{"id":39207,"date":"2016-11-13T20:22:56","date_gmt":"2016-11-13T20:22:56","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=39207"},"modified":"2016-11-13T20:22:56","modified_gmt":"2016-11-13T20:22:56","slug":"algo-mas-que-palabrasjusticia-y-tolerancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=39207","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS&#13;&#13;JUSTICIA Y TOLERANCIA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p>============================<\/p>\n<p>V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>============================<\/p>\n<\/p>\n<p>\tA medida que abrazamos el mundo nos damos cuenta de la necesidad de justicia, ante el c\u00famulo de v\u00edctimas de atrocidades, donde nadie respeta a nadie, y de la falta de tolerancia entre las culturas y los pueblos. La humanidad ha de aprender de que lo justo tiene que ser para todos, de que ninguna persona puede quedar excluida, pues todos nos merecemos una existencia digna. A veces me da la sensaci\u00f3n de que somos una generaci\u00f3n despreocupada de nuestras obligaciones. Hay cuestiones que requieren una mayor diligencia y abnegaci\u00f3n, si en verdad queremos que se respete el orden, derrotar el mal y tutelar lo aut\u00e9ntico. Una justicia que llega tarde o no llega, una Corte Penal Internacional disminuida de apoyos entre Estados, ciertamente no contribuye a reparar sufrimientos, ya que la dignidad humana queda lastimada y el derecho postergado. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tDeber\u00edamos, pues, con tolerancia, pero asimismo con energ\u00eda, no dar marcha atr\u00e1s al cap\u00edtulo de rendici\u00f3n de cuentas que con tanta parsimonia a veces se lleva a efecto. Por otra parte, el camino de los privilegios lo que potencia es m\u00e1s injusticia, m\u00e1s desorden, en la medida en que el terreno se vuelve f\u00e9rtil para todo tipo de violencias y corrupciones. Por consiguiente, estoy en contra de ese dejar pasar, lo diga quien lo diga. Al fin, como dec\u00eda en su tiempo Voltaire, \u00ablos pueblos a quienes no se hace justicia se la toman por s\u00ed mismos m\u00e1s tarde o m\u00e1s pronto\u00bb, lo que no le faltaba raz\u00f3n ante la ley implacable de la naturaleza: o devorar o ser devorados. Por eso es significativo tener cierta mesura, o sea cierta piedad, que la crueldad no es buena para nadie.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tIndudablemente, a la persona humana, habite donde habite, le corresponde la defensa leg\u00edtima de sus propios derechos; defensa eficaz, igual para todos y regida por las normas objetivas de una universalizada justicia natural, cuya constituci\u00f3n es una exigencia urgente del bien com\u00fan universal. Con demasiada frecuencia, olvidamos que somos sujetos de derechos y deberes, lo que dificulta la convivencia que \u00fanicamente puede juzgarse congruente con la est\u00e9tica dignificaci\u00f3n humana, si se funda en la verdad. Por desgracia, impera excesiva falsedad por todos los caminos del mundo, multitud de intereses que nos vuelven inhumanos, hasta el punto de ser, a mi juicio, una prole de desorientados como jam\u00e1s. A esta atm\u00f3sfera de deshumanizaci\u00f3n total, hay que sumarle gobernantes y gobiernos que capitalizan la ira de su gente, con la astucia del embaucador, para hacerse con el ordeno y mando, sin consideraci\u00f3n alguna a la \u00e9tica de las responsabilidades. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tEn vista de lo visto, hoy m\u00e1s que nunca, hacen falta gobiernos democr\u00e1ticos que den espacio para la sociedad civil. Desde luego, a medida que las Naciones Unidas contin\u00faan trabajando por un futuro democr\u00e1tico y pluralista para todos, el Estado y la sociedad civil pueden y deben colaborar en la creaci\u00f3n de un futuro m\u00e1s de todos y de nadie, donde impere la solidaridad y se destierre el discurso del odio, que no conduce nada m\u00e1s que a violaciones de derechos humanos y a luchas absurdas. Confinada la justicia todo se contrapone, sin importar el da\u00f1o causado. Lo mismo sucede con una il\u00edcita tolerancia, deja de ser un bien, desorden\u00e1ndolo todo. En consecuencia, quiz\u00e1s necesitemos pasar de la aut\u00e9ntica tolerancia al verdadero encuentro interior de los ciudadanos y, de la efectiva firmeza ecu\u00e1nime, al verdadero esp\u00edritu conciliador. <\/p>\n<\/p>\n<p>\tDicho lo anterior, esta sociedad globalizada tiene que propiciar otros ambientes m\u00e1s equitativos para poder reconocer los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de todos. Y en este sentido, la aceptaci\u00f3n y el aprecio de la riqueza infinita de las culturas de nuestro mundo, de nuestras maneras de expresi\u00f3n y medios de ser humanos, ha de estar presente en todo proyecto pol\u00edtico aglutinador de vidas, naturalmente caracterizados por la diversidad de su aspecto, su situaci\u00f3n, su forma de expresarse, su comportamiento y sus valores, puesto que todos tenemos derecho a vivir arm\u00f3nicamente y a ser como somos. Precisamente, la edici\u00f3n 2016 del Premio UNESCO-Madanjeet Singh de Fomento de la Tolerancia y la No-Violencia, otorgado este a\u00f1o al Centro de Tolerancia de Rusia, a celebrar el 16 de noviembre en la sede de la UNESCO, refrenda ese esp\u00edritu tolerante, tan necesario hoy en d\u00eda para la construcci\u00f3n de sociedades m\u00e1s inclusivas, con lo que esto conlleva de uni\u00f3n de las energ\u00edas creadoras y de talentos, encaminado a ese florecer po\u00e9tico de la justicia de la tolerancia, o lo que es lo mismo, de la justicia de la libertad, o m\u00e1s de lo mismo, la justicia de la democracia, o en resumen, la justicia de la paz.