{"id":39251,"date":"2016-10-23T18:10:00","date_gmt":"2016-10-23T18:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39251"},"modified":"2016-10-23T18:10:00","modified_gmt":"2016-10-23T18:10:00","slug":"algo-mas-que-palabrasel-desinteres-de-los-unos-por-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39251","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;EL DESINTER\u00c9S DE LOS UNOS POR LOS OTROS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tSomos una sociedad abandonada al conocimiento m\u00e1s interesado. Nos preocupa nada, y a\u00fan nos ocupa menos, poner en alza nuestros deberes, pues andamos tan divinizados con el endiosamiento que nos creemos que yo soy el mismo mandato divino, y hago lo que me plazca. Para desgracia de toda la estirpe, que por naturaleza somos sociables, vivimos en una \u00e9poca de pasividad, indiferencias y violaciones permanentes. Esto no es nada bueno para nuestra subsistencia, ya que hemos de convivir unos con otros y procurar cada uno el bien de nuestros an\u00e1logos. De ah\u00ed que la armon\u00eda sea cada d\u00eda m\u00e1s complicada al no respetarse nada ni a nadie. Nos falta generosidad y nos sobra ego\u00edsmo. La egolatr\u00eda es tan acusada que hemos tomado el desinter\u00e9s como la \u00fanica religi\u00f3n verdadera. Deber\u00edamos profundizar en esto, ya no solo en esa cong\u00e9nita conexi\u00f3n entre derechos y obligaciones, tambi\u00e9n en el cometido de respetar los l\u00edcitos ajenos, de colaborar y cooperar m\u00e1s con sentido de responsabilidad en nuestra diario existencial, sabiendo que la verdad, la justicia, el amor y la libertad son fundamentos esenciales para nuestra avenencia como Pueblo (con may\u00fasculas).<\/p>\n<\/p>\n<p>\tEl ser humano est\u00e1 para armonizar, no para contraponerse a su propio linaje, y todo ha de tener esa confluencia de cohesi\u00f3n social entre culturas, etnias y religiones diversas. A lo largo de nuestra historia humana hubo pueblos dominadores y pueblos dominados, lo que ha dificultado enormemente la relaci\u00f3n. Todav\u00eda, en nuestros d\u00edas, cohabitan posiciones privilegiadas por la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social, lo que obstaculiza asimismo la concordia, por m\u00e1s que dise\u00f1emos ciudades para convivir. Las oportunidades de realizaci\u00f3n humana no llegan para todos, tampoco el acceso a servicios b\u00e1sicos, lo que acrecienta las diferencias entre ciudadanos, con lo que esto conlleva de conflictos ante tantas desigualdades de acceso a la tierra, al agua y a los alimentos. Quiz\u00e1s, por ello, el primero de nuestros deberes sea poner en claro cu\u00e1l es nuestra idea del deber. Realmente, cuando nos falta la luz de la sabidur\u00eda, todo se vuelve confuso y convulso, resulta imposible discernir nada, y es tal la desorientaci\u00f3n que todo parece conducirnos al caos de nuestras vidas. Sea como fuere, necesitamos urgentemente que nos incrusten esperanzas, tanto como el comer, porque nos ayuda a estar despiertos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tSin duda, tenemos que despertar y ahondar mucho m\u00e1s en nosotros mismos, para ayudar a construir ambientes m\u00e1s arm\u00f3nicos, m\u00e1s habitables y socialmente integrados. Desde luego, hace falta establecer un orden de convivencia y de colaboraci\u00f3n internacional conforme al derecho natural, o si quieren, al esp\u00edritu moralista; en la medida en que esta est\u00e9tica moral, nos hace m\u00e1s humanos. Ya lo dec\u00eda, en su tiempo, Albert Camus: \u00abun hombre sin \u00e9tica es una bestia salvaje soltada a este mundo\u00bb, y no le faltaba raz\u00f3n en su c\u00e9lebre locuci\u00f3n, puesto que de la vida individual y social hay que ascender a sociedades m\u00e1s fraternas con la estirpe. Las salvajadas con las que a diario coexistimos nos deshumanizan totalmente. Es una de las grandes losas del momento presente, junto al desasosiego reinante y a la exclusi\u00f3n imperante. Deber\u00edamos saber que es imposible avanzar como civilizaci\u00f3n entre barbaridades y excesos inhumanos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tPor desdicha, el futuro no es muy halag\u00fce\u00f1o que digamos. Una sociedad que azota a los ni\u00f1os y a los mayores con un aluvi\u00f3n de brutalidades, dif\u00edcilmente va a poder llegar a buen puerto. Seguramente si fu\u00e9semos m\u00e1s autocr\u00edticos, y menos adoctrinados, descubrir\u00edamos lo trascendental que es la vida en comunidad. Vayamos a la realidad m\u00e1s objetiva. Seg\u00fan cifras de UNICEF, m\u00e1s de 1,7 millones de ni\u00f1os no pueden acudir a la escuela y 1,3 millones adicionales corren el riesgo de abandonarla. Entre las causas del ausentismo escolar, la citada Organizaci\u00f3n, apunt\u00f3 