MEJOR PARA TODOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cLo importante siempre ha de ser continuar adelante con alegr\u00eda, alimentando la llama de la esperanza y alentando el esp\u00edritu conciliador entre culturas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>&nbsp;Esta cultura aborregada y mezquina, que todo lo fragmenta y debilita, suele olvidar la belleza de los d\u00edas, provocando vac\u00edos existenciales, tanto en las ciudades como en los pueblos. La deshumanizaci\u00f3n es tan grave que andamos sin apenas fuerzas para restaurar otros modos y maneras de vivir. Suele pasa esto, cuando se destruye a la familia, se trituran los v\u00ednculos que nos hermanan y las reglas econ\u00f3micas sustituyen a las morales. Para desgracia nuestra, adem\u00e1s, el mundo est\u00e1 siendo gobernado por la dictadura del dinero, que lo \u00fanico que genera es mercado e inhumanidad. Ante esta realidad, tenemos que replantear nuevas atm\u00f3sferas y tomar otros caminos, sin ceder a este c\u00famulo de tristezas y desencantos. Quiz\u00e1s nuestro prioritario deber, sea no dejarse confundir por la furia de la tempestad, y alcanzar otros horizontes m\u00e1s aut\u00e9nticos. Ahora bien, \u00fanicamente cuando nuestro coraz\u00f3n est\u00e9 en calma, ser\u00e1 cuando alcanzaremos el n\u00edtido discernimiento, que nos permitir\u00e1 tomar otros caminos m\u00e1s arm\u00f3nicos. Ciertamente, hoy m\u00e1s que nunca, necesitamos esa paciencia mutua, para llevar sobre nuestros hombros el peso existencial de los conflictos en curso, los desastres clim\u00e1ticos y las pandemias diversas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabemos que la transformaci\u00f3n mundial hacia una econom\u00eda de bajas emisiones requerir\u00e1 inversiones grandes, lo que tambi\u00e9n nos exige un cambio en nuestra vida personal, que ha de ser m\u00e1s donante y fecunda. Los fracasos actuales, sin duda, van a contribuir a favorecer otras sendas m\u00e1s justas y libres. Lo importante siempre ha de ser continuar adelante con alegr\u00eda, alimentando la llama de la esperanza y alentando el esp\u00edritu conciliador entre culturas. Nos har\u00e1 bien a toda la humanidad verificar nuestras propias motivaciones interiores, discernir las situaciones, porque la ansiada mutaci\u00f3n pasa precisamente por o\u00edrnos y dejarnos o\u00edr en comunidad. No bajemos la guardia, pues, reencontr\u00e9monos entre las diversas miradas y hagamos el prop\u00f3sito de movilizarnos hacia otros estilos de supervivencia, seguramente comenzando a consumir alimentos que favorezcan las sostenibilidad medioambiental y la reducci\u00f3n de las emisiones de carbono y finalizando por un esp\u00edritu m\u00e1s acogedor, sobre todo hacia aquellos que viven en los m\u00e1rgenes de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La docilidad y la dependencia del coraz\u00f3n nos ayudan, no s\u00f3lo a cargar el peso de los dem\u00e1s, sino tambi\u00e9n a no imputar sobre ellos nuestros juicios, ya sea de indiferencia o de cr\u00edtica. Lo significativo radica en no desfallecer y estar dispuestos a cambiar lo que no funciona y a diversificar los sistemas de producci\u00f3n. Es p\u00fablico que la pandemia acarre\u00f3 m\u00e1s pobreza, de igual modo, los diversos conflictos que el mundo sufre fomentan la necesidad de nuevas pol\u00edticas, que nos hagan m\u00e1s entendibles y atendibles. Indudablemente, tenemos que avanzar en el fortalecimiento de las alianzas p\u00fablicas y privadas, si en verdad queremos hacer de la vida, un hogar de encuentro en el que nadie se sienta extra\u00f1o, sino de igual a igual, y con multitud de posibilidades solidarias. Lo que no es de recibo es que el mundo viva en contienda permanente. Esto es un desastre. Personalmente, quiero reivindicar una vez m\u00e1s, un proceder m\u00e1s inclusivo, donde nadie quede atr\u00e1s, tengamos una mejor producci\u00f3n y mejor nutrici\u00f3n para todos, y tambi\u00e9n una casa com\u00fan m\u00e1s habitable, acorde con ese esp\u00edritu integral que todos nos merecemos como ciudadanos del mundo. No lo olvidemos, la vida es para vivirla, no para confrontarse, sino para reencontrarse y conciliarse.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Naturalmente, no ser\u00e1 posible soportar el lastre existencial, sino reorientamos la mirada conjunta con el lenguaje de la cooperaci\u00f3n internacional, para revestir las relaciones de humanidad en algo vivo y cambiante, en favor del bien colectivo de la familia humana. En ese linaje, ning\u00fan periodo viviente, puede ser descartado. Este desprecio, que deshonra al progenitor, se ha convertido en algo habitual, siendo uno de los grandes males del momento presente. El amor no es cuesti\u00f3n de \u00e9pocas, forma parte del poema viviente del que todos formamos parte, y que tenemos el deber de custodiar, no de abandonar, porque la continuidad radica en ese verso engendrado d\u00eda a d\u00eda, que es lo que nos imprime la inspiraci\u00f3n por la vida vivida y la que nos queda por vivir. Al fin y al cabo,&nbsp; despreciar la biograf\u00eda del \u00e1rbol geneal\u00f3gico, con sus ra\u00edces y ramas, es nuestro mayor tormento del que tenemos que salir cuanto antes, si en verdad queremos avanzar en los aut\u00e9nticos designios de una morada embellecida por el verso y la palabra. Se hace familia, evidentemente, en la medida que aprendamos a querernos y a respetarnos. Dicho queda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>30 de OCTUBRE de 2022.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS UNA VIDA MEJOR PARA TODOS \u201cLo importante siempre ha de ser continuar adelante con alegr\u00eda, alimentando la llama de la esperanza y alentando el esp\u00edritu conciliador entre culturas\u201d. ============================= V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ============================= &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Esta cultura aborregada y mezquina, que todo lo fragmenta y debilita, suele olvidar la belleza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":304837,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,27],"tags":[],"class_list":["post-393396","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/393396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=393396"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/393396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":393397,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/393396\/revisions\/393397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/304837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=393396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=393396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=393396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}