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tPor momentos, se observan demasiados discursos que estigmatizan, discriminan y atizan venganzas, que lo \u00fanico que hacen es retrotraernos a tiempos antiguos de aislamiento y abandono. La tolerancia, como ha dicho recientemente la Directora General de la UNESCO, Irina Bokov:\u00bbno es el relativismo o la indiferencia. Es un compromiso diario para buscar, en nuestra diversidad, los v\u00ednculos que unen a la humanidad\u00bb.  Personalmente, tambi\u00e9n pienso que la promoci\u00f3n del esp\u00edritu de la justicia y la tolerancia, han de alimentar los m\u00faltiples programas educativos mundiales. Tenemos que retomar, entre todos, estos mensajes y ponerlos como referencia y referente de las pol\u00edticas p\u00fablicas, en los discursos oficiales y en los comportamientos cotidianos del d\u00eda a d\u00eda. A prop\u00f3sito, me viene a la memoria lo dicho por el Papa Francisco, con motivo del jubileo de las personas socialmente excluidas (13 de noviembre): \u00abCuando hablamos de exclusi\u00f3n, vienen r\u00e1pido a la mente personas concretas; no cosas in\u00fatiles, sino personas valiosas. La persona humana, colocada por Dios en la cumbre de la creaci\u00f3n, es a menudo descartada, porque se prefieren las cosas que pasan. Y esto es inaceptable, porque el hombre es el bien m\u00e1s valioso a los ojos de Dios. Y es grave que nos acostumbremos a este tipo de descarte; es para preocuparse, cuando se adormece la conciencia y no se presta atenci\u00f3n al hermano que sufre junto a nosotros o a los graves problemas del mundo, que se convierten solamente en una cantinela ya o\u00edda en los titulares de los telediarios\u00bb. Sin duda, tenemos falta de sinton\u00eda, de sintonizarnos unos a otros mucho m\u00e1s. Tenemos que echarle m\u00e1s imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>\tA mi juicio, para empezar, es vital que la \u00e9tica reencuentre su espacio en las finanzas y los mercados se pongan al servicio de los intereses de los pueblos y del bien colectivo; pero, tambi\u00e9n, es fundamental que todos nos reencontremos con nuestra propia historia humana de manera comprensiva, m\u00e1xime cuando crecen tantas amenazas de desconexi\u00f3n como instrumento de dominio y de atropello pol\u00edtico. Esta tremenda realidad de un mundo tan injusto, enredado en contradicciones permanentes, debiera enmendarse m\u00e1s y no permitir que las fuerzas negativas de la venganza y el rencor tomen la delantera a la justicia. As\u00ed no se construye un mundo m\u00e1s humano. Hace falta introducir en el \u00e1mbito de las relaciones, un esp\u00edritu m\u00e1s considerado con nuestro an\u00e1logo. Ojal\u00e1 Europa, que supo cimentar una v\u00eda democr\u00e1tica y equilibrada hacia la paz, la justicia y el desarrollo sobre la base de una fuerte clase media, acierte a continuar expandiendo oportunidades de empleo decente y productivo para todos, en un entorno sostenible. La cuesti\u00f3n, por tanto, no radica en encerrarnos, sino en abrirnos  a la cooperaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n de unos y de otros. S\u00f3lo as\u00ed podremos converger y cohesionar socialmente. <\/p>\n<\/p>\n<p>\t V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor<\/p>\n<p>corcoba@telefonica.net<\/p>\n<h6> 2016-11-13 20:22:56 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2541'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2540'>2540<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2541'>2541<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>2542<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2543'>2543<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2544'>2544<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13611'>13611<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=13612'>13612<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=2543'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=13612'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>============================ V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor corcoba@telefonica.net ============================ A medida que abrazamos el mundo nos damos cuenta de la necesidad de justicia, ante el c\u00famulo de v\u00edctimas de atrocidades, donde nadie respeta a nadie, y de la falta de tolerancia entre las culturas y los pueblos. La humanidad ha de aprender de que lo justo tiene [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-39207","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39207"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39207\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}