la escalada de violencia, los desplazamientos de poblaci\u00f3n y el incremento de la pobreza. En este sentido, el portavoz del principal organismo humanitario y de desarrollo dedicado a la promoci\u00f3n y defensa de los derechos de todos los ni\u00f1os del mundo, Christophe Boulierac, detall\u00f3 las dif\u00edciles condiciones en que se encuentran algunos centros escolares: \u00abUna de cada tres escuelas en Siria no puede abrir porque est\u00e1 da\u00f1ada, destruida, da refugio a desplazados o se usa con fines militares. Desde el inicio del conflicto en 2011 se han perpetrado m\u00e1s de 4.000 ataques a centros escolares y 151.000 profesores abandonaron el sistema educativo\u00bb. Lo mismo sucede con los ancianos, debieran tener otra consideraci\u00f3n, m\u00e1xime cuando tienen la c\u00e1tedra de la vida ganada. Pues no, apenas cuentan, aunque sean nuestra propia historia de vida. Es hora, en consecuencia, de que los ordenamientos jur\u00eddicos, no permitan estas macabras realidades despreciativas, asegurando unas arm\u00f3nicas relaciones entre individuos, entre sociedades y tambi\u00e9n intergeneracional dentro de \u00e9stas.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, los tiempos vigentes son de una intranquilidad manifiesta, s\u00f3lo hay que salir y ver c\u00f3mo est\u00e1 el mundo de encendido por el odio y la venganza. Tampoco es tiempo de lamentos, sino de acci\u00f3n, de reconstrucci\u00f3n de una humanidad atormentada a m\u00e1s no poder, de rehacer y renacer conviviendo entre culturas, dispuestos a ayudarnos, a servirnos, para reparar tantas toxicidades sembradas por los caminos. Todos estos desconciertos amenazan con crear desconfianza y miedo. Hay que vencer este recelo con un di\u00e1logo m\u00e1s sincero, m\u00e1s de encuentro con la diversidad. El futuro nos pertenece a todos por igual, y, en efecto, est\u00e1 en la convivencia respetuosa de las diferencias, no en la homologaci\u00f3n de pensamientos \u00fanicos. Escuchar a los liberados en Irak relatar la experiencia de vivir sin libertad alguna, bajo las estrictas reglas impuestas por los yihadistas del Estado Isl\u00e1mico, causa verdadero pavor. No olvidemos que los sembradores del terror lo que avivan, sobre todo lo dem\u00e1s, es una persistente guerra psicol\u00f3gica, depreciando toda vida humana, por lo que es un aut\u00e9ntico crimen contra todos.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tJusto a este matar ciegamente, hay tantos callejones sin salida, que debemos escucharnos m\u00e1s y mejor, para salir de ellos, propiciando un ambiente m\u00e1s equitativo que con ecu\u00e1nime medida d\u00e9 a todos lo que a cada uno es debido y de todos, tambi\u00e9n exija, aquello a que cada uno est\u00e1 obligado. Esta es la cuesti\u00f3n de fondo; una justicia que no da todo a todos, sino que a todos injerta amor y a ninguno desecha, subrayando que la sociabilidad es hija de la autenticidad y madre de sana libertad, lo que imprime una segura grandeza humana.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tEn cualquier caso, hoy m\u00e1s que nunca hace falta actuar individualmente o bien coordinados en grupos, para hacer valer la defensa de la persona humana como ser que ha de aprender el sencillo arte de vivir fraternizado. Por consiguiente, si vital es educar para adquirir conciencia del mucho valor que tiene una vida humana, no menos importante es educar para la coexistencia de culturas, para levantar la voz contra la discriminaci\u00f3n,  o para concienciarnos del cambio clim\u00e1tico. Con que don\u00e1semos tan solo lo que no usamos, har\u00edamos a otras personas m\u00e1s felices; sabiendo que, en su felicidad, nace mi propio bienestar. Este ser\u00eda un buen clima para activar una convivencia gozosa. Quiz\u00e1s tengamos que encerrarnos menos en nosotros, saber compartir m\u00e1s, algo que se aprende de manera innata de la vida en familia; con raz\u00f3n, \u00e9sta es la patria del coraz\u00f3n, donde se aviva la cordialidad humana si en verdad el v\u00ednculo late con alma. <\/p>\n<\/p>\n<p>\t V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>23 de octubre de 2016<\/p>\n<h6> 2016-10-23 18:10:00 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2581'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2580'>2580<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2581'>2581<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2582<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2583'>2583<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2584'>2584<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2583'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ Somos una sociedad abandonada al conocimiento m\u00e1s interesado. 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